Capitulo 4: Deseo concedido
Kyoko miro a su alrededor, no había nadie en ese lugar, se veía el cielo inmenso solo cubierto por escasas nubes y había agua que alcanzaba a cubrirle los pies, no había ni un solo espacio del piso que no estuviera cubierto con agua, podía ver perfectamente su reflejo en aquella agua cristalina. Estaba descalza y llevaba un sencillo vestido blanco, no entendía como había llegado a ese extraño lugar, pero no podía apagar ese sentimiento que crecía dentro de ella, algo le decía que era mejor quedarse ahí.
-No puedes quedarte- delante de Kyoko apareció una niña que conocía a la perfección, era ella de aproximadamente seis años, también con un vestido blanco y con el cabello aun negro.
-¿Por qué?- dijo sin ningún signo de sorpresa en su voz.
-Tienes que despertar- a pesar de que era una niña su mirada era la de una persona sabia, como si conociera todas las respuestas acerca de la vida.
-Tengo miedo- murmuro Kyoko agachando la mirada.
-Es normal tener miedo, muchas veces hemos estado asustadas- dijo con una pequeña sonrisa- La mayoría de las veces lo que nos hacia tener miedo era…
-Mamá- termino la frase.
-Exacto
Kyoko de cinco años regresaba muy feliz a casa después de obtener una buena calificación en matemáticas.
-¡Mami, mami, mira saque un cien en matemáticas!- dijo pequeña mostrándole a su madre el examen.
-Al menos eso puedes hacer bien- dijo Saena con voz fría viendo por un segundo a su hija para después regresar a los papeles que estaba revisando.
-¿Mami no estas feliz?, ¿No vas a felicitarme?- dijo Kyoko con la desilusión marcada en su mirada ya que creía que su madre le sonreiría.
-Es tu obligación sacar buenas notas, no hay ningún motivo para armar un escándalo- hablo la mujer sin siquiera voltear a ver a la niña.
-Pero…
-¡Ya déjame en paz!- grito furiosa la abogada haciendo que Kyoko saliera corriendo de la habitación.
-¿Cuándo fue que dejamos de buscar su amor?- pregunto curiosa la pequeña.
-Las personas piensan que dejamos de buscar su amor cuando se fue pero no es cierto-dijo la actriz- dejamos de perseguirla el día que nos dio aquella bofetada cuando…
-Acabábamos de cumplir seis años- esta vez fue la niña quien termino la frase.
-Así es- dijo Kyoko desviando la mirada, era un tema que sabia que nunca podría tratar normalmente.
-Pero ella se fue hace mucho, así que hay pocas probabilidades de que cuando despiertes este ahí-dijo la pequeña Kyoko rompiendo el silencio- ¿De que tienes miedo?
-No lo se- la confusión se notaba en su voz.
-Si lo sabes, la respuesta esta dentro de ti-sonrío.
-Tal vez tengo miedo de que a nadie le importe lo que me pasa-dijo pensativa.
-Mentirosa, sabes que hay muchas personas preocupadas por ti-su mirada era un poco traviesa- Los has escuchado, te piden que regreses.
-Mis amigos- no era una pregunta era una afirmación.
-Moko-san esta muy preocupada, si sigues dormida se enfadara mucho-dijo mientras jugaba con una piedra.
-De la preocupación comerá muchos dulces y si gana peso terminara muy enojada conmigo.
Sho y Kyoko habían decidido visitar a los padres del cantante en Kyoto así que se tomaron un fin de semana libre y para asegurarse de que nadie los molestara dejaron los celulares apagados, el lunes por la mañana la actriz fue a la empresa con una bolsa donde estaban todos los regalos que había comprado.
-Moko-san mira lo que te traje- dijo entrando sin tocar la puerta del camerino de su mejor amiga.
-¡¿Se puede saber donde rayos estuviste los últimos días?!- dijo Kanae casi lanzando fuego por la boca.
-En… Kyoto visitando… a… los Fuwa -dijo Kyoko tartamudeando de miedo por la mirada de Kanae.
-¡Comí cinco litros de helado de chocolate de pura preocupación al ver que no respondías tus llamadas!-dijo cruzándose de brazos.
-Lo siento- dijo tímidamente.
-Me las pagaras muy caro si engorde por tu culpa- dijo ya un poco mas calmada, Kanae estaba aliviada de ver a su amiga sana y salva.
-Lo siento- volvió a decir, pero dentro ella estaba feliz al ver lo mucho que se preocupaba su amiga.
-¿Cuántos litros de helado habrá comido a estas alturas?- se pregunto Kyoko en voz alta.
-Mejor no pienses en eso o menos querrás regresar- respondió la mini-Kyoko.
-¿Por que no quiero regresar?
-No lo sé-dijo la pequeña.
-Si lo sabes- viéndola con un poco de molestia.
-Cierto pero como yo soy tu eso significa que también lo sabes- comento divertida al ver la cara de molestia de Kyoko.
-Tal vez no sea nada importante-intento zanjar el tema.
-Que intento mas triste de terminar la conversación- dijo en tono de reproche.
-¿Enserio estoy hablando con una niña de seis años?- viéndola con incredulidad.
-No lo sé, dímelo tú- dijo haciendo un pequeño puchero.
-Si, si eres yo- dijo Kyoko riendo con el gesto que hizo su pequeña copia.
-Hiciste un puchero la primera vez que conociste a Tsuruga-san.
-Si, lo recuerdo-sonrío.
Kyoko caminaba enojada por los pasillos de LME, había pasado un mes desde que había entrado a la empresa y llevaba una semana de grabación, era un papel secundario como una de las dos mejores amigas de la protagonista, la mayoría de sus compañeras la tratan como alguien insignificante y eso terminaba molestándola mucho.
-¿Por qué no creen en lo que les digo?- dijo sin pensarlo en voz alta, mientras descansaba en un pasillo vacio.
-¿Quien no te cree?- escucho una voz.
-Mis compañeras, siguen diciendo que solo soy una patética chica siguiendo a su novio al mundo del espectáculo- contesto automáticamente sin prestar atención.
-Interesante- sonó pensativa la voz
-Pero es que enserio yo no…- fue cuando cayo en cuenta de que estaba manteniendo una conversación con alguien.
-Oh, por favor no te detengas, continua- dijo sonriendo con amabilidad.
-Yo lo siento, estaba hablando de más- dijo con la cara totalmente roja haciendo que el hombre delante de ella comenzara a reír-¿Te estas burlando de mi?- pregunto mientras hacia un puchero.
-No, no, para nada- dijo controlando los temblores de la risa- Pero continuando con nuestra conversación, ¿Realmente entraste al mundo del espectáculo por seguir a tu novio?
-No, lo hice porque cuando fui a ver como grababan su VP me fascino el trabajo de los actores, era increíble como creaban a sus personajes-dijo con una sonrisa sincera y los ojos brillantes-Pensar que puedo hacer eso me llena de ilusión.
-¿Cómo te llamas?
-Mogami Kyoko- respondió un poco confusa por el cambio repentino de tema.
-Bien Mogami-san, mi nombre es Tsuruga Ren y me gusta como piensas acerca de la actuación, así que si alguna vez tienes problemas con algún papel puedes consultarme.
-Gracias, por favor cuide de mi- dijo haciendo una pequeña reverencia, estaba nerviosa porque no se había dado cuenta que estaba hablando con el actor n°1 de Japón.
-Ya hemos hablado de mamá, Moko-san y Tsuruga-san, ¿Por qué no hablamos de Sho?- hablo la niña.
-No hay nada que hablar sobre él- dijo Kyoko sintiendo una ligera opresión en el pecho.
-Has estado a su lado toda tu vida, ¿Realmente no tienes nada que decir de tu novio?
-Me ama- dijo con simpleza.
-No puedes quedarte- volvió a decir la mini-Kyoko al ver que la actriz no diría nada mas de Sho.
-Aun no sé la razón por la que no quiero despertar.
-La sabrás cuando despiertes-
-Sigo teniendo miedo- agacho una vez mas la mirada.
-Es normal, pero ya recordaste que aunque hay cosas que dan miedo siempre habrá alguien que se preocupa por ti.
-¿Por qué hay agua aquí?, ¿Por qué el cielo es tan hermoso?-sabia que era hora de irse, no podía aplazar mas eso, pero había tenido esa duda desde que había despertado en ese lugar.
-El cielo es la esperanza que hay en tu corazón y el suelo son las lagrimas que has derramado.
-Son muchas- dijo Kyoko viendo fijamente su reflejo en el agua.
-Aumentaron hace poco- susurro tan bajo que Kyoko no alcanzo a escucharla.
-¿Ta volveré a ver?-pregunto viendo a la niña.
-Siempre estaré en tu mente-dijo viéndola a los ojos.
-Gracias- poco a poco su cuerpo se fue desvaneciendo.
Sentía sus ojos pesados pero aun así los abrió, miro a su alrededor, vio que estaba en una habitación de hospital llena de regalos.
-¡Kyoko despertaste!-dijo el cantante que acababa de entrar en la habitación con un café en la mano.
- ¿Qué me sucedió?- pregunto confundida.
-Te atropellaron, me tenias muy preocupado estuviste inconsciente por tres días a pesar de que tu lesión en la cabeza no era grave, el doctor llego a la conclusión de que no querías despertar-dijo extrañamente serio-¿Qué hacías fuera de casa a las diez de la noche?
-Yo… no lo recuerdo-dijo intentando hacer memoria- Lo ultimo que recuerdo es que iba a verte a la empresa.
-Ya no importa-dijo suspirando- Iré a llamar al medico para que te revise- salió de la habitación dejando a una muy confundida Kyoko.
Sin saberlo el deseo que Kyoko había pedido en aquella noche de tormenta en medio de un llanto desesperado había sido concedido.
Continuara…
¿Qué les pareció? Espero que el capitulo no me quedara muy extraño, quería utilizarlo para hablar un poco mas de Ren y de Kanae, muchas gracias por todos los comentarios que me han mandado me hacen muy feliz :')
Gracias por leer :3
