SÁBADO

Lo despertaron unos toquidos en la puerta, insistentes, molestos, de mala gana Aioria se levanta pisando un trozo de pizza.

-Carajo… ya voy…- Cuando abre la puerta de la habitación del hotel se encuentra con Shura.

-¡Shura!.- Lo abraza afectuoso. –Gracias al cielo, no sé que hacer.- Shura a su vez lo abraza y entra a la habitación.

-Primero quitarte la mascarilla de la cara.-

-Jajaja cierto, me dormí con ella puesta.- Shura le lavaba el rostro delicadamente.

-Debes decirle la verdad.-

-¿Pero que le digo?.-

-Pues que lo amas idiota, que lo amas desde hace años pero tenías miedo.-

-Aún tengo miedo.-

-Todos lo tenemos. Dime la verdad, ¿Es por orgullo o por que lo amas?.-

-Al principio sí, es mío, es mi hermano, pero en verdad lo amo.-

-Entonces habla con él.-

Mientras el joven de piel blanca y cabellos azabache daba las últimas indicaciones a Aioria, Aioros se medía el traje que llevaría, los miraba algo serio, los notaba muy cariñosos, en especial al tipo que acompañaba a su hermano.

-Aioros, tengo que decirte algo.-

-No te gusta el smoking.-

-No, realmente no, pero se trata de otra cosa.-

-¿Qué sucede?.-

-Yo… bueno es que, tú sabes, a veces la gente oculta cosas, cosas que debería decir, pero es un poco difícil… y… - En ese momento Shura que estaba espiando tiró un maniquí haciendo un ruido sordo.
Shura perfecto idiota Pensó Aioria.

-¿Quién es ese tipo?.-

-Ah… él es Shura… mi editor.-

-¿Tú editor? ¿Y que hace aquí?.-

-Bueno él… vino a acompañarme…-

-¿Se trata de él? ¿Lo que me querías decir?.-

Con una fregada ¿Qué le digo?

-Si, precisamente, Shura y yo…-

El español los observaba platicar animadamente y pensó que al fin el latoso de Aioria le había dicho la verdad, de pronto Aioros se encaminó a él con la mano extendida seguido de su hermano menor…

-Shura… no sé que decir…-

-Aioros…-

-¡Felicidades!… - Dijeron los dos al mismo tiempo. Shura se quedó de una pieza mirando a Aioria con interrogación.

-Jajaja…- Risa estúpida. – Le he dicho lo de nuestro compromiso.-

-¿Nuestro compromiso?.- Interrogó Shura.

-Si, si, no debería apenarnos.-

Aioria maldito cobarde te voy a matar

-¿Te quedarás a la boda Shura?.-

-No, no, el solo vino por hoy.- Terció Aioria.

-¿Solo por hoy?.- Inquirió Aioros a su hermano.

-Sí, el vino a… revolcarse conmigo… unas horas…-

-Eh sí… ya sabes, unas cuantas horas.- Le siguió el juego Shura.

-¿Cómo pudiste decirle eso Aioria?.- Hablaban en susurros abrazados.

-No pude… abrázame más natural.-

-¿Cómo?.-

-Dame tu anillo.-

-¡No!.-

-Quítatelo y dámelo, por favor Shura solo por hoy.-

-Esto es humillante.- Le dio el anillo mientras subían al taxi rumbo a un desayuno con algunos amigos, Aioros los miraba con el ceño fruncido sintiendo celos de ver a aquel tipo acariciar las piernas de su hermano.

-No tienes que hacer eso…- Murmuró Aioria mientras pellizcaba con fuerza uno de los muslos de Shura. Así entre golpes y murmullos y con Aioros con cara larga llegaron al almuerzo.

Saga en especial se sorprendió del compromiso de Aioria.

-No puedo creerlo, ¿Por qué no nos habías dicho nada?.-

-Por qué él planeaba robar…- Comentó Shura y Aioria le cubrió la boca.

-Planeaba robarme a Shura… pronto… -

-Que bien, ¿No te da gusto Aioros?.-

-Sí, mucho.- Dijo inexpresivo.

-A veces uno tiene al hombre de su vida delante mismo.- Afirmó Saga, Aioros estaba sentado enfrente de Aioria y éste se le quedó mirando con ojos de enamorado.

-Siiiiii…-

-Habla de mí Aioria…- Murmuró con discreción el español.

-¿Eh? Ah, sí… desde luego.-

-¿Y cómo se conocieron?.- Preguntó Mu.

-Es mi editor… punto… una palabra más y te mueres Shura…- Lo amenazó en voz baja.

-Sí, pero nos habíamos conocido antes.-

-¿De verdad?.- Preguntó Shaka.

-Sí… en un burdel… - Todos ponen cara de sorpresa abriendo desmesuradamente los ojos. –Sí, en un burdel… yo hacía un reportaje y Aioria entró al lugar para… usar el baño, cuando lo vi pensé que estaba viendo al mismo Adonis en persona… vestido en sedas…-

-¿Sedas? Pero si a ti no te gusta la seda Aioria.- Observó Aioros.

-Si bueno ahora ya me gusta… Shuraaaaa…-

-Pensé entonces que acababa de encontrar al hombre de mi vida y de pronto…- Tardó varios minutos en contestar, todos esperaban atentamente hasta que Shura de pronto empezó a cantar a capela.

-The moment I wake up
Before I put on my makeup ...-
Milo y Camus: I say a little prayer for you
- While combing my hair now
And wondering what dress to wear now.-
Todos: Forever and ever
You'll stay in my heart
And I will love you
Forever and ever
We never will part
Oh how I'll love you
Together, forever
That's how it will be
To live without you
Would only mean heartbreak for me.

Alguien acompañaba con el piano mientras todos cantaban animados haciéndose mimos menos Aioria, incluso los comensales de todas las demás mesas haciendo coros y levantados agitando los brazos al ritmo de la balada romántica.

-¡Shura! ¿Cómo pudiste hacerme esto?.-

-¡Oye! Tú dijiste que solo por hoy.-

-Eres un cabrón, toma tu anillo, te llamaré en 10 años cuando te haya perdonado.- Shura le dio un pequeño beso en la mejilla a modo de despedida mientras se disponía a entrar al aeropuerto.

-¿Shura?.-

-¿Sí?.-

-¿Qué voy a hacer?.-

-Vas a hacer, lo que veniste a hacer, felicitar a Aioros y entregarlo.-

-Le quiero decir la verdad… ¿A quién escogerá?.-

-A Saga… tú y él son incompatibles.- Se marchó dejando a Aioria caminando despacio hasta el auto de Aioros.

-¿Listo?.-

-Sí… Aioros… él no es mi prometido, es que Shura está un poco loco… como cabra montesa y nunca aceptó que terminamos hace mucho.- Mintió.

-Vaya… me había puesto tan celoso.-

-¿Por qué?.-

-Por que eres mi hermanito.-

Hastiado el pobre Aioria de que todos sus planes fracasaban se decidió a jugarse su última carta, se dirigió a las oficinas dónde trabajaba Saga y mañosamente se metió a la oficina de Shion, redacto un mail donde pedía explícitamente a los superiores de Aioros que lo echaran del trabajo para él mismo darle trabajo en su empresa y así Saga mismo estaría feliz de tenerlo cerca, pensó en no enviarlo cuando lo hubo terminado.

-Vamos Aioria no seas cobarde… enviarlo… no es lo mismo que hacer una nota y entregarla… ¿Y si mejor lo guardo y lo envío después?… ¿O lo envío ahora?… solo será guardarlo un rato… luego lo envío.- Lo guardó en la computadora y se salió de la oficina, unos minutos después la secretaria enviaba los mails que habían quedado guardados en la computadora.

Aioria horas más tarde regresaba echo una furia para tratar de impedir el envío de ese mail mezquino… pero fue tarde, ya estaba hecho, por más que se azotó contra la puerta, tocó gimió y pateo… era muy tarde ya habían cerrado las oficinas, con el cargo de conciencia regresó al hotel sintiéndose miserable por que sabía que ahora sí la había fastidiado. Se sorprendió de muerte cuando vio a Aioros sentado afuera de su habitación.

-Se terminó.-

-¿Qué?.-

-No habrá boda… mi jefe me envió un mail que esta tarde le llegó, lo envió el jefe de Shura… para que me echaran del trabajo y Shion pudiera contratarme… de esa manera estaría con Saga… tal como quería…-

-Pero… es que…-

-Le he reclamado por teléfono y lo ha negado… se acabó, cancelamos la boda.-

Aioria se quedó en completo silencio entre culpable y feliz de que había ganado… a la mala pero había ganado…

-¿Quieres ir a dar una vuelta?.- Preguntó Aioria.

-No, quiero estar solo, te llamaré mañana… gracias por estar aquí Aioria.- Le acarició la mejilla y se fue. La rata inmunda de Aioria entró a su habitación, no pudo dormir pues la culpa lo atormentaba.