Naruto y Konan pasaron dos meses entrenando duro para no tener complicaciones al defender el poder que tanto deseaba el lider de Akatsuki, conocido como Tobi.
Otro día llegaba a Amegakure, a su vez se venía otra sesión de entrenamiento con Konan. Desde que había llegado a la aldea de la lluvia él sentía algo por la peliazul, a pesar de que ésta a veces mostraba frialdad y amargura en sus palabras. No obstante, tambien debía quedarse junto a ella para cuidar el cadaver del difunto Nagato y, a su vez, sus ojos, que poseían el más poderoso doujutsu, se trataba nada más y nada menos que del Rinnegan. El rubio había llegado primero al campo de practicas y decidió esperar a la ojiámbar repasando todo lo que habían entrenado. En ese lapso de dos meses, el Uzumaki aprendió nuevas técnicas: el Jutsu clones de sombra explosivo y el elemento viento: Rasengan. El primero se trataba de seguir el mismo principio de antes, crear clones de sombra, la diferencia es que ahora Naruto los podía hacer explotar a voluntad. La otra constaba de formar un Rasengan que aparentaba ser normal, pero que cuando impactaba realizaba una devastadora explosión de viento. Otra característica de ésta última era que podía arrojarse como una shuriken, así el rubio aprendió a lanzar el principio del Rasen-shuriken, solo que no necesitaba estar en modo sabio para ejecutarlo. Finalmente, Konan llegó al área de entrenamiento, pero cuando echó un vistazo a toda la zona, notó que el césped estaba magullado y algunos árboles habían sido destruídos.
- ¿Qué has estado haciendo, Naruto? - le preguntó la peliazul al Uzumaki, quien tambíen se dió cuenta que todo el panoráma estaba hecho un desastre.
- Estuve practicando las técnicas que aprendí contigo - respondió de manera indiferente.
- Tendremos que arreglarlo luego, en fin, hoy no vamos a entrenar ya que tengo que hablar contigo de algo muy importante - comentó la ojiámbar.
- Pero podemos igualmente... - trató de decir el rubio, pero fue interrumpido por la ex-Akatsuki como si le hubiese leído el pensamiento.
- Lo siento Naruto, pero hoy no va a ser, además, todavía no escuchaste lo que estaba a punto de decir - dijo Konan dejando a Naruto bastante intrigado, ya que quería saber que era más importante que el entrenamiento diario que realizaban.
- Hay una forma más fácil de que derrotes a Tobi cuando vayas a luchar contra él - comenzó hablando la mujer.
- ¿A sí, cuál es? - preguntó el ojiazul sin aún entender el punto.
- Que yo te implante el Rinnegan y lo perfecciones al máximo - terminó de decir la peliazul, el Uzumaki estaba perplejo al terminar de escuchar la noticia.
- Es broma, ¿verdad? - preguntó Naruto.
- No, es cierto, con los ojos de Nagato tendrás un poder mayor al de cualquier otro ninja, inclusive serás más poderoso que el legendario Madara Uchiha - aseguró la ojiámbar al Jinchuriki.
- Pero, no creo, no estoy listo para heredar semejante poder y mucho menos dominarlo - respondió el shinobi con un tono de inseguridad en sus palabras.
- Y por esa razón, sé que lo estás, por ser una persona muy humilde, maravillosa y sobre todo, considerada - elogiaba la fémina al ojiazul, quien se sonrojó por las cosas que decía la lider de Amegakure acerca de él. Al mismo tiempo, y al no entender porque había dicho esas dulces palabras, el rostro de Konan también se ruborizó.
- Vale, lo intentaré - dijo Naruto recuperando un poco la esperanza.
- Sé que lo lograrás, estoy segura - añadió la peliazul muy convencida de que su amigo iba a controlar el doujutsu más poderoso de todos.
Por otra parte, el equipo de rastreo siguió su busqueda:
El escuadrón de Konoha ya llevaba 5 días buscando al Uzumaki, pero no habían encontrado ningún rastro que perteneciera al rubio. Aunque estaban presentes ninjas de percepción extraordinaria como Kiba y Neji, les resultaba muy difícil conseguir alguna pista que condujera al buscado.
- Kakashi-sensei, ¿qué haremos si seguimos de esta forma? - preguntaba Sakura un poco irritada por todavía no encontrar rastros de su compañero.
- Si, ya llevamos casi una semana con la misión, ¿y si Naruto no está vivo? - añadió Lee preocupado.
- Es imposible que esté muerto, Tsunade recibió la noticia de una fuente confiable, así que tenemos que seguir intentadolo - dijo el Jounin con criterio en sus palabras.
- Además, no podemos dejar que a Naruto-kun le pasara algo - reprendió Ino con un leve sonrojo por haber dicho lo último.
- Ino tiene razón, no nos daremos por vencido, Naruto no se rendiría si estuvieramos en su situación, en marcha - finalizó el diálogo el peliplata para seguir con la busqueda.
Nuevamente, en Amegakure:
Ambos protagonistas se encontraban en una misteriosa habitación que se situaba debajo de la torre de la lider, fue preservada hasta ahora con el fin de transpasar los poderes de Nagato a un nuevo sucesor. En otras palabras, esa sala era para realizar el ritual de transpaso de los ojos del pelirojo al destinatario, quien aparentemente iba a ser Naruto Uzumaki. Una vez adentro, estaba marcado un círculo sobre el suelo, y en su centro había otro circulo, pero de menor tamaño y en su interior estaban dibujadas las marcas de un Rinnegan, o sea, cinco círculos más, uno más pequeño que el otro. El rubio se ubicó precisamente sobre la marca central y se colocó en posición de meditación, para reunir la energía natural necesaria.
- ¿Segura que debo estar en modo sennin, Konan? - preguntó algo nervioso el ojiazul.
- Si, al entrar en contacto con la naturaleza, te será mucho más fácil acoplar los ojos de Nagato, además, gracias a la energía de tu Bíju, podrás dominar el Rinnegan a una velocidad impresionante, más o menos dos o tres semanas - explicó la peliazul.
- Es mucho tiempo, tengo que dominarlo rápido, preferentemente en días - comentó desesperado el Jinchuriki.
- No seas paranoico, Naruto-kun, una persona normal no podría adquirir estos ojos, y los que son especiales y pueden llegar a heredar este poder tardarían, más o menos, diez años en perfeccionarlo completamente, asi que siéntete privilegiado - dijo la fémina dejandole bien en claro la situación al Uzumaki.
- Perdóname Konan - se disculpó.
- No tienes que preocuparte, no hiciste nada para que tenga que perdonarte Naruto-kun - respondió la ojiámbar.
- De acuerdo - comentó el ojiazul.
- Muy bien, cuando abras los ojos y yo sepa que estés en modo sabio, comenzaré el ritual - dijo la mujer para obtener como respuesta un sí de parte de su compañero.
Aqui les dejo el cuarto capitulo, a partir de ahora, estaré trabajando en dos historias a la vez, así que si no subo los siguientes capitulos con mucha frecuencia, por favor no se decepcionen, ya que sería lo peor para mí. Por si quieren saber, la otra historia es de resident evil, todo aquel fan que quiera seguirla, bienvenido sea. Dejen comentarios asi se como va mi escritura y saludos.
