Los personajes y algunos diálogos son de la señora Richelle Mead, yo solo juego un poco con ellos.


Del cap pasado!

-No puedes esperar un día, ni un maldito día para intentar huir.-su agarre no era fuerte, sin embargo era bastante controlador.

-Lo lamento no está en mi naturaleza, quedarme sin hacer nada. Mi voz sonó más agresiva de lo que esperaba.

Me deshice de su agarre, y le di una patada en el estomago, el me miro con asombro y un poco de dolor. Necesitaba dejarlo fuera de combate, ocupaba llevarme a Sídney para que me averiguara el verdadero nombre Jane Done, esto iba a hacer lo más difícil que iba hacer en mi vida, pelear con el hombre que amo, y lastimarlo lo suficiente para que quedara un par de horas inconsciente, esto iba hacer todo un reto y uno doloroso.

El se enderezo y se puso en posición de pelea.

-Si eso es lo que quieres, a las malas Rose, así será, pero no escaparas de mí.-era un hecho Dimitri no se iba a dejar vencer, ni yo tampoco.

Intente abrir la puerta de nuevo, necesitaba que el diera el primer golpe, el intento cerrarla de nuevo, acercándose lo suficiente a mí para darle una patada, el me agarro la pierna, a cómo puede impulse mi otra pierna directo a su cara, me soltó de inmediato dejándome caer, iba a tener un feo golpe morado en mi muslo mañana. Aproveche que se estaba limpiado la sangre del labio, y gire mis piernas dirigiéndolas directo a sus pies para hacerlo caer, y así fue. Lo que no contaba era que iba a caer encima mío, el aprovecho eso para tomarme de las muñecas y dejar caer todo su peso sobre mí, inmovilizando por completo, ¡mierda! Todo iba muy bien.

-No podrás conmigo, para esto, se razonable, Roza – no sé qué aturdió mas, si cuando me llamo Roza, o cuando puede sentir su aliento sobre mi oído, ver su cara tan cerca de la mía, pude distinguir todos sus bellos rasgos, sus hermosos ojos, esa mirada que hacia mi cuerpo estremecer, y sus labios tan cerca de los míos, que me tentaban a besarlo, cuanto anhelaba besarlo de nuevo. Y así lo hice. Jamás había imaginado que podría tomar por sorpresa a Dimitri pero al parecer siempre hay una primera vez, al principio se quedo paralizado, pero luego me devolvió el beso, con intensidad y pasión, no quería pensar que podía significar este beso para él, por el momento quería disfrutarlo mientras durara, sus manos soltaron el agarre en que me tenia y empezaron a acariciar mi muslo, subían lentamente hacía mi espalda por debajo de mi blusa. No me había dado cuenta que mis manos hacían la misma ruta en su cuerpo. Deseaba sentirle cerca, lo necesitaba tanto, pero ¿el me necesitaba a mi? Ese pequeño pensamiento hizo que el calor que sentía se descendiera hasta llegar a frio congelante, ¿Qué estaba haciendo?, sin pensarlo mucho lo golpee en la cara, eso lo aturdió, esta era mi oportunidad, me levante con gran agilidad y lo empecé a golpear sin darle tiempo a reaccionar, vi como la sangre empezó a salir de su boca, odiaba hacer esto pero él no me dejaría escapar y eso necesitaba, esquivo varios de mis golpes pero yo en este instante estaba en mejor condición que él, no sé por qué no se defendía, yo sabía que tenía excelentes reflejos y gran capacidad para aguantar golpes, esta no era la pelea que yo esperaba, sin pensarlo más le di un golpe en la nuca que lo dejo inconsciente.

-¡Te amo! -Le dije en un susurro, y lo deje en esa fea habitación con mi bolso, mis lagrimas corrían por todo mi rostro, el dolor que sentía en el pecho era enorme, casi estaba segura que mi corazón había dejado de latir, ya no lo sentía, llegue a la habitación de Sídney, ella se asombro al verme en la puerta.

-Rosa, ¿Qué pasa? ¿Y Dimitri? –sin darle tiempo a reaccionar la empuje dentro de la habitación y le di un golpe dejándola inconsciente, al parecer últimamente era lo que yo hacía dejar a las personas inconscientes, tome su mochila y las llaves del carro, la tome en brazos, pesaba más de lo que imaginaba, me dirigí al carro, debía darme prisa sabia que Dimitri podía despertar en cualquier momento, no había gente en el hotel así que fue fácil salir de ahí sin ser vistos, puse a Sídney en el asiento del copiloto, la acomode de forma que las personas vieran desde que estaba dormida, le puse el cinturón, luego me monte, encendí el auto, tome la carretera a toda velocidad.

No tenía ni idea a donde me dirigía, ya llevaba más de una hora de viaje, lo único que esperaba era que Sídney despertara, creo que le había dado más fuerte de lo que creía. Ella empezó a reaccionar al rato, estacione el carro a un costado de la carretera y me baje.

-Sídney, ¿estás bien?

- Sí, ¿por qué me duele tanto la cabeza? –se tomaba la cabeza, estaba confundida

-Tú me golpeaste –prácticamente me gritaba – está loca, que demonios te pasa, jamás…

-Cállate de una vez, no estoy de humor, y si te traje conmigo no es por escucharte ni mucho menos de disfrutar de la compañía, necesito que hagas algo para mí. – le dije muy seria y mordazmente.

-Me raptas y luego me pides algo, debes estar loca. – Sídney no me tenía nada contenta, ella me había traicionado y eso no se me olvidaba, así que sin pensarlo 2 veces la tome por el cuello y el saque del auto.

-Mira Sídney no te estoy pidiendo un favor te estoy exigiendo que hagas algo y luego podrás irte donde mejor te plazca, y no creas que se me olvida que fuiste tú quien aviso a Dimitri donde me encontraba, así que ¿entendiste?- pude ver el miedo puro en sus ojos, ella hizo asentir, y la solté, el espíritu últimamente me ponía de muy mal humor muy rápidamente, necesitaba controlarlo mejor, porque él me iba a empezar a controlar a mí.

-Necesito que averigües el verdadero nombre de Jane Done o lo que sea de esa mujer y la cuenta bancaria a la que depositaba Erick Dragomir.- intente sonar mas calmaba.

Ella asintió, no muy segura de lo que le estaba pidiendo.

-No es tan fácil, entrar a registros de cuentas de bancos y todo eso, además necesito donde conectar mi computadora. –dijo volviéndose a mirar su maleta que venía atrás.

- tenemos tiempo. En el próximo pueblo, pararemos en una cafetería para que te puedas conectar, y será mejor por tu bien que no intentes nada estúpido. -yo sabía que no le iba hacer nada, por más molesta que estuviera con ella, pero ella no lo sabía. No dijimos nada mas, nos subimos de nuevo al auto, y el silencio continuo durante todo el trayecto. Habían pasado más de 30 minutos cuando llegamos a una cafetería a un lado del camino. Ella saco su computadora y yo mi bolso con mis cosas, nos dirigimos al café, busque la mesa más alejada para sentarnos, pedí 2 refrescos, para que no fuera sospechoso, además quien va a un café y no toma nada.

-Esta me va a tomar algo de tiempo. – dijo mientras tecleaba en la portátil.

-Date prisa nada más.-dije sin mucho ánimo, había pasado media hora, ella solo tecleaba y yo estaba pensando en mi próximo paso a seguir, no le iba a quitar el carro a Sídney y dejarla en medio de la nada, así que lo más lógico era robar mi nuevo medio de transporte, no me agradaba mucho la idea pero no había otra salida, no me iba a ir en transporte público tenía prisa, aunque más adelante tal vez tomaría esa opción, la policía humana jamás me reconocería.

- Ya lo tengo, la beneficiaria de la cuenta es de Sonia Karp –oh por Dios, la mujer que Mikhail había amado, y se había convertido en Strigoi, mi antigua profesora, esto va hacer complicado.

-Ella es la última beneficiaria de la cuenta, la cuenta fue abierta hace varios años, y no guardan registro de los anteriores beneficiarios. –yo me levante de la mesa le puse las llaves en la mesa.

-Gracias, Sídney. –Me di la vuelta, pero su mano me detuvo.

-Espera. –Sídney hizo una pausa, debatiéndose en si debía hablar o no.

-Si quieres decirme algo, dímelo de una vez, no te voy hacer nada. –Le dije muy tranquila. Ella me vio con cara de incredibilidad, cerró los ojos y suspiro.

-No sé para que necesitabas esta información, pero arriesgar tu vida por ella, no es algo inteligente. Rose se que crees que te traicione, pero estar con Dimitri y conmigo, siguiendo el plan de Abe es lo más seguro para ti, así que no te voy a pedir disculpas por eso. Sabes que apenas me dejes voy a llamar a Dimitri y decirle todo lo que sé. El te encontrara, por que mejor no me dices para que ocupas esa información y tal vez Dimitri y yo te podamos ayudar.

-Gracias Sid, -dije con ternura. –Pero lo mejor para mi es mantenerme lo más alejaba de él, su presencia me hace más daño, que el estar encerrada, simplemente no puedo, y por lo demás ya estas perdona. –Ella me miro directamente a los ojos buscado si era verdad, yo le sostuve la mirada, cuando pareció creerme, simplemente asintió y me dejo irme.

No tenía claro cuál iba hacer mi siguiente paso, ¿Cómo iba a encontrar a Sonia? Si ni siquiera el propio Mikhail la había encontrado. El niño o niña podía estar en cualquier lugar, ella tenía una familia muy grande. Ya más tarde pensare en eso, por el momento necesitaba un lugar donde descansar, llevaba 2 días sin dormir y algo me decía que iba a necesitar mis fuerzas. Necesitaba un medio de transporte, para alejarme lo más rápido posible de aquí, Dimitri ya debía de estar en camino, por más que le había quitado el celular a Sídney, ella conseguiría como comunicarse con él, y ella no podía seguir por qué no tenía dinero para pagar la cuenta, así que eso me daba como una hora de ventaja. Había una parada de autobús a unos 100 metros, y con una considerable cantidad de personas esperando, eso me dice que ese bus no tardaría en pasar. Sin pensarlo más, me acerque y espere el bus como los demás, a los 5 min ya el autobús estaba ahí.

No tenía ni idea donde me dirigía, y si ni yo sabía, ¿cómo lo sabría Dimitri? Llevaba más de una hora de viaje, y mis parpados se sentían más y más pesados, hasta que no pude más y me quede dormida.

Cuando estaba con Adrian, que me visitara en sueños era algo delirante, pero cuando mi visitante era Víctor Dashkov y su hermano, simplemente deseaba despertar.

No pude evitarlo apenas lo vi, me lance a golpearlo pero al parecer Robert no estaba de acuerdo, ya que me inmovilizo.

-Tranquila, Rose, vengo en son de paz.- Dijo Víctor con expresión petulante y calculadora.

-Claro, como si tu y la paz, se pudieran llevar bien.

-¿Has terminado con tu rabieta?, deseo tener una charla civilizada y amena.

-No tengo interés de hablar contigo –espeté –ignoró mi comentario y prosiguió.

-Sé acerca de que te sucedió. Pobre Tatiana. Que tragedia. –su tono melodramático y burlón era más que palpable.

-¿tú tuviste que ver en todo esto? –Víctor resopló.

-Difícilmente, tengo métodos más sofisticados para lograr mis metas, y no me rebajaría a hacer una cosa así, ni tu tampoco.

-¿No crees que yo lo hice?

-Claro que no. Tú nunca harías nada que requiera tanta previsión. Y si lo que he oído de la escena del crimen es verdad tú nunca dejarías tanta evidencia en el lugar. –Había un insulto en ese comentario como un elogio.

–Bueno, gracias por el voto de confianza, estaba preocupada por lo que pensaras. Y a todo esto ¿a ti que te importa, todo este asunto? Y ¿Por qué diablos estás molestándome en mis sueños?

-Por que estoy interesado en la política de los Moroi. Y quiero saber quién es el responsable del asesinato y cuál es su juego.

-suenas como si estuvieras celoso.

-ese comentario no te va a llevar a ninguna parte. También puedes dejarnos ayudarte o no.

-eres la última persona de la que quiero ayuda. No la necesito.

-Si. Las cosas parecen ir absolutamente bien para ti, ahora que eres una fugitiva buscada y huyes con un hombre que muchos creen que todavía es Strigoi. – bueno por lo menos no sabe que Dimitri no estaba conmigo. Tuvimos una charla normal, entre amenazas de muerte de mi parte y pensando cual era el motivo principal de matar a Tatiana. Sin querer nombre la carta que Tatiana me había dejado y tuve que contarle sobre lo que decía ella. Apenas terminé de nombrarlo, la cara de asombro de Víctor y Robert no tenia precio.

-Entonces. Eric Dragomir no era el santo que tan a menudo representó. Si todo lo que me dices es verdad, Vasilisa tiene técnicamente familia de respaldo, y sus opiniones liberales causarían ciertamente fricción en un consejo que nunca parece cambiar sus costumbres. –Él se reía entre dientes -. Sí, puedo ver definitivamente que esto trastornaría a mucha gente, incluyendo un asesino que quiere oprimir a los dhampirs. Me imagino que él o ella no querrían que este conocimiento saliera a la luz pública.

-alguien intentó deshacerse de los expedientes que vinculaban al papá de Lissa con una amante.- hable sin pensar y odiándome a mi misma por eso.

-y déjame adivinar, tu estas intentando encontrar al bastardo Dragomir. Mientras Vasilisa está intentando desesperadamente limpiar tu nombre. Y tú en una aventura con Belikov en una aventura cargada sexualmente para encontrar a su hermano.

-Tú no sabes nada sobre nosotros –gruñí. El se encogió los hombros.

-Tu cara me lo dice todo. No es una mala idea darle a la familia Dragomir un quórum y tú tendría una voz a tu favor en el consejo, ¿supongo que no tienes ninguna pista?

-Estamos trabajando en eso.- por lo menos esta vez lo dije estamos en vez de estoy, el no tenia que sabes que Dimitri no estaba conmigo.

-Bien entonces te ayudaremos.

- no necesitamos de su ayuda. –lo único que me faltaba era que 2 psicópatas me ayudaran, y ellos no iban a hacer nada sin un interés de por medio.

- vas a necesitar tiempo entonces, para que Vasilisa investigué en la Corte y tu comiences a seguirle la pista a ese hijo. Las elecciones para el nuevo monarca van a empezar en cualquier momento eso reduce nuestro tiempo.

- ¿Y qué propones que hagamos?

-Poniendo a Vasilisa como candidata a reina.- esto era lo más loco que podía haber escuchado de este hombre.

- Eso es imposible.- dije no muy segura.

- no realmente.- y ahí empezó una larga charla del todo vacío legal que había, ella podría postularse pero no ser elegida si no tenía un quórum familiar, el escándalo y el revuelto que armaría su postulación sería suficiente para darnos un par de semanas.

Te visitaremos otra vez. Y consigue que Lissa sea nominada –dijo Víctor dirigiéndose a donde estaba Robert.

-¿Cómo sé que puedo confiar en ustedes?

-No puedes saberlo, vas a tener que tener fe en que el enemigo de tu enemigo es tu amigo.

- ¡Mi hermano es un gran hombre, chica-shadow! Si lo lastimas… si tú lo lastimas, pagarás por eso. Y esta vez no podrás regresar. El mundo de los muertos no te dará una segunda oportunidad.- dijo por primera vez Robert para después desaparecer.

Desperté para mi sorpresa, estaba llegando a un pueblo en Lexington en Kentucky. Había dormido más de 8 horas, al parecer esta era la última parada.

Tomé mis cosas y me baje. No era un pueblo pequeño, de hecho era una ciudad bastante grande, necesitaba un lugar donde quedarme, nada lujoso que llamara la atención, después de mucho caminar encontré un motel, se notaba que era de mala reputación pero sabía que nadie me buscaría ahí.

Era un cuarto pequeño, con baño y una pequeña cama. A pesar de que había dormido tenía que dormir para contactarme con adrian, pero no estaba segura de que me visitara, así que como tenía el celular de Sídney, le envié un mensaje:

Visítame en mis sueños, R.

No estaba segura quien podría tener acceso al celular, así que mejor un mensaje que solo el entendiera. Solo esperaba que no tardara mucho, no había comido nada hace algún tiempo.

Puse mi reloj para despertarme en una hora, no quería estar más tiempo que el necesario con Adrian. Me acosté en la pequeña cama y me quede dormida casi al instante, y ahí estaba Adrian.

-Hola pequeña dhampir, ¿me extrañaste?

-Hola Adrian, necesitamos hablar.

- Para eso estoy aquí. Dime que ocupas de mí.

-Necesito que nomines a Lissa para reina.


Hola chiks PERDON! Sé que me deben odiar, pero la U me tiene muy pero muy ocupada, si es que mi carrera no es nada sencilla, para las que no saben estudio medicina, y este cuatri llevo 4, nada más le pido paciencia, gracias x todos los comentarios y alertas! Les prometo que apenas pueda subo cap!

Bye, nos leemos.

PD.

No sé por qué pero no puedo responder los comentarios, así que perdón!

Cuidenc!