Unas vacaciones aliviadoras

El verano esta por acabarse, y pronto Mikuo debería regresar a sus clases en Kriptón, la idea le desagradaba un poco, puesto que Ia había terminado sus clases el mes pasado y tendría unas largas vacaciones, claro que Mikuo nunca mencionaba nada, asi que como último recurso para aprovechar los días faltantes decidió tomar un curso de acción algo precipitado. Tras amanecer Mikuo había empacado en 3 maletas lo que llevaría para la playa, Ia por su parte solo llevaba dos, le sorprendía que Mikuo hubiera tomado la decisión tan rápidamente.

Ia: pues, bueno, saldré con Mikuo de, vacaciones asi que, podrías cuidar de todo aquí, por favor.

Miku: claro hermanita.

Luka: vaya, te llevara a algún lugar fresco, como la playa.

Meiko: ojala Kaito hiciera eso.

Miku: no es para tanto, sabes que es medio lento para entender que quieres algo.

Luka: si se encuentran con mi hermano, salúdenlo.

Mikuo regresaba y cargo a Ia sobre su hombro.

Mikuo: por supuesto, aunque no creo que nos encontremos.

Ia: bájame

Mikuo: no, asi no te cansaras.

Mikuo se despidió de todos mientras dejaba que Ia subiera al auto.

Mikuo: cuiden la casa, regresaremos dentro de una semana.

Puso en marcha el auto y salió de la casa, mientras estaban por la carretera, Ia se encontraba callada, y algo nerviosa.

Mikuo: Ia, oye Ia, te encuentras bien.

Ia: ¿eh?, si, solo que, es la primera vez que voy con alguien a la playa.

Mikuo: es cierto, nunca tuviste un novio antes que yo.

Ia: bueno, existió uno pero, no lo tomo en cuenta, pues, no es bonito recordarlo.

Mikuo: y decías que yo era el desconfiado.

Ia: NO ES LO QUE CREES, solo que, bueno, su nombre era León, era lo opuesto a ti.

Mikuo: y como soy según tu

Ia: responsable, dedicado, no dejas que nada te detenga, y eres lindo.

Mikuo: entonces León era feo.

Ia: no, era lindo igual, en fin, León era algo problemático y serio, cuando la compañía kriptón saco el primer grupo de cantantes León fue uno de ellos, su fama lo cegó y poco a poco le tomo mas afecto a otra chica. Era integrante de su grupo, se llamaba Lola, como yo era algo menor a León, fue alejándose de mí, y luego se caso con Lola, desde entonces, no eh sabido nada de él.

Mikuo: vaya, es similar a mi historia, pero, lo tuyo tuvo un golpe más horrible, recuerdo a ver visto a León, era un compañero mío en las practicas de soccer, vaya, no lo sabía.

Ia: el es lo que es, un pasado, ahora eres tu mi presente, y me alegro de que me hayas encontrado.

Mikuo: para ser honestos, tú me encontraste a mí.

Ia sonrió y miro por la ventana del auto.

Ia: mira, ¡es el mar!

Mikuo: debe estar por aquí, si es por esa colina.

Ia: que cosa.

Mikuo: mi hermana me dio las llaves de su casa de verano, como es una estrella, logra obtener casi todo.

Ia: pero tú también estas por ese camino.

Mikuo: la fama no es algo que yo busque, al final todos te olvidaran.- Decía mientras bajaba directo a la cabaña de su hermana.

Mikuo: hemos llegado, comenzare a desempacar.

Ia: te ayudare.

Mikuo bajo 4 maletas mientras que Ia solo una, miraba a Mikuo algo molesta y con un puchero.

Mikuo: que sucede.

Ia: también soy fuerte, no me consientas tanto.

Mikuo le dio un beso repentino dejándola sin habla.

Mikuo: te consentiré como yo quiera.

Ia: tonto.- Desvió la mirada con un leve sonrojo en sus mejillas.

Al entrar en la cabaña empezaron a instalarse, pero pronto eso acabaría, pues alguien golpeaba la puerta de la cabaña.

Ia: yo iré.- Dijo mientras abría la puerta.

Haku: Ia, ¿eres tú?

Ia: Haku

Mikuo salía de la habitación solo con una pantaloneta puesta y un par de chanclas.

Mikuo: Ia porque no caminamos por la playa puede ser muy.- Mikuo se quedo paralizado pues en la sala estaba Haku quien le miraba sosteniendo un vaso de jugo en la mano al mismo tiempo que se sonrojaba.

Ia: ¡no!- Grito tapándole los ojos a Haku.

Ia: Mikuo, resulta que Haku y Luki están cerca de aquí y Haku reconoció el vehículo.

Haku: Ia, puedo volver a ver por favor.

Ia: ¡NO!

Mikuo rio y se coloco una camisa mientras quitaba las manos de Ia que cubrían los ojos de Haku.

Mikuo: asunto arreglado.

Haku: gracias, que hacen aquí ustedes dos.

Ia: Mikuo me trajo de vacaciones, y pues la verdad ya es poco.

Mikuo: poco, apenas saliste de clases.

Ia: si pero me cambie de lugar de estudios, iré a kriptón, junto con Haku y Miku.

Mikuo: D-desde cuando lo hiciste, porque no me lo dijiste.

Haku: queríamos que fuera una sorpresa para ti, además, cambiaron el inicio de clases, se alargo el plazo, resulta ser que se enteraron que tu y Miku volverían a ese centro y muchas más personas se inscribieron, por lo que las pruebas serán largas.

Mikuo: ya veo.- Mientras se sentaba en un sofá.

Ia: sorpresa, no tan sorpresiva, pero ahora compartiremos más tiempo juntos.- Mientras se sentaba en las piernas de Mikuo.

Haku: su relación es de admirar, ojala Luki fuera como tú, o como Kaito, o como Gakupo.

Mikuo: bueno el siempre ha sido de ese modo., pero ya cambiara.

Haku: regresare al hotel, por Luki debe estar preocupado, le avisare que están aquí.

Mikuo: claro, no hay problema, vuelvan cuando quieran.

Haku salió de la cabaña y tanto Mikuo como Ia suspiraron.

Ia: y parecía que pasaríamos los dos solos.

Mikuo: si lo pasaremos, no vendrán con nosotros toda esta semana.

Ia sonrió al ver que Mikuo había logrado pensar en un plan de contingencia por la inesperada aparición de Haku.

Mikuo: bueno, como dije, caminemos por la playa.- Decía mientras se quitaba la camisa.

Ia: piensas ir asi.

Mikuo: es una playa privada, nadie más nos vera.

Ia: bueno.

Ia se cambio colocándose un bikini y poniéndose un sombrero en su cabeza.

Mientras caminaban tomados de la mano por la playa, Ia miraba con atención el mar.

Ia: Mikuo quien es Neru

Mikuo: era una chica de mi clase.

Ia: que vago eres de respuesta, Miku y Luki me contaron que era como tu acosadora.

Mikuo: no, no lo es, solo le ayude en sus clases de violonchelo y oboe, lo demás ella podía sola, porque la pregunta.

Ia: porque en tu anuario sale siempre contigo.

Mikuo: porque era su único amigo, además es tsundere, y le gusta Len, as que puedes estar tranquila.

Ia: vaya, no te enojaste.

Mikuo: porque debería, no oculto nada.

Ia lo miro atenta y a la vez sorprendida, pues no pensó que Mikuo reaccionaria de ese modo tan pacifico y tranquilo.

Mikuo: sabes algo, mañana iremos de pesca, asi que prepárate, cerca de este lugar se puede pescar tranquilamente.

Ia asintió y ambos regresaron a la casa, en la parte trasera juntaron unos leños, y empezaron una pequeña fogata mientras veían el mar en lo que atardecía.

Ia: eres como salido de un cuento de hadas.

Mikuo: ¿eh?

Ia: eres lindo, atento, respetuoso, y orgulloso, pero eres salido de un cuento de hadas.

Mikuo: un princeso

Ia: ¡NO! Un príncipe que se comporta como el título lo dice.

Mikuo: gracias, de verdad.- Abrazo a Ia y le dio un beso.

Mikuo: vamos a dormir, a menos que quieras que te piquen los mosquitos.

Ia: está bien, pero mañana me enseñaras a pescar.

Mikuo: por supuesto.