Capítulo 4
Inuyasha se levantó al alba y salió al jardín, colocó un tatami en el césped y comenzó con una relajación total. Luego de unos minutos meditando, comenzó a entrenar. Sesshoumaru bajó.
-Llegas tarde...
-No es tu problema...
Comenzaron el enfrentamiento de inmediato, Sesshoumaru esquivaba los golpes y le propinaba varios, al comenzar a aclarar, dieron el enfrentamiento por terminado. Sesshoumaru entró a su habitación, Rin aún dormía, se inclinó sobre ella y la besó en la sien. Cuando salió del baño, con la toalla sujeta a la cintura y otra sobre la cabeza, vio a Rin sentada en la cama.
-Buenos días, preciosa...
-Buenos días, mi amor...
Sesshoumaru se sentó a su lado, la saludó con un apasionado beso, al separarse la vio sonreírle, acarició sus mejillas.
-En qué piensas, preciosa?
-Nada importante... llevas prisa?
-Ninguna...
Rin lo haló por la toalla en su cuello sobre ella, sintiendo sus manos en sus caderas, rió y lo besó apasionadamente.
...
Bajaron a desayunar tomados de la mano, Chisa corrió hacia Rin, quien soltándose de su agarre la cargó.
-Hola, mi amor! Dormiste bien?
La cachorrita le lamió la mejilla, Rin rió y dejó que Sesshoumaru la saludara antes de bajarla nuevamente. Luego de saludar a todos, se acomodaron para comer.
Con el paso de los días, Inuyasha y Keitaro se hicieron los mejores amigos, el pequeño lo buscaba para todo, desde amarrarse los cordones hasta para merendar. En un momento en que el pequeño descansaba, Inuyasha se acercó a Kagome, la atrapó desde atrás en un fuerte abrazo, Kagome gritó del susto.
-Shhh! Soy yo... quiero hablar contigo...
-S-sobre qué?
Inuyasha sonrió pícaramente.
-Me preguntaba si aceptarías salir con nosotros?
-Quiénes?
-Keitaro y yo... Quiero llevarlo al cine y he notado que casi no sales, así que quiero que nos acompañes...
-Gracias, pero...
-Vamos, no me irás a rechazar o sí?
-Puedes llevarte a Keitaro...
Inuyasha se notaba algo decepcionado.
-No lo tomes a mal, Inuyasha, pero es que...
-Está bien... No te preocupes...
Inuyasha se inclinó sobre ella y la besó en la mejilla con una increíble dulzura, tanto que parecía ajena a él.
-Inuyasha...
-Quiero conocerte y saber todo de tí...
Inuyasha se alejó.
...
Luego de una exquisita cena, se habían acomodado en la terraza, al tornarse la conversación aburrida para él, Keitaro se despidió de su madre y los demás y se fue a dormir. Al cabo de unas horas y cerca de la media noche, Rin y Sesshoumaru se despdieron y se fueron a su habitación.
-Es increíble...
-Qué cosa?
-Que hayan durado tanto tiempo... mi hermano realmente la ama...
-Así es... Sesshoumaru es un hombre excepcional...
-Cuando Sesshoumaru nos la presentó, yo me opuse... pero porque pensaba que la iba a lastimar...
-Yo siempre supe que mi hermana iba a ser feliz con él...
Inuyasha le sonrió.
-Y qué hay de tí?
-De mí?
-Eres feliz? O al menos estás feliz con la decisión que tomaste?
-Qué? Yo...
-No sé los detalles, pero sé que mi hermano te está ayudando a divorciarte...
La mirada de Kagome se opacó al instante, en sus ojos brillaron las lágrimas luchando por salir.
-Hey! No quiero que llores, lo siento...
Inuyasha acarició sus mejillas.
-Ese malnacido te golpeaba verdad?
-Inuyasha, por favor...
-Shhh... cálmate...
Inuyasha la abrazó con fuerza mientras acariciaba su espalda. Podía sentir la piel irregular entre sus dedos y respiró profundamente para calmarse a sí mismo.
-Creo que mejor... te vas a descansar...
Kagome se separó de él, se encontró con una mirada cálida y una sonrisa sincera.
-Inuyasha...
-Que descanses...
Inuyasha la besó en la frente y la guió hasta su habitación.
...
Kagome se levantó temprano, al ir camino a la cocina, vio a Inuyasha en el jardín. Estaba meditando, no lo distrajo y continuó su camino.
Rin despertó prisionera del fuerte abrazo de su marido, acarició sus brazos y sintió un besito en su hombro.
-Mi amor...
-Buenos días, preciosa... cómo dormiste?
-Hm! Rico, cómo sólo se duerme después de que me haces el amor!
Sesshoumaru sonrió y haciéndola quedar boca arriba, besó todo su cuerpo, se dirigió a sus labios y la besó apasionadamente.
-Sessh...
-La puerta tiene seguro...
Ambos rieron. Sesshoumaru sentía algo diferente en el cuerpo de Rin, algo que lo llamaba como un animal en celo a hacerle el amor sin detenerse.
...
Era sábado en la tarde. Los empleados tenían el fin de semana libre. Rin y Kagome atendían el jardín y la nueva hortaliza de Kagome, Keitaro jugaba con Chisa por todo el lugar. Kagome notó que Rin mantenía las mejillas coloradas desde que bajara a desayunar.
-Hm!
-Qué pasa?
-Me huele al mejor sexo que has tenido en meses...
El rostro de Rin se tiñó de escarlata, Kagome rió a carcajadas.
-Oye!!
-Vamos, manita, se te nota a leguas!
-Sí, pero cálmate!
-Entonces, sí?
-Ay! Kagome fue tan rico!! Siempre es excelente, pero esta fue... simplemente celestial...
Kagome rió a carcajadas. Vio a su hermana que continuaba abonando la tierra. La vio suspirar.
-Rin...
-Sólo desearía que de verdad pudiera tener un fruto de nuestro amor... debe ser maravilloso, verdad? Tener un hijo creciendo dentro de tí... sentirlo moverse, sus pataditas... cargarlo por primera vez y saber que valió la pena todo lo que pasaste por él...
-Rin...
Kagome abrazó a su hermana con fuerza, la sintió llorar apoyada en su hombro, acarició su cabeza.
-Cálmate, Rin...
Rin se limpió las lágrimas con las manos.
-Kami, debo ser la mujer más egoísta del mundo... Sesshoumaru es maravilloso y lo hiero con mi insistencia de tener hijos...
-Eres una mujer y punto... lo demás, son cosas del destino... vamos, deja esas lágrimas de cocodrilo y vamos a salir, esta noche vas a salir con él y tienes que lucir regia, para que te siga deseando y haciéndote el amor como los dioses...
Rin rió con los ojos rojos.
-Soy una tonta...
-No...
Ya estaban Kagome y Keitaro listos, sólo faltaba Rin, bajó las escaleras y tomó sus llaves.
-Señora...
-Sí, Aichi?
-Un señor la busca... dice que es amigo de la familia...
-No te dijo su nombre?
-Hola, cuñadita...
-Naraku! Aichi, llama a la policía!
Aichi intentó correr, pero Naraku la hizo caer inconsciente de un sólo golpe.
-A dónde vas tan rápido? La fiesta apenas acaba de comenzar...
-Ni por mil demonios permitiré que te lleves a mi hermana de aquí!
-Quieres apostarlo?
-Sobre mi cadáver!
Naraku caminó de manera desafiante hacia Rin, Kagome se interpuso.
-Déjala! Es a mí a quien quieres!
Naraku le dio una bofetada que la mandó al piso, se golpeó la cabeza con la pared y perdió el conocimiento.
-Lo tuyo viene más tarde...
Keitaro vio paralizado por el miedo cómo Naraku golpeó a Rin y luego la aprisionó bajo su cuerpo y comenzó a desgarrar sus ropas.
-NO!!
-Cállate, perra!!
-NOOOO!! AYUDA!!
Rin peleaba con él con todo lo que tenía, logró golpearlo. Naraku se pasó la lengua por el labio partido y pudo saborear su sangre. Le dio un puñetazo que la dejó sin aire. Chisa ladraba con fuerza y tiró a morderlo, pero le dio una patada y sólo se escuchó el quejido de la cachorrita.
-NOO!! Tía!!
Keitaro se lanzó contra él, Naraku lo empujó y al caer, se golpeó la cabeza con el filo de una mesa. Kagome se levantó detrás de él y le rompió un florero encima, pero no fue suficiente, Naraku la golpeó en el vientre y la dejó sin aliento. Rin intentaba quitárselo de encima, la volvió a golpear. Sentía su aliento sobre su piel, le arrancó el sostén y la tocó. Escuchó el chasquido de un arma cargada.
-Tienes 3 segundos para dejarla antes de que te vuele los sesos...
-Sesshoumaru!!
-Tu mujer es deliciosa...
Sesshoumaru tenía el arma cargada, el cañón presionado contra la frente de Naraku. La furia lo cegó al ver que Naraku le había arrancado las ropas y que ya estaba dentro de ella y sin pensarlo dos veces le disparó entre ceja y ceja. Rin gritó al sentir la sangre salpicar y el cuerpo sin vida caer sobre ella. Escucharon las sirenas de la policía.
...
Al momento en que la policía llegó, Sesshoumaru abrazaba a Rin con fuerza mientras ella lloraba aferrada a su pecho. Los paramédicos atendieron a Keitaro y decidieron llevarlo de inmediato, Kagome se fue con ellos. Otro equipo se encargó de Aichi, mientras el forense evaluaba a Naraku, otro paramédico se acercó a ellos.
-Se encuentra bien, señora? Señor...
-Yo estoy bien... Rin... estás bien?
Cuando el paramédico vio el otro ojo de Rin, mantuvo la calma.
-Puede ser que tenga fractura de la órbita, debe de ir de inmediato...
-Y-yo no estoy en condiciones de manejar...
-Los llevaremos en la ambulancia...
...
Rin requirió una cirugía de emergencia, mientras la subían un policía se acercó a él.
-Necesitamos su declaración...
-En la casa... En la casa están todos los documentos... Estaba tramitando el divorcio de mi cuñada y él... la golpeaba y abusaba sexualmente de ella... cuando llegué a la casa, lo encontré... estaba violando a mi esposa!
El policía tomó la declaración de Kagome también.
-Gracias...
-Oficial! No arresten a mi cuñado...
-Porqué habríamos de hacerlo? Lo principal es que había una orden de restricción que el occiso claramente violó...
Kagome suspiró aliviada.
-Ha sufrido mucho...
-5 largos y tortuosos años... 3 fracturas craneanas, 1 rotura de tímpano, 6 abortos, todas las costillas rotas más de una vez... 4 fracturas de nariz... 3 de los brazos... y ya perdí la cuenta de las veces que abusó de mí sexualmente...
...
Habían dejado a Keitaro interno para observarlo. Sesshoumaru entró en la habitación, el pequeño sonrió al verlo.
-Tío...
-Hola, campeón...
-Tío, gomen...
-Por qué, pequeño?
-No soy fuerte... no pude cuidar a tía, ni a mi mamá...
Sesshoumaru sonrió y puso una mano sobre su frente.
-Quizás no seas muy fuerte... pero eres muy valiente... y gracias a tí, lo peor que pudo pasar, no pasó...
El pequeño se quedó viéndolo. Sesshoumaru lo besó en la frente.
-Fuiste muy valiente, y sí pudiste cuidar de ellas, gracias, Kei...
El pequeño intrrumpió el cauce de la traviesa lágrima que rodaba por la mejilla de su tío, la examinó entre sus dedos.
-Los hombres no lloran...
-Eso es mentira, los hombres sí lloran...
-Y mi tía?
-Todavía la están curando...
Una enfermera entró en la habitación.
-Señor Kazami, el doctor desea hablar con usted...
Sesshoumaru salió de la habitación.
-Cómo está mi esposa?
-Hasta el momento está estable... tenía una fractura en la órbita del ojo derecho y afortunadamente es la peor de sus lesiones...
-Afortunadamente?
-A lo que me refiero es que no amenaza su vida...
Sesshoumaru se llevó las manos a la cabeza, vio al otro doctor.
-Usted...
-Soy el doctor Uzmaki... oftalmólogo... el trauma al ojo fue de una gran magnitud y eso le sacó el cristalino...
-Cómo?!
-Mejor venga conmigo... es más fácil explicarlo con gráficas...
El doctor lo llevó frente a un póster con la anatomía del ojo.
-Este, que es el cristalino, es el lente que enfoca lo que vemos... el trauma hizo que saliera de su lugar hacia aquí delante... me va entendiendo?
-Sí...
-Desafortunadamente, aunque es tan importante, es muy frágil y ya no sirve... pero podemos hacerle la misma cirugía que se hace para las cataratas y cambiar el cristalino dañado por un lente prostésico...
-Pero va a ver?
-Sí...
-Hagan lo que sea necesario...
-Los lentes, se deben comprar antes de la cirugía...
-Cárguenlo a la cuenta!
-No se puede... debe pagarlo de inmediato...
Sesshoumaru fue con el doctor, quien eligió el mejor lente para ella y pagó de inmediato. Sabía que la cirugía tardaría unas 2 a 3 horas más y volvió a la habitación de Keitaro. El pequeño estaba dormido y Kagome lloraba silenciosamente en brazos de Inuyasha.
-Tío...
Kagome e Inuyasha se separaron, Sesshoumaru se acercó a Keitaro.
-Hey, campeón... deberías descansar...
-Demo...
-Shh... a dormir...
El pequeño se quedó dormido. Kagome se acercó a Sesshoumaru.
-Cómo está Rin?
-Va a estar bien...
...
Aunque la cirugía había terminado, Rin permanecería en cuidados intensivos hasta que despertara. Sesshoumaru se pasó la noche en vela, sentado en un incómodo banco junto a la puerta de cuidados intensivos.
Inuyasha volvió a la casa cerca de la media noche. Maki limpiaba la sangre con lágrimas en los ojos.
-Maki...
-Joven! Cómo está la señora? Cómo están todos?!
-Keitaro está bien... se golpeó en la cabeza, pero está bien y Kagome también... a Rin la tuvieron que operar y está en cuidados intensivos hasta que despierte...
Maki se llevó ambas manos al pecho.
-Kami! Cómo está el señor?!
-Estará bien...
Inuyasha la ayudó a limpiar toda la casa y deshacerse del molesto hedor a sangre seca, ya la policía tenía todo lo que necesitaba y podían limpiar a fondo.
-Chisa está en la habitación de los señores, no deja ni que la toquen.
Inuyasha subió, la perrita lloraba del lado de la cama de Rin, intentando subirse. Inuyasha la llamó, la perrita se acercó tímidamente, Inuyasha la cargó y la acarició.
-No van a venir hoy, Chisa...
...
Sesshoumaru descansaba la vista, con los ojos cerrados y recostado de la pared. Apenas sintió a alguien frente a él, abrió los ojos.
-Kazami-sama...
-Mi esposa...
-Ya despertó... la llevaremos a una habitación en unos minutos y podrá verla...
Sesshoumaru asintió y sonrió.
-Gracias...
...
Cuando Sesshoumaru la vio, no le importó lo amoratada e hinchada que estaba. Se apresuró a la cama y besó sus manos.
-Preciosa!!
-Sessh... estás bien?
-Shhh!! Debes descansar, mi amor...
Rin comenzó a llorar.
-Rin... Rin, no llores, mi amor... Rin, mi preciosa... mi pequeña preciosa...
-Fue horrible, Sesshoumaru!
-Tranquila, preciosa... ya pasó...
Con las manos temblorosas, acarició su frente y la besó en la cabeza.
-Todo va a estar bien, mi amor...
-Sessh... no puedo ver... de mi ojo derecho, no puedo ver!
-Cálmate, mi amor! El doctor me dijo que es normal... te operaron el ojo, pero podrás ver... cálmate...
Sesshoumaru logró calmarla, la enfermera salió segura de que Rin no necesitaba calmantes.
...
Durante 4 días y 4 noches, las enfermeras vieron a Sesshoumaru despierto, sin siquiera intentar conciliar sueño, la única distancia que lo separaba de Rin era de la cama al baño, el resto del día y noche, se los pasaba junto a Rin, velando su sueño, diciéndole palabras de aliento y reconfortándola para que se mejorara.
-Sesshoumaru, debes descansar...
-No te preocupes por mí, preciosa... yo estoy bien...
-Sessh, onegai...
Se abrió la puerta, un enorme arreglo de rosas parecía caminar por sí solo, Sesshoumaru lo tomó y lo acomodó con las demás flores.
-Tía!
-Kei, mi amor!
Keitaro intentó subirse a la cama, Sesshoumaru lo detuvo.
-A dónde crees que vas?
-Déjalo, mi amor...
-Rin...
-Onegai...
El pequeño subió y la abrazó con fuerza.
-Te amo, mi principito...
-Tía, te quiero mucho...
Rin le sonrió como pudo.
-Cómo está Chisa?
-Está triste... sólo llora y te busca siempre...
A Rin se le salieron las lágrimas.
-Cuídala mucho, Kei... dale mucho cariño... Chisa es una bebita...
...
Cerca de una semana después, a Rin le dieron la alta. Al llegar a la casa, Rin se refugió en el pecho de Sesshoumaru.
-Preciosa...
-Kami, Sessh...
Sesshoumaru la besó en la cabeza.
-Si no quieres estar aquí, nos vamos a un hotel hasta que nos mudemos...
-No... es mí casa...
Al adentrarse en la casa, la descubrió decorada con globos de todos los colores. Inuyasha les lanzó un puñado de confetti y la recibieron con un pastel.
-Kami, no tenían que hacer esto...
-Claro que sí...
-Inutaisho-sama!!
Rin lo abrazó con fuerza.
-Kami, vinieron desde Estados Unidos...
-Teníamos que verte, espero que te sientas bien, princesa...
-Sí, así es...
-Y mi hijo? Cómo se ha portado?
Rin sonrió y volvió a los brazos de Sesshoumaru.
-Sessh es grandioso en todo... no sé porqué siempre lo mira así, porque Sessh siempre ha sido amable, muy dulce y muy atento conmigo...
Inutaisho sonrió y la besó en la frente. Rin sonrió y saludó a Izayoi con un abrazo igual al que le dio a Inutaisho.
-Ustedes son mi familia...
-Es mejor si descansas un poco...
-Ya voy... dónde está Chisa?
La perrita salió a su encuentro, al cargarla, Rin se dio cuenta que era un saco de huesos y pelo.
-Chisa, qué te pasó?!
-Se niega a comer...
-Kami, mi amor, te me vas a enfermar! Sessh, llama al veterinario!
-La llevamos ayer, él dijo que es tristeza...
-Mi amorcito... Aichi, búscale comida...
-Sí señora...
Luego de que Chisa limpiara su plato de comida, Rin se fue a descansar, Sesshoumaru volvió con los demás cuando estuvo dormida.
...
Era tarde en la noche cuando Sesshoumaru volvió a la habitación. Rin dormía, pero se notaba inquieta, se sentó llamándolo a voces.
-Sesshoumaru!!
-Aquí estoy, preciosa... aquí estoy...
Rin se abrazó a él con fuerza, ocultándose en su pecho.
-Preciosa...
-Perdóname, Sessh, perdóname...
-No tengo nada que perdonarte, mi amor...
Sesshoumaru la besaba en la cabeza y la abrazaba con fuerza.
-Calma, cariño...
-Aún me amas, Sesshoumaru?
Sesshoumaru la hizo levantar la mirada y acarició sus mejillas.
-Con todo lo que soy... te amo, Rin...
Le dio un apasionado beso que disipó todas sus dudas y se recostó con ella entre sus brazos.
-Descansa, mi amor...
...
Todo un mes pasó antes de que las marcas y cicatrices desaparecieran de su rostro. Para ese entonces, Sesshoumaru se asemejaba a un muerto en vida. Con marcadas ojeras y frecuentes cambios de humor producto de las malas noches.
Rin aprovechó que los demás habían salido y cuando Sesshoumaru llegó, lo recibió en la habitación. Lo hizo sentarse en la cama y sentándose detrás de él, masajeó su espalda.
-Mi amor...
-Hm?
-Cómo fue tu día?
-Horrible...
-Sessh, mi amor... pareces un león enjaulado... le gritas a todo el mundo, la pobre Aichi piensa que la vas a despedir...
-Rin...
-Yo sé que no has dormido bien, pero mi amor, no es necesario que te desveles...
-Tú tienes pesadillas todas las noches!
-Mañana, Kagome y yo comenzaremos a ir con una psicóloga que nos recomendaron... y tú y yo haremos una terapia de parejas...
-No necesitamos eso!
-Lo necesitamos... y si en verdad no tenemos problemas, nos ayudará a reforzar lo que ya tenemos...
Sesshoumaru suspiró, Rin lo abrazó desde atrás y lo besó en la mejilla.
-Mi amor...
-Kami, Rin... maté un hombre! Cómo se supone que viva con eso?!
-No lo sé, mi amor... no lo sé... sólo sé que aunque sea el peor de los crímenes, yo te estaré eternamente agradecida... porque me salvaste...
Sesshoumaru se dio vuelta, quedó con el rostro oculto en su vientre y aferrado a ella lloró como un niño, el sentimiento de impotencia al saber que Naraku había llegado a violarla lo invadía día y noche.
-Perdóname, Rin! No te protegí! Perdóname!
-Claro que te perdono, Sessh... sí me protegiste, me salvaste, mi amor... estoy viva gracias a tí, Sesshoumaru...
Pero el dolor en el pecho de Sesshoumaru era mucho más fuerte de lo que las palabras de Rin lo podían consolar.
-Sessh...
-No sé de dónde sacas fuerzas, Rin... pero las necesito... necesito tu fortaleza...
-Sabes algo, mi amor? Es algo tonto pensar que me vuelva loca por algo tan insignificante... La doctora me dijo y pienso que es verdad, que adquiere la importancia que una le de...
-Rin...
-Para mí, la importancia la tiene el hecho de que no haya quedado embarazada de esa bestia...
Sesshoumaru la vio con el terror marcado en su rostro, no había pensado en eso. Rin acarició sus mejillas.
-No lo estoy! Gracias a Kami...
Sesshoumaru suspiró aliviado. Rin acarició su cabellera.
-Mi fortaleza, la obtengo de tu amor...
Como en un trance, Sesshoumaru sucumbió a los besos de su esposa y permanecieron abrazados hasta entrada la noche.
...
-Meses después. -
Sesshoumaru aceptó la ayuda que le brindaban, con la guía de los psicólogos, salieron a flote. Incluyendo al pequeño Keitaro que sólo guardaba un profundo rencor con respecto a su padre.
Kagome fue por Keitaro al colegio, al salir y ver a Inuyasha, el pequeño se emocionó y corrió hacia sus brazos. Inuyasha lo cargó riendo.
-Qué te parece si vamos a comer... pizza?!
-Sí!!
Fueron a un restaurante, Kagome los veía y sólo sonreía, su pequeño era feliz con Inuyasha a su lado.
-Inuyasha...
-Sí?
-Tú no quieres a mi mamá?
-Claro que sí!
-Demo... porqué no le pides que sea tu novia entonces?
-Keitaro!!
El pequeño vio a su madre.
-Mami, tú me dijiste que quieres mucho a Inuyasha...
-Sí, pero...
Inuyasha sonrió.
-Hay diferentes tipos de cariño, Keitaro... además, no importa lo que yo sienta por tu mami... ella ha pasado por muchas cosas difíciles y le tomará tiempo para que su corazón sane y pueda querer de la misma manera...
Kagome se lo quedó viendo, nadie nunca había comprendido cómo ella se sentía, nadie nunca había expresado que la comprendía tan claramente. Inuyasha no sentía lástima, no estaba desesperado por llevarla a la cama, sino que comprendía a la perfección que no era tan simple volver a confiar en un hombre.
Al volver a la casa, el pequeño entró corriendo hacia los brazos de su tía que se vio forzada a renunciar a los besos de su marido para atender al pequeño.
-Mi amor!
-Tía, Inuyasha quiere a mi mami!
Rin rió a carcajadas. El pequeño le pidió que lo llevara a su cama, Rin lo complació, esperó a que se cepillara los dientes y lo acomodó en su cama. Le leyó un cuento y al terminar, lo vio aún despierto.
-Todavía no tienes sueño?
-Sí...
-Entonces, a dormir...
-Tía...
-Dime...
-Mi mami me dijo que Kami recompensa a los buenos...
-Así es, mi amor...
-Tú y mi tío son buenos... pídele a Kami que te dé un bebé de recompensa...
Rin rió a carcajadas y lo besó de buenas noches.
-Es hora de dormir, mi amor...
-Tía...
Rin lo notó más serio, se sentó a su lado.
-Qué pasa, cariño?
-Mi papá te hizo daño, verdad? Como le hacía a mi mamá?
Rin le sonrió y acarició sus mejillas con lágrimas en los ojos.
-Hay algo, que no importa lo que pase, mientras yo tenga eso, no dejaré de ser feliz...
-Y qué es, tía?
-El amor de tu tío... mis hermanos... y una cosita muy bonita que se llama Kei...
El pequeño le sonrió emocionado.
-En serio?!
-Claro que sí, mi amor...
Cuando Rin salió de la habitación, fue a la suya, Sesshoumaru ya se preparaba para dormir. Una vez que estuvo en la cama, se acomodó sobre él y lo besó apasionadamente.
-Preciosa...
-Te amo, Sesshoumaru...
Sesshoumaru sonrió y acarició sus mejillas.
-Te amo, Rin...
-Lo sé, tontito... hazme el amor...
-Estás segura?
-Muy segura...
Sesshoumaru la vio sonreírle y acariciarlo.
-Sabes qué? Hay algo que me fascina...
-Qué cosa?
-Ver cómo tu pecho se balancea sobre mí cuando tú me haces el amor...
-Eres un pervertido...
-Soy tú pervertido...
-Jejeje, ven aquí...
Rin lo cubrió de besos y caricias hasta poder saborear su cremosa esencia, sonrió al notarlo aún erecto y se acomodó sobre él, guiándolo a su interior. Haciendo su cabello a un lado, le sonrió y comenzó a moverse apoyada en su pecho.
-Ah! Mi amor!!
-RIN!
...
N/A: Hola!! Espero que les guste este cap. Sé que me estoy tardando mucho, pero... no puedo aunque quiero. Espero sus reviews.
Besos
Mizuho
