La explosión se había visto por las afueras de la ciudad, pero nadie había informado de que se trataba, así que, como siempre, los chicos decidieron indagar por ellos mismos. Rápido, bajaron para ir a buscar a sus compañeros y acudieron lo mas deprisa posible al lugar, esperando tener que enfrentarse con alguien en una pelea bakugan. Pero lo que les esperaba allí, no tenía nada que ver. Nada que ver.
Al llegar, había un gigantesco cráter, pasando una pequeña colina, y en medio de éste, un vehículo se había estrellado con fuerza en ese punto. Había nueve animales similares a venados y, lo que parecía, era un trineo color rojo brillante. Pero... No había nadie.
- ¿Que fue lo que...? – Dijo Ren, dándose cuenta de que todos se preguntaban lo mismo
Los chicos se quedaron estáticos unos cuantos segundos.
Hasta que se rompió el silencio.
- ¡LO SABÍA! – Gritó Julie, saltando de contenta - ¡Daisy me dijo que no existía, y yo le dije que sí! ¡Lo sabía, lo sabía, LO SABÍAAA!
- Julie primero cálmate – Le dijo Marucho – Aún no es seguro
- ¡¿Como que no es seguro? – Dijo ella indignada - ¡¿Que no están viendo el trineo estrellado y los nueve renos atados a él?
- Sí pero...
- Entonces dime... – Dijo Ace - ¿Donde está el gordo?
En ese punto Ace tenía razón. El trineo estaba vacío y los renos comenzaban a inquietarse.
- Pues... – Dijo Julie – Eso no lo sé. Pero una explicación debe haber.
- No creo que haya decidido regresar al polo Norte en taxi – Dijo Runo – Acéptalo Julie ha de ser una broma
- Además, mira... – Dijo Dan montado en la parte trasera del trineo, con un saco vacío en la mano – Tampoco están los regalos
- ¿Dan que haces? – Le dijo Shun - ¡Baja de ahí!
- Ay vamos – Dijo tomando las riendas - ¿Que es lo peor que podría pasar?
- Dan es enserio – Esta vez habló Alice – Deja de jugar
Pero él no les hacía caso. Comenzó a mover aquellas cuerdas agitadamente como si fuera un vaquero en su caballo.
- ¡Pareces un bebé! – Dijo Runo subiéndose también - ¡Suelta eso!
- ¡Oblígame! –
- ¡¿Crees que no puedo?
- Por Dios no empiecen otra vez – Dijo Mira arriba, intentando separarlos
- ¡Oigan! – Dijo Fabia subiendo de un salto - ¡Peleando no averiguaremos que hace esto aquí!
- ¡Suéltalo! –
- ¡No, tú suéltame! –
- ¡Ya paren los dos!
- ¡Los cuatro bajen de ahí! – Les gritó Ren
Dan y Runo tiraban constantemente de las riendas, lo que ocasionó que los renos comenzaran a moverse bruscamente y los chicos cayeron de golpe al piso frío del trineo.
- ¡Dan, Runo, Mira, Fabia! – Gritó Baron desesperado, viendo como sus amigos se alejaban, esquivando los árboles en tierra.
- ¡Tenemos que alcanzarlos!- Ordenó Shun - ¡Vamos!
- ¡DETENGAN ESTA COSA! – Gritaba Dan aún con las riendas en las manos tratando de frenar a los animales - ¡Tranquilos chicos! ¡Déjennos bajar de aquí!
- ¡No creo que te estén haciendo mucho caso! - Gritó Mira alterada
- ¡¿Tienes una mejor idea?
- ¡Chicos! – Dijeron los demás cuando lograron alcanzarlos y corrían a los lados –
- ¡¿Que están haciendo? – Dijo Ace - ¡Bajen de ahí!
- ¡BRILLANTE IDEA EINSTEIN! – Dijo Dan irónicamente
- ¡¿NO CREES QUE YA HABÍAMOS PENSADO EN ESO? – Dijeron las tres chicas
Alice se aferró a uno de los extremos del trineo y Shun con un salto ninja subió y la ayudo a ella también.
- ¿Tienes un plan? – Le preguntó Fabia al pelinegro, cuando veía que la velocidad era cada vez mayor
Shun vio a los renos un momento y después miró al frente. A lo lejos se veía unos edificios que habían empezado a construirse y si los renos no giraban, se estrellarían.
- Amm... -
- ¡¿No tienes un plan? – Preguntó Dan espantado
- ¡No veo que tú estés pensando en algo! –
- ¡No se pongan a gritar ahora! – Dijo Ren ayudando a Marucho a subir – Mejor piensen... ¡EN COMO BAJARNOS DE AQUÍ SIN MATARNOS!
Unos cuantos metros para la colisión.
- No hay opción – Dijo Runo – ¡Tenemos que saltar!
- ¡¿QUE? –
- ¡¿ESTÁS LOCA MUJER? - Le gritó Dan
- ¿O tienen otra idea? –
Los demás vieron al frente.
- A la de tres – Dijo Shun – Uno...
- Dos...
- ¡AAAAAAHHHH! – Gritó Alice al sentir como el trineo se elevaba –
A unos cuantos metros de altura, después de que los chicos salieran de su asombro, vieron hacía abajo, y contemplaron lo hermosa que se veía la ciudad de noche.
- ¿Ya podemos salir? – Preguntó Preyas desde el bolsillo de Marucho
- Ustedes si que fueron de ayuda – Dijo Dan al ver a todos los bakugan salir
- Lo sentimos – Dijeron todos riéndose nerviosamente
- ¿Pero tienen idea de que fue lo que pasó? – Preguntó Ren conforme se elevaban
- ¡Que yo tenía razón! – Se oyó una voz debajo del trineo - ¡Eso paso!
Eran Julie, Ace y Baron quienes se habían aferrado en el último minuto.
- De acuerdo Julie, ya, tenías razón ¿Contenta? – Dijo Ace colgando igual que su amiga
- Bien pero si no les molesta... – Dijo Baron ahora - ¡¿PODRÍAN AYUDARNOS A SUBIR?
Enseguida todos los demás, con mucho esfuerzo, lograron que los tres subieran en el trineo.
- ¿Y ahora que hacemos? – Preguntó Alice - ¿Como les indicamos que bajen?
- No sé – Respondió Dan – No tengo idea de que fue lo que hice para que avanzaran
- ¿Hiciste? – Dijo Runo – Fui yo
- ¡Fui yo! –
- ¡FUERON LOS DOS! ¿OKEY? – Los callaron todos
- ¿Oigan que es esto en el piso? – Pregunto Fabia recogiendo una laaaaarga hoja de pergamino, que parecía cada vez se hacía más larga.
- ¡Es la lista de los niños buenos! – Dijo Julie entusiasmada
- Pero si aquí está la lista – Dijo Mira - ¿donde están los regalos?
- No sé – Dijo Baron – El saco sigue vacío
- ¿Quien está en la lista? – Preguntó Dan
- No vas a estar tú – Dijo Runo – Eso te lo aseguro
- Ay ¿y tú si?
Runo le sacó la lengua.
- A ver – Dijo Marucho comenzando a leerla – Ana Sofía Robledo
Se vio una luz desde el interior del costal y Ren se asomó a ver.
- ¡Miren! – Dijo sacando algo - ¡Aquí hay un regalo!
- ¡Apareció cuando dijiste el nombre! – Dijo Elfin
- Así que así es como funciona... – Dijo Julie
- Pero si Santa no está aquí – Dijo Fabia - ¿Quien entregará los regalos?
Todos se quedaron callados.
- Bueno no sé que es lo que le haya pasado – Dijo Dan – Pero ¿Porque no lo hacemos nosotros?
- ¡¿Nosotros? – Dijo Alice
- ¡¿Tienes idea de como es que lo haremos? – Preguntó Runo
- No. – Reconoció él – Pero lo averiguaremos ¿O prefieren dejar sin sus regalos de Navidad a todos los niños?
Otro corto silencio.
- ¡De acuerdo, lo haremos! -
- ¡Así se habla! ¡Entonces vamos! –
- ¿Donde vive la primera niña de la lista? –
- Está muy cerca de aquí – Dijo Marucho sosteniendo la lista – Es en esta ciudad
- Que conveniente –
- ¿Entonces que esperamos? – Dijo Mira – ¡Empecemos!
Y dicho y hecho. Los chicos se encaminaron, volando por los aires: encima de las casas donde las familias festejaban, de los edificios más altos de la ciudad, adornados con cascadas de luces, por encima del árbol en medio de la plaza, e incluso por encima de la casa de Marucho, donde, parecía, nadie se había percatado de la ausencia de los doce chicos.
Al principio se preocuparon por no conocer el camino indicado para llegar a en donde indicaba la lista, y mucho más aún, él como podrían conducir a los renos hasta allí. Pero al parecer no tuvieron que pensarlo dos veces, pues, los animales, que para que se sepa no eran nada tontos, se dirigieron a ese lugar justo cuando el rubio dijo la dirección.
Y ya puestos en marcha, la magia era más impresionante. No podía ser otra cosa, no había ninguna explicación científica que les dijera como era posible que tan sólo encima de ese trineo, pudieran darle la vuelta al mundo en tan sólo una noche, ni como se podía entregar sus regalos a todos los niños del mundo, en cada hogar de la Tierra, ¡Todo en unas cuantas horas!
Era magia. De eso no cabía duda. Si alguna vez de niños, los chicos terrestres habían creído que la magia existía y que con ella se era capaz de hacer cualquier cosa imaginable, sin necesidad de tener una pequeña esfera en la mano y una carta poder en la otra. Si alguna vez aquello había ocurrido, si alguna vez ellos habían creído, ese era el momento de hacerlo otra vez.
Y aunque para los chicos extraterrestres, era una experiencia completamente nueva y extraña para ellos, nada en el mundo podría igualar esa sola noche.
- Bien – Dijo Baron en el tejado del primer hogar, apuntando a la chimenea - ¿Quien va primero?
- Bueno – Dijo Ace – Como Dan fue el que tuvo la brillante idea de hacer que nos encargáramos de esto ¿Que tal si va él primero?
- Amm... – Intentó decir el chico asomándose por el hueco de la chimenea – Me parece que a Shun le resultaría más fácil bajar por ahí que a mi
- Y lo haré – Comentó él – Pero Ace tiene razón. Tú debes ir primero
Tomó los regalos destinados a aquella casa y se los dio al castaño.
- Pero...
- ¡Ay, sólo salta! – Dijo Runo empujándolo
Se escuchó el eco del caer de Dan hasta llegar al piso, y retumbó en toda la casa.
- ¡Runo cuidado! – Dijo Mira – Pudiste despertar a la niña
- ¡¿A LA NIÑA? – Dijo Dan desde abajo - ¡¿Y yo qué? ¡Casi me mata!
- ¡CÁLLATE! – Dijeron todos
- Sólo apresúrate y deja los regalos debajo del árbol – Dijo Alice
- Bien – Dijo Dan de mala gana y se apresuró a hacer lo indicado.
Y así continuaron toda la noche. Claro que en las casas siguientes no dejaron que Dan se acercara a ningún árbol después de casi incendiar el primero (Las explicaciones sobran). En cada ciudad Shun y Fabia bajaban del trineo con varios regalos en los brazos, bajaban por la chimenea, y volvían a subir antes de que se pudiera pestañar. Ni siquiera tenían que molestarse en volver a subir al extraño vehículo volador, pues los demás chicos, e incluso los bakugan se encargaban de lanzarles los demás regalos para que los dejaran donde correspondía.
- ¡Allá va Fabia! – Gritó Julie lanzando otro obsequio y apuntando a una de las casas
- ¡Lo tengo! ¡Enseguida regreso!
Y con la presencia omnipresente de todos los chicos alrededor del mundo, más la velocidad y habilidades ninjas de sus dos amigos, pareciera que incluso lo estaban haciendo más rápido que el mismísimo Papá Noel, claro, con un poquito de ayuda.
- ¡Bakugan pelea! – Ordenaron los demás lanzando a sus amigos al aires, estando ya, en alguna parte de la India – ¡Bakugan surge!
- ¡Vamos Tigrera Haos! ¡Dragonoid Pyrus! ¡Gorem subterra! ¡Hyronoid Darkus! ¡Wilda subterra! ¡Percival Darkus! ¡Nemus Haos!
Se montaron a sus compañeros, y repartieron los regalos dividiéndose, por todos lados, y los chicos que quedaron en el trineo se encargaban de seguir ayudando a Fabia y Shun. Pareciera que pasaba mucho tiempo para los chicos pero en realidad sólo llevaban unas dos horas y ya habían recorrido ¡87 países! De 198 que hay en el mundo.
Así era la magia de la omnipresencia, te sentías en un mismo lugar por varias horas, pero ya habías recorrido todo según indicaba aquella hoja de pergamino. Era como si estuvieras dentro de un túnel, vieras pasar los paisajes a tú alrededor y todo estuviera borroso y muy difícil de distinguir, pero hacías todo inconcientemente, sin detenerte ni un segundo a pensar en que era lo que seguía.
Pasadas unas cuatro horas, el tiempo volvió a correr con naturalidad y los chicos despertaron de aquel trance voluntariamente involuntario. Se encontraban en el punto de inicio. Donde habían encontrado el trineo estrellado contra la superficie del monte y donde casi habían perdido la vida.
Pero había una diferencia.
No había ningún cráter en el suelo. El trineo había desaparecido. Los renos se habían ido y los chicos se encontraban tirados en el césped, pareciese, inconcientes y acabando de volver a la realidad.
- ¿Q-Que fue lo que pasó? – Dijo Ren - ¿Como llegamos aquí?
-No... No tengo idea – Dijo Fabia sentándose en el suelo
- Oigan se que es algo raro – Dijo Julie – Pero... ¿Fue sólo un sueño?
- Si hubiera sido un sueño – Dijo esta vez Shun - ¿Como es que todos soñamos con lo mismo?
- ¿Como sabes que todos soñamos lo mismo? – Preguntó Baron
- Bueno... Entonces ¿Soy el único que tuvo la sensación de ocupar el lugar de Santa por una noche?
- Entonces si, todos soñamos lo mismo – Dijo Mira
- Pero si no fue un sueño – Dijo Alice - ¿En donde está todo?
- No lo sé – Respondió Runo- ¡Me duele la cabeza, no entiendo que fue lo que pasó!
- Será mejor que regresemos a la fiesta – Dijo Marucho – Sea lo que haya sido, no averiguaremos nada sentado aquí, es mejor que después pensemos en esto
- De acuerdo, pero antes una pregunta – Dijo Dan – Suponiendo que no fue un sueño, y que nos encargamos de darles sus regalos a todo los chicos del mundo ¿Que pasó con los nuestros? No sé ustedes pero yo no recuerdo haber pasado por mi casa
- Ni por la mía - Concordó Runo
- Ni la mía – Dijo Julie – Pero ¡No pudo ser un sueño! ¡Estoy segura de que fue real! – Bajo la voz – Quiero que sea real
- Nosotros también – Dijo Alice – Pero por ahora no hay nada que hacer
- Marucho tiene razón – Dijo Baron – Volvamos a la fiesta
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I don't want a lot for Christmas
There is just one thing I need
I don't care about the presents underneath the Christmas tree
I just want you for my own more than you could ever know
Make my wish come true
All I want for Christmas is you
It's YOU
- Que noche más loca ¿No? – Dijo Mira a Ace, sentado juntos en una esquina del salón
- Ni que lo digas – Respondió el chico – No me había sentido tan confundido en toda mi vida
- Sí, pero ¿sabes? Al igual que Julie. Espero que haya sido real. Me divertí mucho esta noche, fue lo más mágico que me haya pasado, y no quiero que quede en nuestras memorias como el recuerdo bizarro de un sueño
- Yo tampoco. Pero... Real o no. Fue una de las mejores noches de todas y vean como lo quieran ver los demás, yo lo recordaré como una buena experiencia
- Ace Grit – Dijo ella perpleja – No puedo creer lo que estás diciendo. Tú fuiste él que dijo que todo esto era una tontería y estaba basado en mentiras
- Pues si... Pero... Bueno ¡Sólo digamos que cambie de opinión! ¡No me hagas ponerme de mal humor!
Ella se rió.
I don't want a lot for Christmas
There is just one thing I need
Don't care about the presents underneath the Christmas tree
I don't need to hang my stocking there upon the fireplace
Santa Claus won't make me happy with a toy on Christmas day
I just want you for my own
More than you could ever know
Make my wish come true
All I want for Christmas is you
Yooou baby
- Oye Dan – Dijo Runo acercándose a él mientras bailaban con los demás en medio de la pista – No se si haya sucedido pero siento haberte tirado por la chimenea se que pude lastimarte
Dan sonrío – No te preocupes por eso. Tú sabes que por más que intentes no lograrás deshacerte de mi
- ¿Quien dijo que quería deshacerme de ti? –
- Pues lo supongo por la forma en que me lastimas –
- ¡Claro que no! Es sólo que me llevo así contigo. Claro que a veces me paso pero no es para que creas que yo...
Dan la tomó del rostro con ambas manos – Sólo estoy jugando -
I won't ask for much this Christmas
I won't even wish for snow
I'm just gonna keep on waiting underneath the mistletoe
I won't make a list and sent it to the North Pole for Saint Nick
I won't even stay awake to hear those magic reindeer's click
Cause I just want you here tonight
Holding onto me so tight
What more can I do?
All I want for Christmas is you
Yooou baby
- Mira... – Comenzó el chico – Yo... Quería decirte algo
Ella lo miró - ¿Que pasa Ace?
- Bueno... la verdad... No se como decírtelo... Ni siquiera sé como empezar...
Mira lo miraba mientras escuchaba atentamente. Tenía toda su atención. Ya no había marcha atrás. Era el momento, para confesarle la verdad.
- Pero la verdad... Es que yo... -
Hizo una pausa
- ¿Sí, Ace? -
- Yo... – Se lo pensó mejor. Habían pasado tantos años desde aquella vez que Mira le pidió que se uniera a la resistencia, y esos, habían sido, sin duda, los mejores de su vida. La amaba. Pero también la quería. Quererla como amiga. Habían pasado tantas cosas, tanto los dos juntos, como con sus amigos ¿Que pasaba si lo rechazaba? ¿Y si lo aceptaba, pero las cosas no funcionaban? Él tenía la maldición de tener que echar las cosas a perder. Después de eso... ¿Seguirían siendo amigos? Aunque se lo prometieran, ya no sería lo mismo – Nada... Olvídalo
Mira bajó la cabeza. Tenía la ilusión de que esa noche... pero no. Tendría que esperar un poco más. Por ahora lo seguiría amando para sus adentros. Como siempre lo había hecho – Bueno... Pero, entonces ven. Vamos con los demás.
Oh! All the lights are shining so brightly everywhere (so brightly baby)
And the sound of children's laughter fills the air
And everyone is singing
I hear those sleigh bells ringing
Santa won't you bring me the one I really need
Won't you please bring my baby to me? oooh
Dan y Runo se habían animado y habían comenzado a bailar juntos, tan sólo tomándose de las manos y viéndose a los ojos con una sonrisa. Hablaban sin desviarse la mirada y se reían juntos de cualquier cosa. Se tomaron más fuerte de las manos y comenzaron a girar más rápido. Cuando terminaron, completamente mareados y riéndose a más no poder, notaron algo. Todos habían parado de bailar y los observaban. Algunos hicieron expresiones de asombro y otros estallaron en carcajadas y sus mejores amigos, al darse cuenta de esto, se acercaron lo más que pudieron a donde estaban. Las chicas con un poquito de rubor en sus mejillas y los chicos riéndose a lo bajini.
- ¿Que pasa? – Preguntó por fin Dan
Los chicos no contestaron nada y siguieron viéndolos con una enorme sonrisa socarrona en sus rostros.
- Amm... – Dijo Alice mordiéndose el labio y apuntando arriba de la cabeza de sus amigos.
A Dan y Runo se le hicieron los ojos como platos. Voltearon hacía arriba y allí estaba. Colgando del techo, otro muérdago, como el que estaba en el balcón.
A todos los presentes en la fiesta, ya que todos se conocían, al ver la reacción de Dan y Runo, pintándose de rojo como si un artista hubiera metido el pincel a la escena, no pudieron evitar atacarse a carcajadas.
- ¡AH, NO! ¡SI USTEDES CREEN QUE, ESO, VA A PASAR, ESTÁN LOCOS! –
- Ay vamos ¿No fueron ustedes quienes nos dijeron que debíamos de respetar las tradiciones navideñas? – Los molestó Mira
- Si ahora no hay marcha atrás chicos – Dijo Fabia sonrojada por el bochorno
-¡¿Donde está mi cámara? ¡¿Donde está mi cámara? – Decía Julie desesperada buscando el aparato por todas partes
- ¡NI SOÑANDO! – Decían los dos aún completamente ruborizados
- ¡Vamos no sean cobardes! – Dijeron Ace y Ren, y después ellos voltearon a verse entré sí, y se asintieron mutuamente - ¡Beso! ¡Beso! ¡Beso! ¡Beso!
Y de repente toda la multitud de chicos enloquecidos, imitaron a los dos chicos.
Dan y Runo, giraron sus miradas, viendo a todos, con las miradas encima de ellos y queriendo que se los tragara la tierra, se vieron entre sí, y como diciéndose que ya no había forma de escapar decidieron acabar con ello.
Dan tomó a Runo por los hombros y la besó delicadamente.
Se oyeron varios silbidos, y miles de exclamaciones y murmullos, pero todos los que observaban de improvisto comenzaron a aplaudir.
Dan y Runo se separaron después de poco tiempo, se miraron sonriéndose y se abrazaron:
"Feliz Navidad Runo"
"Feliz Navidad Dan"
I don't want a lot for Christmas
This is all I'm asking for
I just wanna see my baby standing right outside my door
I just want you for my own more than you could ever know
Make my wish come true
Baby all I want for Christmas is you
Yooou baby
All I want for Christmas is you baby
You're all I want
You're all I need
Christmas day baby you and me
You're all I want
You're all I need
Christmas Day baby you and me
Todos se quedaron a dormir en casa de Marucho, claro que no se acostaron sino hasta las cinco de la mañana, pero al despertar bajaron todos corriendo por las escaleras hasta la sala en donde estaba el pino.
- ¡Oh por Dios!
Estaba hasta el tope de regalos, con envoltorios de todos los colores típicos de la Navidad: Rojo, verde, blanco, plateado, dorado... Moños adornando las cajas y una etiqueta al lado que indicaba para quien era...
- ¡Chicos oigan! – Dijo Marucho – ¡Este es para Julie!
- ¡Este es tuyo Fabia! –
- ¡Toma Alice éste es tuyo! –
- ¡Runo aquí hay uno para ti! –
- ¡Mira allá va, atrápalo! –
- ¡Dan! – Dijo Runo acercándosele con una cajita dorada en las manos – Mira éste es tuyo pero tiene una nota por fuera
- A ver – Dijo tomándola - ¡Chicos creo que querrán escuchar esto!:
Espero que todos estos regalos compensen por el enorme
favor que me han hecho, les estaré eternamente agradecido,
lamento si acaso los preocupe por mi paradero, pero les aseguro que me
encuentro bien.
No se preocupen, el siguiente año, yo seré quien se encargue de
repartir los regalos.
Dan hazme un favor, sigue guíando a tus amigos como siempre lo has hecho
Runo, eres la voz de la razón, cuento contigo para ello
Alice, tú sabes que la paz es lo más importante, debes recordárselos
Shun nunca los dejes solos, no se que harían sin ti
Marucho, eres el cerebro del equipo, nunca cambies, recuérdalo
Julie, sigue animando a tus amigos y nunca dejes que se rindan
En cuanto a todos los demás:
Nunca dejen de creer.
Atte. S. C.
Bien por fin acabe, gracias por leer este fic, espero que este año este lleno de bendiciones y cosas bellas llenando sus vidad ¡Feliz 2012!
Y ¡Feliz día de reyes!
