Apenas llegué fui a dejar a Lovi en la habitación, dejándolo en la cama con cuidado de no despertarlo.
Lo poco que quedaba de la tarde fue pasando muy rápido, y a eso de las 6 de la tarde, cuando ya estaba completamente oscuro, Madeleine comenzaba a hacer la cena, mientras mi hermanito se encerraba en el cuarto a hacer tareas en su mesita de noche.
Al poco tiempo lo veo salir, prácticamente corriendo, con la cabeza y algo asustado, casi como huyera de algo. Al mirar detrás de él me percato de la razón de su repentina fuga:
Un italiano bastante ceñudo camina detrás suyo, parsimonioso, con la cabeza gacha y la mirada alzada, además de un puchero.
-Me despertó
-No fue mi culpa
Al oírles hablar de tal manera, señalándose mutuamente, no pude evitar reírme a carcajadas.
Extiendo mis manos para revolver las cabelleras de ambos infantes, quienes me miran ligeramente mal. Sin embargo, ignoro sus miradas, riéndome tan asombroso y ruidoso como siempre.
-Dejaron un examen de Lengua, uno de Matemáticas y uno de Inglés- Ludwig se sienta en el sofá del otro extremo, con la mesilla ratona de por medio
Gruño en voz baja, maldiciendo para mis adentros.
-Cierto, ya están empezando sus exámenes
-Sí
El silencio vuelve a apoderarse de la sala, mientras observo a ambos chicos sentados en un mismo sofá, leyendo del mismo libro y apunte. La imagen me causa ternura, pero en realidad los exámenes me preocupan.
No tengo idea de saber cuándo serán, a la hora que serán, y tampoco sé si podamos ir a las citas en el hospital sin que choquen horarios. Una cosa es que falte a las clases normales, esas Madeleine y yo podemos explicárselas y Lud siempre hace muy buenos apuntes, pero de ahí a perder una evaluación la diferencia es grande.
Me dirijo a la cocina,arrastrando los pies sombríamente, ya ni tengo ganas de levantarlos para caminar. Desde allí, ella me ve extrañada, y algo preocupada. Tomo asiento en una de las sillas altas del mesón que separan la cocina del resto de la sala.
-¿Te dijeron algo?
Niego con la cabeza- Sin novedad
Parece tan frustrada y decepcionada como yo, dejando escapar un suspiro de cansancio.
-No mejora, no empeora... no sé para qué siguen citándole...
-No te desilusiones- Me sonríe de forma dulce, tomando mis manos y mirando por encima de mi hombro-, él está haciendo lo mejor que puede contra esto y... la medicina es mejor cada vez. Seguro Lud y Lovi y se graduarán juntos de la universidad
Nunca sé cómo, pero Maddie siempre consigue sacarme una sonrisa, por mínima que sea, intencional o no, siempre lo hace.
La idea de ver a ambos con toga y birrete, con título en mano, me emociona realmente, también me causa gracia. Sacudo la cabeza un poco, como si con ello alejara los demás pensamientos negativos que me agobian.
-Gracias
Se encoge de hombros, sonriente, y vuelve a lo suyo pelando patatas.
-¿Qué tal todo con los niños en la escuela?- Pregunto como cosa de todos los días
Ella es educadora en la institución donde estudian el italiano mayor y mi hermano pequeño, enseñando inglés y lenguaje de señas. Hasta ahora, le enseña a los de cursos superiores, por lo que los dos nunca ha visto clases con ella salvo lecciones particulares en casa.
-Les estoy enseñando a cantar el himno de Canadá
-¡¿De Canadá?!
-Es que ellos querían aprender- Sonríe nerviosa-, también le voy a enseñar a la clase de Lovi y Ludwig, a partir del mes que viene
-¿Crees que puedan cambiarse sus exámenes a dias que no tenga que ir al hospital?
Por un momento ella parece pensativa, mie tras deja las patatas y otras verduras en una olla.
-Con un justificante del hospital y su representante legal o tutor, imagino que sí
Iba a decir algo más, pero me interrumpen un par de manos tirando de mi pantalón.
Lovino me extiende un cuaderno con operaciones matemáticas, y Ludwig espera tras él con los mismos problemas resueltos de forma distinta.
-¿Quieren que los ayudemos antes de cenar?
Ambos asienten, y mientras se termina de hacer todo Maddie y yo los ayudamos con las últimas tareas.
Cuando tenía 20 años y comenzaba el semestre de la universidad, comencé a salir con Maddie, y como seguía frecuentando la casa de Antonio, obviamente lo seguía viendo, y a los dos gemelos Vargas.
Les había cogido mucho cariño a los dos, era divertido jugar con ellos (a veces Lovino también se unía).
Era ya unos tres años desde que los conocía, y a la única familia de ellos que yo conocía era su abuelo Augusto; no supe ni como reaccionar ante la noticia de su muerte, la muerte de los padres de ambos niños, y posteriormente, la del menor de los gemelos. ¿Alguna vez me sentí más triste al ver llorar a alguien? No, y hasta ahora, sigo sin experimentar un vacío similar a ese cuando lo vi llorando en los brazos del español, en pleno funeral de su familia, a él y a su hermano.
Él estaba sólo, sin nadie que se hiciera cargo de él iban a enviarlo a un orfanato durante a-saber-Dios cuánto tiempo.
Creo que, hasta el sol de hoy, y luego de 5 años, él aún tiene miedo de volver a estar sólo. Por eso él, cuando estamos fuera, no suelta mi mano; por eso a veces no me extraña oír su voz al otro lado de la puerta cerrada para pedirme que lo deje dormir con nosotros, ya que Ludwig y él no siempre se llevan.
Ya no es frecuente, sólo cuando tiene pesadillas, pero aún así no es de extrañar para mí cuando se acercan ciertas fechas.
Ahora, por ejemplo, que se vino el aniversario de la muerte de su familia.
Escucho tocar mi puerta, y los números en rojo sobre la mesa de noche de mi lado de la cama me indican que falta un cuarto de hora para la una de la madrugada.
-Pasa
Apenas digo eso, la puerta se entreabre, y un pequeño italiano asoma la cabeza mientras arrastra su almohada de una esquina.
Madeleine se endereza en la cama, somnolienta, busca sus lentes en su mesa de noche, tumbando algunas cosas al suelo antes de poder hallarlos- ¿Quieres dormir con nosotros, Lovi?
El más pequeño asiente, y sin decir más se sube a la cama, haciéndose un ovillo en medio de ambos mientras abraza contra sí mismo la almohada.
-Buonanotte...
-Good night
-Descansen- Y, antes de tirar un no-sé-qué hacia la puerta para cerrarla, coloco las sábanas sobre Lovino y mi Maddie
Lamento haber subido esto con una semana de retraso :'v
El fin de semana pasado me enfermé y no alcancé a terminar a tiempo. Pero como ya estoy mejor, y ya está terminado, lo subo nomás.
Buonanotte: Buenas noches
Good night: Buenas noches
No responderé Rws, hasta el siguiente cap, porque ando media apurada -La van a regañar por tener el móvil en la mesa del restaurante(?-, pero quiero agradecerles por sus Rws, sus Favs, sus Follows y sus lecturas. Se siente bonito, danke~
Por cierto, quiero presumir que ya soy un año más asombrosa... okno xD
Hasta la semana entrante.
An
