-¡Abran paso a la Reina!- gritaba uno de los campesinos al ver a la Neo Reina Serenity en un caballo blanco. Estaba sentada en el caballo con su usual vestido, realmente parecía majestuosa sobre el caballo. Cabalgaba con tal delicadeza que casi parecía un ángel… un ángel que bajo del cielo. En la delantera estaban Yaten y Venus, a su lado Seiya y a la retaguardia Mercury y Taiki, todos cuidando de su Reina. Mars y Júpiter se habían quedado en el palacio para preparar la habitación de los chicos como les había indicado Serenity y aprovechando luego saldrían con Andrew y Nicolás.

-Nos honra con su presencia, majestad- dijo el que al parecer era el jefe del pueblo haciendo una reverencia

-Para mí es un placer- dijo la Neo Reina

-¿Desea que le traigamos algo majestad?- pregunto de nueva cuenta

-No gracias, no quiero nada. Yo solo he venido a supervisar la producción y a pasear. Tal vez mis amigos Seiya, Yaten y Taiki quieren algo- dijo ella mirando a sus amigos –Mercury, Venus consigan un lugar para tomar algo. Y si gustan cómprense algo, han trabajado muy duro y merecen un descanso. Luego de esto tomaran unas vacaciones-

-Pero mi lady, estamos para servirle- dijeron ambas a la misma vez.

-Ahora, dígame su nombre por favor- le pregunto al jefe, dándose vuelta a verlo-

-Kenji majestad. Mi nombre es Kenji Tsukino- ese nombre le sonaba demasiado a Serenity

-Y dígame Kenji, ¿Tiene alguna hija?- pregunto dispuesta a obtener respuestas de ese hombre

-Tenía un hija llamada Serena Tsukino majestad- dijo con tristeza –Pero desapareció hace mucho tiempo. También tengo un hijo, llamado Sammy Tsukino.-

-Ya veo- realmente sentía ganas de llorar. El era su padre terrenal, el que la había criado.- Y dígame ¿Cómo se llama su esposa?-

-Mi esposa se llama Ikuko, mi Lady-

-Gracias por la información. Si necesitamos algo se lo haremos saber- dijo amablemente

-Como desee majestad- hizo una reverencia –Si desea puedo mostrarle el centro de la ciudad, tiene una fuente realmente hermosa y se escucha el canto de los pájaros-

-Gracias por su consideración, me encantaría que nos mostrara-

-¿Bombón?- pregunto Seiya -¿Podemos ir a tomar un helado? Hace mucho que no como uno y realmente quiero uno-

-¡Claro que si Seiya! Dígame Kenji ¿Dónde hay un puesto de helados?- pregunto volviendo su mirada a él.

-En el centro de la plaza está el mejor puesto de helados de la cuidad- dijo Kenji de inmediato, apunto con su dedo hacia el norte –Vengan, es por aquí- los condujo un par de kilómetros antes de ver como se levantaba la entrada con el nombre del parque. Entraron con los caballos, anduvieron por el parque, el cual era inmenso, hasta llegar al centro de este, donde había un gran puesto de helado y otras cosas para comer.

-¡Que estamos esperando Bombón! ¡Vamos!- dijo Seiya emocionado. Se bajaron de los caballos y se dirigieron al local. Kenji al ver que no lo necesitaban hizo una reverencia a su Reina y se marcho a su hogar. Seiya noto que a Serenity le sucedía algo, luego de que Kenji se fuera se porto un poco distante y pensativa. Cuando no aguanto más la intriga pregunto.

-¿Qué sucede Bombón?-

-Nada Seiya, solo estaba pensando en mi padre terrenal. Pienso que es hora de que sepan toda la verdad, ahora que lo he visto y vi su dolor por mi… ya no tengo nada que perder al decirle-

-Ah…- no se le ocurría otra cosa en realidad para decir. -¿De que pedirás tu helado Bombón?- pregunto dispuesto a cambiar de tema

-Creo que de dulce de leche y chocolate- le dijo al heladero

-Yo quiero de frutilla y de cereza-

-Yo de chocolate- dijo Yaten

-Y yo de frambuesa- dijo Taiki

-¿Y ustedes señoritas?- les pregunto a las Sailors

-Nosotras no queremos nada, gracias de todas formas- dijo Venus

-Muy bien, enseguida regreso con sus helados-

-¿Por qué no comen un helado chicas?- pregunto Yaten

-Tenemos que estar siempre en forma para proteger a la Neo Reina- respondió secamente Mercury

-No se preocupen chicas, dense el lujo por esta vez nos les pasara nada- dijo la Neo Reina

-Está bien Serenity- dijo Venus. Ella es la que mas conservaba su espíritu libre de tantas preocupaciones.

-No lo sé- dijo Mercury indecisa

-Vamos Mercury- la ínsito Taiki

-Está bien, Venus tu y yo luego tenemos que quemar las calorías y recuerda que no te gusta correr- dijo Mercury tratando de convencerla inútilmente

-Muy bien que traigan otros helados para ellas por favor-

-Enseguida su majestad- dijo el heladero

-Oye Serenity, el jefe de esta aldea tiene el mismo nombre que solía tener tu padre- pregunto curiosa Sailor Venus

-Si yo también lo pienso Querida Venus. Pienso invitarlo al palacio uno de estos días-

-Serenity no puedes invitar a cualquier hombre al palacio- dijo Mercury. Seiya, Yaten y Taiki solo se limitaban a escuchar la conversación que tenían al no saber que aportar a ella.

-Oye Bombón, ¿puedo preguntarte algo Bombón?- dijo Seiya interrumpiendo la conversación que estaban teniendo.

-Adelante, pregúntame Seiya- dijo volteando a verlo con una sonrisa.

-¿Cuánto hace que eres Reina?-

-Hace unos cuantos años Seiya. Aunque me veo así porque el Cristal de Plata les da a la familia Real de la Luna la longevidad, para que cuidemos celosamente de el- dijo Serenity sorprendiendo a los tres chicos, eso era algo que ni su princesa con todos sus poderes lograría jamás. Realmente Serenity era la mujer más poderosa que hubieran conocido jamás.

-Era eso lo que quería preguntar-

-Muy bien-

Media hora después todos habían terminado sus helados y estaban disfrutando del paisaje del parque. Cuando de repente se ve una enorme polvareda por los caminos de tierra donde tenían que andar los caballos. A los pocos minutos divisan a unas muy apresuradas Sailor Uranus y Neptune que venían a todo lo que el caballo les permitía. Parecían desesperadas por encontrar a su Reina. Luego de unos minutos de observarlas acercarse a gran velocidad llegaron a sus destinos. Rápidamente bajaron de los caballos y se arrodillaron ante la Neo Reina

-Serenity algo sucedió- de lo alterada que estaba ni se dio cuenta de la presencia de Yaten, Seiya y Taiki

-El rey Endimión vino a buscarla mi Lady- dijo Neptune

-Plut y Saturn le dijeron que no querías verle, pero no escucho. Vino acompañado de una Sailor Scout. Dice ser Sailor Earth. Intento atacar a Plut, pero Saturn puso un campo de fuerza alrededor de ella para que no vuelva a atacar, los soldados tomaron a Endimión y lo encarcelaron con nuestras ordenes- dijo Neptune recuperando el aliento

-Ese maldito quiere que regreses a la Tierra luego de lo que te hizo- dijo Uranus con furia y rabia apretando los puños con igual furia.

-No se preocupen chicas. Ahora mismo iremos y arreglaremos esto- dijo caminando hacia su caballo.

-No tienes que hacer esto Bombón- dijo Seiya justo cuando ella estaba montando el caballo, camino hacia ella, tomo su mano y la miro con ojos de suma preocupación por ella –No tienes que ir, tu lo dejaste por una buena razón no puede obligarte a irte con el Bombón.-

-Mi Seiya- puso su mano en la mejilla de él y la acaricio tiernamente, el cerro los ojos y disfruto de su contacto. –Por mas que no quiera debo hacerlo, Endimión y yo debemos estar en paz. No quiero que ocurra otra guerra entre los habitantes de la Luna y la Tierra.-

-No comprendo Bombón. ¿Cómo que otra guerra?- dijo Seiya confundido

-No importa ahora, luego te lo explicare, el punto es que Endimión si haci lo desea puede atacarnos y es lo que menos deseo-

-Está bien, te entiendo-

-Muy bien, vámonos- Uranus y Neptune volvieron a subir a sus caballos. Mercury, Venus, Taiki, Yaten, Seiya y Serenity imitaron la acción y se dirigieron a todo galope hacia el palacio Real de la Luna a encontrarse con el Rey de la Tierra, Endimión.