IN YOUR DARKEST TIMES
● Disclaimer: BNHA nunca va a pertenecerme y ya me he resignado a ello, pero esto es un regalo para Josita, quién tiene una paciencia infinita ;3; sniffu.
● Advertencias: mundo alterno y OOC. De hecho, a partir de aquí será totalmente OOC, dado que Deku-canon no es un villano y sus amigos tampoco, jo, jo.
● Aclaraciones previas:
—Este fic tendrá un total de doce capítulos, cada uno estará ambientado en un mes distinto.
—Dados los gustos de Josita, el fic es multipairing, así que una disculpa si tu ship parece estar presente pero luego… ya no, ¡lo siento mucho!
Agradezco los favs y follows de-
Alex-Yuka, Angelica Paterson, Korisiano y YOOKOLKAAB,
¡MUCHAS GRACIAS!
oOOo
MES 4
—Negativo, no se han presentado cambios— enuncia calmadamente la menuda fémina de sucinta cabellera. —Sí, estoy segura— reitera con el dedo sobre su hundida mejilla. Y pese a ser una llamada telefónica, asiente y reconfirma su respuesta, por enésima ocasión en las ya más de cinco horas que ha durado aquél contacto.
Al menos, aquél extenso interrogatorio está llevándose a cabo por un medio de comunicación tradicional, tal y como ella lo requirió con el fin de mantenerse en casa y permanecer junto a su familia: sus amados padres, queridos hermanos y, por supuesto, el estimado Kazuki, cuyas risas provocan que los apagados ojos de Asui cobren vida a momentos.
Y es, precisamente él —aquél pequeño e inofensivo bebé— el motivo de interés de los servicios secretos nipones. Tsuyu comprende bastante bien el porqué, pasó diversos días de su carrera de heroína en contacto con trámites gubernamentales e investigaciones encubiertas para salvaguardar a la población.
Sin embargo…
Da un respingo cuando el agente indica la finalización del proceso, aún si en cuestión de días volverán a contactarla. Además, solicita que ella continúe con la bitácora digital que le han asignado a su correspondiente caso. Asui asevera que lo hará, y dado su heroico historial de honestidad, cuelgan sin más preguntas o una cordial despedida.
Croa.
Hay un leve vacío en su pecho, uno que no debería estar ahí.
Empero, como aconsejara su psicóloga, no tarda en racionalizar su sentir y enfocarse en el presente, en cómo una risueña Satsuki le entrega al diminuto ser que adora a pesar de su desafortunado origen.
—Kazuki es un niño muy bueno— exclama la pequeña de ocho años, —realmente escogiste muy bien su nombre, hermana mayor— ríe, acentuando con ello sus facciones tan similares a las de un anfibio, una característica que la criatura en brazos de la adolescente no comparte con el resto de la familia Asui.
La ex-heroína en activo arropa con dulzura al menor, cuyo patronímico significa: "la esperanza de la paz". Y es que fue aquél ideal el que la llevó a ofrecerse como voluntaria en la misión que cambiaría su vida; pese a las reticencias del profesional a cargo y también de Deku, a quién la clase 2B ya reconocía en ese tiempo como el heredero de All Might.
El nuevo símbolo de la paz.
Mece con cariño a su retoño, le gustaría mucho graduarse con sus antiguos compañeros, si bien éste es un sueño cada vez más lejano. Puede que sea más sencillo quedar con ellos durante algún fin de semana, incluso si no todos comprendieron su decisión al respecto de conservar al producto de un infernal rapto.
—¡Hermana! ¡Hermana! — Samidare alza la voz con tal de atraer la atención de su consanguínea, —¡tus amigos están en televisión! — indica y por su leve ceño fruncido es que Tsuyu comprende que tal aparición no es del todo favorable, así que se da prisa a tomar asiente en el mullido sillón junto a sus seres queridos.
Después de todo, Froppy ha procurado mantenerse al tanto de sus amistades y hazañas. Notando sus leves pero concisas transformaciones. Tokoyami y Dark Shadow están mejorando en su trabajo en equipo, Koda se ha vuelto un poco más extrovertido, Yaoyoruzu comienza a disfrutar de ser la estrella conciliadora entre la audiencia y sus compañeros de clase, y… Midoriya…
Para el espectador común, el de cabellos verdes sólo está un poco distraído en sus faenas, dada la repentina enfermedad de su ídolo. Así como, debe estar extenuado a razón de los entrenamientos previos al Torneo Interescolar Euroasiático; porque ésta será la primera participación oficial de Japón en una competición internacional de tal índole.
No obstante, para ella, está claro que la mente de Izuku está cautiva en tópicos que van más allá de lo estudiantil. Es más como si hubiese tomado una torturante resolución, como el día en que se despidió de Gran Torino a sabiendas que jamás se volverían a encontrar, pues el anciano se quedó a enfrentar a diez de los nomus modificados para permitirle escapar a los estudiantes.
—¡Tus amigos están rompiendo filas!— exclama Satsuki con la boquita abierta por el intempestivo cambio en los usuales protocolos de rescate. —¿Por qué? ¿Por qué están haciendo eso? — la cría alza su rostro en dirección a Tsuyu, la cual medita la respuesta ante tal desacato que mínimo les costará la cesación de sus licencias por el resto del curso escolar.
No sólo están desafiando a la Sociedad de Héroes, también al cuerpo policiaco y a directivos presentes de otras Academias, por avanzar en dirección contraria a donde se encuentran los civiles que han de rescatar, tras desatarse un incendio forestal tan vasto que su provocación resulta imposible que sea casual.
Tsuyu rememora lo que conoce de aquella área, sabe que en su mayoría está deshabitada y el único punto de civilización existente es un área de resorts, de turistas acaudalados que en esos momentos están en riesgo. Entonces, ¿por qué Deku y parte de la clase 3A estaban tan desesperados por ir al otro lado?
Incluso habían noqueado sin problema alguno a colegiales de Shiketsu con tal de dirigirse al norte, al norte…
—¡Déjenlos pasar! —croa lastimeramente Beru, —¡déjenlos pasar!, ¡ellos quieren proteger la reserva ainu! — solloza quedamente, pues una de sus preciadas amigas radica en aquél remoto paraje. —¿Acaso el resto no lo sabe? ¿Por qué intentan detenerlos? — expresa horrorizada al ver que Miruku y Crust se interponen en el camino de los héroes en formación.
—Quizá ya hay gente atendiendo esa zona— propone Ganma con gentileza, al tiempo que pasa su amplio brazo por la espalda de su mujer. —Por eso intentan que esos chicos vuelvan a apegarse al programa, porque ya hay héroes encargados de la reserva ainu— afirma suavemente, aún si en su interior sabe que puede estar muy lejos de la verdad.
Los ainu, aborígenes japoneses, son considerados indeseables desde siglos atrás, por lo que no es de extrañar que el gobierno tome cualquier oportunidad de reducirlos a su favor. Y, pese a ello, Deku lidera ahora un grupo de héroes en pos de salvaguardar al pueblo que se caracteriza por su falta de quirks.
La transmisión se corta.
Natural, un grupo de adolescentes está desafiando no sólo a las autoridades, también a las tradiciones niponas que consideran impuros a los ainu. Seres humanos que por "el bien común", secretamente han servido para diversos experimentos acerca de cómo se adquieren artificialmente las habilidades especiales.
Alza a Kazuki, su nene también podría tener un destino similar al ser descendiente de un villano capaz de ralentizar el tiempo en un amplio rango. Un quirk demencial que jamás vio la luz en medios debido a que se trataba del hijo de un importante ministro, un malcriado varón que se salió de control tras asesinar a sus progenitores.
Destrucción, hurtos y profanación fueron las especialidades de aquél que feneció, dejando consigo muchas incógnitas acerca de su habilidad, la cual se esperaría heredasen sus vástagos. Empero, por decisión no hubo ninguno más el que ahora croa por imitación en los brazos de su madre, quien tiene que mentir cada día para que su pequeño no le sea arrebatado.
Tsuyu estrecha a su vástago,
aguardando que los aires de cambio sean a su favor.
.
..
Todavía lleva puesto su traje de heroína, chamuscado y plomizo, aún si el incidente matutino de las islas Kuriles fue horas atrás. Empero, no ha podido siquiera descansar un minuto porque los estragos de la batalla rebasan lo planeado, no sólo en cuestiones materiales, también en esferas intangibles como la opinión pública.
La sociedad japonesa exige respuestas ante el extraño comportamiento de los estudiantes de la U.A., quienes parecían sublevarse en contra de sus superiores. Y es que en verdad fue así, se amotinaron y consiguieron su objetivo, salvando miles de indeseadas existencias a las cuales el gobierno desconocía dónde reubicar.
Sin embargo, aquella no puede ser la explicación que se vierta de los labios de la delegada de clase en la futura rueda de prensa que convocará. Así que su mente trabaja a mil por hora para hallar qué decir y con ello salvaguardar a sus compañeros, especialmente a aquél que se ha recluido en el aula dónde tomaron su primer curso.
—Soy Yaoyorozu— anuncia y teme dar un paso dentro de aquél salón de clases, no por recelo al chico de taciturna figura que se halla sentado en uno de los pupitres; más bien porque desconfía de sus habilidades para ganarle a un sistema en el que están involucrados y ha demostrado tener muchísimas fallas.
Admira el coraje de Midoriya, ella no fue capaz de seguirlo. En su familia le fue instruido que para enfrentar a la autoridad tienes que convertirte en una, ya sea por dinero o prestigio, siendo éste último parámetro el que Momo se ve capaz de cultivar para asegurar patrocinios, asesoramientos y proyección internacional a toda la clase 3A.
Hawks y otros ya lo demostraron, tener el favor del público es muy importante para ir escalando, no sólo en cuestiones mediáticas y de reconocimiento. Si las personas no confían en ti, no podrás protegerlas en caso de necesidad; puesto que preferirán morir a saltar a brazos de alguien que podría traicionarlos en cualquier momento.
Ser un héroe implica más que salvar a los desamparados, por tal razón existían las Academias. Centros de institucionalización en donde se instruye a los mejores a lidiar con los conflictos dentro y fuera del campo de batalla; porque en ocasiones los apremios más violentos estaban lejos de ser los entablados con villanos, como en aquellas circunstancias.
—Midoriya, sé que… sé que puedo arreglar la situación— se aclara la garganta y deposita suavemente su mano en el hombro su compañero. —Sé lo que la prensa dice, pero las videograbaciones demuestran otra realidad y así ustedes podrían recuperar sus licencias profesionales en muy poco tiempo— asegura la espigada fémina.
—¿Podrías hacerlo, Yaoyorozu?— el de cabellos verdes alza el rostro en dirección a su interlocutora, quien inconscientemente retrocede. —Muchas gracias, siento si te he causado tantos problemas últimamente— declara, debido a que la chica es el nexo entre ellos y el Departamento de Gerencia, encargado de velar por la opinión pública.
—No, Midoriya— niega levemente, meciendo de un lado a otros sus largos cabellos, —perdóname tú a mí por no poder hacer más— enuncia con los ojos cargados de lágrimas de impotencia, pues habría deseado virarse en cuanto notó que Todoroki lo hizo para seguir a un determinante Deku.
—Ya haces mucho— asegura el número uno de la U.A., —yo lo siento por causarte tantos problemas— ofrece un arrugado pañuelo a la joven, además de una de sus cálidas sonrisas; un gesto que reconforta a la estresada Momo. —Es sólo que iban a dejarlos morir… y yo… yo… no podía permitirlo… no es algo que All Might habría permitido— expresa solemnemente.
—Ni siquiera él— la de oscura cabellera es incapaz de decir en voz alta el patronímico del héroe que vio morir, —ni siquiera él era capaz de salvar a todos, Deku. Debía escoger a quién salvar y no fue siempre la elección correcta— sentencia la fémina, sin dureza, con simple honestidad porque le concierne que su compañero cargue con un peso mayor sobre sus hombros.
—Es verdad, él tenía que elegir— reitera la última aseveración, inclinándose hacia delante, lo que hace que su mirada se oculte. —Dejo todo en tus manos, Yaoyoruzu— afirma tras un extenso silencio entre los dos, —confío en ti— manifiesta con convencimiento, poniéndose de pie para despedir a la muchacha.
Y Momo, que no se caracteriza por ser una de esas personas que aseguran pueden leerlo todo en una mirada: cree en el brillo de las glaucas orbes de Izuku, más que en sus apagados vocablos. Él, en verdad, cree en ella y, por supuesto, no le va a fallar como a ningún otro de sus queridos compañeros de clases y batallas.
—Por eso somos un equipo— declara Creati con ambas manos sobre su cadera, sintiéndose mucho mejor de cuando ingresó a aquella habitación. —Si se trata de imagen y relaciones públicas, Uwabami me enseñó todo lo que hay que saber al respecto— sonríe ligeramente, a la par de Midoriya.
Es la última sonrisa que compartirán.
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..
—Ellos van a ser formidables héroes— afirma Midoriya, en un tono distinto al habitual —ronco y rasposo—, producto de la exposición prolongada al humo. Una molestia temporal que se ha ido incrementando conforme la luna se apodera del firmamento y, bien puso solicitar fuese curada por Recovery Girl, mas, para él es un recordatorio de aquellos sin voz.
All Might estuvo obligado a decidir.
Y, él también.
Todoroki asiente, ha ingresado a aquél salón de clases desde horas atrás, cuando el sol aún estaba en lo alto y Creatie todavía no había convocado la rueda de prensa que salvaría sus licencias. No es que esto último le importe demasiado, debido a que dentro de poco tal credencial le resultará inservible.
Después de todo, Izuku ha elegido.
—Toshinori Yagi me dijo que no es malo soñar, pero también debemos ser realistas…— exhala en lo que Shoto toma asiento en la paleta del pupitre. —Yo no quiero salvar a unos cuantos, quiero salvarlos a todos— expresa coartadamente, aspirando para evitar que las lágrimas le traicionen cuando está por exponer su decisión.
Alza el brazo, aquél que recibió el mayor daño durante sus inicios en la Academia, muchas de sus cicatrices y lesiones se fueron con Eri, pero otras nuevas surgieron y no permitió que la infante se extralimitara curándole. Fue en vano, también la perdió al igual que a su madre, a su héroe y al velo que le hacía parecer fantástico ingresar a la élite de los héroes.
Ya no le interesa llegar a ser el número uno de la Sociedad de Héroes, no cuando aquello implica tanto. Si llegase a estar en el ranking, le asignarían una metrópoli, una ciudad en la que todas las personas tienen oportunamente móviles para ensalzar una y otra vez a sus ídolos, creando cultos a su alrededor que velan lo ocurrido a los más desprotegidos.
No, no quiere eso.
Tampoco que los quirkless continúen siendo considerados la escoria de la sociedad, pues tal pensamiento está alimentando las intenciones de los villanos por suprimir, bloquear o borrar a las habilidades especiales. Todo es parte de un círculo vicioso que el chico ambiciona romper, porque no se trata sólo de All For One, sino de la sociedad que le ha permitido existir.
Y sí, es consciente de que él no podrá transformar al mundo o siquiera a Japón en lo que le resta de vida, mas, confía en que si prosigue el camino que ya otros han cimentado, aquél sueño se hará realidad. Especialmente porque los héroes del mañana, sus compañeros de la U.A. y de otros colegios, son personas de fuertes convicciones y nobles corazón.
Empero, alguien tiene que cambiar al sistema —mutilarlo— para así permitir la inserción de aquellos que de verdad tienen vocación, y que estos no sean relegados a profesores, auxiliares o guardianes sin ninguna asociación que los respalde cuando los villanos retornen a cobrar venganza.
—Sí, quiero salvarlos a todos— proclama Deku, cuyos resecos labios son apisonados con exasperación. —¿Estoy siendo demasiado ambicioso, Todoroki? — cuestiona a su amigo con cierta aflicción, —All Might fue el mejor e incluso él fue incapaz de ello y, sin embargo… yo… yo no puedo dejar de pensar en intentarlo.
Shoto sutilmente aprehende la mano al aire de Izuku, estrechándola cálidamente a pesar de hacerlo desde su lado de hielo.
—No, yo te entiendo— decreta el estoico muchacho, —y no necesitas imitar a All Might, porque tú vas a ser mejor que él— atrae hacia sí el agarre que sostienen y coloca su mano libre sobre el mismo. —Transformarás al mundo, y si acaso tomas el camino equivocado: yo estaré a tu lado para detenerte— promete el de bella heterocronomía.
Y es así que comienza una nueva era.
oOOo
¡Vencí a mi pésima letra! Yey! Es que no mentí, todo el ficu ya existe pero a mano en una libreta, ergo tengo que pasarlo y well… mi caligrafía no tiene nada que envidiarle al árabe.
Veamos si puedo pasar pronto el siguiente capítulo que ya incluye muchos más personajes :3, incluidos algunos del spin off oficial de Boku no Hero Academy.
¡Tengan un excelente día!
