Nuevo episodio! A partir de aquí comienzan los problemas más graves, y los secretos, ¿qué pasará con "Delena"?

Capítulo 03: Jugando Con Fuego

Entró con aires de grandeza, de libertad y de peligro; pero nada de eso le sirvió para lo que encontró en ese bar perdido de la ciudad de Nueva York: dos muchachas, una morena de piel oscura vestida con un vestido liso color café y unas sandalias a juego. La otra, que fue su perdición en cuanto entró, tenía la piel mucho más clara, e iba vestida con unos short negros y una blusa blanca, ambas le miraron con odio, Damon sonrió con orgullo, y cruzándose de brazos la encaró, solo a ella.

-Ya ves, el destino es caprichoso, te ha puesto en mi camino dos veces, Gilbert-escupió sin remordimientos, pero por un momento Elena pudo divisar algo de su alma, pero solo fue eso, un momento, pues Damon se encargó personalmente de estropearlo-Y veo que no te ha sentado nada mal...

-¿¡Se puede saber de que vas capullo!?-una rubia con muy mala leche se interpuso entre Damon y las dos morenas-¿¡De que vas...!? ¿¡No serás él que la dejó tirada...!?

-¿Dónde coño me he metido?-preguntó irónico-Si ni siquiera sabes quien es-la señaló-y menos sabes quien soy yo, no mereces ni tener un local-le sonrió con suficiencia, y empezó a recorrer el local, otra rubia, más mayor en apariencia se acercó a ver que pasaba, pero esta vez Damon fue más rápido-¿una mesa libre?-intentó camelarse con la mejor de sus sonrisas a la que parecía ser la propietaria, Caroline dudó pero con una sonrisa le señaló una zona más alejada, con vistas-Gracias...-le murmuró con picardía, estaba a punto de retirarse hasta el reservado cuando se percató de una cosa-¿Y mi Ipad?-Rebecka se tensó, y Elena con una sonrisa, imitando su arrogancia negó con la cabeza.

-¿Cual? ¿lo que me señalastes con asco? Se quedó donde lo dejastes, tirado en la acera, capullo-reafirmó su última palabra con un cruce de brazos, la imagen que tuvo ante sus ojos se destruyó, el hilo de cordura que le quedara sano desapareció para dar paso a la furia contenida, al odio reafirmado contra los Gilbert. Con dos grandes zancadas se plantó delante de Elena, fulminándola con la mirada, estaban demasiado cerca, podían sentir la respiración del otro, y el latir de sus corazones, la castaña no quería derrumbarse pero estaba a punto-¿Por qué me odias?-le preguntó con un hilo de voz mezclado con reproches pasados, para Damon fue demasiado-¿qué te he hecho yo?

Damon estaba a punto de tirar a la basura años de autocontrol por la mirada de una muchacha que de inocente no tenía nada, pero por casualidades del destino algo, más bien alguien se interpuso en su camino: un muchacho de ojos verdes.

-¡Damon!-le gritó apartando al aludido de al lado de la chica, a la cual reconoció al instante, se acercó a su hermano-¿¡en qué coño piensas!?-le susurró, esas palabras le quemaron los oídos, ni siquiera había sido consciente de lo que estaba haciendo, ni de cómo la estaba mirando o tratando, gritando una maldición y pegando una patada a una de las sillas salió corriendo de allí. Stefan, atónito lo vió alejarse-Lo siento-les dijo a todos, pero solo mirando a Elena-No lo está pasando bien.

-Ni yo tampoco-afirmó Elena-y no voy riéndome de la gente-tras decirlo fue a la barra para despedirse de Caroline y de Rebeckah, Stefan tardó unos segundos en asimilar sus palabras, cuando se dio la vuelta se dio de bruces con la otra morena que acompañaba a Elena, no supo que decir.

-No quiero a los Salvatore cerca de Elena, ella no tiene nada que ver con el mundo de su familia-le aclaró, dejándolo boquiabierto pues no la reconoció en ningún momento como agente de "The Gilbert Team" pero si lo sabía era por algo, lo dejó estar, no quería más problemas. Las dos chicas salieron alegremente del bar.

-¿Vas a tomar algo?-le preguntó una de las rubias con una sonrisa falsa, ese bar, con diferencia, se había convertido en territorio Gilbert, ese pensamiento fue lo suficiente para negar con la cabeza y salir disparado de allí, dispuesto a matar a Damon.

Elena y Bonnie atravesaron varias avenidas con sus helados, la castaña se ocultaba tras unas gafas de sol de la gente que paseaba por la zona.

-Deberías tomarte las cosas de otra manera-le aconsejó Bonnie-todos se olvidaran del bochorno.

-No, y lo sabes, la palabra "Gilbert" siempre está en la boca de todos, esto va para largo...para muy largo...

-Ese chico, el de antes, ¿desde cuando lo conoces?-intentó parecer curiosa pero no lo consiguió-Digo, te ha tratado muy mal.

-No lo sé, es un capullo pero por un momento vi, no sé, cariño-Bonnie se ahorró su opinión, conocía muy bien a Damon Salvatore y tenía de todo en su mirada menos "cariño" pero no quería darle más vueltas a un asunto Gilbert, por lo que lo dejó estar por lo menos durante unas horas-¿Qué ha pasado cuando me fui...?

Bonnie tardó unos segundos en procesar la pregunta, y con una sonrisa triste, la cogió de las manos para apoyarla en esa situación.

-Nada bueno...-comenzó.

Todos los presentes, en especial los periodistas y los escandalistas empezaron a seguir con las cámaras a la recién huida novia del señor Mikaelson. Miranda y Grayson fueron directamente a calmar a los cámaras, en cambio Jenna se decantó por otra cosa: ir a interrogar a Elijah, atravesando a varios de los invitados fue hasta donde se encontraban los testigos y el novio; vio a su sobrina tirada en el suelo, ayudada por Bonnie y Klaus: Elijah parecía estar en estado de shock.

-¿Qué acaba de pasar?-se atrevió a indagar, Katherine estaba llorando a moco tendido, y Elijah no reaccionaba, por lo que optó por los testigos-Bonnie.

-No lo sé, Elena parecía estar mal...no sé lo que ha pasado-Klaus asintió, él tampoco tenía idea de lo que había sucedido, pero estaba claro que Katherine y Elijah si, pero tampoco estaba dispuesta a montar un número allí para que su hermana tuviese más motivos para echarla a patadas.

-Lo siento...-murmuró Kath; Klaus la abrazó para calmarla-es mi culpa...

-Shh, tranquila, nadie tiene la culpa-a Jenna no le pasó desapercibido la conexión de los chicos, y menos la mirada acusatoria del hermano a Elijah; pero no tuvo tiempo a interrogar a más nadie, pues varios periodistas se avecinaban con cámaras y micrófonos-Tenemos que largarnos de aquí ¡ya!

Jenna ayudó a Klaus y Bonnie a sacar de allí a los dos más afectados, nadie parecía darse cuenta de que se estaban yendo menos los más interesados: los paparazzi.

Consiguieron llegar al interior de la casa sin contestar a ninguna pregunta, pero las fotos y los vídeos no contaban, los de fuera no habían perdido ni un detalle de la salida de ellos. Sentados en el suelo o en el sofá pudieron calmar los nervios de Katherine y sus heridas.

-Es mi culpa...-sollozó, sin mirar a más nadie que a Bonnie, la cual le estaba curando la herida de la nariz, que al principio parecía rota pero era solo eso, una apariencia-me odia, y es solo mi culpa...

Jenna no soportaba ver a su sobrina así, pero peor le sentaba ver que Elena había salido corriendo de su boda por algo relacionado con su hermana y su novio, ex novio; con una mueca de disgusto se dirigió hasta los chicos, que estaban un poco más apartados y murmuraban algo, más bien, el rubio le acusaba, pero cuando sintieron la presencia de la castaña se callaron.

-Espero Elijah que no hayas hecho nada de lo que te puedas arrepentir-no pudo contener las palabras más rato en su boca-Elena y Kath son lo más preciado que tengo, no juegues con ello-las chicas no podían escucharla desde la distancia, pero Bonnie estaba mucho más pendiente como para no haberlo escuchado claramente, negando con la cabeza le dio una tila, que la ama de llaves, había traido. Kath sopló varias veces pero las lágrimas no le permitían respirar bien.

Bonnie la abrazó, nunca se habían llevado bien pero sabía que Katherine era un gran apoyo para su amiga, y más cuando ella personalmente tuvo que irse una temporada a Francia, una zona hermosa de Europa. Por eso sabía que si había pasado algo el único culpable era Elijah, pero si era así no entendía la situación, pero las noticias volaban. La puerta principal se abrió de par en par, Jenna y Klaus fueron los primeros en levantarse para poder echar a cualquier intruso; pero el que entró era Alaric, el hermano mayor de las gemelas. Jenna le sonrió con timidez, y volvió a su interrogatorio.

-¡Eres un cabrón!-gritó Ric corriendo en dirección a Elijah, Jenna que no quería más espectáculos le frenó-¡Sueltame Jenny!-Jenna odiaba ese diminutivo pero no le replicó, solo le empujó en dirección contraria.

-¡Basta Ric!-le gritó ella, ya que no tenía más fuerzas para frenarle-¡Joder Klaus ayudame!-el aludido tardó en reaccionar, tras mirar con odio a su hermano fue a parar a Alaric, con el cual siempre se había llevado bien, relación que tendría que dar por perdida viendo en la situación en la que se encontraba. Consiguieron parar a Alaric, por lo menos sus nervios durante unos segundos, acusándole de que si hacía alguna tontería el honor de la familia podría verse perjudicado, no había que dejar atrás que esa idea le dolía mucho a Jenna, que hubiese parado todo por el "honor".

Katherine no se atrevía mirar a su hermano, si había ido directamente a por Elijah significaba que lo sabía.

-He visto...-tragó saliva y buscó la mirada de Jenna, eso le calmaba-el vídeo donde ese capullo le ponía los cuernos a Elena.

-¿¡Qué!?-saltó Bonnie, sabía que algo gordo había pasado pero no que fuera algo tan gordo-¿¡Cómo sabes eso!?

-Todo Nueva York lo sabe, por no decir el mundo entero-esas palabras fueron dolorosas, muy duras para Katherine la cual empezó a llorar con más fuerza y a pedir disculpas casi gritando, él único que no la miró con pena fue Alaric-Elijah y Katherine han traicionado a Elena.

Bonnie sorprendida soltó la taza que tenía entre sus manos la cual se rompió el mil pedazos en el suelo, sin pensarlo empezó a recogerlos, nerviosa. Elijah hundió el rostro entre sus manos; Klaus estaba a su lado, pero sabía que lo mejor era sacar a su hermano de allí cuanto antes. Jenna, había intuido algo, sabía que su sobrina nunca atacaría a nadie porque si, y menos a su hermana a la cual idolatraba, el silencio tensó el ambiente.

-Ella os quiere y vosotros la habéis apuñalado-dijo indignada, con las manos de Ric entrelazadas-Me voy a quedar aquí el tiempo necesario, a ver quien tiene las agallas de echarme...-los ruidos de los tacones y los zapatos de los invitados rompió la tensión. Miranda junto a Mikael atravesaron el salón para enfrentarse a sus hijos, se les podía ver el odio y la fatiga en los ojos; Katherine se levantó con torpeza, los tacones la estaban matando, en realidad, todo la estaba destruyendo.

-Mamá lo siento...-se disculpó-yo...

-No te disculpes-alzó una mano para acallar sus miedos-No es tu culpa, tendría que haber sabido todo esto, tendría que haberos casado a vosotros, es que es eso lo que vamos a hacer.

-¿¡Qué...!?-gritaron al unísono Ric y Jenna-Será broma, ¿no?

-¿Tengo cara de bromear?-miró a los presentes, Elijah buscó el apoyo de su padre, pero él le negó la mirada, cosa que no pasó desapercibida para Miranda-Si querías a Elena te lo fueras pensando mejor antes de montartelo con Kath, o a ver hablado con Elena y dejar en claro que eráis vosotros dos, ¡mejor! ¡Haced una conferencia donde lo aclareis! ¡Solo un malentendido!

-Mamá...-la llamó asustada, era la primera vez que la veía tan mal, Katherine intentó abrazarla pero ella la apartó de un empujón, Bonnie la ayudó-Yo, lo siento mucho...

-No sientas tanto y soluciona este problema-le gritó-tenéis dos soluciones posibles, no estoy dispuesta a esperar más de veinticuatro horas, la carrera de la familia esta en juego, el honor de ambas familias-matizó, y tras agarrarse del brazo de Mikael volvieron al jardín junto a Ester y Grayson.

Elena escuchó horrorizada cada una de las palabras de Bonnie, casi sentía que estaba justo delante de su madre, en el lugar de Katherine, unas pequeñas lágrimas cayeron sin control, Bonnie seguía absorta hablando tardó unos segundos en darse cuenta de lo que pasaba.

-Hay lo siento...-la abrazó-no quería que te pusieras así-intentó calmar sus miedos y enjugó sus lágrimas-amiga te quiero mucho...

-Yo también-tragó saliva e intentó parecer tranquila, cosa que no consiguió pues su estado era lamentable-han sido muchas emociones, hoy quiero divertirme.

-¿Estas segura?-se extrañó-mira que las cosas están feas...

-Bonnie-le regañó-si voy a casa ahora lo único que voy a lograr es empeorar, no quiero caer enferma, pero saber que Jenna estará allí y lo mal que está todo quiero volver mañana, no tengo ganas de que hagan un comunicado de esos que no sirven para nada.

-Tu madre no quiere esperar más de un día...

-Lo sé, y la conozco, por eso estaré a primera hora de la mañana, y necesito que llames a Ric, que él me cubra mañana, y que calme los nervios-ambas chicas se abrazaron nuevamente-¿a dónde podemos ir?

-No sé, no conozco mucho Nueva York-confesó-me he pasado toda la vida fuera o encerrada...

-Lo mismo digo...solo lo conozco de habermelo estudiado para cuando quedaba con...-se calló, y negó con la cabeza no iba a pensar en Elijah ni en nada relacionado, quería vivir, por lo menos durante unas horas-Habrá que coger un taxi...

Bonnie se encogió de hombros, le gustaba más conocer las cosas por su propio pie pero esta vez la que mandaba era Elena, y solo tenían, como bien habían dicho, unas horas para ser solo ellas mismas...

Damon y Stefan cruzaron la gran avenida con el coche que había alquilado el primero, Stefan no preguntó por la manera mal aparcada que estaba el auto, ni cómo había llegado a conocer a la Gilbert personalmente. Pero los nervios del viaje se iban dejando notar cada segundo con más fuerza, Damon apretó el volante y lo agarró con ambas manos.

-Habla-le ordenó, Stefan enarcó una ceja, era la primera vez en años que le hablaba en ese tono de superioridad, se cruzó de brazos-¡Te estoy pidiendo que no te guardes nada!

-No, eso no es lo que me pides, me estás ordenando, obligando a que te hable, no tengo porque hacerlo-con una mueca negó con la cabeza-pero yo si tengo una pregunta, de parte de jugarte la reputación de la familia, ¿cómo has conocido a esa chica?

-La zorra se cruzó conmigo después de haber dejado a su novio en el altar-hizo una mueca de disgusto, no le hacía gracia rememorar ese momento, porque por primera vez se había sentido debil y patético con la presencia de una mujer, idea que no iba a convertir en palabras-Ya ves, lo que es la vida...

-No, lo veo...pero seguro que tu me lo vas a mostrar-apoyó una mano en el hombro de su hermano, y otra en la mano del volante-pero lo primero es que te calmes, o conduzco yo, tu verás.

Damon golpeó con la palma de la mano derecha el volante y frenó de golpe, Stefan sonrió, por lo menos había conseguido que se calmara, era un paso. Justo cuando estaban cambiado de posición el teléfono de Stefan empezó a sonar, Damon y él se miraron, conocían perfectamente el sonido que tenía el señor Tanner, más bien el timbre que les había hecho poner a todos en cada uno de los teléfonos y particulares; tardaron unos segundos en reaccionar, Damon con una sonrisa victoriosa le hizo el gesto para que lo cogiese.

-Son buenas noticias, ¿no lo ves? ¡Vamos a entrar a lo grande gracias a la ayuda de los Gilbert!-dijo irónico, una gran sonrisa se dibujó en el rostro de Stefan, ¿qué iba a hacer si no?

-Buenas señor-Tanner era el gran hombre de negocios, el inversor más conocido del mundo, si él ayudaba a una empresa era por el éxito incalculable que iba a tener, siempre apostaba a por lo más seguro según sus ojos, había hecho y deshecho miles de locuras, obras que siempre habían superado el éxito-¿¡Cómo!?-Stefan parecía haber perdido los papeles, miró con odio a su hermano pequeño, el cual no entendía lo que estaba pasando-Tiene que ser una broma, o un error-el castaño empezó a tensarse en segundos-Claro, lo siento, por favor, no haga nada todavía, si lo sé, sé que es nuestro apoyo, pero...pero...-Stefan miró atónito el teléfono-me ha colgado.

-¿Qué ha pasado? ¿qué te ha...?-el castaño no le dejó continuar le pegó un puñetazo a todo la ventanilla, a la ventana que estaba justo al lado de Damon, pequeños cristales se incrustaron en su puño-¿¡Qué coño ha hecho esta vez!?

-No, ¿¡que coño has hecho "tu" esta vez!?-Damon no entendía nada, él no había hecho nada, no había podido hacer nada cuando solo llevaba unos veinticuatro horas en Estados Unidos, pero una idea macabra que le había parecido perfecta se le pasó por la cabeza, se llevó ambas manos a la sien...

-La tablet...

-Vete a la mierda-y arrancó el coche, perdiéndose en las calles de Nueva York.

No tardaron mucho en llegar a lo que sería su gran inaguración, no tuvieron que buscar ni esperar mucho a que llegase Tarnner,el mismo los estaba esperando metido en su coche, salió a su encuentro, y vio, que como imaginaba los hermanos Salvatore serían los que le recibieran, pero no como el esperaba.

-Gracias por llegar tan rápido-les abrió los brazos, pero con una señal de Stefan los bajó tan rápido, o más que cuando los subió-no esperaba un saludo tan frío, son muchos años trabajando con vosotros

-Demasiados años para que nos de una apuñalada trapera como esta-le recriminó Damon con la peor de sus sonrisas-sabe el odio que hay...

-Lo sé, y ambos sois mis mejores clientes, ninguno se ha negado nunca a que trabajase con el enemigo, como vosotros lo llamáis, pero esto ha sido el límite-le lanzó la tablet que horas antes Damon había perdido-la reconocí al instante, y le pague una buena suma al que te la robó...y mira lo que me encuentro...

-Ese vídeo está en las manos de todos-aclaró-es normal que yo lo tenga.

-Si, claro-dijo irónico-y también es normal que tengas la copia original desde hace unos días, cuando esto salió esta misma mañana, claro que es normal.

-¿qué quiere? ¿dejar de patrocinarnos?

-No, eso nunca, no voy a dejar de trabajar con vosotros cuando vais a abrir una sucursal aquí, que si no me equivoco nadie lo sabe aún, ¿verdad?-los dos hermanos se miraron incrédulos, nadie lo sabía porque estaban esperando el derrumbe de los Gilbert con esa noticia bomba-ya, me tomaré el silencio por un si, se que esto lo vais a abrir con vuestro propio dinero, pero os vendría bien mi ayuda...

-No me parece buena idea..-se adelantó Stefan-lo que me ha dicho es una locura...

-Ni te lo he dicho ni te lo he propuesto, no pierdo nada si os denuncio, tengo dinero suficiente y trabajo claro.

-¡Nos hundirá!

-No, vosotros os hundiréis solos, os doy una oportunidad de oro, más que eso os estoy dando una razón para que este odio entre familias cese, ¿de qué os sirve esta rivalidad tan personal?

-Se negarán-tenía que intentarlo de otra forma, Damon no acababa de entender lo que pasaba, sabía que la conversación con su hermano y Tarnner había sido dura pero no sabía hasta que punto.

-No pueden negarse, a ellos también les interesa mantener su reputación, y ahora mismo la tienen por los suelos-se encogió de hombros-y vosotros estaréis en la misma situación si la verdad sale a luz.

-¿Por qué nos haces esto? ¿no podrías conformarte con ayudarnos a las dos familias por separado? Esto será el fin para todos.

-Eso será si vosotros lo queréis.

-¿¡Me vais a explicar de qué va esto!?-explotó Damon, llamando la atención de ambos.

-Quiero proponeros a los Gilber y a vosotros que créis una sucursal en común, aquí, en Nueva York, sé que los Gilbert tienen una muy importante, la principal en esta ciudad, al igual que vosotros la tenéis en Florencia...

-¿¡En serio!? ¡Ni muerto!

-¿Prefieres perderlo todo? No puedes negarte, me necesitas, me necesitáis...y esta guerra absurda os va a llevar a la miseria.

-No puede obligarnos, es ilegal...

-Lo que tu has hecho también lo es, y lo que os propongo es acallar bocas, no suena tan mal, ¿no?

-Los Gilbert se negarán-escuchar esa suplica de la boca de Damon era todo un privilegio, cosa que agradó a Tarnner, pero no le ablandó, quería realizar esa locura, ese nuevo proyecto aunque eso significase perder mucho dinero, porque él no lo sabía bien, pero ese odio familiar podía superar las barreras de la lógica y de la coherencia...