Hola lectores, bueno aquí ya les traigo el cap #4 si me tarde fue porque no me llegaba la señora inspiración así que comencé a teclear burrada y media y me fui inspirando poco a poco. La historia va algo lenta admitiré pero todo a su tiempo. En este cap no hay lagrimas :) . Alguien más se arrepintió al ver Michael y por culpa de un SPOILER haber deseado que golpearan a Blaine. Yo me sentí horrible.
P.D si ve n algo así ¡"#$&/ es una división, es que no se cómo poner líneas
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen le pertenecen a Ryan de ser así Sebastian iría tras Kurt y no tras Blaine. O mejor aun solo sería un amigo de los dos.
En si ¿Qué es tiempo?
El tiempo una creación del hombre, que puede ser nuestro amigo o nuestro gran enemigo dependiendo el caso. En estos momentos el tiempo era un gran enemigo de Kurt Hummel, no podía creer que apenas eran las 8:55 p.m, siendo que para él ya habían pasado días desde el accidente de Blaine, cuando en realidad no había transcurrido ni uno solo. El movimiento lento del reloj se sumaba a sus posibles provocadores de locura.
Lo peor es que ya eran las 8:56 y los señores Anderson no se aparecían por ningún lado, seguramente el tendría que llamarles pero ¿Cómo? , el no podría dejar salir esas palabras de sus labios, es más, pensarlas era algo que el castaño no se permitía. El quedo devastado al saber lo de Blaine, ¿cómo se pondrían sus padres? Kurt sabía que el papá del chico de mirar avellana había tratado de hacer que Blaine cambiara de opinión acerca de su sexualidad, pero lo quería mucho al igual que su madre.
"Si no llegan antes de las 9:05, ya les llamo" pensó el chico. "Mejor antes de las 9:10." Ya a estas horas la mayoría de sus amigos se habían marchado prometiendo volver mañana temprano, pues apenas era viernes. Los únicos que quedaban eran Finn, Rachel, Mercedes y por alguna extraña razón Cara de Suricato.
Le era extraño ver a la Cara de Suricato, ya que tal vez esté tratando de conquistar a Blaine, pero según él conocía no había ningún lazo fuerte que los uniera. No eran muy amigos, Suricato buscaba a Blaine pero este trataba más bien de evitarlo.
¡Oh, Dios! Ya son las 9:04 cada vez se acercaba más el momento en el que el joven castaño tendría que superar sus dudas y llamar a los padres de su Blaine. Pero… ¿Cómo no se le había ocurrido? le preguntaría a sus amigas de dónde sacaron las fuerzas para decirle. Aunque técnicamente el que soltó la sopa fue Finn, así es que les preguntaría a todos, en fin. Fue acercándose a todos ellos (incluyendo a Suricato) y se sentó en un espacio libre al lado de Mercedes.
-Díganme cómo es que tuvieron el valor de decirme lo del accidente, es que trato y trato, pero no se me ocurre ni una manera de decirle a sus padres- dijo Kurt desesperado –pienso en lo que sentí y que sus padres se podrían sentir aun peor.
-Es por eso que te llamamos al último –respondió Rachel- No sabíamos cómo decirte, Simplemente marcábamos tu numero y terminábamos llamando a alguien más.
-Lo que me dio valor para decirte lo del accidente, fue el comprender que ya lo habías captado. Aunque al final me di cuenta de que no era así.-dijo Finn
-Si lo había captado, pero el que lo dijeras era confirmar que eso había pasado.- Respondió Kurt
- Y si les dices tú Sebastián – pregunto Mercedes – digo te todos los que quedamos aquí tu eres el mas insensible.
- Ok mira Mercedes, seré un metódico, directo, frívolo, sarcástico, lleno de humor negro esperando cualquier oportunidad para salir a la superficie y dañar a la persona con cada palabra que suelto, pero tengo limites y ese es uno de ellos.
-Suricato… Sebastian tiene razón, además yo soy quien les debe decir, bueno ya son las 9:10 y a esta hora yo me prometí llamarles. Solo que dense conmigo ¿Si?
-Siempre que lo necesites- dijo Mercedes tomando su mano.
- Si puedes contar con nosotros –dijo… esperen es alucinación mía o de verdad lo dijo el Suricato. Kurt, Rachel, Finn y Mercedes no pudieron esconder la cara de sorpresa hasta que Kurt reacciono y saco su teléfono del bolsillo.
El chico comenzó a buscar entre sus contactos el número de la casa de Blaine. Cuando al fin lo hayo presiono el botón del centro marcando el comando "llamar". Espero unos segundos y al fin una voz femenina ya conocida le contesto.
-Bueno-se escucho por el teléfono- ¿Quién habla?
-Buenas noches, señora Anderson…
- Ah Kurt eres tú, esta Blaine contigo- en ese momento Kurt sintió un hoyo en el estomago- es que no está en casa, necesitan que vaya por ustedes.
-N-no, Señora Anderson, Blaine, Blaine, el, bueno el,…-Antes de que cualquiera pudiera advertirlo Suricato se puso de pie y tomo el teléfono que se hallaba en la mano de Kurt.
-Señora Anderson, Buenas noches, habla Sebastian Smyth soy amigo de su hijo Blaine, Kurt no le puede decir esto porque de verdad duele mucho. La cosa es que… su hijo sufrió un accidente y esta grave.
- ¿Qué? Pero ¿Cómo?, ya voy para allá.
-Si mire es la clínica numero 15 de Lima, Ohio
-Gracias, y dile a Kurt que todo estará bien.
-Cuente con ello.- La señora Anderson corto la llamada, seguramente para salir a toda prisa de su casa.
- Y eso que fue – pregunto Kurt aun pasmado y sin comprender lo sucedido- pensé que tenías límites.
-Sí, los tengo, pero ese "límite" fue superado por el verte sufrir sin poder articular palabra.
-Gracias, de verdad necesite la ayuda.
- Y ¿con que debe de contar la señora Anderson? –pregunto Rachel
-¿Perdón?
-"Cuente con ello" fue tu frase final.
- A eso, que cuente con que la estaremos esperando.
-Oh es verdad -dijo Kurt dándose un golpe en la frente- parece que todos cometemos el bendito error de no decir en que piso estamos. Ahora vengo voy a bajo para traer a la señora Anderson. –dijo Kurt levantándose del asiento.
-Yo voy contigo –dijo Sebastian tomando la delantera, eso era extraño y eso que el chico ya había hecho varias extrañezas en un día. Pero Kurt no dudo en seguirlo. Tomaron el elevador para bajar hasta el piso del estacionamiento.
- Así que soy un suricato eh-dijo Sebastian con una sonrisa sarcástica.
-Sí, es que así te bauticé –dijo Kurt entre risas para después tomar una postura seria "Aun no es momento de reír Hummel"
-¿Por qué?
-Porque no me agradas ya te dije. Y eso a ti que, yo tampoco te agrado.
-Yo nunca he dicho eso.
-Sí, si lo has hecho incluso me lo dijiste después de que yo lo hiciera.
-Es verdad pero, cuando alguien te dice que no le agradas no le respondes con un "hay fíjate que tú me agradas demasiado"- dijo Sebastian sacándole una sonrisa a Kurt – ya saliendo de todo el drama de novios, tú me agradas mucho Hummel. Tu carácter, tu humor sarcástico y el como te sonrojas como ahora.
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-Ya paraste de llorar – pregunto el clon detrás de Blaine.
-Si ¿Cuánto tiempo llevas esperando?
- oh aquí no existe el tiempo
-Pero tu dijis…
- Si yo se que dije que podrían pasar meses etc.… y es verdad los pasan en tu mundo pero aquí no hay tiempo. Por eso tardan tanto en salir.
-¿Por qué aquí no hay tiempo?
-Porque es una invención del hombre. La mente va mas allá de la tierra por la tanto las cosas de hombres no la afectan.
-Pero según lo que yo sé el hombre controla a la mente.
- Eso crees, o tal vez la mente controle al hombre.
-Pues yo no sé, días anteriores creí ser el único conocedor y habitante de mi mente.
- Una recomendación más, que ni se te ocurra quedarte dormido. Pues como aquí no hay tiempo puedes dormir por meses, en el mundo exterior empeorando tu caso.
-Gracias por avisarme.- Al decir esto Blaine clavo su vista en los ojos azul claro de su clon. No eran como los de Kurt, pues los de él son azul grisáceo. Esos ojos que eran lo único que los diferenciaban lo llenaron de curiosidad.
- ¿Qué? –pregunto el clon nervioso por la mirada de Blaine.
- ¿Por qué tienes los ojos azules?
-Esa es información clasificada – dijo el clon, pero Blaine pudo ver en esos mismos ojos nerviosismo y deseos de evadir el tema.
-Es clasificada porque ni siquiera tu sabes el por qué.
- Si, lo admito no sé porque los tengo azules así los tengo desde la primera vez que me vi en un espejo.
-Aquí hay espejos.
-Aquí hay infinidad de cosas solo hay que saber dónde buscar luego te enseñare. Apoco creías que la mente era solo este espacio en blanco, pues es algo mucho más grande.
- Entonces…, no tienes ni la menor idea.
- No. Me creerías si te digo que soy tan solo un objeto pequeño de algo grande, de algo grande que ni siquiera conozco pero sé que existe.
-En estos momentos me puedo creer todo.
