Ya eran casi las siete de la tarde y Alice por fin había terminado su turno, estaba algo cansada porque no había dormido casi nada la noche anterior y porque el hecho de estar en un lugar un poco más relajado que en el frente no dejaba de abrumarla. Aún le parecía extraño almorzar sin la preocupación de que los heridos llegaran de un momento a otro y las enfermeras no dieran a basto.

Mientras realizaba su última labor que consistía en trapear el suelo de uno de los pasillos, la jefa de las enfermeras se le acercó otra vez con la expresión de seriedad y se podría decir que enfado en el rostro. Alice deseo internamente que no la devolvieran al frente y que no la regañaran en su primer día, sabía que había cometido algunos errores pero no era nada que no se haya solucionado inmediatamente aunque comenzaba a sospechar que en este hospital las enfermeras eran más estrictas que en los otros lugares en los que había estado.

-Enfermera Brandon necesito hablar con usted-murmuró la mujer con seriedad-, venga a mi oficina apenas termine de limpiar.

-Sí-fue lo único que pudo decir Alice antes de que la mujer se fuera en dirección a su oficina.

Alice no podía negar que en cierto modo le preocupaba lo que esa señora tuviera que decirle en su oficina, tal vez le entregaría una carta en la que diría que su traslado hacia el hospital no era posible y que la necesitaban en el frente. Eso para ella era lo más probable y aunque estuviera acostumbrada a los traslados de hospital en hospital, no supo por qué se había puesto triste al suponer aquello hasta que pensó en que no volvería a ver nunca más a Jasper. Aún sentía algo de miedo por lo que empezaba a sentir por ese joven, nunca le había pasado algo así y sentía que lo más acertado sería mantenerse alejada de él a no ser que su jefa le indicara lo contrario.

Cuando por fin terminó de trabajar se dirigió rápidamente a la oficina de la supervisora, respiró profundamente antes de tocar la puerta para infundirse un poco de valor y deseando que no la enviaran de regreso por hacer mal su trabajo. Siempre era algo torpe durante su primer día en un lugar nuevo pero le diría a su jefa que podría superarse día a día hasta llegar a ser tan eficiente como en los otros hospitales en los que había trabajado.

-Señorita Brandon quiero decirle que ya han llegado sus cosas desde el frente-dijo la jefa de las enfermeras señalándole una maleta café que de seguro contendría la mayoría de sus cosas- y también me gustaría hablarle de algo que no deja de inquietarme.

-Usted dirá-murmuró Alice ahora un poco más tranquila al saber que no la devolverían en su primer día de trabajo.

-Como bien recordará yo la envié esta mañana a una operación que no estaba dentro de su horario-comenzó la mujer mirándola con seriedad-, sin embargo, cuando su paciente despertó comenzó a preguntar por una tal Alice ¿quién es Alice?

-Yo soy Alice-susurró la joven un poco preocupada.

-¡No!-murmuró la mujer poniéndose de pie-Usted aquí es la enfermera Brandon, Alice no existe ¿le queda claro?-la joven asintió una sola vez sintiéndose un poco mal porque decirle su nombre a un paciente fuera un error tan grave-Mire, créame que de verdad no le pediría esto después de que le llamé la atención pero el señor Whitlock se niega a ser atendido por otra enfermera y si continua así se va a morir del dolor o de inanición por lo que pensé que podría pedirle el favor de que lo cuide además de realizar su trabajo normal, por supuesto que recibirá una bonificación extra por este nuevo trabajo.

-Supongo que tengo que aceptar-murmuró Alice un tanto nerviosa ya que su propósito de alejarse de Jasper ya no tendría resultado.

Después de salir de la oficina Alice se dirigió hacia la residencia, estaba muy cansada por las emociones del día además de que debía levantarse temprano para alcanzar a darle el desayuno a Jasper y los demás pacientes. Sin lugar a dudas para ella era muy raro todo lo que estaba pasando, sobre todo el hecho de que él aun afirmara estar enamorado de ella aunque ya no tuviera fiebre, se dijo que de seguro la había confundido con otra persona y que tan pronto recordara que ella nada más era una simple enfermera dejaría de decir que era su ángel.

-¿Vas a ir a la fiesta del viernes?-le preguntó Rosalie sacándola de sus pensamientos durante la cena-Todas participaremos.

-¿fiesta?- preguntó Alice algo sorprendida-¿Qué fiesta?

-Dos viernes al mes nos dejan hacer una pequeña fiesta en el comedor de la residencia-le explicó Rosalie sonriendo bastante animada con la idea-, también dejan que los pacientes autorizados por el medico vengan a conversar y bailar un rato con nosotras. Es una especie de intento para que las enfermeras socialicemos un poco y los soldados no se aburran en el hospital ¿Vas a participar?

-Creo que sí-respondió Alice sonriendo-, pero me parece extraño que armen fiestas cuando la supervisora es tan estricta con eso de dar los nombres y hablar con los soldados en horarios de trabajo.

-¿Te regañó porque le dijiste tu nombre al chico que dice que te quiere?-preguntó Rosalie como si eso fuera lo más normal del mundo-No tienes de que preocuparte, siempre regaña a las nuevas el primer día por cualquier cosa, estoy segura de que mañana ya no te molestará tanto.

Esa noche si bien Alice pudo conciliar el sueño algo temprano, no pudo dejar de pensar en Jasper y en que tendría que cuidarlo casi todo el día. No podía determinar si es que estaba muy ansiosa o algo asustada por lo que podría pasar al día siguiente, ni siquiera sabía si es que había hecho lo correcto por aceptar esa especie de trabajo extra, solamente sentía una especie de felicidad que nunca había sentido y un calor especial que se propagaba desde su pecho hacia el resto de su cuerpo.

Jasper a su vez no podía dejar de sentirse feliz desde que supo que Alice sería la única que estaría a cargo de su cuidado. Le había dicho a la supervisora que no se dejaría atender por ninguna enfermera que no fuera su ángel además de que se había negado a cenar hasta que no le dijeran lo que tanto quería oír. No había dejado de pensar en ella desde que la había visto tan dulce y tierna en la ambulancia que los llevaría a ambos hacia ese hospital, quería poder estar junto a ella durante todo el tiempo que pasara en ese lugar, aunque era casi imposible sentía que los dos tenían una conexión bastante especial y que estaba seguro duraría para siempre.

Durante toda la noche solamente pudo pensar en ella y en lo enamorado que se sentía a pesar de que no habían compartido muchas palabras. Recordó sus breves conversaciones, el tacto de su piel y el suave rubor que se formaba en sus mejillas cada vez que la miraba a los ojos. Alice sin duda era la chica más hermosa y tierna que había conocido en toda su vida, su ángel era su sueño hecho realidad y no podía dejar de contar los minutos que faltaban para verla.

La mañana llegó demasiado pronto para Alice quien por un momento deseó poder quedarse un poco más en su cama, sin embargo, tan pronto recordó que debía cuidar de Jasper se sintió en cierto modo feliz y renovada. Se apresuró en ponerse su uniforme y desayunar con rapidez a la vez que dejaba a Rosalie y a casi todas sus compañeras sumidas en el más profundo de los sueños.

Aún no había salido el sol pero ella ya era casi la única que deambulaba por el oscuro pasadizo entre la residencia y el hospital, en dirección de la cocina de éste para darle su desayuno a Jasper y comenzar con sus otras labores que eran casi las mismas que el día anterior con le excepción de que no debería ordenar el estante de medicamentos ni trapear los pasillos principales.

Cuando por fin llegó a la cocina se dio cuenta de que la cocinera aún no se había levantado, suspiró con un poco de pesar y comenzó a cocinar rápidamente algo para su nuevo y caprichoso paciente. Solamente esperaba que lo que había cocinado fuera algo comestible y que Jasper no muriera intoxicado por comer su comida, nunca se le había dado bien la cocina aunque cuando su familia quedó en la ruina intentó ver si es que podían ahorrar un poco de dinero con sus escasos conocimientos culinarios.

-Buenos días-musitó mientras entraba con la bandeja del desayuno y veía que Jasper estaba más que despierto-¿Cómo has amanecido?

-Bien, pero ahora mejor porque has venido-murmuró él haciendo que muy para el pesar de ella sus mejillas se tiñeran de rojo-, te vez realmente preciosa cuando te sonrojas.

Alice no supo que decir, se sentía nerviosa y sorprendida. Jamás le habían dicho algo así por lo que las mariposas en su estomago comenzaron a brincar y danzar por la emoción que la embargó de pronto. Pretendía actuar de forma normal pero cuando le entregó la bandeja con su desayuno a Jasper sus manos temblaban de forma significativa y se sintió un poco más aliviada cuando vio que su paciente comía sin el riesgo de sufrir una intoxicación en el intento.

-¿Lo has cocinado tú?-le preguntó Jasper cuando terminó de comer-Es que tiene mejor sabor que la cena de ayer.

-No se acostumbre-dijo Alice sonriendo porque a alguien le gustara su mala comida o fingiera eso solo por halagarla ya que había dejado casi más de la mitad de la comida-y no tiene de que preocuparse el almuerzo será mucho mejor que eso ya que yo no me entrometeré en la cocina tal vez hasta mañana.

-Bueno, tan mal no está-dijo él sonriendo al verse descubierto-De hecho preferiría comer esto sabiendo que lo has hecho tú antes que la comida de cualquier otra cocinera.

-¿Por qué dices esas cosas?-preguntó Alice sin querer ya que cuando se quiso dar cuenta lo había dicho en voz alta.

-Hay muchas razones pero creo que la principal y la más importante es porque pienso que ,aunque te he visto en muy pocas veces en toda mi vida, estoy empezando a sentir que te amo y que quiero estar contigo todo el tiempo que me sea posible.

Bueno hasta aqui el capitulo y perdonen si me retrasé es que me quede viendo mis doramas y bueno hay muchos que podría adaptar para un fanfic pero aun no hay nada decidido además que en dramas japoneses ya tengo un fic basado en uno. Espero que les haya gustado el fic y bueno gracias por leer

Reviews n.n

-camiiiii: Hola, bueno sabremos que piensa Alice en el proximo capitulo n.n Gracias por leer c: cuidate.

-solavila72 : Hola perdon por lo cortita de la respuesta es que estoy contra el tiempo pero bueno no me agradescas por escribir en verdad amo hacerlo y bueno me alegro de que te guste la historia y gracias por tomarte el tiempo en leerla... Bueno lo siento por no poder escribir más pero se me acaba la batería :/ espero que estes bien y gracias por leer c:

-luzzz: Hola c: bueno perdon por el retraso pero aqui esta el capitulo y bueno aun no sabemos si es que alguien logrará separarlos.

-Lara:Hola bueno me alegro de que te hayan gustado mis historias c: Gracias por leer y perdon por no poder escribir más pero mi compu me falla con la bateria, espero que te haya gustado el capitulo de hoy y gracias por leer *-*