Aquí está el último capi, recién salido del horno.
Mil gracias a Akasha, H. R. Granger, Riku Lupin y Danybel por sus reviews n.n
Están contestados al final.
Este capi va dedicado a Danybel, por apoyarme en cada historia que publico... ¡gracias, mosha!
Capítulo 4:
Una intromisión, menta... y limón.Sin embargo, luego de dos días, las cosas no marchaban tan bien como Harry esperaba. Luego de aquel beso, fogoso y lleno de pasión y sentimiento; Severus se había retraído aún más que antes, a tal punto de no dirigirle la palabra en lo absoluto y rehuirle la mirada, buscando huir de la habitación lo mas rápidamente posible.
Harry se esperaba algo de reticencia de parte del frío profesor, pero no por eso la actitud esquiva de Severus dejaba de dolerle.
Se sentía utilizado, engañado. Algo en su corazón le decía que el profesor no le había mentido con el beso, que aquellos sentimientos de amor y entrega eran verdaderos... pero la voz de la razón le decía que lo olvidara de una maldita vez. Que alguien que lo odiaba tanto nunca podría amarlo...
Un ruido apagado interrumpió sus reflexiones. Giró la cabeza hacia la fuente del sonido y apenas pudo contener las lágrimas ante la puntada que sintió en el pecho. Era Snape.
-Potter- siseó, su voz tan fría como el hielo- El profesor Dumbledore quiere verlo...
-Flashback-
Severus añadió los últimos ingredientes al caldero, y luego de removerlo algunas veces, vertió el preparado en una botella. Aquella poción analgésica era un poco mas complicada de realizar que las comunes, pero le curaría las jaquecas a Harry.
"¿Por qué me preocupo por el?" se preguntó, mientras etiquetaba la botella y la colocaba en la bandeja de la comida.
-Porque lo amas, mi muchacho- le respondió una conocida voz a sus espaladas.
Severus dio un bote, y luego volteó a ver con el ceño fruncido al sonriente anciano que lo contemplaba tras sus lentes de media luna.
-¡Albus¿Quieres matarme?
El Director volvió a sonreírle y se sentó en una de las sillas del comedor, apoyando la barbilla sobre sus dedos cruzados.
-Simplemente vine a ver cómo seguía Harry- continuó, con un aire de inocencia que no engañó al avezado espía. Sabía que el anciano era dichoso metiendo su aguileña nariz donde no le incumbía, cotilleando sobre todo.
-De todas formas¿de dónde sacaste esa mentira de que yo amo a Harry?- gruñó, cruzándose de brazos y frunciendo el ceño de manera amenazadora.
Albus ahogó una risita.
-Tan mentira no debe de ser, si lo llamas por el nombre de pila...
Severus se hubiera pateado mentalmente, pero Dumbledore continuó:
-No soy ciego, aunque esté viejo y use lentes. A lo largo del último año, noté cómo el resentimiento desaparecía de tus facciones al verlo o al hablar con él. Del odio al amor sólo hay un paso, mi muchacho...
Snape gruñó.
-¿Y que si no quiero darlo? Es un Potter, su padre...
-No culpes a Harry de las atrocidades que te hizo James. No son la misma persona, como hace bastante aceptaste. ¡Deja de ponerle trabas y excusas a tu propia felicidad¡Mereces ser feliz luego de tantos años de dolor, sufrimiento y soledad, al igual que él!- replicó el anciano enérgicamente, sus ojos azules brillando tras los lentes de media luna.
Y aquellas palabras repletas de verdad calaron hondo en el pecho del profesor. Albus notó el cambio y sonrió. Ya sólo le faltaba hablar con Harry...
-Fin Flashback-
-Potter.
Harry volteó rápidamente la cabeza, y sintió su estómago hundirse al ver a Snape con la misma máscara de indiferencia usada a lo largo de siete tortuosos años.
-El profesor Dumbledore quiere verlo...
Dicho esto, se marchó lo más rápidamente posible, dando paso al excéntrico anciano.
-Bienvenido nuevamente al mundo de los vivos, Harry. Me alegro de verte bien...- se interrumpió al ver la expresión de infinita tristeza que destilaba el rostro del chico- Bueno, al menos sigues vivo...
-No sé por cuanto tiempo, profesor- graznó Harry, arrebujándose en las mantas.
-No hables así. Sabes que seguirás vivo, porque ya no tienes ninguna causa por la cual quitarte la vida... –continuó el anciano, sentándose en el sillón de pana verde, sonriendo levemente al atribulado Gryffindor.
-Usted no tiene idea... no sabe cual fue la causa...
-Leí la carta. Y formé mis propias conclusiones.
Harry abrió la boca para protestar, pero Albus continuó, adivinando sus pensamientos:
-Puedo equivocarme, por supuesto, pero mis suposiciones suelen ser muy acertadas, como siempre me recuerda Remus...
-Esta es una de esas veces, Profesor Dumbledore- le interrumpió Harry amargamente –Porque la causa de mi dolor sigue latente, y mas fuerte que nunca...
El sonido de unas campanillas interrumpió al joven. Dumbledore sacó de su túnica un reloj de bolsillo con pequeños planetas en el borde y doce manecillas, y consultándolo, oprimió un pequeño botón dorado del centro. El ruido cesó.
-Creo que es tiempo de que vuelva a Hogwarts, tengo una reunión urgente con el Ministro de Magia...- Harry asintió y se incorporó contra el respaldo para despedirlo- Sólo te diré algo más, Harry. Lily Evans odió encarnizadamente por siete años a James Potter, antes de darse cuenta de que lo amaba con locura.
Harry quedó boquiabierto y sin poder articular palabra, mientras el anciano sonreía con satisfacción y con un ademán, salía de la habitación hacia el comedor; donde Severus aguardaba con la bandeja de la comida.
Albus amplió la sonrisa al ver que había dos raciones en vez de una: Severus iba a hablar por fin con Harry.
-Recuerda: mereces una nueva oportunidad de ser feliz, al igual que él. No pongas trabas a tu propia felicidad, mi muchacho.
Y con un gesto de despedida y una sonrisa luminosa, Albus Dumbledore se desvaneció en el revuelo de su capa, con la satisfacción del deber cumplido (N/a: XD me moló esa frase, no me golpeen! XD)
-Ahora Potter, apóyese sobre mi hombro.
Harry no podía creer aquello: Snape no sólo le volvía a hablar, sino que lo llevaba abrazado a un improvisado día de campo en el jardín trasero de su casa. Aún estaba algo débil para caminar, por lo que Severus caminaba a su lado, aferrándolo de la cintura con firmeza.
Pronto llegaron al lugar indicado, debajo de un gran roble, el mago había conjurado unas tumbonas y una mesilla, donde depositó la bandeja que llevaba levitando delante de ellos.
-Es agradable ver la luz del sol nuevamente- bromeó el gryffindor, tomando un sándwich de pollo y jamón- Tiene un jardín muy bonito- añadió, con la boca medio llena y observando a su alrededor.
El lugar inspiraba tranquilidad. Macizos de flores distribuidos esporádicamente daban notas de color, al igual que variedad de hierbas, setas y plantas varias con utilidad en pociones. Varios árboles de apariencia centenaria daban sombra, y una pequeña piscina rectangular completaban el cuadro.
-Lo mantengo con magia y con los elfos domésticos. No paso mucho tiempo aquí, sólo las vacaciones escolares, pero me gusta quedarme aquí cuando quiero pensar... cuando quiero rememorar viejas heridas para poder sanarlas...
Harry adivinó que el profesor hablaba de sus tiempos de mortífago, y decidió no seguir preguntando.
Pasaron un rato en un cómodo silencio, saboreando los bocadillos que Severus había traído, hasta que Harry no pudo mas con su curiosidad:
-¿Qué fue lo que le dijo Dumbledore para que volviera a acercarse a mí?
Severus esbozó una pequeña sonrisa.
-Sólo una gran verdad, una verdad que fui demasiado ciego para notar; y Albus, una vez mas, percibió por mí antes que fuera demasiado tarde.
Harry asintió en silencio. Severus contraatacó:
-¿Y que fue lo que te llevó a enamorarte de mí?- una sonrisa maligna al ver como Harry enrojecía vivamente y se atragantaba con su sándwich. Era tan tímido, tan inocente... un escalofrío le recorrió la espalda.
-Yo... yo creo que fue tu protección. Siempre pendiente de mí, de lo que me pasara. Todas aquellas noches de entrenamiento en Occlumencia, Legilimencia, hechizos, contrahechizos y maldiciones. Pasar tanto tiempo juntos transformó ese respeto y tolerancia en algo mas, al conocerte y tratarte mas a fondo... percibir que hay un humano detrás de tu fachada de dura piedra- contestó con suavidad, aún ruborizado, pero con los ojos brillantes de expectación.
-Albus tiene razón. No puedo seguir odiándote luego de tanto tiempo sin hacerlo- replicó Severus en un arranque de honestidad- Porque yo también comencé a respetarte por querer ser sólo Harry, no "el-niño-que-vivió" . Te respetaba por tus ganas de vivir a pesar de todas tus marcas y heridas, porque yo soy igual a ti en eso. Claro que nunca hice una estupidez como beber acónito- miró duramente a Harry unos segundos, luego su mirada se suavizó- Pero creo que dentro de todo, te comprendo. Yo lo hubiera hecho, de no ser por Albus... siempre precaviendo todo y salvándome de mi mismo. Las muertes en tu conciencia pesan demasiado a veces...
-Pesan demasiado-repitió Harry, engarzando su verde mirada en los ónix que brillaban, nublados por el recuerdo.
Era increíble encontrar a alguien que comprendiera exactamente lo que sentía, lo que añoraba, lo que deseaba... sin separar un segundo sus miradas, se acercaron lentamente, hasta que sus labios se fundieron en un cálido beso cargado de emociones.
Viejos odios y rencores finalmente transformados en amor, amor y pasión pura, que se entremezclaban en la más dulce muestra de afecto.
Harry lo estrechó mas fuertemente contra sí, y ambos se aparecieron dentro de la casa... mas precisamente sobre la cama de Severus.
¿Hace falta que ponga lo que sigue? OK, OK, no me golpeen, ya continúo! XD
Advertencia, comienza la parte hot, si hiere tu sensibilidad, te vas hasta el próximo aviso en negrita, no te pierdes nada de historia n.nu (o eso crees, te pierdes lo mas unteresante, pero allá tú u.ú)
Con manos temblorosas, el chico comenzó a deshacer los botones de la camisa del Slytherin.
-No tenemos que...- comenzó a protestar éste, pero el gryffindor se lo impidió, silenciándolo con un beso.
-Yo quiero hacerlo, Severus. Llevo esperando desde que me di cuenta que te amaba.
(N/a: cursi! Lo sé x.x... mátenme si quieren!)
Severus asintió e hizo recostar a Harry sobre su espalda, deslizando una mano debajo de la camisa y la otra hacia el suave cordón que mantenían sujetos los pantalones del pijama del muchacho, acariciando y besando cada retazo de piel descubierta, mientras que los tibios labios de Harry de apoderaban del lóbulo de su oreja, dejando escapar suaves gemidos de satisfacción.
Un movimiento ágil y Harry estaba nuevamente arriba, besando apasionadamente a Snape mientras desabrochaba rápidamente la hebilla del cinturón y la cremallera del pantalón, dejándolo únicamente con la camisa abierta y unos boxers de seda verde oscuro.
Ignorando la palpitante erección que clamaba atención a gritos, se dedicó a besar y acariciar cada trozo de piel que halló, imitando a la perfección a su maestro, y hacerlo gemir apreciativamente cuando atrapó uno de los pezones y comenzó a succionarlo con fuerza.
-Oh, Merlín... Harry...- gimió Severus, y a continuación, volvió a cambiar de posiciones, dejando a Harry debajo suyo, y desvistiéndolo del todo, ansioso por poder contemplar al fin aquel cuerpo que le hacía perder la cordura, bajando en sus besos hasta la entrepierna del gryffindor.
Harry sólo pudo aferrarse con su vida a las sábanas cuando Severus comenzó a succionarle con fuerza, convirtiéndose en una sucesión de jadeos y gemidos, arqueándose al sentir un dedo lubricado invadiéndolo, que pronto fueron dos, moviéndose dentro suyo, dilatándolo. Se arqueó cada vez mas ante el movimiento de las ágiles manos de Snape dentro y fuera suyo, el cálido toque de la lengua en su longitud, hasta que todo estalló, y se vino dentro de la boca de su amante, cayendo desmadejado sobre las sábanas, casi desmayado de placer.
Agregando otro dedo más, Severus se inclinó sobre él, y le besó largamente, conservando vestigios aún de la esencia de Harry, acariciándole dentro y fuera hasta que volvió a sentir la dureza de su amante creciendo debajo suyo.
Sin dejar de besarle un segundo, sacó los dedos y los reemplazó con su propia erección.
-Relájate. No voy a hacerte daño- murmuró en la boca de un levemente asustado Gryffindor, y susurrándole palabras de amor, fue enterrándose en él centímetro a centímetro, dejando que el cuerpo de Harry se acostumbrara a la invasión, masajeando suavemente su dureza para que el placer eclipsara un poco el dolor.
Cuando el chico comenzó a moverse, el slytherin le siguió, saliendo totalmente y volviendo a entrar con delicadeza. Pronto, las embestidas suaves se fueron acelerando, Harry enredó sus piernas alrededor de la cadera de Snape, buscando mas profundidad; y él le complació, cambiando el ángulo y tocando un punto dentro suyo que lo hizo gritar de puro placer.
-Te amo, Harry- ronroneó Severus en el oído del ojiverde, antes de morderle el hombro para ahogar un grito.
-Yo tambien te amo, Severus- gimió Harry, hundiendo su nariz en el cuello de su profesor, estrechándolo aún más contra él, y el clímax los sacudió por igual, haciéndolos caer de nuevo sobre la cama, aún temblando de éxtasis.
(Ya está lo peliagudo... gente sensible, pueden leer el final XD)
Besándose largamente, se taparon con las sábanas y se dejaron llevar por Morfeo.
Al día siguiente, Harry despertó con un rayo de sol que se filtraba por las cortinas semicerradas. Por primera vez en meses, se sintió verdaderamente feliz y completo: Severus yacía a su lado, abrazado aún a él, con una expresión de completa paz que suavizaba sus habituales rasgos duros.
Ambos unidos al fin, en cuerpo y alma.
-¿Has visto que vivir vale la pena?
Severus había despertado y le sonreía, no sarcásticamente, sino con una sonrisa auténtica, de alguien al que verdaderamente lo embarga la felicidad.
-Por ti, todo vale la pena, amor- replicó Harry, tomando el rostro de su amante entre sus manos y besándolo con dulzura.
El profesor le correspondió con igual delicadeza, profundizando el beso en la boca del Gryffindor e invadiendo con su lengua la dulce cavidad.
-Severus-llamó Harry, antes de que el hombre siguiera bajando en sus besos y caricias.
-Gracias por devolverme la vida- murmuró, y luego continuó besándolo, acariciándolo, amándolo.
Una y otra vez.
Ese día y siempre.
FIN
Y aquí termina esta triste historia, en la que originariamente Harry se mataba, pero luego salí de mi depresión y decidí no hacerle pagar los platos al pobre Harry (digo! Que culpa tenía el? O.o!)
Mil gracias a Akasha, mi beta-reader desaparecida (XD), a Gisele (mi otra beta-reader que no estaba tan desaparecida, pero igual XD), y a H. R. Granger, que a pesar de que le trauma el slash explícito, lee esto (espero que no hayas leído el lemon... no quiero q pierdas tu cordura! XD)
Y a todos los que me dejan reviews y me ayudan a mejorar mi forma de escribir n.n
Aquí están los últimos reviews... los de este capi los contesto en otro review n.n!
ReviewsDany: Dile a Elij que se deje de tonteras ¬¬. Y Harry no es bobo, sólo quiere que su amorcito le preste atención XD
Aer cuando subís el ff conjunto con Héctor! XD
Kisses!
Riku Lupin: Aquí está la actualización, cariño n.nu
Sorry por tardar tanto, pero aquí está al fin n.n
Espero que te guste, y saber de ti pronto.
Besitos, y gracias por todo tu apoyo.
H. R. Granger: Ps esto es un SS/HP, así que es obvio que va a ser slash XD
Y ya te dije, hay lokas como yo que les gusta esto también XD
Acá va el final... pero no leas el lemon! O.o
Akasha: Hi sister/Beta reader! XD
Como ya sabes, aquí está lo que me pediste, una explicación Gandalf-Dumbypooh sobre porque Harry puede liarse con Sev...
Y sí, este es el final n.n
Gracias por estar, aunque te corrían con el time en la U! u.ú
Kisses!
Muchísimas gracias a todos los que me dejaron reviews a lo largo de esta historia, me sirvieron de mucho y fue el combustible que necesité para sacar esto adelante.
Mil gracias, y hasta siempre
Carly McKinnonAdministradora GAPSS
Miembro Orden Severusiana
Miembro Story-Weavers
HA de corazón!
