Todos los personajes de las series Inuyasha y Ranma ½ pertenecen a Rumiko Takahashi
Ai wa yasei da!
por
Freya & Sakura.
Hola a todos! Estamos contentas por la cantidad de personas que nos ha leído y les damos las gracias por seguir leyendo nuestra historia, pero les pedimos que POR FAVOR nos dejen algún review, no les pedimos un gran comentario crítico ni nada por estilo xp , somos felices con algo simple como que escena les causó gracia, o si odiaron a algún personaje en algún minuto del capítulo ...lo que ustedes quieran pero ALGO xp
Capítulo 4 : Nosotros... después de anoche
Simbología:
"blablabla" Lo que piensa el
personaje.
- …. – Lo que dice el personaje.
Cambio de
escena --------------------
Nerima, un hermoso domingo por la mañana:
El día estaba especialmente agradable, las flores desprendían su fragancia y las pequeñas avecillas trinaban en sus nidos. La menor de los Tendo luego de ducharse se vistió con una blusa de color verde y pantalones cortos blancos. Aún en su cuarto, no podía dejar de recordar lo ocurrido la noche anterior:
- No puedo creer lo que pasó anoche - murmuró tocando despacio sus labios, en su mirada se notaba un brillo especial que denotaba felicidad - pero... ¿qué va a pasar ahora?- "¿qué va a pasar con nosotros, Ranma?"
Caminó de un lado a otro por su habitación sintiéndose súbitamente nerviosa "¿y si me dice hentai por lo que pasó anoche?" - su rostro se volvió totalmente rojo y su ceño se frunció al imaginarse a su prometido burlándose de ella diciéndole una y otra vez hentai - No, él no sería capaz, después de todo fue él quien comenzó a decirme cosas y luego yo...yo...yo lo besé... - murmuró aún más roja.
Se sentó en la silla de su escritorio, tomando luego un pequeño espejo, miró detenidamente su reflejo " ¡Vamos Akane, tranquilízate, ya no eres una niña pequeña..." suspiró "al menos hoy no voy a discutir por nada del mundo con él...pase lo que pase..." - sonrió dulcemente a su reflejo "voy a ser más dulce, como me aconsejó Kagome...jeje aunque me va a costar mucho no discutir con Ranma". Poniéndose de pie bajó hacia la cocina, tenía que ver que desayunarían ella y su prometido.
Mientras tanto, Ranma vestido con su gi blanco,
entrenaba en el dojo, casi no había dormido. Lanzaba puñetazos
al aire sin dejar de pensar en lo sucedido la noche anterior.
"Diablos no puedo concentrarme...no consigo sacarme de la
cabeza a Akane...Akane... se veía tan bonita...hasta
parecía uno de mis sueños..." bruscamente se
detuvo, adoptando una expresión de total confusión en
su rostro "kuso¿cómo debo comportarme con
ella?... ¿qué somos ahora?... ¿por qué se
estaba comportando tan dulce conmigo?... jeje! bueno después
de todo estamos comprometidos y supongo que nuestra relación
no debería cambiar...además con lo de anoche ya
debe tener claro que la amo...ahora lo único que deseo es
besarla...". Su rostro se sonrojó ampliamente.
Se
detuvo y se limpió el sudor con una toalla, la dejó
en su cuello y decidió ir por algún bocadillo a la
cocina.
Akane revisaba que podría desayunar con Ranma "por suerte Kasumi dejo algunas cosas preparadas y para los demás días sólo tendremos que comprar comida preparada, así no tendrá motivos para insultar mi comida jeje" - se sonrojó levemente, no podía dejar de sonrojarse cada vez que pensaba en Ranma o en cualquier cosa que se relacionara con él.
Los sonidos de unos pasos acercandose a la cocina la sacaron de sus pensamientos, obviamente no podía ser otro que Ranma, claro que Akane nunca imaginó lo mucho que la afectaría verlo ahora luego de entrenar:
- Ran...Ran..ma… ¡Buenos días! - le sonrió totalmente sonrojada "rayos siempre lo he visto entrenar y muchas veces con ese maldito gi...por qué estoy tan agitada ahora...pero..se ve tan bien así..." - ¿Co...Cómo dormiste anoche? - tartamudeó " ¡baka,baka, baka¿qué ya no puedes hablar bien cuando estás con él?"
- Bue… buenos días... ¿yo? eh... dormí como un tronco... ¿y tú? – mintió el joven para evitar decirle que pasó la noche intentando conciliar el sueño usando todas las posiciones posibles, de costado, boca abajo, abrazando la almohada... ninguna había resultado... y cuando creía haberse dormido estaba amaneciendo...
- Yo...bien...muy bien...etto... ¿quieres que prepare algo para desayunar?- preguntó una sonriente Akane mirando a los ojos a Ranma.
- No te preocupes, Kasumi ya dejó comida preparada... o podemos comer cualquier cosa, hay bastante comida en la alacena, está muy lindo el día como para acabar enfermos jeje!. "Akane definitivamente está rara... ¿por qué está comportándose tan amable¿qué te hicieron¿qué pasó con la niña violenta de la que me enamoré?"
El ceño de Akane se frunció, se acercó
a Ranma dispuesta como mínimo a gritarle - QUÉ
DEMO...- se detuvo. Podía sentir la mirada curiosa de Ranma
sobre ella "Tonta...no dejes que lo que diga arruine el día,
no después de lo que pasó anoche...diablos sólo
quiero darle un buen golpe...relájate Akane".
Inhaló,
colocó una de sus manos sobre el torso de su prometido, luego
volvió a sonreírle para continuar- je sí...lo
sé, Ranma, no iba a cocinar. ¿Por qué no vas a
darte un baño mientras pongo la mesa? - preguntó.
- Espera... – Ranma tomó la mano que Akane había puesto sobre su pecho y con suavidad la besó, luego fijó su mirada azul en la de su prometida.
- Ran...Ranma...-susurró Akane perdiéndose en los ojos de prometido mientras sentía como empezaban a temblar sus piernas.
El muchacho tomó su barbilla y se acercó lentamente. Sus miradas se encontraron... faltaba muy poco, el corazón de ambos latía ferozmente... cuando el maldito teléfono interrumpió su momento de ensoñación. Ranma no escuchó el sonido del aparato y continuó acercándose, hasta que Akane a media voz le dijo – Ranma... el teléfono... debo atenderlo, pueden ser nuestros padres... –
La chica se
separó de su prometido sin muchas ganas, lo miró de
reojo notando como éste murmuraba algunas maldiciones por lo
bajo. Sonrojada contestó:
- Moshi- moshi
- Hola, Akane¿cómo se encuentran¿todo en orden? – le
contestó al otro lado del teléfono, la madre de
Ranma.
- Hola, tía, muy bien, todo está muy bien -
contestó sonrojada mirando de reojo hacia donde estaba Ranma -
¿cómo están ustedes?-
- Bien, de maravilla¿Ranma cómo se encuentra¿No te ha molestado,
verdad¿Se está portando como un caballero? - preguntó
Sonrojada Akane le respondió – Bien, no se preocupe... voy a llamarlo para que hable algunas palabras con usted. Alejándose un poco del teléfono, Akane gritó - Es la tía Nodoka, Ranma¿no quieres saludarla?-
Ranma
tomó el teléfono que le alcanzó su prometida,
luego dijo – Hola mamá¿cómo estás?
-
Muy bien hijo, pero cuéntame ¿cómo van las cosas
con Akane-chan¿Estas siendo varonil con ella? Recuerda que
ya son mayores de edad y deberían casarse pronto hijo,
aprovechen esta oportunidad que tienen para estar solos.- dijo
rápidamente su madre
- Ma...má... estamos bien, se
te va a hacer muy larga la llamada... – tartamudeó Ranma
completamente rojo.
Akane miró con curiosidad el rostro su prometido, éste se ponía cada vez más rojo "¿qué le estará diciendo?"
- No necesariamente, hijo, jeje pero no te
preocupes, entiendo que quieras estar más tiempo con tu
prometida a solas. Cuídense. Nos vemos pronto - concluyó
Nodoka.
- Adiós... – colgó Ranma.
Ambos jóvenes se miraron y sonrojados volvieron a hacer cada uno lo suyo, Ranma fue a ducharse y Akane a servir el desayuno.
--------------------
Templo Higurashi
Kagome trepó por el pozo y salió del templo. Había decidido quedarse a dormir en la cabaña junto con Sango. El monje Miroku extrañamente había viajado de imprevisto comentó Sango. Kagome pensó: "Seguro escapando de Inuyasha... Miroku-sama... no cambiarás nunca...".
Una suave brisa recorrió el lugar mientras Kagome se dirigía a su casa, observó el Goshinboku y susurró – Inuyasha... –
El abuelo de la joven se encontraba barriendo, Souta entretenido con los videojuegos, mientras que su madre estaba preparando el almuerzo.Kagome se acercó silenciosamente por detrás a su hermano y lo abrazó frotándole la cabeza - ¿Cómo estás hermanito? – sonrió feliz, ese día era el mejor de su vida.
- Ahh! Hermana, me duele! – dijo Souta quejándose - ¿Inu no niichan no vino contigo?.. yo quería mostrarle mi nuevo juego...-
Kagome al acordarse
de Inuyasha se sonrojó un poco. – No, Souta, quizás
venga hoy por la tarde – sonrió al decir lo último
"Ya sé, llamaré a Akane-chan para vernos hoy los
cuatro..."
- ¿Onee-chan¿Por qué
te pusiste roja cuando mencioné a Inu no niichan? – No me
digas que ya se decidieron a salir juntos, como Hitomi y yo –
sonrió esperanzado el niño, él deseaba que su
gran héroe se quedase con su hermana, lo admiraba mucho.
-
Souta! – reprendió Kagome a su hermano menor notablemente
sonrojada "A veces creo que este niño es demasiado
inteligente para su edad..."
Luego se dirigió
hacia el teléfono y llamó al Dojo Tendo, extrañamente
el teléfono sonó varias veces hasta que contestaron.
-
Moshi, Moshi? - contestó Ranma sonando como si odiara con toda
su alma las llamadas telefónicas.
- Ah! Hola Ranma, soy
Kagome ¿por qué tardaste tanto en contestar? – le
preguntó burlonamente.
- Cof cof - tosió nervioso el
muchacho recordando la llamada que esa mañana lo había
interrumpido cuando quería besar a Akane - etto...Hola
Kagome!...no estaba cerca...y Akane debe estar estudiando, ya sabes
cómo es...y ¿cómo te fue con tu novio anoche? -
le preguntó mientras sonreía pensando en la expresión
de la muchacha.
- Ejem.. – Kagome evadió la respuesta –
Oye... ¿puedes pasarme con Akane? – en ese minuto realmente
se sentía feliz por todas las veces que Akane había
golpeado a Ranma desde que estaban comprometidos.
- Eh, sí,
claro, espera un momento, voy a buscarla- contestó Ranma.
A los pocos minutos y luego de cerciorarse que su prometido se encontraba entrenando nuevamente en el Dojo, Akane contestó:
-
¡Kagome-chan¿Cómo estás?-
- Bien... –
dijo Kagome suspirando, luego recobró compostura. - ¿Y
tú, amiga?-
- Muy bien, todo está tranquilo por acá.
Por cierto... - Akane sonrió traviesamente- ¿Te fue
bien anoche?...es decir¿no tuviste problemas con tu mamá
por llegar tan tarde? - continuó recordando que el día
anterior ya había puesto muy nerviosa a su amiga con algunas
preguntas y no deseaba que le devolviera la mano.
- Bien,
gracias... - ¿Y tú con Ranma¿sucedió
algo entre ustedes? – Kagome sonrió feliz esperando la
nerviosa respuesta de su amiga.
- Con Ran...Ranma¿a
qué te refieres¿por qué tendría que
suceder algo?- contestó Akane totalmente sonrojada recordando
la noche anterior y agradeciendo que a través del teléfono
aún no se pudieran ver los rostros.
- Por el tono de tu voz
creo que te decidiste a seguir mi consejo¿no? – Kagome rió
feliz.
- Eh? je...no es algo de lo que pueda hablar ahora,
Kagome-chan - contestó Akane nerviosa viendo cómo su
prometido se acercaba hacia donde ella estaba.
- No te
preocupes... después me cuentas con lujo de detalles - dijo
entusiasmada. - Llamaba para invitarlos a salir por la tarde, el día
esta precioso...
- Yo creo que no habrá ni un problema. ¿A
dónde iríamos? - preguntó Akane mientras sentía
que Ranma la observaba con curiosidad.
- Es una sorpresa... vengan
a las cuatro al templo, los estaremos esperando.
- Está
bien, Kagome-chan, ahí nos veremos-contestó Akane.
-
Sayounara! – Kagome colgó.
Luego tomó un baño y se arregló especialmente para la ocasión vistiendo un vestido naranja que llegaba a la mitad de sus muslos, sin mangas, se colocó un colgante en forma de corazón muy pequeño y sandalias que hacían juego con el color del vestido. Soltó su cabello y lo dejó caer en su espalda. Se contempló contenta en el espejo. "Inuyasha... espero que te guste..."
En un abrir y cerrar de ojos llegó al Sengoku, cuando sacó su cabeza fuera del pozo, vio que Inuyasha estaba allí sentado contemplándolo.
Al verla llegar, Inuyasha sintió como su rostro se sonrojaba, y no pudo evitar mirarla embobado "Kagome...qué haces aquí otra vez... ¿me quieres volver loco?...te ves tan hermosa con ese vestido...Kagome...me muero por volver a tenerte en mis brazos"
- Hola.. Inuyasha – saludó Kagome saliendo del pozo y acomodándose su vestido. – Me preguntaba si podrías acompañarme a mi época por unas horas... – la joven se acercó un poco y le sonrió juguetonamente.
Inuyasha no pudo evitar sonrojarse aún más al verla salir del pozo con su corto vestido. Tragó duro para recuperar la compostura. - Keh! y ¿para qué?- le contestó con una media sonrisa.
- Bueno, verás... el día esta hermoso, y como es domingo... pensaba salir contigo, Ranma y Akane para divertirnos un poco... – Kagome pronunció mirando al suelo, jugando con sus dedos y levemente sonrojada "Parece que le estuviera pidiendo una cita..."
- ¿Eh?...¿por qué tiene que venir ese estúpido humano?- gruñó Inuyasha "preferiría mil veces que fuéramos los dos solos"
El chico no conseguía apartar su mirada de Kagome, ella seguía hablando pero él sólo miraba sus labios sin entender ni poner atención a nada de lo que ésta decía
- Moou... Inuyasha... ¿Hazlo por mí, sí? – miró suplicante al hanyou "Espero no dejar a estos dos ni un momento, no quiero ni pensar qué sucedería"
Inuyasha no pudo resistirse frente a la mirada de Kagome - Keh!- contestó poniéndose de pie - vámos de una vez antes que me arrepienta...- finalizó.
- Sugoii...- Sonrió Kagome abrazando a Inuyasha apretándose contra él, luego lo tomó de la mano - ¿Vamos?-
- Aa.. – Inuyasha por un momento pensó en llevársela lejos de allí, lejos de todo y de todos, para tener una buena conversación y poder contemplar con más detenimiento esa nueva prenda... pero se contuvo y la siguió.
--------------------
-¡Ranma, apúrate o llegaremos tarde! – Akane llevaba un vestido blanco hasta la rodilla con escote cuadrado y sin mangas atado en la cintura con una cinta verde.
Ranma corrió rápidamente hasta alcanzarla – Oye, ni creas que me gusta ir con ese sujeto incivilizado – dijo con un tono de claro fastidio. "Se ve realmente preciosa así, desearía que fuera una cita de dos, contigo...". El joven llevaba una camisa blanca china y un pantalón negro.
Akane miró de reojo a su prometido y suspiró "tal vez si se lo pido no haga problemas... Kagome, creo que voy a tener que utilizar todos tus consejos". Se sonrojó furiosamente mientras se tomaba del brazo del chico.-¿Ranma? - le preguntó sonriéndole dulcemente.
Ranma se sonrojó notablemente y preguntó tartamudeando.. - ¿S.. sí? – "Kuso, me va a dejar mal si sigue así".
-Ya sé que no te cae bien Inuyasha, pero ¿podrías al menos no buscar líos con él hoy?- le preguntó Akane mirándolo a los ojos sin dejar de sonreírle "sería más fácil simplemente amenazarlo para que se portará decentemente...sólo espero que no se ponga difícil, no quiero arruinar las cosas entre nosotros discutiendo"
- Oye, Akane... ¿qué te sucede¿ por qué te comportas así?... no pareces ser la misma... ¿tienes fiebre? – Ranma se detuvo y tocó la frente de su prometida.
Akane apretó sus puños con fuerza bajando su mirada hacia el piso "¿enferma? estúpido idiota...enferma estoy por tratar de ser dulce contigo...diablos no sabes las ganas que tengo de mandarte a volar de un puñetazo". Inhaló y exhaló con fuerza buscando relajarse "tranquila…Akane, él sólo está preocupado...preocupado...cálmate..." Tomó la mano de su prometido que seguía en su frente para sonreírle y decir: - No pasa nada Ranma, yo estoy bien. ¿Entonces me prometes portarte bien hoy¿Lo harías por mí?-
- Aa... supongo que no pierdo nada... – Ranma se sonrojó levemente al ver la expresión suplicante de Akane "je! Ya tendremos tiempo para nosotros después"
Luego de unos minutos llegaron al Templo,
en las escaleras Inuyasha y Kagome los esperaban, Inuyasha iba sin la
gorra con su vestimenta de siempre.
- Konnichiwa Kagome-chan, Inuyasha! - los saludó Akane con una sonrisa.
- Konnichiwa, Kagome – saludó Ranma - ... Inuyasha... - lo último lo dijo lanzando rayitos con la mirada a su interlocutor.
- Keh! -contestó Inuyasha devolviéndole ampliamente la mirada asesina - Konnichiwa, Akane!..Ranma…-
Kagome jaló bruscamente del cabello a Inuyasha y le susurró – Oye, compórtate por lo que más quieras, si no diré mil veces tu palabra favorita.-
- Itai! Oe! Kagome no he hecho nada- se quejó el hanyou.
- ¿Kagome-chan? - sonrió nerviosamente Akane " ¿y ésta es la mujer que me dice que sea dulce y coqueta?".
Ranma no pudo evitar reírse viendo al mitad demonio dejarse dominar por una mujer.
Kagome soltó a Inuyasha y rió nerviosamente. ¿Nos vamos? – dijo mirando hacia otro lado.
- ¡Ranma?- preguntó Akane con su tono de voz más frío, ignorando por un minuto a su amiga.
Ranma dejó de reírse "Diablos... realmente algunas mujeres dan miedo a veces... ¿por qué habrá cambiado su expresión, cuando estemos a solas en casa voy a preguntarle qué diablos le pasa... está muy rara...".
Al ver la expresión de su prometido Akane notó que había captado el mensaje, volvió a sonreír para mirar a su amiga y contestar: - Hai, Kagome-chan, podemos irnos.-
Kagome los llevó hasta el templo y los hizo pasar, tomó su mochila que estaba enorme ya que llevaba una cantidad considerable de alimentos. Inuyasha la detuvo quitándosela – Keh, a mí no me pesa nada... – dijo sonriendo egocéntricamente.
- Etto...ahora debemos saltar por aquí, pero deben ir conmigo o con Inuyasha porque de lo contrario no se deslizarían al otro tiempo - explicó Kagome.
Inuyasha se acercó a Akane, luego con una media sonrisa miró de reojo a Ranma."El humano idiota está totalmente loco por la amiga de Kagome jeje! va a ser divertido ver su rostro ahora".
- Keh! con ese... - dijo señalando a Ranma con la cabeza - ...no pienso ir a ninguna parte... - luego mirando a Akane añadió amablemente - pero tú puedes venir conmigo... - le ofreció su mano, al ver la expresión de susto que tenía Akane mientras miraba el pozo, añadió - no te preocupes, no te pasará nada.-
- Oye... maldito... – Ranma apretó los puños y miró amenazadoramente a Inuyasha.
- ¿Qué diablos te pasa ahora, baka? - preguntó Inuyasha mirando de reojo al chico de la trenza - ¿te pone celoso que ayude a cruzar a tu mujer?- añadió sonriendo burlonamente.
Akane vio como su prometido estaba a punto de
lanzarse sobre Inuyasha rojo de rabia, rápidamente tomó
la mano del hanyou y le dijo muy sonrojada:
- Yo no soy su
mujer... y no creo que él este celoso por algo así ¿ne
Ranma?- concluyó dirigiendo la última pregunta a su
prometido.
Ranma lanzó una mirada asesina a ambos y se limitó a tomar la mano de Kagome para llegar al otro lado del pozo. Akane sólo se dejó guiar por Inuyasha hasta llegar al otro lado donde ya los esperaban Kagome y un celoso Ranma.
Inuyasha salió primero, ayudando luego a Akane; podía sentir perfectamente como Ranma lo asesinaba con la mirada y eso lo divertía enormemente.
- Gracias, Inuyasha - sonrió Akane.
Kagome se acercó a Inuyasha y lo tomó nuevamente del cabello – Deja de actuar así¿no te acuerdas lo que te dije hoy?.. Compórtate con Ranma o después arreglaremos cuentas – le susurró.
Inuyasha la miró con fingida inocencia - ¿y qué es lo que hice ahora Kagome? Keh¿No me pediste que me comportara? Estaba siendo amable con tu amiga- murmuró para ser oído sólo por ella.
- Estás haciéndolo a propósito, ya estás advertido, la próxima vez que molestes a Ranma ya sea con Akane o diciéndole alguna estupidez vamos a tener una charla a solas – dijo poniéndo más énfasis en las últimas dos palabras.
-¿ A..a...solas? - tartamudeó Inuyasha sonrojándose al recodar la última "charla a solas" que tuvo con Kagome.
Kagome notó la mirada de Inuyasha y el color en su rostro, no pudo evitar sonrojarse como él y mirarlo fijamente. "Inuyasha…"
- Sugoii¡Kagome-chan, este lugar es hermoso! - exclamó Akane dirigiéndose a su amiga.
Kagome sacudió la cabeza para evitar seguir recordando del día anterior junto al Goshinboku con Inuyasha – Claro... sabía que te gustaría...- le sonrió a su amiga - vamos a dar un paseo por los alrededores¿qué les parece? – propuso.
- Claro que sí, Kagome-chan- contestó Akane.
- Keh! - Inuyasha sólo sonrió de medio lado al ver como una feliz Akane se dirigía hacia donde se encontraba un molesto Ranma para decirle:
- Ranma, este lugar es realmente precioso ¿no lo crees? - concluyó preguntándole con una hermosa sonrisa.
- Sí... – se limitó a contestarle el chico, después para sorpresa de todos y especialmente de Akane le tomó la mano - ¿Vamos? – dijo sonriendo.
- Hai...- contestó Akane totalmente sonrojada "Ranma..."
Kagome comenzó a caminar, luego volteó y llamó al joven hanyou quien no se veía muy entusiasmado con la idea de caminar con los humanos – ¡Apúrate.. que vas a quedarte atrás Inuyasha!
- Ha..hai...Kagome - se limitó a contestar siguiendo a la muchacha sin perder detalle del movimiento de ésta al caminar "¡Kuso! ...me va a dar algo...maldita mujer...no te basta enloquecerme con tu aroma sino que además te mueves de esa forma...que yo...ahhh" totalmente sonrojado movió con fuerza su cabeza para detener sus pensamientos, luego aceleró el paso hasta alcanzar a Kagome.
El lugar era verdaderamente un paisaje de cuentos... flores silvestres por doquier, los árboles ofrecían una generosa sombra y posados en estos había una variedad inconmensurable de avecillas, estar sentado allí bastaba para entretener por horas a una persona; de tanto en tanto animalillos pequeños recorrían el lugar cazando presas o simplemente retozaban. Cerca de allí había un claro lleno de praderas con flores amarillas, era un lugar perfecto para acostarse en la hierba y observar el limpio cielo azul.
Luego de caminar un rato se detuvieron, eligieron un lugar cerca de un árbol donde Kagome y Akane extendieron un mantel, luego colocaron la comida sobre éste y se sentaron, Ranma e Inuyasha se incorporaron, uno al lado de cada chica.
- Kagome-chan! esto está delicioso¿preparaste todo tú sola? - preguntó Akane mientras probaba un onigiri.
- Gracias... – es que siempre que vengo al Sengoku trato de cocinar algo para mis amigos jeje – sonrió Kagome sonrojada.
Inuyasha escuchaba la conversación mientras devoraba con ansias la comida. Akane lo miró sorprendida, podría decirse que comía más rápido que Ranma - Me gustaría cocinar tan bien como tú...- suspiró frustrada.
- Ja! Akane solo que ocurriera un milagro cocinarías así de bien, mejor resígnate – dijo Ranma sin pensar. "Creo que debí cerrar la boca... kuso... porque soy tan baka..."
La joven miko sintió como el aura de Akane
cambiaba totalmente y sólo pudo sentir miedo por Ranma. "Lo
va a matar...".
Inuyasha levantó un poco la
vista sin dejar de comer para observar que pasaba, podía
sentir que el aura de Akane había cambiado totalmente.
Akane apretó con fuerza su mandíbula
tratando de contener su ira "estúpido insensible...por
qué diablos no puedes pensar lo que dices antes de abrir tu
bocota ..." Segundos después su rostro se relajo,
miró a su prometido de reojo y dijo:
- Lo sé,
Ranma...je... solo un milagro - sonrió sin ganas - ¿te
gusta lo que cocina Kagome-chan, Inuyasha?- preguntó con
interés dirigiéndose al hanyou.
- Me gusta más el ramen...- contestó éste con la boca llena -...pero aquella comida extraña que trajo ayer para mí, sí me gustó...mucho...- concluyó con un leve sonrojo.
- Inuyasha... – Kagome sonrió feliz, después de todo su esfuerzo no había sido en vano. Lentamente y con disimulo colocó su mano arriba de una de las manos del hanyou.
Ranma mientras tanto estaba sorprendido de que Akane no lo golpeara. "Definitivamente acá algo huele raro... no entiendo..."
Inuyasha miró de reojo a Kagome, al sentir su suave mano de sobre la suya una sensación cálida invadió su cuerpo haciéndose notar en sus mejillas, despacio y con la misma discreción de su compañera entrelazó sus manos.
- Ahhh, hoy es
un lindo día ¿no creen?- suspiró Akane con la
mirada totalmente perdida.
Ranma tosió,
Kagome e Inuyasha inmediatamente reaccionaron y soltaron sus manos.
Luego la chica se levantó y tomó a Akane de la muñeca
– Etto... Akane-chan, tengo que mostrarte algo – dijo
arrastrándola del lugar. Akane sólo se dejó
llevar por su amiga sin saber muy bien que pasaba. Inuyasha y Ranma
vieron como se alejaban las jóvenes con un signo de
interrogación en su mirada. Luego se miraron, soltaron algunos
rayitos y al mismo tiempo voltearon la mirada hacia el otro lado.
---- A unos metros lejos de allí ----
- Akane... – miró Kagome con mucha curiosidad a su amiga - ¡Tienes que contarme que pasó anoche!-
- ¿Eh?...- Akane volvió a la realidad con la pregunta de su amiga- ¿anoche?- preguntó sonrojada dirigiendo luego su mirada hacia donde se encontraba Ranma.
- Sí... anoche, ahora estamos a solas... así que tienes que contármelo... vamos, yo no se lo diré a nadie – sonrió suplicando con la mirada la joven miko.
- je...etto...bueno anoche cuando se fueron, discutí con Ranma como siempre- respondió Akane totalmente sonrojada.
- ¿Sí¿qué pasó? – Kagome la miraba expectante
- Pues se enojó por mi imitación... trató de asustarme... pero digamos... que yo ni me asusté ni me enojé...- murmuró avergonzada - sólo seguí tu consejo - concluyó sonrojada.
- ¿SE BESARON? – gritó Kagome sin poder contenerse.
Inuyasha y Ranma escucharon claramente la pregunta de Kagome. Las orejitas del hanyou se movieron levemente al escuchar la palabra beso y se sonrojó. Ranma abrió los ojos y se sonrojó furiosamente.
- Shhhhhh! - la hizo callar furiosamente sonrojada Akane - te van a escuchar... - murmuró - hai... nos besamos...- concluyó sonriendo avergonzada.
Kagome no pudo continuar preguntando, las nubes oscurecieron el cielo y repentinamente sintió como empezaba a llover muy fuerte.
- Maldición! - murmuró Akane con preocupación dirigiéndose con rápidamente hacia donde se encontraban Inuyasha y ahora una voluptuosa pelirroja.
Inuyasha no pudo evitar sorprenderse al ver como frente a él ahora no estaba Ranma, en su lugar se encontraba con la misma vestimenta una muchacha bajita, pelirroja, pero con la misma mirada arrogante del estúpido humano.
- ¿Quién eres tú¿Y Ranma-kun? – preguntó Kagome extrañada.
- Soy Ranma... – suspiró resignado al ver que había cambiado su cuerpo – ...hace dos años caí en una poza encantada en Jusenkyo, China... y cada vez que el agua fría toca mi cuerpo me convierto en esto... – Ranma miró hacia abajo.
- Keh! y ¿eras tú quien me llamó raro? Ja ja ja –se carcajeó Inuyasha - Ahora entiendo por qué dijiste que no eras su mujer - continúo dirigiéndose a Akane pero mirando de reojo a Ranma - jaja ¿cómo puedes estar comprometida con un tipo así..?.-
- Al menos a mí se me irá algún día cuando regrese a China ¡Y quién quiere estar comprometido con una mujer así, violenta, poco femenina y que no sabe cocinar! – gritó Ranma enfurecido, iba a continuar pero se quedó callado al darse cuenta que había arruinado todo. "Ahora sí Saotome, eres un baka... Akane no me lo va a perdonar...". Retrocedió despacio buscando con su mirada la de su prometida.
Akane mantenía la vista fija en piso, presionaba con fuerza sus puños tratando de contener sus lágrimas.
- Ak.. Akane... – intentó disculparse Ranma.
- Soy una tonta...- murmuró, Akane, sintiendo como a pesar de sus esfuerzos las lágrimas comenzaban a caer - ...realmente... realmente pensé que lo de anoche había significado algo para ti... incluso durante todo el día he tratado de no pelear contigo... porque no quería arruinar las cosas, pero tú...-
- Akane, yo... déjame explicarte – Ranma acercó tomándola con delicadeza del brazo.
- ¡No me toques! – le gritó Akane sollozando – NO ME HABLES - se movió con fuerza logrando soltarse del agarre de su prometido – NO QUIERO ESCUCHARTE, BAKA!- finalizó dándole una fuerte cachetada para después salir corriendo alejándose de ese lugar.
- ¡Ranma¿Por qué tuviste que ser tan grosero con ella? – preguntó Kagome. Luego se acercó a Inuyasha con el aura encendida - ¿Y A TI QUÉ TE DIJE SOBRE ANDAR MOLESTANDO A MIS AMIGOS, OSUWARI! – gritó con todas sus fuerzas y se alejó siguiendo a Akane.
- Itai! Todas las malditas mujeres están locas- gimió adolorido desde el suelo Inuyasha.
---- Al lado del pozo devorahuesos ----
- Akane-chan, espérame... – Kagome se acercó a su amiga – Ranma estaba enojado con lo que dijo Inuyasha, por eso no pensó y dijo esas tonterías... – continuó tratando de consolar a su amiga.
- Siempre es igual...nada sirve con él...no quiero hablar con él...no quiero verlo...- le contestó Akane secando sus lágrimas con rabia.
Inuyasha se acercó hasta el lugar arrastrando consigo de la trenza a la ahora muchacha pelirroja quien parecía totalmente perdida en sus pensamientos. Miró a ambas chicas y por su propio bienestar prefirió no interrumpir, se acercó hasta el pozo, y saltó hacia el otro lado jalando consigo a Ranma.
- Akane-chan, es mejor que regresemos a nuestra época, aquí es bastante peligroso, está lleno de criaturas mitológicas o youkais, a ellos no les agradan los humanos... – dijo Kagome tomándole la mano a su amiga para tirarse juntas por el pozo.
- Hai - murmuró suavemente Akane dejándose llevar por su amiga.
Al regresar de la era Sengoku, Kagome ayudó a su amiga a salir del pozo, luego vio a Ranma que seguía aún compenetrado en sus pensamientos y a un Inuyasha mirando hacia otro lado.
- ¿Kagome-chan¿Puedo quedarme esta noche en tu casa? - preguntó Akane tratando de evitar la mirada de su prometido.
Ranma volvió a la realidad con las palabras de su prometida. Kagome vio la expresión suplicante de su amiga y accedió. Ranma inmediatamente irrumpió y con arrepentimiento le dijo: - Akane por favor, tienes que escucharme... hablemos en casa. -
Ignorándolo completamente, Akane contestó: - ¿Kagome-chan? Podrías decirle a Ranma que no tengo NADA QUE HABLAR CON ÉL- finalizó saliendo del lugar rápidamente en dirección a la casa de su amiga.
Kagome salió del templo seguida de Inuyasha y Ranma que caminaba un poco más atrás mirando al suelo y sumido en sus pensamientos nuevamente. "Soy un baka, un estúpido, un imbécil... mañana como sea vamos a conversar y voy a hacer que vuelvas conmigo, no quiero que te alejes de mi lado... a veces digo las cosas sin pensar..."
Ranma le explicó a Kagome que con agua caliente regresaba a ser hombre, luego que regresó a la normalidad se alejó sin decir absolutamente nada.
- Oe Kagome¿todas tus amigas son igual de escandalosas que tú? - le preguntó con curiosidad Inuyasha.
- Inuyasha... tú y yo tenemos que hablar – Kagome miró furiosa al hanyou
- ¿Nani? - le contestó el chico con inocencia.
- Inuyasha... ¿Es que nunca puedes escucharme¿Viste lo que provocaste, no¿Por qué no puedes mantener por una vez tu boca cerrada¿acaso te agrada que a cada rato te mande al suelo? – Kagome lo regañó bastante enfadada.
-¡Keh! como si fuera mi culpa que el estúpido humano dijera todas esas cosas, deberías reclamarle a él, no a mí - le contestó - y sabes bien que odio que digas esa maldita palabra, Kagome! - concluyó mirándola a los ojos molesto.
Kagome se acercó un poco más a Inuyasha y le susurró con tono amenazador – Mañana por la tarde después de la universidad voy al Sengoku y vamos a hablar sobre esto con más tiempo y vas a tener que aclararme algunas cosas más –
- Como quieras- le contestó Inuyasha mirándola de reojo mientras se dirigía hacia el pozo nuevamente - oye... deberías ir a hablar con tu amiga ahora - finalizó antes de viajar a su época.
Kagome vio como Inuyasha desaparecía por el pozo, se quedó pensando de que manera le preguntaría sobre lo sucedido la noche anterior, si había significado algo para él o si decidiría irse con Kikyo. Estaba muy confundida, pero tenía que ser fuerte, ahora tendría que consolar a su amiga.
Continuará...
Fin Capítulo 4
Terminos en japonés usados en este capítulo
Inu no niichan : Souta, se refiere a Inuyasha
como su "hermano mayor" , de manera formal nii-san seria
hermano mayor.
Moshi- moshi? : Hola/Bueno (por
telefono).
Onee-chan : Hermana mayor
Etto :
Una interjección de duda como "um", "er" o
"ah".
Aa : Sí
Itai!:
Ouch (Expresión de dolor)
Oe: Hey!
Hai
: Sí
¿ne? ¿No¿Correcto¿Ves¿Eh¿Sabes, etc. Preguntas que
requieren una respuesta afirmativa.
