Hola! O3O no saben el trabajo que me costó este cap. Entre fiestas patrias y la escuela no tuve mucho tiempo. OWO pero les cumplo y aquí esta. =W= espero les guste y complazca sus perversas mentes. Disfrútenlo, porque después dudo que haya lemon, no mucho al menos.

=w= bueno, sin mas preámbulos….

-.-.-.-.-.-.-comenzamos /)/w/(\ -.-.-.-.-.-.-.-.

Capitulo 4: salvaje pasión.

-Hirako!- sumergido en una sangrienta batalla, Urahara trataba a toda costa de detener a Hirako. No quería lastimarlo, pero parecía que mientras el capitán estuviera en su estado hollow, el cual esta ocasión estaba más fuerte que antes, no pensaba en otra cosa que arranarle la cabeza al tendero. –Hirako! Por favor!

-grrr!- Era imposible hablar con él, aquella bestia que le dominaba parecía no entender una sola palabra de lo que le decía. Sus fauces se abrieron y libero un poderoso rayo de energía que destruyo la mitad de su guarida.

Gracias a dios, todos se encontraban fuera y a salvo. Habían salido por víveres. Urahara se encontraba solo con aquel vizard enloquecido.

-Hirako, pelea! Resístete a su control!- le gritaba, rogando por que el Hirako real le escuchara. –por favor, no dejes que te domine!- nada surtía efecto, tan solo respondía lanzando ataques, y Urahara no sabía si debía lastimarle; de verdad que no quería.

-cero!- por fin profirió una palabra, fatídica y demoniaca. El shinigami, asombrado por aquel hecho se distrajo y recibió de lleno el ataque. Aquella ráfaga de energía le estrello contra la pared y le sepulto bajo una tonelada de escombros. –shi-shinigami.- balbuceo acercándose tambaleante, babeando como una bestia hambrienta.

-Hi-hirako.- no podía moverse, tanto pero sobre él. Pero no hizo falta, aquel hollow le saco de un tirón. Le arrojo al piso, a un terreno más o menos limpio. Urahara le miro de reojo, tratando de levantarse, buscando su espada. Pero el hollow no lo dejo tomarla; pateo la espada lejos y con su propia ropa le ato. –que vas a hacer ahora?- le pregunto, aun esperanzado. Y como respuesta….solo escucho una risa diabólica

El sonido de las ropas rasgándose, los gritos suplicantes y los jadeos lo llenaron todo. Urahara casi pierde la conciencia al sentir al cruda intromisión del miembro de Hirako, brusca y salvaje, sin ninguna compasión, sin ninguna preparación.

El cuerpo del tendero sangraba, de entre sus piernas caían copiosas gotas de sangre mientras aquel hollow le sodomizaba. Con sus garras bien sujetas de aquella piel, arremetiendo con salvajismo y arrancándole gemidos lastimeros a su compañero.

-aaah shinigami.- gemía en su oído, sujetándolo con desesperación, como si temiera perderlo, sus manos se asemejaban a garras y el resto de su cuerpo adquiría las características de los hollows mientras su máscara se expandía por su cuerpo.

-m-me duele.- murmuraba el rubio tendero, consciente de que esa bestia no le escuchaba.

-duele?-repitió aquel hollow moviendo su cadera lentamente, disfrutando la expresión de dolor que el shinigami ponía en su rostro. Urahara no respondía y eso colmaba la paciencia del hollow. –te duele?- pregunto otra vez, clavando su miembro bruscamente. –responde!- rio lujurioso, embistiendo más fuerte.

-si!- chillo el tendero sintiendo como si su cuerpo se partiera en dos.

-si qué?- insistió aquel ser queriendo dejarle en claro que él era el que dominaba.

-Sí, me duele!- gimió arqueando la espalda.

Aquel hollow saco su miembro y el shinigami se dejo caer al piso.

-ya tan pronto te has cansado?- se burlo, Shinji adentro sus dedos en el adolorido culo de Urahara y comenzó a estimular aquella área. El rubio de ojos grises se estremecía disfrutando del escozor de su piel. –esto ya no hace falta, o si? No estás oponiendo mucha resistencia.

-ah…ah ah- por más que el tendero trataba de mantenerse serio y no dejar que aquel hollow le viera flaquear.

-acaso…te gusta?- aquel hollow se relamió, viendo aquella expresión tan adorable en el rostro del shinigami. –Nada más lindo que ese rostro lloroso.- saco sus dedos y miro aquella mezcla de sangre y semen.

Urahara se estremeció al sentir como escurría algo de entre sus piernas, jadeando con un poco de pena se hizo un ovillo en el piso.

-mmh ya estas caliente.- sonrió lamiendo sus dedos con gula. –jeje eres un pervertido.

-no…-respondió ocultando el rostro entre sus brazos.

-claro que si, mira te gusta.- metió tres de sus dedos de golpe y el tendero profirió un gemido digno de cualquier película porno.; el hollow rio estrepitosamente, excitado por aquella voz tan sensual.- mas, mas! Quiero escucharte gemir!

Pero el tendero aun lograba resistirse.

-vamos, gime.- le ronroneo, moviendo sus dedos para ver el shinigami arquear la espalda tratando de contener y disipar ese placer. –ya deja de contenerte.- sin más saco sus dedos, ya había recargado fuerzas.

Le cargo, sujetándolo de la cintura, y le dejo caer sobre su firme erección.

-aah! Aah!- comenzó a gemir adolorido, pero sus labios comenzaron a murmurar un Bakudou; Urahara planeaba pelear, aun sin su espada.

Pero antes de terminar la técnica, el hollow le cerró la boca.

-eso no, no me iré.- le recalco, sujeto fuertemente el cuello del tendero. –ya no quieres jugar?- sin dejar de mover su cadera, comenzó a apretar poco a poco la garganta blanca. –por qué? No me amas?

Urahara trato de liberarse, sintiendo como su respiración se dificultaba y el mundo comenzaba a ponerse borroso; tan solo prevalecía aquel vizard, solo él.

-hi…Hirako.- suplico desesperado por respirar, adolorido y extrañamente excitado.

-aah~ que hermoso.- aquel hollow ladeo su cabeza, y se acerco para robar un beso de esos labios, dificultándole aun más el respirar. –Tu rostro es hermoso.- gimió excitado. –La muerte te sienta bien.- otros besos desesperados, calientes y lascivos. –esa desesperación, tu agonía…mmmh.- se estremecía, a punto de llegar al clímax. –ah me pones mucho, de verdad que sí.

Esas envestidas tan bruscas, anunciaban el gran orgasmo. Y Urahara no podía borrar de su mente el placer, Aun en tal peligro su cuerpo vibraba a punto de colapsar; iba a morir de placer y lo sabía. Pero ara ese momento…aquella idea parecía seductora. Tal vez, ya estaba delirando.

-me pregunto si muerto tu cuerpo será igual de delicioso?- jadeo aquel rubio vizard. –la necrofilia no es lo mío, pero mmmh no puedo evitar pensar en cogert…

De pronto cayo.

-aaah!- el aire volvió a los pulmones del tendero y su cuerpo ya no lo resistió, aquel soplo de vida fue la gota que derramo el vaso. Su esencia broto manchando aun más su cuerpo, perdiéndose entre aquellas tintas de pasión.

Pero que había pasado? Se hollow era incapaz de dejar una pelea. Que había logrado parle? Urahara trato de aclarar lavita, y lo noto al fin; sobre el pasaba una espacie de columna de mármol. Ya había vito antes eso, era obra de Tessai, el antiguo líder de la división de kidou. Lo único que conocía para detener a un hollow.

-Urahara-dono.- el hombre de lentes se acerco. Había tenido un presentimiento muy angustiante, algo le advirtió que regresara pronto a casa; y gracias a dios había hecho caso de su instinto. Pero incluso en sus peores expectativas, no esperaba ver aquella escalofriante escena. –se encuentra bien?

No hubo tiempo de responder, aquella columna se fracciono y se derrumbo. De entre los escombros se levanto el hollow, envuelto en una tela blanca que limitaba sus movimientos.

-bastard…bastardo.- gruño mirando al líder de la división de kidou; con sus garras comenzó a rasgar las vendas que le oprimían, aun tenía fuerzas para luchar.

-Hirako, para.- le suplico Urahara intentando levantarse, mas una punzada al final de su espalda le derrumbo otra vez. –para.

El vizard levanto su mano y preparo un cero. Tessai mascullo algo y aquel rayo rojo no logro impactar contra el ex capitán. Pero otra de esas barraras si logro golpear directamente contra la cabeza del hollow y aplastarla contra un miro.

-Hirako!- el tendero se levanto, preocupado por su sádico amante, apenas logro incorporarse un poco cuando se escucho el crujir de la columna. Aquel hollow se irguió imponente, aun con la furia pintada en el rostro, miro al hombre que le había interrumpido su juego y avanzo, tambaleante hacia él.

Pero antes de poder alcanzarles, su máscara se cuarteo y el vizard cayó de rodillas, poco a poco la máscara fue despedazándose y con ella el poder que el hollow había adquirido. Hirako se dejo caer, inconsciente y sin poder resistir mas la locura de su propio hollow.

-Hirako!- se movió como pudo, ignorando el dolor de su cuerpo y corrió al lado de su vizard. –Hirako, estas bien?- le tomo suevamente y trato de hacerle reaccionar, pero al no lograrlo lo estrecho contra su cuerpo. –Hirako?

-Urahara-dono. Es usted mi amigo pero…- aquel hombre se acerco y le conmovió la escena, aquel amor que el tendero manifestaba, aun después del ultraje que la había hecho. –lo apoyo sin cuestionar, pues se que haces las cosas sin malicia y buscando el bienestar.- Urahara levanto la vista, con un rostro lleno de lagrimas y el corazón de Tessai se angustio.

-gracias por ayudarme.- le dijo sin soltar al rubio.- tratábamos de controlar su transformación.- hizo una pausa mientras besaba suavemente la frente de Hirako. –pero algo lo altero y…perdió el control.

-si esto sigue ocurriendo, vamos a tener que desistir.- Tessai dijo, sabía que esa no era una opción que Urahara considerara.

-desistir?- el ojigris abrió sus ojos asustado. Desistir? Eso solo significaba que al final se haría o que la SS había deseado, tendría que eliminar a sus compañeros. –no…eso no, hallaremos la forma, verdad Hirako? – sus ojos se posaron sobre aquel hombre de hermoso semblante, no estaba dispuesto a perderlo.

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-Aah…ah!- Urahara salía de su ensoñación al sentir unos dientes clavándose en su cuello. –mmh…- ese hollow le había tomado en muchas ocasiones, cada una menos salvaje que la otra, pero más placentera. –mmmh aah~ mas, mas Hirako.- rogaba mordiendo su labio con fuerza.

-eso, quiero escucharte gemir!- Shinji mantenía a su amante contra la pared, cargándolo para evitar que escapara.

-ah me gusta.- Urahara le complacía, gemía, gritaba y rogaba por su atención. -Hirako~ ah!- se estremecía entre las carisias.

-adoro tu voz, adoro tu cuerpo.- le susurro al oído, ronroneando excitado y embriagándose con aquellos labios suculentos. –me encantas, te amo!- le sujeto la mano y le beso el dorso de esta lentamente. Shinji separo sus labios y mordió son suavidad los dedos, lamiéndolos lentamente, concentrándose en dejarlos bien húmedos.

- ya está listo.-murmuro complacido son su trabajo. Sonriendo llevo la mano del tendero hasta el final de su espalda.

-que..haras?- pregunto entre jadeos aquel shinigami. Eso era un comportamiento nuevo en el vizard. Hirako se rio un poco, como avergonzado de lo que haría.

-fue tan poco tiempo.- fundió sus labios con los de su amante, era un juego tan brusco y delicioso. –Tan poco tiempo y mmmh- sus jadeos eran fuertes. –agarre tan malas mañas, no lo crees?

Urahara no comprendió, sino hasta que sintió como el vizard adentraba sus dedos en su propio cuerpo. el shinigami intimidado por lo que estaba pasando.

El cuerpo del vizard estaba impaciente y el mínimo rose de aquellos dedos le hacía jadear. Apenas un poco de lubricación y se sintió en la gloria. Pero eso no bastaba. Quería más; sus piernas temblaban, apenas era capaz de soportar a Urahara, y no precisamente por que estuviera cansado.

Tumbo al shinigami en el piso y escucho sus protestas al sentir que le dejaban aun con las ganas. Mas el vizard le calmo con algunos besos, se monto a ahorcadas sobre el vientre del tendero y respiro tratando de calmarse, si no lo hacia se correría en un instante.

-esto te va a gustar mucho.- le susurro mientras tomaba el falo erecto de Urahara y lo comenzaba a adentrar lentamente en su cuerpo. –mmmh!- se tenso de golpe, y el shinigami ni siquiera pudo gemir al sentir su miembro rodeado por el interior de su amante que se contraía a un ritmo singular. –ah…que te parece?- pregunto comenzando a bombear con su cadera.

-se siente rico.- alcanzo a gemir extasiado el tendero.

-el ingrato de Urahara nunc ate dejo ser el domínate, nee?- apenas lograba controlar el ritmo. Su cadera subía y bajaba lentamente, acompañada por el sutil gemir de ese hollow. –no te gusta?

-ah….ah ah!- Urahara no podía ni pensar. Nunca había deseado ser el domínate, el ara feliz siendo el que recibiera las carisias, Hirako siempre lo había mimado tan bien; pero….no estaba mal.

-mmh…maldición- jadeo el rubio hollow sin poder soportar más. Su cuerpo ya estaba al borde, su miembro dolía, desesperado por liberar toda su leche. –Ya no….aguanto.

Urahara estaba igual y sin aguantar más, se sujeto de la cadera del rubio para moverle a su antojo.

-no, eso sí que no!- Hirako tomo las manos de su amante y las llevo arriba de su cabeza. Podría haberle dado el gusto de penetrarlo, pero el ritmo lo ponía el. con su otra mano comenzó a masturbarse, estremeciéndose y arqueando su espalda totalmente extasiado

-mas rápido!- pidió el tendero

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-lal…lal.- la tierna voz de Dallyghery llegaba a los oídos del hollow, y el suave tacto de sus manos le hacía despertar.

-qué? Qué ocurre?- pregunto adormilado el chacal, con trabajos lograba abrir uno de sus ojos y mirar al pequeño minino.

-taicho no está.- le dijo asustado. –desperté y taicho no está.

-tranquilo.- le dijo mientras se estiraba un poco y cubría su boca para bostezar. –seguro fue al baño.

-pero…ya lo espere por más de media hora.- chillo infantilmente el pequeño. –y si le paso algo? Vamos a buscarlo.- le rogo.

-después me dejaras dormir?- el pequeño asistió. Lalcrome se levanto y trato de seguir el reiatsu de su capitán, mas no encontró ni el mínimo rastro, las paredes de ese edificio parecían estar hechas de un material extraño que no permitía que los hollow detectaran nada. –joder, esos shinigamis paranoicos.- se quejo, dio un suspiro de resignación y se acerco a la cama. –no queda de otra que rastrearlo a la antigua.

Se doblo sobre la cama y comenzó a respirar buscando el aroma de su capitán. Pero se alejo de golpe

-oh por…- se abstuvo de gritar mucho, no quería despertar a los demás.

-qué pasa?- pregunto el jaguar

-taicho huele...- no sabía cómo decirlo. –Huele…demasiado bien.- sus mejillas se tiñeron de un rojo muy notorio, como chacal era muy receptivo a los aromas y…Hirako desprendía muchas feromonas que enloquecieron momentáneamente al pelinegro.

-vamos a buscarlo-le recordó el pequeño tirando de sus mangas.

-ah, si.- salió de su ensoñación y comenzó a buscar en el aire el rastro de su amo.

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-AAAH!- Urahara sentía la leche del vizard manchar su pecho. El tampoco había podido soportarlo, su leche estaba corriendo lentamente dentro del vizard. Apenas conservaba la lucidez, era demasiado placer para una noche.

-vamos, no podemos quedarnos.- le advirtió el vizard cogiendo su ropa. –nuestra habitación queda lejos.-

-no…me puedo mover.- le respondió Urahara con una sonrisa cansada en su rostro.

-no pretenderás que te cargué?- pregunto el hollow molesto. –si recuerdas, yo soy el que estaba en el hospital.

-vamos a mi laboratorio, está más cerca y podemos cerrar con seguro.-le murmuro casi dormido.

El hollow le miro. Kisuke ya estaba dormitando.

-joder, aun así debo cargarte.- se quejo. Pero al final se levanto y con algunos esfuerzos logro sacar a su shinigami de aquel almacén.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-fin del capítulo BD muajajaja -.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Soy mala, hasta aquí los dejo.

=w0 comentarios, preguntas y cartas bomba son bien recibidas. =w= saben algo….amo a ese h-Shinji! w y me gustaría ver la forma de hollow completa de Hirako TAT no puedo imaginarla.

Bueno, nos vemos luego BD mis queridas yaoisistas