Capítulo 4: Motivación

El tentáculo ataco de frente, con un rápido desenvaineo de Shiro lo bloqueo, chispas se desprendieron de aquel impacto, Ketsuna por su parte disparo varias flechas al cuerpo de grimm pero sus proyectiles terminaban por desaparecer antes de siquiera tocarlo.

– ¡Segundo round amigo! – desde atrás Roke salto de frente a la criatura esta vez bloqueo cada tentáculo, al llegar a su cuerpo guardo sus tonfas para dar un puñetazo limpio, el golpe se detuvo a centímetro del ojos, bajo al suelo y retrocedió con las demás.

– ¡Ahhhhh!– un grito enardecido se ollo desde arriba, con el impulso de sus brazos Tabitha evitó caer al cañon, saltando sobre el puente, cayendo contra el Grimm, este lanzo dos de sus tentáculos hacia ella, uno fue bloqueado por el escudo mientras que el otro pasó a un lado, la Grimmer dio un tajo que corto la extremidad, aunque al estar a mas baja altura recibió otros dos tentáculos en la guardia que la mandó a volar con sus compañeras.

– ¿Te encuentras bien?– Shiro le ayudo a levantarse.

– Si–

– ¿Como hiciste para atravesar su barrera? – pregunto Roke.

– ¿Barrera?– respondieron al unisonó Shiro y Tabitha.

– Si, recuerdan que mi semblanza no funciona con auras y a menos que esa casa sea un Grimmer como tu entonces esta protegida por una barrera –

– ¡Esquiven!– A la orden de Shiro las cuatro saltaron en parejas a ambos lados. – No importa como hay que aprovechar eso, Roke tu y la niña lo distraen , Tabitha a mi señal–

Ketsuna subió por los soportes superiores del puente y comenzó a disparar flechas, en reacción la bestia trata de atraparla pero es embestida de su lado derecho por dos tonfas de una rubia, ambos ataques llamar su atención lo suficiente para la señal de Shiro. La fauno tomó su espada con todo y vaina sobre sus manos, jalo un interruptor en la parte intermedia, la vaina en la parte inferior se abrió en cuatro partes, en el centro un cañón blanco emergió, el mango de su katana ahora es un gatillo, el cañón de riel carga su disparo, la energía se concentra en la punta del arma, Shiro dispara, una esfera de energía es proyectada a gran velocidad que no le da tiempo de reacción al Grimm y al detonar un destello blanco lo ciega parcialmente.

– ¡Ahora!–

Al mismo tiempo Tabitha emprende su carrera, se coloca debajo del Grimm y lo apuñala con su espada, el escudo que lo protegió del disparo no afecta al arma de la Grimmer, la bestia se retuerce, sus tentáculos que sirven como soporte caen y deja de moverse.

Las cuatro se reúnen alrededor del Grimm.

– Eso salió mejor de lo que esperaba– dijo Roke enfundando sus tonfas.

– ¿A si?, ¿que era lo que esperabas?– preguntó Shiro.

– Todas íbamos a terminar cayendo del puente– respondió con una sonrisa.

– Este, chicas– Esta vez Tabitha hablo, las dos voltearon a verla y luego al Grimm en el suelo, este no se estaba desvaneciendo pero su ojo comenzaba a brillar más fuerte.

– Es lo que creo que es– dijo Roke

– ¡Salten!– ordenó la fauno.

Segundos después una explosión cubrió la parte central del puente, un agujero se formó en su piso y algunos soportes estaban dañados.

Cuando la nube de humo se disipó dos largas manos negras estaban colgando de uno de los lados, eran de Tabitha quien tenía a su equipo sobre ella; Ketsuna estaba abrazada a ella de frente, Shiro y Roke cada una de sus piernas.

– Bien creo que tengo voz de profeta–

– Callate, ¿Tabitha cuanto puedes aguantar?–

– En realidad bastante, me sorprende lo ligeras que son– dijo ella sin esfuerzo.

– Sorprende tu monstruosa fuerza ¡Auch!– En respuesta a Roke, Shiro la pateó – ¡¿acaso me quieres tirar?!–

– Vamos es solo otro chapuzón–

– Te responderia con la misma niñada pero tu llevas más peso que yo– dijo mirando la katana de Shiro.

– En realidad es bastante ligera, si no lo fuera no podría pelear–

Tabitha comenzó el ascenso lentamente. Ya en la cima

– Y tu, ¿porque tonfas, acaso no tienes suficiente fuerza?–

– Claro, pero cuando se trata de Grimms no me gusta ensuciarme, ademas no tendria cerca esto– Ella desenfunda una de las tonfas y al presionar otro botón del mango superior un filo blanco birllante sobresale.

– ¿Plasma? genial–

Las cuatro prosiguieron su camino del otro lado del puente atravesando un bosque, ya no había rastro de la luz del sol pero las torres de la academia no dejaban todo en penumbra.

– Entonces, ¿Porque ser cazadoras?– Roke se dirigió a todas.

– Es complicado– dijo Shiro.

Ketsuna se rascó la mejilla avergonzada.

– Quiero ser diferente al resto– respondió Tabitha.

– Amiga no se si lo notas pero lo eres–

– No me refiero a lo que soy, diferente entre los Grimmers, ya saben la mayoría de mis hermanos somos muy introvertidos, sabemos que los humanos y faunos no nos ven como amenazas pero al no querer equivocarnos preferimos mantenernos al margen de los problemas globales y quedarnos a vivir tranquilos en nuestras zonas especiales. Yo, no quiero eso, quiero ayudar y ademas quiero saber que fui antes de todo esto– termina de hablar levantando ambos brazos.

– Aquella profesora lo mencionó antes, ¿sufres de amnesia?– pregunto Shiro

– Si, a diferencia de los otros Grimmers yo no se quien fui en mi vida pasada, solo que me llamó Tabitha Garden y nací en Vale...esperen eso no lo sabía antes– todas se detuvieron junto a Tabitha quien está sorprendida.

– Supongo que en partes vamos a descubrir tu pasado–

– ¿Vamos?, aún se quedaran conmigo – pregunto confundida

– Claro, tu misma lo dijiste en la playa ahora somos un equipo, a menos que cierta fauno esté en contra– todas detienen el paso y miran a Shiro.

– Depende, responde mi pregunta Roke ¿Porque aquella profesora te puso esa runa de localización? –

– Si te lo digo tu lo dirás– Shiro asintió – Bien, de forma rápida soy una mercenaria pero mi especialidad es el hurto, bastante buena si puedo ser humilde, me contratan y yo me encargo de que ese objeto de valor termine en las manos de mi contratista con el menor derramamiento de sangre posible –

–Entonces tu si eres una verdadera criminal –

– Pense que con mi agradable personalidad no serían tan duros conmigo, pero si–

– ¿Y tienes un trabajo aquí?– preguntó nerviosa Tabitha.

– No, me atraparon en mi último trabajo y me dieron a escoger, cárcel o academia.–

– Ahora ¿que te hace pensar que confiaremos en ti?–

– No tienen porque hacerlo, pero yo confiare en ustedes – sonrió – Muy bien, tu turno Shiro y nada de "es complicado"–

En respuesta la fauno entrecerró los ojos y suspiró – Yo era una aprendiz a Caballero, mis padres querían eso para mi toda mi vida, jamás me lo preguntaron –

– Tu querias algo mas– Inquirió Tabitha.

– Si, yo prefiero ser una cazadora a un maldito soldado, mi inscripción a la academia hubiera sido normal pero quiza el destino asi no lo quería.–

– ¿Que fue lo que paso?– Pregunto la Rubia.

Un pequeño crujido se oye entre los arboles, Shiro fue la primera en percatarse pero Ketsuna lo fue en reaccion, la androide empujo a la fauno, ambas cayeron al suelo.

– ¿¡Que estas-?! – Un proyectil paso sobre ellas y se incrusto en un árbol, de entre los arboles un puntero laser aparecio, luego pasos, en un instante cuatro figuras salieron de la espesura del bosque.

– ¿Quienes son?– dijo confundida Tabitha

– Mejor dicho de que unidad son– respondio Shiro.

Las cuatro figuras eran Paladines, de mayor altura que Ketsuna, todos con un visor que ocultaba su rostro, cada uno con una apariencia distinta; uno de ellos portaba un rifle color blanco, otro empuñaba dos espadas de plasma, el tercero sus brazos tenian armadura extra y el último además de empuñar un sub-fusil, portaba una mochila metalica en su espalda.

– Muy bien, una pelea mas antes de cenar–

Roke se preparo con sus tonfas en mano.

– Hay que irnos ¡ya!– Shiro dio la orden al mismo tiempo que se quitaba a Ketsuna de encima.

– ¿Que? Acaso tu no odias a los androides porque huirias- –

– ¡Cuidado!– con un rápido reflejo Tabitha se coloco frente a Roke con su escudo bloqueando al Paladín de brazos reforzados, pero el golpe de este fue mas efectivo haciendo retroceder a ambas hasta un árbol.

– ¡Chicas!– Shiro trato de ayudarlas pero el Paladin del rifle volvio a disparar un dardo aturdidor que atravesó su aura y la dejo de rodillas.

Ketsuna quizo tomar su arco pero el de las espadas se lo impidio apuntando sus dos armas a su cuello. El de los brazos reforzados cargo a las dos chicas, las coloco en el suelo para retenerlas.

– Buen intento hojalata – Roke desparecio dentro del piso, instantes despues salio detras del Paladin del rifle para impacta una patada contra el, este se cubrio usando su rifle, el Paladin de la mochila disparo una vez su arma de esta salieron dos esferas grises unidas por una cuerda del mismo color, las boleadoras se enredaron en el cuerpo de Roke, antes de que pudiera liberarse una descarga eléctrica la sacudio para luego desplomarse en el suelo.

– Se supone que ellas iban a protegerte –

Una imagen holografica salio del visor del Paladin con Rifle, un joven de 25 años, tez blanca, portaba un atiendo militar azul y sus dos manos eran roboticas.

– Ellas no lo hacian– Shiro reconoció la voz y respondio con molestia.

– Pero claro, quien quisiera ayudar a una terrorista prófuga – el hombre exclamó con burla.

Shiro, aun de rodillas, miro al hombre –¿ Que es lo que quieres Truden?–

– Pense que sabias lo que es sentido común, vine arrestarte, no se que pretendes con pedir ayuda en la academia es algo patetico la verdad –

Antes de que Shiro pudiera responder.

– De echo ellas estan por terminar su prueba de inscripción – una voz salio de los árboles.

–¿ Quien anda ahi?– a su orden los paladines apuntaron hacia la ubicación de la voz.

Una mujer vestida de gabardina marron salio acompañada de una fauno alce.

– ¿Seguro que quieres hacer eso chico? –

– D-directora summer, ¿que hace aqui?

– Vine por mis nuevas estudiantes – ¿Ellas? Pero señora ella es una criminal.

– Hasta donde yo se ella es una sospechosa de alto nivel y yo me hice responsable de su custodia, asi que si no retiras a tu equipo en menos de cinco segundos me vere obligada a desmantelarlos yo misma– los ojos de la directora empezaron a brillar.

– No habla enserio – respondio asustado.

– Jovencito, yo estoy aqui para retenerla si es posible, habla enserio – Ursula respondio de forma calmada.

Consternado el chico dio la orden de retirada a su equipo, su imagen desaparecio, los paladines liberaron a las chicas y se encaminaron nuevamente al bosque.

– ¿Hablabas enserio? – Ursula le recriminó.

– Claro que no, Winter me mata si le hago algo a sus alumnos– bromeó la directora – Antes que nada llevemos a estas chicas a la enfermería y que luego vayan a comer algo–

Las cuatro en cuestion estaban exhaustas en el suelo mientras su androide las miraba preocupadas.

Unos minutos despues una aeronave despego del bosque y se alejo de la academia a toda velocidad.