Aquí con un nuevo capítulo, de verdad aprecio mucho su apoyo y en sus comentarios observo la incertidumbre de que saku y shao estén enamorados de yukito y mei, no se preocupen por eso, la pareja principal es S&S solo que tendrán que esperar un poco más(8.
Me encanta saber que la idea les atrajo y espero continúen apoyándome. ¡Un beso y un abrazo enorme!
4.- Compañía
Shaoran
Abro los ojos, de nuevo, me he despertado antes de que la alarma se activará. La rutina matutina la hago pero ahora con un poco más de emoción y la razón la sé completamente. Mi plan ha marchado a la perfección, la misteriosa ex amante de mi querido hermanastro accedió al pequeño plan de venganza.
No puedo evitar sentirme triunfante al haberlo logrado, pero algo dentro de mí sigue diciéndome que es una mala idea y más desde el día en que "cerramos el trato." Ella es una niña a lado de mí, que fue engañada y se aprovecharon de la inocencia de cualquier chica de instituto que anhela un profundo amor, lo pude comprobar al sentir húmeda mi camisa por sus gruesas lágrimas y profundos sollozos, definivamente Yuki, no merece ni una sola pizca de ese amor. No es que sea su mesías pero tampoco quiero ser un mártir. En el fondo sé que la estoy usando por ese amor fallido, que no importa cuántas veces lo piense, estaba destinado al fracaso. Quiero hacer realidad mis oscuros deseos, hacerle sentir a él lo que pasé yo cuando decidió salir con Mei, a pesar de saber que yo estaba enamorado de ella.
Manejo hasta el trabajo y en el transcurso recibo una llamada de Yukito, preferiría no contestarla pero como este día amanecí de buenas, la tomo.
-Dime.- Hablo seco.
-Hola, sí yo también me alegro por saber de ti.-Ríe un poco.- Li, solo para confirmar, ¿vendrás este domingo a la fiesta?
-No lo sé aún ¿Por qué eres tan insistente?
-Porque sería genial que vinieras, sabes que es especial. Nos alegraría verte por aquí.
Si lo tuviera enfrente, me darían ganas de golpearlo. De verdad quiere verme ahí, que sea testigo de cómo en frente de todos por fin anuncia el compromiso con Mei. Es un sin vergüenza. Pero de nuevo, recuerdo mis oscuros planes.
Sakura, vendrá conmigo.
-Está bien.- Suspiro.- Iré, pero ¿puedo llevar a alguien?
-¿Estás con una chica? ¿O te refieres a Eriol?- La emoción en su voz la puedo sentir, después de todo Yuki es tan transparente.
Justo como ella.
-Ya verás. Bueno tengo que colgar. Adiós.
-Adiós Shao.
Cuelgo y estaciono mi auto, tomo mis cosas y en la recepción saludo a las emocionadas enfermeras, entre ellas puedo ver a la amiga de Sakura que me observa quisquillosa, como si quisiera preguntarme algo o como si supiera algo. Altanero me acerco con ella.
-Buenos días ¿pasa algo con Sakura?- Su rostro se sorprendió al saber que fui capaz de adivinar sus pensamientos, pero pronto recupera su porte.
-¿Cómo supo que era por ella?
-Lo tienes escrito en toda tu cara, ¿pasó algo malo con ella?
-No, pero si le voy a decir algo Dr. Li.-Me apunta con su pequeño dedo.- Si se atreve a hacerle daño a mi apreciada amiga se las verá conmigo.
-¿A qué te refieres con eso Tomoyo?
-De que lo sé todo, y si le rompe el corazón las pagara. Porque tú pareces ocultar algo.
Sus ojos amatistas parecen haber descubierto lo que he tratado de ocultar, ella es muy diferente a Sakura, precavida y podría decir que fría.
-No te preocupes.- Sonrío.- Ten un buen día.- Rápidamente me desaparezco de ahí para ir a mi consultorio y quizás al termino de mi trabajo vaya a buscar a Sakura. En el, comienzo a leer los expedientes de los pacientes que atenderé en la mañana tratando de alejar las "amenazadoras." Palabras de la imprudente enfermera Tomoyo.
-Así que lo sabe todo eh…- Sigo leyendo y no me percató de la presencia de Eriol que entró sin avisar.
-¿Quién lo sabe todo?- Levanto mi mirada y ahí está él, molestando como siempre.
-Se toca antes de entrar.- Regreso a mi lectura
-Lo hice pero me ignoraste así que decidí pasar.- Con su mano baja el expediente que tengo en mis manos.- Y bien ¿Me vas a contar que decidiste hacer?
Resignado, dejo de lado mis deberes para contarle lo sucedido.
-Ya hablé con ella y al parecer aceptó.
-Te refieres a que hablaste con la ex novia de tu hermastro y aceptó tu absurda "venganza." ¿Eso?
-Sí, y no es ex novia, es un amorío o aventura.- Reafirmo.- Y no es absurda.
-Es una aventura como la que tu pasaste… ah, ¿pero no le contaste eso verdad?
-No empieces, Eriol.-Ruedo mi ojos.- Yo sé lo que hago.
-No, no tienes ni la menor idea. ¡Estás loco! Te apoyaría si tan solo le contaras toda la verdad.
-¿Cuál verdad?
-De que la estás usando.
Y esas palabras se clavaron en mi pecho.
-No la estoy usando.- Actúo duro.- Ni siquiera he hecho algo.
-No me vengas con eso, estoy claro que le lavaste el cerebro ¿y con que argumento?
-Con el argumento de que Yuki pagará lo que le hizo.
-A costa de que tú eres el único que disfrutara eso.- Eriol esta enfurecido. No deja de rascarse la frente quizás buscando alguna razón para mis acciones.- Shaoran, si ella descubre que tu plan de venganza es solo para hacerle ver a Yukito que descubriste su "desliz." Si quieres llamarle así, que hizo en su trabajo para vengarte de Mei porque te cambio por él, entonces no debes de embarrar en tu mierda a alguien más.
-No pretendo involucrarla en mis asuntos, si eso es lo que te preocupa.
-Me preocupan ambos. Shaoran, date cuenta que con esto nadie saldrá ganando, ni siquiera el idiota de tu hermanastro, ¿Por qué quieres hacer todo eso?
-Eriol, no aguanto ver como es feliz a pesar de todo lo que ha hecho, me refiero a Yuki.- Puedo sentir como mi sangre comienza a hervir.- Que a pesar de que él supo mis verdaderos sentimientos antes y después de que ellos se hicieran novios, a pesar de que yo sabía que él no la quería solo por el capricho de su egoísta personalidad fue capaz de arrebatármela y que al mismo tiempo jugaba con esa inocente chica que solo se dedico a amarlo ¿Esos no son suficientes motivos?
El silencio invade mi consultorio, Eriol quien siempre tiene un argumento para todo, no dice nada.
-Está bien que quieras vengarte de todos los errores o maldades de tu hermano, pero no tienes porque involucrar a alguien más, eso es lo único que te digo.
-Pensaba hacerlo incluso antes de conocerla, pero ahora las cosas se facilitaron más.
-Quizás a Yukito no le importe ella, quizás hasta ya la olvidó.
-Algo me dice que no, y eso lo comprobaré el domingo.
-¿El domingo?- Pregunta pero después su mente hace memoria.- No me digas que…
-Así es, la llevaré a la fiesta de compromiso que harán.
-Debes de haber perdido la cabeza.- Recarga su cuerpo hacia atrás.- ¿Y ella lo sabe?
-Se lo diré hoy
-¿Crees que acepte?
-La convenceré
-Me pregunto cómo.- Me vuelve a observar directamente.- ¿Y si te enamoras de ella?
Mis ojos se abren ante esa suposición.
-Seguramente.- Desvío mi mirada.- Eso no pasara.
-Ajá. Ella es una dulce joven y tu un agresivo lobo sería lo más normal si te llegases a enamorar.
-Ella es linda.- Inmediatamente mis pensamientos evocan los recuerdos de aquella noche.- Pero te equivocas.
-Bien.- Eriol se levanta para irse.- Quiero ver como termina tu estúpida venganza, espero y no dañes a nadie más que a ti y que esa linda señorita te dé una buena lección.
-Gracias por tus buenos deseos.- Sonrío sarcástico.- Ándale, se te hace tarde.
-Claro que sí.- Se da la media vuelta.- Solo no vengas llorando si te rompen el corazón.
Finalmente desaparece de mi consultorio, checo mi reloj y faltan 10 minutos para iniciar. Tengo poco tiempo para ordenar todo de nuevo. Tocan mi puerta y es mi enfermera personal, Mariya.
-Doctor ¿está listo para recibir al primer paciente?- Sonríe elegante.
-Claro que sí.
Pero las palabras de Eriol siguen resonando en mi cabeza.
¿Y sí te enamoras de ella?
-Buenos días doctor Li.- Pasa una mujer de edad mayor a mi consultorio, sacándome de mis pensamientos.
-Buenos días Sra. Okumura. Tome asiento.
Yo ya estoy enamorado de alguien más. Al menos, eso creo.
-0-
.Después de 3 horas se han acabado las citas de este día. Nada fuera de lo normal y me encuentro con un pequeño descanso y lo aprovecho para buscar a Sakura. Siendo el encargado de los adjuntos de medicina, puedo ir a observar que es lo que hacen en la sala de urgencias. Inmediatamente cuando entro todos me saludan y escucho los murmullos de las chicas emocionadas al verme, pero entre ese montón no está ella, la busco con la mirada y la puedo ver atendiendo a una joven embarazada, colocándole un catéter para el suero. Está tan concentrada que no nota mi presencia, termina de hacer su labor y se va por el pasillo, como todo un acosador la sigo hasta que por fin se da cuenta.
-Dr. Li.- Toca su corazón al haberse sorprendido de verme.- Me asustó un poco.
-Lo puedo notar.-Sonrío.- ¿Cómo te va?
-Bien, terminé mi turno, en estos momentos me iba a mi clase de microbiología.- Puedo notar que está un poco sonrojada, ¿quizás esté nerviosa?
-¿A qué hora saldrás?
-A las 7 ¿por qué?
-Perfecto, a esa hora espérame afuera de mi consultorio.- Saco mi celular.- Por cierto, pásame tu número de teléfono.
-Dr. Li, c-creo que no deberíamos hacer esto… por aquí.- Susurra cada vez más bajo.
-¿Por qué?
-Por eso.- Apunta sigilosamente al pequeño grupo de practicantes como ella que observan expectantes nuestra escena, claramente quieren saber que está pasando por aquí.- No quiero que comiencen a hacer rumores.
-No pasará, pero pásame tu número. Ya te inventaras una excusa cuando vayas con ellos.- Le entrego mi teléfono para que guarde su número, mostrándose primero renuente pero lo toma y comienza a teclear.
-Aquí está. Bien, me voy.- Se da la vuelta despidiéndose amablemente.
-Solo espero que no sea falso.- Me despido igual con una sonrisa y al girarme puedo escuchar el escándalo que hacen sus compañeros al cuestionarla. Será una larga mañana.
-0-
Finalmente falta poco para las 7 pm. He estado gastando mi tiempo en tareas de mañana para hacer menor el trabajo del fin de semana y poder salir temprano. Estoy en mi consultorio matando los pocos minutos que quedan hasta que de nuevo tocan mi puerta. Quizás es el molesto de Eriol.
-Pase.- Digo observando el reloj de mi móvil, cuando de pronto el lugar se empieza a llenar del aroma de un perfume, femenino, elegante e inconfundible. Incrédulo levanto la cabeza para encontrarme con nadie más que con Mei Ling
-¿Puedo sentarme?- Habla tímida en el umbral de la puerta. Le indico con la mano de que puede sentarse en la silla de enfrente. Trato de mantenerme firme y nada sorprendido ante su visita, ¿hace cuánto que no nos veíamos? Ella sigue igual; alta, delgada, su piel blanca y cabello negro largo como el de una muñeca, sin olvidar sus imponentes ojos carmesí que hacen juego con el color de sus labios.
-Hola, ¿qué te trae por aquí?- Aclaro mi garganta para hablar más seguro.
-Hola, Li.- Se encoge de hombros.- He estado bien, ha pasado mucho desde la última vez que nos vimos.
Para ser exactos 1 año.
-Sí, no frecuento mucho a Yukito.- Sonrío.- Pero dime, a que has venido, no creo que solo para preguntarme como estoy.- Contesto amargamente y es notorio para Mei.
-Ya sé que lo menos que quieres es verme.- Sonríe dolida.- Pero vine porque Yuki me comento que irías el domingo a la fiesta.
-Sí, así es.- Reafirmo.- ¿Pasa algo con eso? ¿Acaso vienes a desinvitarme?- Bromeo un poco, pero esto no le dio ninguna gracia y ella se mantiene seria e incluso aprieta las comisuras de su elegante vestido.- ¿Qué pasa Mei?
-Y-Yuki, dijo que irías acompañado.- Su voz se apaga cada vez más y no pasa desapercibido el sonrojo en sus mejillas.- ¿E-Es acaso tú novia?
Esto es el colmo.
-Déjame adivinar.- Inhalo fuerte para esconder mi muy evidente molestia.- No nos vemos las caras desde hace un año, me pediste que olvidara todo de ti, que no me involucrara más en tu "perfecto noviazgo" terminaste conmigo hace tres años y vienes hasta aquí ¿A preguntarme si la persona que pienso llevar a tú fiesta es mi novia?- Resoplo fastidiado.- No me vengas con esas niñerías.
Mei aprieta fuerte sus labios, me ve sorprendida y quizás asustada.
-N-No es eso… solo que…
-¿Solo qué?
-No pensé que te fueses a olvidar así de fácil de lo que pasó.
-¿Fácil? ¿Te parece fácil ver como la mujer que siempre quise prefirió irse con mi hermano con el cual se va a casar? Dime cual es la parte fácil.
-Li, no es eso.- Toma mis manos y puedo ver en las suyas el brillo de un solitario diamante echándome en cara lo patético que soy.- Tú no lo entiendes, no podía dejar todo así, sabes lo importante que eres para mí, todas las noches que pasamos juntos… fueron inolvidables, lo que me hacías sentir, es solo que tengo miedo de que halles a otra persona y te olvides de mí.
-¿Estás escuchando lo que dices?- Hablo irónico y me suelto de su agarre.- No eres quien para decirme que no ponga mis ojos en otra mujer cuando tú ni siquiera me tomaste en cuenta.
-¡Eso no es cierto!- Pequeñas lagrimas comienzan a brotar de sus ojos.- ¡Me gustas! ¡Me gustas más que cualquier persona! Lo eres todo para mí, fui capaz de cometer adulterio y de entregarme a estos sentimientos pecaminosos.
Mi corazón tiembla un poco con esas confesiones. Mei, quien siempre se muestra a los demás como una mujer correcta y serena, frente a mí, de nuevo me enseña esa faceta frágil e infantil.
Pero nada de lo que dice, me es creíble.
-Lo nuestro ya pasó. Te dí la oportunidad de estar y ser amada a mi lado, pero tú corazón decidió otras cosas y el mío tiene otras prioridades que no están en sintonía con las tuyas. Yo ya no pretendo sufrir por este amor unilateral. Sabía que llegaría el día que en que escogerías estar con él, pero pretendía que no.
-Li...- Sus ojos carmesí derraman más lágrimas.- ¿Acaso ya no me quieres?
-Aunque te ame con todas mis fuerzas, esto ya no será.
Hay un silencio incomodo entre los dos. Ella poco a poco se seca sus lágrimas y se acerca hacia a mí.
-¿Ni solo un poco?- Susurra.- Peligrosamente se acerca hacia mí con la intención de besarme pero mi celular comienza a sonar interrumpiendo el momento, de inmediato lo cojo y veo que es Sakura.
-Hola.- Su voz se escucha tímida.- Ya estoy afuera.
-Está bien, ya voy.- Cuelgo y me dirijo con Mei.- Perdóname, pero tengo asuntos pendientes. Te acompaño a la puerta.
-Pero Li.
-Tengo que irme.- Hablo firme.- Ya no hay nada más que decir.- Rápido tomo mis cosas, y le abro la puerta a Mei que continua molesta por haberla dejado con la duda. Al abrir la puerta puedo ver a Sakura de pie enfrente, le sonrío y ella a mí pero no deja de ver curiosa a Mei y sobre todo ella a Sakura.- Adiós.- Tomo a Sakura del hombro obligándola a caminar dejando detrás a Mei.
-¿P-Paso algo?- Pregunta Sakura.
-No, ¿Estás lista para salir?- Sonrío, por alguna extraña razón esta situación me trae una sensación placentera y estar a lado de está chica me da una tranquilidad.
-¿A dónde iremos?
-A comprar ropa.
-¿Ropa?
Caminamos, nos subimos a mi auto y emprendemos al camino, puedo ver que Sakura aún esta confundida por el rumbo de nuestra salida. A mitad de camino guardo total silencio hasta que habló
-La chica de hace rato… ¿Era una paciente?
Su pregunta me agarro por sorpresa. Al verla de reojo veo que ha volteado su rostro a la ventana y esta sonrojado.
Qué linda.
-No, no lo era. Pero pronto sabrás quién es.
-Oh.- Levemente hace un puchero. No puedo evitar soltar una pequeña risa.
-No estés celosa.- Parqueo el auto.- Ella no es importante para mí.
No tanto
-¡Yo no estoy celosa!- Refuña enojada al haber acertado a sus sentimientos.
-Claro que sí.- Me bajo del auto para abrir su puerta.- Ven, ya hemos llegado.
Caminamos por el centro de la ciudad hasta llegar a una plaza comercial de alto nivel. Entramos y busco una tienda departamental es entonces ahí donde Sakura vuelve hablar.
-¿Vas a comprar ropa? ¿En este lugar tan caro?- Su cara es de sorpresa y miedo al checar los precios de una simple chaqueta.
-Sí y también tú.
-Pero yo no tengo tanto dinero.
-No necesariamente pagaras tú.- Sonrío.- ¡Subaru!
-¿De que estás hablando? ¿Y quién es Subaru?- En el disturbio, una elegante y simpática mujer aparece enfrente de nosotros; ella es Subaru.
-Hola, Li. Gracias por haber venido hoy.- Hace una pequeña reverencia.- Permítame presentarme Señorita, yo soy Subaru, una vieja amiga de Li,soy la dueña de está tienda y me ha pedido personalmente que escogiera los modelos de noche más bellos para usted, así que pase.
-¿Modelos de noche? ¿Para mí?- Voltea verme aún más confundida.
-Sí, para ti. Así que vamos con Subaru.
Caminamos a la parte de los vestidores, Subaru inmediatamente toma a Sakura y se adueña completamente de ella, mostrándole los elegantes vestidos de coctel que ha escogido. Yo me encuentro sentado en el sillón de espera mientras observo como asesoran a Sakura. Hasta que por fin la hacen escoger un vestido para probárselo. Ambos esperamos expectantes.
-Tú novia se verá divina con ese vestido. La has de querer mucho para escoger modelos de alta costura.
"Mi novia."
-Se ve hermosa con cualquier cosa.
Por fin Sakura sale del vestidor y mi sorpresa es grande al verla. Lleva un vestido de corte recto, color melocotón y pequeños bordados de encaje el corte en el busto lo hace resaltar y más los listones que adornar su espalda desnuda. Parece una modelo.
-¿Y qué opinas?- Pregunta Subaru altanera.- Sabía que se te caería la baba.
Sakura poco a poco se acerca a nosotros, sonrojada por el modelo que lleva puesto.- ¿Cómo se me ve?
-Pareces un ángel. ¿Te gusta?
-S-Sí es hermoso, pero, yo no puedo pagar ese precio.
-Pero si ya está comprado.
-¿Qué?
-Así es señorita, puedes cambiarte ya que el vestido será envuelto.
-¿L-Lo compraste?- Su voz suena nerviosa.- P-Pero porque.
-Porque lo necesitaras. Anda, ve a cambiarte.
De nuevo la vuelvo a esperar, le entrega el vestido a Subaru y yo mi tarjeta de crédito, al final nos dieron el vestido y salimos de ahí, encontrándonos de nuevo en el carro.
-¿Por qué necesito un vestido de noche?
-Porque saldrás conmigo a una fiesta el domingo.
-¿Fiesta? ¿De quién?
-De mi hermanastro.
Sakura se congela un instante. Es momento de decirle la verdad.
-¿Veré a Yukito? No, no puedo.- Me toma de los brazos.- Y-Yo no estoy lista para eso.
-Lo estarás.- Acaricio su rostro.- Yo estaré ahí contigo, le mostrarás la gran mujer que eres.
-P-Pero…
-Todo estará bien.- Lentamente me acerco a su rostro para darle un pequeño beso, de nuevo otro y otro más. Apenas nos conocemos, pero siento la extraña necesidad de tener esos dulces labios unidos con los míos, su inexperiencia me seduce a su paso, nunca había conocido a una chica así. ¿Será eso lo que sedujo a mi hermano? Quisiera descubrir más de sus encantos. Mi lengua se adueña de la suya, soltando grande suspiros, quiero adueñarme de ella.
No hay nada malo que pudiera pasar.
Muy en el fondo de mí, sé que existe la posibilidad de enamorarme de alguien más.
