La 'familia' de piratas caminaba por las calles de Port Royal con cuidado de no encontrarse a la guardia, ya ni siquiera Elizabeth era bien recibida en la ciudad donde solía ser conocida como la hija del gobernador. Después de unos minutos, llegaron a una casa un poco destartalada. "Es aquí" dijo Bill contento "¡Matthews!" Grito no muy fuerte para que nadie se enterara. Entonces, un hombre rubio de ojos azules, alto y bastante fuerte y musculoso abrió la puerta.
"¡Bill, cuánto tiempo, ¿Dónde has estado todos estos años?" le preguntó el hombre atractivo.
"Es una larga historia ... Os presento. Matthews, este es mi hijo William, su mujer Elizabeth, mi nieto Willie, el Capitán Jack Sparrow, su segundo de abordo Joshamee Gibbs y Angélica Teach".
Matthews los fue saludando uno por uno y se paró en Angélica. "Angélica, qué tiempos, ¿te acuerdas de mí?" dijo Matthews sonriéndole con unos dientes perfectos.
"... Sí ... tu eres el Matthews que conocí en Santa Dominica ¿no?" le respondio pensantiva ella.
"Sí, Matthews Wright, te ayudé cuando aquel hombre te dejó allí tirada"
"Ejem ..." garraspeó Jack la garganta acompañado de una sonrisa inocente cuando todo el mundo le miró, haciendo saber que esa conversación no le estaba gustando.
"¿Recuerdas que nos hicimos novios durante unos meses?" siguió él como si no hubiera oído a Jack, mientras éste se quedó con la boca abierta.
"Sí, sí..." dijo ella un poco tímida al no habérselo dicho nunca a Jack. Bill se llevó un momento a Jack y Angélica al otro lado de la calle para contarles su plan.
"Jack, no te pongas celoso porque no quiero que Matthews se entere de que sois pareja y que eras tú el que la dejó" dijo Bill
"Ah, ya veo, eso significa que si veo a un tío al que no conozco ligando con mi chica y encima dice que eran novios, no me tengo que poner celoso porque él no puede saber que soy su pareja, ¿no es así?" le preguntó Jack sarcásticamente.
"Jack, escucha... si él no sabe que Angélica está contigo, él nos ayudará solo por ella... Angélica, tú... tu tienes que dejarte seducir y seducirlo..." siguió Bill dando órdenes para que todo funcionara "Hazlo hasta que crea que volvéis a ser pareja, cuando lleguemos a donde haya que ir para usar el libro, se lo contaremos todo. Por favor, ya sé que lo que os pido es difícil Jack, pero hacedlo por Elizabeth, por mí y por ti misma" dijo refiriéndose a Angélica.
"Está bien" dijo ella, haciendo que Bill se fuera a donde estaban los demás y dejándolos solos. "Jack, yo..." intentó excusarse cuando él la interrumpió.
"¿Cómo es eso de que fuisteis novios cuando te dejé en Santa Dominica?" preguntó enfadado.
"Jack, cuando me dejaste lo pasé muy mal, me quedé dos días sola y una tarde Matthews me encontró... me dio cobijo en una pequeña casa que tenía allí, me ayudó a encontrar a mi padre y..."
"Y se te abalanzó encima" la volvió a interrumpir Jack.
"No, solo me besó y a partir de ahí se creyó que yo era su novia, pero yo nunca lo quise y nunca te he dejado de querer, siempre pensaba en ti..."
Jack suspiró un momento, "Bueno, supongo que eso fue un poco culpa mía, lo siento cariño..." dijo él más relajado, "yo también pensaba en ti, ¿lo sabías?... tenía miedo porque no había sentido eso por ninguna otra mujer... yo también te quiero ángel..." dijo él comprensivamente, a punto de darle un beso cuando se acordó de que ahora, delante de Matthews, no podían actuar de esa manera, si no, se descubriría el pastel. Jack se separó un poco de Angélica para que no se notara y ella se fue a donde se encontraban los demás... Jack lo único que podía hacer ahora era ver como su ángel le era robada por ese estúpido guaperas.
Estaban dentro de la casa hablando de tiempos pasados para dejar caer la petición que le querían hacer a Matthews y para que Angélica consiguiera su atención de nuevo como pareja.
"Matthews, ¿la tía Angélica y tú tuvisteis momentos a solas?" preguntó de repente Willie cuando su madre y su abuelo le taparon la boca para que no se fastidiara el plan.
"Pues, pequeño, la verdad es que no... pero me hubiera gustado" dijo él juguetonamente mientras le guiñaba un ojo a Angélica y esta le enviaba una sonrisa.
"Pues el tío Jack sí, anoche con..." la boca de Willie volvió a ser tapada. "Con nadie, quiere decir... es que fue él el que le dijo ese tipo de cosas" se disculpó Will de su hijo.
"Entonces... el Jack ese es una mala influencia ¿no?"preguntó él cuando todos gritaron "¡Capitán!" corrigiendo a Matthews, "Capitán Sparrow" siguió corrigiéndolo Gibbs. "Bueno pues, el capitán Sparrow es un hombre irresponsable verdad, es decir... ¿como le cuentas eso a un niño?" preguntó él cuando notó como Elizabeth murmuró "eso es justamente lo que pienso yo" en voz baja. "Por cierto, ¿dónde está?" preguntó Willie.
Jack se había quedado por fuera y decidió que la mejor forma de no ponerse celoso era no estando cerca, así que se fue a dar una vuelta por Port Royal, luego llegó al puerto y subió a bordo de la Perla. Cogió una botella de ron, se sentó en el suelo, se apoyó en el mástil y cerró los ojos pensando... todos los tripulantes estaban bajo cubierta durmiendo, menos Pintel y Ragetti que estaban haciendo de las suyas en proa, aunque Jack los dejó a su bola mientras seguía en sus pensamientos. Siempre había pensado que Angélica solo había estado con él y con ningún hombre más, que solo lo quería a él y solo se había entregado él, ya que él fue el primero, también había pensado que era el único. Pero a quién quería engañar, ella era una mujer hermosa y fue culpa suya que hubiera conocido a Matthews, si no la hubiera dejado aquello no hubiera sucedido nunca. Los celos le comían por dentro, aunque sabía que si se lo decía, él no les ayudaría y Angélica no recuperaría a su padre. Se tenía que aguantar... el solo pensar en otro hombre besándola le hacía sentir que alguien cogía una estaca y se la clavaba en el corazón. Luego recordó el día en el que la conoció en el convento, el día más feliz de su vida, lo que le provocó una sonrisa... Aquel día conoció a la mujer más maravillosa del mundo para él, recordó que ese día ella le había dicho que era su cumpleaños, y como no tenía ningún regalo, cogió una rosa que había en unos arbustos. Ella al principio tenía miedo de él y el resto de los piratas, pero se dio cuenta de que él era diferente, al igual que también se dio cuenta él, sintiendo algo que nunca había sentido antes. Se besaron por primera vez dos días después, cuando él la convenció para ser libre y salir del convento, ese beso fue en una de las playas de Sevilla al atardecer, antes de zarpar con la Perla hacía Tortuga.
Jack abrió los ojos y salió de sus pensamientos sonriendo, recordando el día en el que conoció a su ángel. Se acordó de cuando estuvieron en La Martinica, el anillo que le dio él, el pañuelo que le dio ella, las 'incesantes contorsiones' de después... Y luego, Santa Dominica llegó a su mente, donde ella conoció al 'perfecto y apuesto' Matthews Wright, lo que le borró la sonrisa de la cara a Jack y le hizo beber de la botella para olvidar a ese estúpido hombre.
"Mira Matthews, hemos venido hasta aquí para ver si sabes donde se tiene que usar esto" dijo Bill sacando el libro resucitador de muertos.
"¿Qué hace?" preguntó él.
"Este libro resucita a los muertos, y lo queremos para recuperar al comodoro Swann, Barbanegra y a Nicole. Ya sé que tu no lo harás pero hazlo por mí y por Angélica" pidió Bill asustado de que no quisiera ayudar. Entonces, Matthews se quedó mirando a Angélica, mientras ella le apartaba la mirada para no sentirse tan incómoda. "De acuerdo, voy a por mis cosas y zarpamos" dijo contento Matthews.
Cuando se fue de la habitación, Angélica preguntó "¿En qué barco va a ir?", "Supongo que en la Perla ¿no?" dijo Gibbs, "¿¡Qué!?, ¿qué queréis, que Jack lo mate antes de llegar?" volvió a preguntar sarcásticamente. "Angélica, se trata de que Matthews sea como tu novio hasta que lleguemos, ahora Jack solo es un conocido y el capitán del barco, nada más" ordenó Bill. "Pero Jack no va a aguantar con Matthews al lado tanto tiempo" admitió Elizabeth. Bill iba a hablar de nuevo cuando Matthews entró en la habitación otra vez. "¿Nos vamos?" dijo sonriendo con unas maletas en las manos.
Cuando llegaron ha puerto, Angélica vio a Jack borracho dormido en la cubierta de la Perla, con unas botellas vacías al lado. En lo que los demás hablaron de los planes para zarpar, ella lo llevó al camarote.
Angélica sentó a Jack en la cama y le quitó la espada, cinturones, abrigo, chaleco, sombrero y botas para que estuviera más cómodo. Le acostó y se sentó junto a él. "¿No vas a estar conmigo esta noche, verdad amor?" dijo él, todavía borracho y con cara de pena. "No Jackie... ojalá pudiera..." le dijo ella apenada. "Te voy a echar de menos" susurró Jack, quedándose dormido. Angélica le dio un beso en la mejilla y le susurró "Buenas noches corazón" al oído, dejándolo solo en el camarote.
"Bueno, ¿dónde vamos a dormir tesoro?" dijo Matthews cuando vio que Angélica al fin había salido del camarote del capitán. Al principio ella iba ha recriminarle el apodo cariñoso que le había dado, pero decidió no hacer nada al respecto y responder a su pregunta. "Supongo que bajo cubierta con los demás, pero... ¿por qué quieres dormir conmigo?" dijo ella con curiosidad. "Bueno, pensé que tu y yo podemos volver a estar juntos de nuevo... ¿qué te parece?" dijo con su sonrisa de dientes blancos. La verdad es que ha Angélica su sonrisa no le desagradaba, es más, le parecía muy bonita, pero la de Jack, incluso con los dientes de oro, le parecía la sonrisa más dulce del mundo. "Me parece bien" dijo con una sonrisa en la cara contra su voluntad. Bajaron la cubierta, encontraron una hamaca libre que era lo suficientemente grande para los dos y se quedaron ahí. "Buenas noches tesoro" le dijo él acurrucándose junto a ella. Cuando ya se había dormido, ella susurró "Que descanses Jackie" mirando hacía las escaleras, donde al fondo se podía ver el camarote del capitán.
Willie se había ido con sus padres y su abuelo al Holandés, y ya por la mañana comenzarían el viaje. El niño se quedó dormido en la cama de sus padres, mientras ellos hablaron de Matthews y de la aventura que se les venía encima. Bill estaba rondando por la cubierta, sin saber que hacer. La verdad es que estuvo pensando acerca de Matthews, si él se propasaba con Angélica, Jack iba a matarlo seguro, por lo que se descubriría y todo lo que habían hecho no hubiera servido para nada. Otra cosa que pensó fue que si él estuviera en el lugar de Jack, también le dolería ver a su novia con otro hombre y encima no poder decirle nada. Él conocía bien a Jack, sabía que él había decidido no entrar con ellos a la casa de Matthews porque sabía que no iba a resistir lanzársele al cuello. Y también sabía que no se emborrachó por tener problemas con el alcohol como suelen decir algunos sobre él aunque era cierto que sí los tenía, pero no era por eso esta vez...
A la mañana siguiente, Angélica despertó con un brazo alrededor de ella, se dio la vuelta y vio a Matthews roncando. Ella se levantó y salió a cubierta, no podía ni quería dormir allí con aquel hombre. Se asomó a la barandilla de la Perla y olió la brisa marina, le encantaba el mar tanto como a Jack, ella nunca había estado ni siquiera en una playa hasta el día que lo conoció y la sacó del convento, fue cuando se besaron por primera vez... Ella se acordaba tanto como él de aquellos tiempos felices que pasaron juntos, y habían decidido olvidarse de los malos. "¿No podías dormir?" dijo una voz dulcemente a sus espaldas, voz que ella conocía muy bien. "No... ¿cómo has pasado la noche, mucha resaca?" dijo ella preocupada por Jack. "Sí, me duele la cabeza una barbaridad pero no es por eso por lo que no he podido dormir... te he echado de menos" dijo Jack aguantándose la cabeza por el dolor, "Yo también a ti" dijo ella sonriendo mientras le daba un abrazo. "¿Puedo darte un beso de buenos días o el señor Wright me va a pegar por ello?" preguntó Jack sarcástico mientras ella le daba vueltas con el dedo a las trenzas de su barba mientras sonreía y unos segundos después la besó.
"¿Y tú, que tal la noche?" preguntó él insinuando.
"Nada, dormí con él abrazándome y ya está"
"Pues tú por lo menos dormiste, yo estoy agotado" dijo apoyándose en la barandilla.
"Corazón, es normal. Te pasas todo el día despierto ayudando a Bill, te emborrachas y tienes una resaca horrible. ¿Por qué no te vas a descansar un rato más, es muy temprano para que los demás se despierten?" dijo Angélica acariciándole la cara.
"¿Descansarás conmigo?" preguntó él como si fuera un niño pequeño.
"Jack, me encantaría, lo sabes, pero... no puedo, tengo que hacerme pasar por la novia de Matthews ahora"
"Por favor, todavía es muy temprano para que los demás se despierten" usó él sus propias palabras en su contra.
Después de insistir, Angélica accedió la petición de Jack y entraron al camarote.
Allí, Jack se sentó en la cama y se volvió a poner las manos en la cabeza. "¿Quieres qué haga algo por ti, cielo?" se preocupó Angélica "A parte de la cabeza, ¿te duele algo más?", "El cuello, después de dormir en el suelo no se te queda muy bien" dijo intentando sonreír pese al dolor que sentía. "¿Quieres que te dé un masaje?" preguntó ella frotándole la espalda cariñosamente. Jack asintió y cerró los ojos cuando notó sus manos pasando por su espalda y llegando hasta el cuello. Después de unos minutos en silencio mientras ella le masajeaba, terminó dándole un par de besos en el cuello y otro en la mejilla. "¿Mejor?" preguntó ella. "Sí, solo me queda una cosa..." dijo él, acostándose en la cama y llevándose a Angélica con él, apoyándola en su pecho y cerrando los ojos. "Ahora estoy perfecto" dijo con una sonrisa, al igual que ella. Aunque sabían que en un rato se tendrían que levantar para que nadie sospechara, esos minutos de descanso los iban a aprovechar al máximo estando la mayor parte del tiempo juntos posible.
Y aquí el capítulo 4, la verdad es que me encantó escribir esto ya que me gusta bastante pensar a Jack celoso. En el próximo capítulo las cosas entre la pareja Jack-Angélica se complica aún más, y en cambio, la de Will-Elizabeth se va a calmar un poco de las peleas que habían tenido en otros capis. Matthews se va a pasar más de la cuenta con Angélica y a Jack no le va a gustar nada... No os cuento más, tendréis que leer el próximo capítulo. ¡Ah, se me olvidaba!, dejad una review sobre que os ha parecido el capítulo, si te gusta la historia, ideas para la próxima, quieren otro fanfic mío de otra peli... lo que se te ocurra en el momento ;D
