Hola!!
Al fin regrese de vacaciones, y como prometí aka os dejo un nuevo capp, k lo disfruten!!
Contestación a los reviews anónimos:
Menxx hola tomodachi!! Mil gracias por tus dos reviews, no sabes el gusto k me da ver cuanto te gusta el fic..., te lo agradezco de veras!! Y espero k disfrutes también mucho este capi! Y no te preocupes, tratare de actualizar lo mas rapidito posible! ,uchos besos, te cuidas. By
Akyra592 hola!! Muchas gracias por tui reviews, me alegro muichisimo k te guste el fic, y no te preocupes dentro de poko ya asbremos k es lo k le ocurre a sakura, aunque en este capi ya se dan indicios... Bueno, nos leemos pornto, muchos besos, mil gracias d enuevo, By
Sakura no volvió a despertar hasta el amanecer del día siguiente, y cuando lo hizo descubrió a una figura a su lado, rodeando con su brazo su cintura, con la cabeza a escasos centímetros de la suya, y los ojos completamente cerrados, sumergidos en un reparador sueño.
No era la primera vez que lo contemplaba de esa manera, no obstante, si era la primera que vez que se permitía sentir de esa manera.
Sí, por algún motivo lo sentimientos y las emociones que ella creía perdidas, habían retornado a su cuerpo, a su alma, y el verlo ahí, a su lado, rodeándola con su brazo... la hacía sentir... protegida, no, eso ya lo sentía antes, la hacía sentir...cariño, hacia él, un fuerte cariño y agradecimiento.
Hace años, cuando lo perdió todo, se juro a si misma no volver a sentir nada por nadie, para evitar así futuros dolores. Nadie le importaba, ni siquiera ella, y de ese modo pasara lo que pasase, no podía sufrir...
Pero ahora, por alguna razón, los sentimientos que creía arrancados de raíz, había vuelto a brotar, enlazándola con la persona que la sostenía en sus brazos, uniéndola a él, a Itachi, forjando un cariño hacía su persona.
No comprendía del todo como había sucedido. Desde que llegó allí, desde que el tomo su virginidad, sintió como algo los unía... gratitud, tal vez, mutua soledad, necesidad el uno del otro..., pero ahora, ahora no era necesidad lo que la unía a él, no lo era.
Era el cariño, un cariño que, contra más hondaba en él, buscándolo sus limites, más se daba cuenta de lo amplios que estos eran...
Si. Su cariño por él era profundo, muy profundo, tan profundo como podría haber sido el que sentía hacía sus antiguos amigos, y sin embargo, tampoco podía compararse con estos, con el intenso cariño que sentía por Naruto, con el cariño y la devoción que sentía por Sasuke.
Este era un cariño diferente, un cariño adulto, porque ella ya no era una niña. Un cariño basado en la convivencia, en el apoyo, en la gratitud... un cariño, que si no vigilaba, podría fácilmente convertirse en... ¿amor?
No. No era amor. Ella no podía amar, tampoco debía amar; eso sería una falta de respeto a sus amigos fallecidos. ¿Cómo podría ella dedicarse a amar, a ser feliz, cuando sus cadáveres aun pesaban sobre su alma, cuando sus muertes aun lastimaban su corazón?
No. Eso nunca podría hacerlo.
Pero entonces, ¿qué podría hacer?
No era ella quien había decidido sentir, no era ella quien había alimentado el cariño hacia su compañero de habitación, no era ella quien controlaba ese sentimiento.
Bien. Lo mejor sería no hacer nada, por el momento. ¿Para qué forzar las cosas?
No obstante no pudo evitar que una de sus manos se deslizara suavemente, hasta apartar un mechón de pelo que cubría la frente del joven que se encontraba a su lado. Su rostro se veía tan calmado, tan relajado... y por alguna razón, sentía como una extraña y perturbadora paz, la invadía ante la visión de sus ojos.
oooooooooooooooooooooooooooooo
Algunos minutos después el hombre habría los ojos hallándose solo en la cama. Preocupado, se incorporó rápidamente y salió de la habitación en busca de Sakura. No tardo mucho en encontrarla, la ojos jade se hallaba en la cocina, preparando el desayuno. Itachi no pudo evitar que una mueca de enfado turbara su rostro ante esa visión.
- ¿Qué haces? – preguntó secamente, sobresaltando a lo kunoichi.
- Preparo el desayuno – respondió la jade, una vez se recuperó del sobresaltó – Es lo menos que puedo hacer, ayer cuidaste de mi.
El joven escuchó sus palabras atentamente, pero por alguna razón, tal vez por la confusión que sentía en esos momentos, eligió no responder. Por contrario dijo.
- Aun estas débil, deberías descansar. – Sakura pareció ignorar sus palabras, pero rápidamente terminó la comida y la sirvió sobre la mesa.
- ¿Tú no comes? – interrogó el joven seriamente, con un deje de preocupación, al ver que tan solo servía comida en su plato.
- No tengo hambre – respondió la otra tranquilamente. La verdad era que sentía nauseas de tan solo oler la comida, pero no deseaba decirle eso, lo más seguro es que se preocupara en exceso por ella, y eso la confundía. Había estado tan decidida a sobrevivir sola... que la turbaba el descubrir que no era así, que de algún modo, no estaba sola...
El joven la miró suspicaz un momento, pero luego se resigno.
- Akatsuki me ha encargado una misión – pronunció seriamente, evitando mirarla. Ella solo asintió – Debo salir ahora y tardaré varios días en regresar. – la jade sintió una leve opresión en el pecho, pero la paso por alto.
- Cuídate mucho. – fue todo lo que dijo, mientras se levantaba y lo acompañaba a la puerta.
- Tu también – fue su respuesta.
Hizo además de salir, sin embargo, en el último momento, pareció arrepentirse y volvió su rostro hacia ella. Sus ojos brillaban de una forma extraña.
Sakura lo miró expectante, y un segundo después se vio atrapada contra la pared, con sus labios indagando en su boca de forma salvaje. No tardo en corresponderle. Lo necesitaba. Necesitaba de él.
Sus labios se introdujeron en su boca mientras con sus piernas se aupaba y lo rodeaba por al cintura. Exaltado por su reacción, Itachi no dudo en apartar su escote hasta que sus pechos quedaron al descubierto, por encima del sujetador.
Abandonando su boca dirigió su lengua hacia ellos, lamiéndolos con fuerza, saboreándolos, haciéndolos suyos, solo suyos.
Sakura estaba extasiada, con sus brazos contra la pared, incapaz de sostenerse sino fuera por la fuerza con la que él la sujetaba. Su cuerpo se paralizaba por momentos, siendo recorrido por diversas corrientes eléctricas que turbaban todos y cada uno de sus sentidos.
Itachi ignoraba que extraña fuerza la había impulsado a abalanzarse sobre ella, pero no hacía nada para refrenarla. La necesita, antes de irse, necesitaba sentirla suya, solo suya.
Lamía sus pechos, acariciaba sus muslos, su sangre hervía y ella era suya, únicamente suya.
Finalmente la pasión concluyó, la joven respiraba excitadamente y él hacia esfuerzos para contenerse. No debía retrasarse o pagaría las consecuencias, la misión lo llamaba y debía acudir a ella.
Sakura apoyó sus piernas en el suelo, acomodando su camisa, sin atreverse a mirarlo. Itachi dudo de nuevo, tan solo un segundo, hasta que sus labios hallaron los de ella, de un modo distinto esta vez, más suavemente... ya no buscaba colmar su pasión, ahora buscaba impregnarse de ella, de su esencia...
Ambos jugaron con sus labios suavemente, mientras sus lenguas se deslizaban por sus paladares, huyendo la una de la otra, uniéndose luego, bajo el roce electrizante. Nunca antes había besado de esta manera, y nunca antes se habían sentido de ese modo.
Finalmente se separaron, ambos confusos, deseantes...
El joven abrió la puerta por completó, y salió por ella.
- Volveré – fue la única palabras que salió de sus labios, pero para Sakura fue suficiente.
"Volveré" esa era su promesa, y ella no deseaba otra. Volvería, sí; y concluiría lo que había empezado, y tal vez... solo tal vez, sus sentimientos se hubiera aclarado para ese entonces, y a su regreso todo sería distinto... una nueva vida...que estaba dispuesta a considerar.
Oooooooooooooooooo
El resto de la semana transcurrió de un modo lento y aburrido, pero ella lo prefirió así, se había acostumbrado aun modo de vida simple y monótono, sin sobresaltos, sin nada que pudiera turbarla.
Por otra parte, los vómitos no cesaron. Una mujer del pueblo le comento que no era la única, que corría un virus de vómitos y fiebre y que muchas personas estaban contagiadas. No obstante, ella no dudaba que fuera eso lo que le ocurría, pues en ningún momento había tenido fiebre, más bien un desmayo, la vez que entrenaba con Itachi.
Pese a todo, continuaba con su rutina, lo cual no evitaba que por las noches se sintiera sola.
Era la primera vez que reparaba en ello. Otras veces había dormido en su ausencia, pero siempre se hallaba demasiado aferrada a la inconsciencia del alma para darse cuenta que lo extrañaba, que de algún modo añoraba su compañía.
Fue por eso que, al transcurso de los días, cuando al fin sintió a su chakra acercarse, salió disparada a su encuentro.
A él le sorprendió la rapidez con la que ella abrió la puerta, apenas medio segundo después de haber él tocado. No obstante no tuvo demasiado tiempo para sorprenderse; una vez fijo la vista en sus ojos jade, olvidó todo lo demás.
El rostro de la joven se veía diferente, con un brillo especial en la mirada; estaba seguro algo en ella había cambiado.
Sakura se contento con mirarlo fijamente uno instantes, percatándose del pequeño corte que su compañero portaba en la mejilla. Su rostro se torno preocupado. Despacio, lentamente, como pidiendo permiso, alzó su mano hasta acariciar con ella la parte dañada de su rostro. El roce se les hizo electrizante.
- Te han herido – la voz de Sakura se escuchó débil, mientras una pequeña ráfaga de aire los envolvía a ambos.
- Estoy bien – afirmo él, tras un breve silencio.
Después no hablaron más, se limitaron a mirarse a los ojos, hasta que él tomo la mano de ella, aun acariciando su mejilla, y la llevó a sus labios.
Inmediatamente Sakura se acercó a él, ávida de sus besos y él la estrecho entre sus brazos, deseoso de complacerla, de complacerse a si mismo.
Sus besos no tardaron en tornarse salvajes, tal como siempre ocurría, e Itachi la alzó en sus brazos, adentrándose en su casa.
Ella le rodeó con las piernas nuevamente, y él la estrecho contra la pared, sin detener sus caricias. Sus lenguas se rozaban la una con la otra, pero también recorrían sus rostros y se detenían en sus cuellos.
Impaciente, Sakura lo despojó de su camisa, permitiendo a sus manos deleitarse con su perfecto cuerpo, al mismo tiempo que atrapaba sus pezones con su lengua. Itachi gimió de placer por ello, y deseante de no quedarse atrás, fue rápido en deshacerse de la pequeña camiseta de tirantes que ella llevaba por pijama.
Sus manos estrujaron sus pechos, que, por alguna razón le parecieron mas grandes y apetecibles de lo normal, y su lengua succiono de sus pezones, deseando fusionarse con ellos.
Ninguno de los dos podía contenerse. Se necesitaban, ya, y lo sabían.
Itachi la condujo hasta la habitación más cercana, que resulto ser la cocina, y la acomodo sentada sobre la mesa, al mismo tiempo que la despojaba de los short y las braguitas que ella llevaba.
Firmemente, la obligó a separar las piernas, a lo que ella no protestó, e inclino su cabeza hasta quedar a su altura, a la altura de su vagina.
Con sus dedos, separó los labios exteriores que la cubrían, y con su lengua saboreó cada húmedo rincón de la que para entonces era su amante, su única amante.
Sakura no lograba contenerse, cada roce de su lengua contra sus partes más intimas y erógenas la volvía loca, la colmaba de placer. Sin poder resistirlo, dejo a su espalda acomodarse por completo sobre la mesa, mientras continuos y electrizantes calambres recorrían su columna, inmovilizándola.
Itachi se excitaba por cada gemido que ella producía, su miembro se hallaba a punto de estallar.
Finalmente, detuvo su lengua, y la condujo hasta la boca de Sakura, que seguía tumbada sobre la mesa, aun no repuesta. La jade le respondió habidamente, aumentando su deseo, su necesidad de hacerla suya.
Acomodándose de pie, aun extremo de la mesa, acerco la cintura de Sakura hasta la suya propia. No hizo falta que dijera nada, pues la joven adivino sus intenciones, y colocó sus piernas cada una por encima de sus correspondiente hombros.
El miembro del joven, completamente erecto, bombeaba sangre cuando se introdujo en ella, de una sola estacada. Sakura gimió de placer por ello, y él también lo hizo.
Por último comenzó a bombear dentro de ella, con fuerza, como si cada vez que lo hiciera fuera a ser la última. Ambos gemían. Sakura sintió, quizá por la posición el la que se encontraban, que nunca lo había tenido tan dentro de si misma como ese día.
El orgasmo se acercaba a ellos a una velocidad impresionante, y ella no pudo resistirlo más, necesitaba sus labios. Con sumo esfuerzo, mostrando la elasticidad que sus entrenamientos ninjas le habían proporcionado, se acerco a él, y lo beso con furia.
Tras varios momentos, no le quedo más remedio que separarse a tomar aire, y fue es ese instante, justo en ese instante, milésimas de segundos antes de que él se derramara, milésimas de segundos después de que sus labios se hubieran encontrado, cuando lo supo, supo con exactitud que le ocurría, y el motivo de sus vómitos y desmayos, y justo después, él se derramo, haciéndola gritar de placer, haciéndola olvidar, esparciendo su esencia por todo su ser.
Espero k os haya gustado mucho el capp y prometo subir el siguiente antes de k acabe la semana!!
Besos, espero vuestros reviews, By
