Advertencia: Esta es la tercera y última parte de Táctica N°2. ¡Espero y les gusten!

Disclaimer: La imagen no es de mi propiedad, derechos reservados a quién sea que la haya hecho.

Atención: Hay un personaje, muy peculiar que fue creación mía (eh, el nombre me gusto para esa rubia que parece muñeca [?]). Derechos reservados...Okey. Ignoren eso, disculpen la demora.

¡A leer~!


Táctica N°2: Silencio (Parte III).

¿Has sentido como si volaras? Puede ser muy común o puede que no, sin embargo, es esta sensación, de primera instancia, que presenta este personaje tan peculiar.

Seguía a frente la puerta blanca. Oh, sí. Tan asquerosa-mente blanca, como todo aquel escalofriante hospital. El silencio era abrumador, y hasta aterrador hasta cierto grado aceptable.

De pie, tieso hasta reventar, se encontraba un desconcertado e incrédulo muchacho, cuyo propósito en la vida fue absorbido en un agujero negro sin fin, aparentemente.

-¿Qué-Entre cortado, se permitió emitir con esfuerzo, una oración-demonios es esto?-Sin poder digerir lo que decía la aparente inocente hoja.

Al paso de los segundos, la palidez en su rostro, fue un fiel testigo del registro de la información entregada, fue almacenada más no aceptada del todo.

-¡Y un cuerno!-No pudo evitar exclamar con un revoltijo de emociones reprimidas minutos atrás.

No era para menos, en ese papel de un color pulcro-léase, de modo ofensivo- blanco, se encontraba escrito con letra de tamaño medianamente pequeña, con una inusual y particular letra. En lo que decía, lo siguiente:

"Me gusta esto del misterio y todo el cuento, más o menos. Bien, iré al punto. Conociéndote como te conozco, estarás extremadamente confundido e inconfundible-mente viola-ble (eh, era mitad broma, ya sabes, tienes la tendencia que saque mi lado oscuro).

Está bien, no te sulfures, te terminará dándote algo a tu corazón...Aunque pensándolo mejor, deja, que te de algo, así pueda abusar de ti. Espera, no quise decir eso. "Para cuidar perfectamente de ti". ¿Mejor? No exageres. No te haré nada raro, no que no quieras (quisiera ver tu rostro).

Dejando toda broma...Te estarás haciendo muchas preguntas, las cuales, muchas no podré responder-telas acá (puedes imaginarte que con este espacio, y mi creatividad latente al escribir, no terminaría nunca), por eso mismo, saca el papel extremadamente doblado, que está abajo de la puerta, SIN abrirla (la puerta ¡LA PUERTA!) ¿De acuerdo? Obedece-me, sabré si no lo haces ¡No te irá muy bien si no me haces caso!".

Conteniendo un escalofrió, accedió hacer caso a lo que su adorable novia le pedía.

Guardando aquel papel en su bolsillo derecho, de tras del pantalón, se agacho. Con calma tanteo el lugar para poder obtener lo que supuesta-mente se encontraba en ese lugar. Ya una vez obtenido lo que buscaba con anterioridad, volvió a su postura inicial.

Con curiosidad, desdoblo las hojas...Al hacerlo, se le cayó un sobre, sopesando las alternativas, decidió ignorar de momento aquel objeto para poner atención en lo que tenía en la mano. Suspirando, se animo a leer.

"¿Sabes que no haría nada para lastimarte, cierto? Desde el primer momento que te vi, caí rendida a tus pies, pese a que no lo supiera del todo, en aquel momento, sabía que eras el indicado. O eso pude apreciar definitivamente, tiempo después.

Pasamos muchos momentos juntos. Vi muchas facetas de ti, que me hicieron enamorarme de ti, cada día...Esos pequeños, pero significativos detalles, hicieron que cambiara la perspectiva de manera tan re-torcidamente preocupante, que llegue a pensar que me absorberías sin dejar nada de lo que alguna vez haya sido.

No te miento al decirte que durante meses, tuve miedo a no poder parar estos sentimientos, que te cansaras de mi, de que te aburrieras de todo lo que te entregaba ¿Sabes? Las personas aparentamos muchas cosas, muchas veces para protegernos, y otras para proteger. Me preguntaba ¿Cuál de las dos estaba haciendo en aquel entonces? Ahora no tengo dudas que es la segunda opción, en este momento.

Sé que tienes a alguien gravado tanto en tu corazón como en tu mente, que no puedes olvidarle. Que nadie ni nada te a hecho sentir como ella te hizo sentir en aquellos tiempos (y para tu dolor, lo sigue haciendo). Me lastima verte tan dolido, tan roto e imposibilitado en vivir la vida con la máxima felicidad. Te prohíbes ser feliz, no importa si es en cantidades pequeñas, sientes que no eres merecedor de ello.

No sé si pueda comprenderte alguna vez, a pesar de que me lo cuentes con lujos de detalles, lo más probable es que no pueda comprender tales sentimientos...Eres un hermoso hombre, tan bondadoso, tan gentil, y tantas, tantas más cualidades que me encantaría decírtelas.

Eres mi persona más importante, por eso...Debo de decirte la verdad. Perdóname por ser tan cobarde, egoísta y mentirosa entre otros posibles sinónimos que se te puedan ocurrir.

Ella está viva.

No, no te estoy tomando el pelo. Ella está viva, de hecho, se encuentra detrás de esta puerta. Me demoré mucho tiempo en poder hallarla, pero lo hice...Ah. No termines odiándome por esto, te lo ruego.

La verdad es que, desde hace un par de meses, supe su ubicación exacta. Soy una mujer extremadamente egoísta. Ya sabía que tu no me amabas como a ella, ni si quiera una cuarta parte, que solo sentías placer hacia mi cuerpo...No te confundas. No me arrepiento de no haberte-lo dicho, solo lamento haber sido tan ciega para notar tu verdadero dolor.

Como muchas veces te dije, soy una mala mujer.

Simplemente, quería entregarte un poco de amor, y que ilusamente esperaba de vuelta.

Eso fue antes, porque yo ya me canse de esta actuación.

Me di cuenta, tarde, que no te puedo hacerte feliz, no tanto como quisiera, que la única que puede hacerlo es esa mujer la que te mueve el piso. Por lo mismo...Natsu...

...Te dejo libre, para que puedas ser feliz con la mujer que tú realmente amas.

Desde el fondo de mi corazón, deseo que seas feliz, que goces de esa felicidad hasta que te salgan por los poros.

Agradezco el haberte conocido. Me permitiste que conociera estos sentimientos, y tomarle peso a muchas cosas, entre esas, lo que significa una parte de amar.

Adiós, mí amado dragón.

Hikari."

Decir que las manos no le temblaran para nada, al igual que el resto de su cuerpo, sería un engaño total. La mandíbula extremadamente tensa, los ojos rojos del esfuerzo para no llorar, el mudo que se le empezaba a formar en la garganta por aguantar los sollozos que saldrían sin control. Demostraban como triste retrato, a un desolado y descolocado hombre, que para bien o para mal suyo, perdido en sus pensamientos, trataba de digerir lo que momentos antes leyó.

Claro, sin éxito alguno.

-¿Por qué ahora?-Fue un roto susurro.

Sin soportarlo por más tiempo, discretas lágrimas surcaron su tenso rostro, admitiendo con desolación, la completa tristeza que en esos momentos sentía, sin anestesia.

-¿Por qué ahora?-Volvió a repetir, todavía más entre cortado.

Suaves sollozos se escucharon de primera instancia, para luego pasar a cual parecido, a rugidos de un dragón. Temblando completamente, admitió con derrota, que su mundo cambiaría inevitablemente.

Sin soportar estar en ese lugar, salió corriendo con extremada prisa. Sin esperar el ascensor, bajo con desesperación las escaleras, casi a tropezones, de puro milagro, logro llegar a salvo al primer piso.

Tocándose el pecho con un gesto de dolor surcados a su lenguaje corporal, camino rápidamente a fuera del edificio. Al ya estar a un paso de salir de aquel lugar, paro abrupta-mente.

La imagen que se reflejaba en las puertas, lo dejo de un modo u otro, desconcertado.

-¿Al final has elegido?-Escucho que le decían.

Con lentitud, admiro a un hombre que se ubicaba frente suyo. Tenía un traje formal, de estatura alta con cabellos anaranjados, que daba un evidente margen de control a todo a su alrededor. Calculador, frío, terriblemente intimidan-te.

Si hubiera estado en otras circunstancias, probablemente encontraría divertida la situación.

-¿Quién rayos eres tú?-Escupió, recuperando breve-mente, la compostura.

-Vaya-Una sonrisa ladina, fue la respuesta.

-¿De qué diablos te ríes?-Agrego, para variar, un poco agresivo.

-Si tienes tiempo para perder-lo así, imagino cual es la respuesta.-Borrando su sonrisa, endureció sus expresiones, permitiendo-le a su oyente, ver la seriedad del asunto.

-¿A qué te refieres exactamente?-Arqueando una ceja, espero con impaciencia, la respuesta.

-A que me llevaré a Hikari, lejos de ti.-Fue la cortante respuesta.

Tambaleándose, lo miro estupefacto.

-¿Q-qué?-Tartamudeo incrédulo.

-Chasqueando la lengua, le observo por arriba de sus lentes, con desaprobación- Realmente, no entiendo lo que vio en ti, Hikari. Ella, sin duda, merece algo mejor que...Tú-Entre cerrando los ojos, admiro con desdén la reacción de él.

-¿Quién diablos eres para decir tales cosas?-Rugió con furia contenida.

-Simple. Su prometido-Se burlo con descaro.

-¡Imposible!-Avanzando un paso.

-Eh. De no ser que hayas elegido a Hikari, por sobre la otra mujer, te recomiendo que te detengas, si es el caso.-Levanto una mano, de forma perezosa.

-¡No me vengas a decir qué hacer y que no! ¡Bastardo, te mataré!-Tronando los huesos de sus manos, se preparó para darle la gol-pisa de su vida, al engreído aquel.

-No gastes tu energía en algo innecesario-Sobándose el cuello, continúo- ¿Sabes? Por mi podrías pudrirte, no me interesa, realmente. Solo lo hago por ella. Siempre por y para ella.

Conteniendo un bufido, rodó los ojos, tratando de apaciguar todo malestar.

-Solo tú puedes hacer que cambie de opinión, y me vaya sin...Hikari. Tú tienes la elección. ¿Cuál de las dos? Esa chica o Hikari. No pueden ser ambas, debe ser una.

Un suave susurro del viento, fue la respuesta.

-Te lo pondré fácil. A esa, tuviste tu historia, nunca la olvidaste...A Hikari la conoces desde unos ¿dos años, no? Salieron hace pocos meses, cinco, para ser exactos. Entonces ¿Cuál de las dos?-Sonriendo despreocupado, esperaba una respuesta. Reprimiendo un lamento, con frustración vio que el muchacho, no le daba la mirada, puesto que su flequillo tapaba sus ojos.- Si no sabes a cual elegir, en ese caso...Me llevaré a Hikari, definitivamente.-Dictaminó sin más.

Abriendo de sopetón los ojos, consternado le observó.

-¿Y bien?-Levanto la cabeza, esperó.

Sin poder articular si quiera una palabra, miró al hombre que se hallaba delante de él. Con aquel porte de grandeza, esa petulante sonrisa y esa mirada que denotaba fastidio y cansancio. Tuvo que contener, el impulso de querer gritar por los sentimientos reprimidos.

-Yo...-Logró, no sin esfuerzo, articular esa palabra.-

El sonido de los pájaros, las suaves risas de unos niños, prepararon tal cual, la escena siguiente.

-Lissana...

La suave brisa, amortiguo todo ruido existente.

Una sonrisa forzada.

Una mirada apagada.

El desolador sentimiento de impotencia.

Es sin duda, las reacciones a dicha respuesta, a tan inquietante pregunta.

Meses después.

Los grandes árboles, se alzaban con un aire mágico, adornando el ambiente con una atmósfera sin igual. El cielo, destellando leves tonos de diferentes tonalidades, y el sol, oh gloriosa majestad, se elevaba elegante. Un especial amanecer. Un día importante, un efímero momento.

-Amo los amaneceres.-Se escuchó, en el antes silencioso lugar.

-Lo sé. Por eso te traje aquí.-Habló un apuesto hombre, con ojos verdes oscuros.

Una risa, cual música para los oídos para el muchacho de cabellos rosados.

-Gracias.-Respondió con una sonrisa, le miro con sus ojos llenos de vida.

Sin poder evitarlo, se agacho. Un abrazo.

Espasmos recorrieron al cuerpo, que se encontraba sentada en la silla de ruedas.

-Todo estará bien-Susurro, con evidente dolor, una voz masculina.-Ya pasará, el médico lo dijo ¿No? Podrás volver a caminar.

-Yo...-Formando en puño sus manos, agarro con desespero, su camisa.-Te amo, Nastu-Respirando profundo.-Lo siento.

-No tienes que disculparte...Tú no-Mordiéndose los labios, callo abrupta-mente.

-Si no existiera...Podrías ser feliz con ella.-Murmuro con los ojos aguados.

-¡Nunca digas eso! Si decidí quedarme, es porque así quise ¿Oíste? No me encadenaste ni nada parecido.-Enderezándose, vio directamente a los ojos, a su oyente.

-No puedo sacármela de la cabeza.-Cerrando los ojos, miro al frente.-Simplemente no puedo, ella...Realmente es única.-

-Lo es.-Afirmó, con una sonrisa.

-¿Cuándo vendrán?-Preguntó, con curiosidad, relajando su expresión, mientras limpiaba el resto de lágrimas que dejaron sus mejillas.

-Me comentó ese detestable león, que vendrán el próximo mes.-Torciendo la boca, la miró con detenimiento.

-Ya veo.-Admirando al cielo, devolvió su mirar, al hombre a su lado.-¿La extrañas?

-Más que nada en esta vida.-Confirmó, a las sospechas de ella.

-Risas, volvieron a inundar el lugar.-Tu sí que no cambias, eh.

-Por supuesto.

-¿Qué harás?

-Simple. Destrozaré a todo aquel que intente arrebatármela, aún si es un padre histérico, un león paranoico y una nación enloquecida.-Aseguró, con voz auto-suficiente. Levantando un pulgar, hacia la hembra, continúo-Si no hiciera un destrozo por donde vaya, no me llamaría Natsu ¿No?-Sonriendo descaradamente, se permitió, sentir esa seguridad.

-Es verdad.-Retorciendo-se por las carcajadas, admitió con desdén, que aquel hombre esta absurda-mente mal de la cabeza, por semejante disparate. Aunque, muy en el fondo, reconoció, que le generaba un gran grado de tristeza, aquello.

-Bueno, regresemos. Debo de hacer los preparativos, para el secuestro-Desafiante mirada, que no traía un buen presagio.

-Vale. Vamos.-Rindiéndose a la terquedad de él, dejo que tomara el control de lo que sea que planeaba hacer.

Ajenos a tres personas, que ocultas los espiaban.

-¿En serio podrás aguantar un mes más?-Con cansancio, miro a la pelo azabache.

-¡Shh!-Colocando un dedo entre sus labios, le dio entender que guardara silencio-Más bajo, por dios Loke, te oirá.-Susurro-No sé como lo hace, pero tal parece que tiene un oído extremadamente desarrollado. Respondiendo a tu pregunta, sí, soportaré.-

-Si tu lo dices…-Suspirando, se dijo a sí mismo con sorna-"no puedo creer que digas eso, tan descaradamente, ni tú te lo crees."-Resoplando, miro a la otra femenina que los acompañaba.-¿No deberías estar en otro lugar?-Le consulto, con duda surcando sus llamativos ojos.

-Eh…No necesariamente.-Sonrojándose levemente.-Prefiero quedarme con Lucy que-Fue abruptamente interrumpida.

-Aquí soy Hikari ¡Hikari!-Corrigió con desespero, la ex-rubia.

-Anda. Antes era más divertido molestarlas.-Rodando los ojos-A ti-Señalando a la pelo azabache-Era fácil meterse contigo, cuando te decía rubia oxigenada o bien, rubia tonta, que tenías dramatismo en tu cerebro o que se yo.-Sonriendo por buenos recuerdos, según él-Y a ti-Apuntó con su mirada, a la más bajita de las dos.-Enana de ráfaga azul como el rayo azul de los enanos. Oh, sin olvidarnos del el mundo de enanos.-Conteniendo una risa, por otros recuerdos, se limpió una lágrima imaginaria.-Esos sí que eran buenos motes.-Terminó.

La visión que recibió al levantar la cabeza, lo hizo dar un paso hacia atrás.

-Oh, vamos. Eran ingeniosos…Ahora no consigo encontrarles otros refrescantes.-Refunfuño con fastidio, tratando de ignorar sus miradas asesinas, y el sentimiento inquietante ante aquel panorama.-Lo que más me sorprende es que les queda más que bien.-Bufó.

-Eres un idiota.-Acoplándose, le respondieron ambas a la vez.

-¡Hey!-Las llamo-¿A dónde van? ¡Esperen! ¡Lu-es decir, Hikari, espera! Soy tu guardaespaldas por si se te ha olvidado ¡Enana del demonio, guarda ese dedo en su lugar!-Gruño molesto-¡Por lo menos no me ignoren!-Apresuradamente, las siguió, con una sonrisa nostálgica, llenándolo.


Nunca comprenderé a las personas (Una rubia, miraba por la ventana de una lujosa habitación).

Entonces ve, y conoce a más gente. Te doy cinco años, luego vuelve y toma mi lugar (Una voz de un hombre, sentado en un elegante sillón. Admiro con cierta tristeza, el destino de su hija).

Me vale (De modo perezosa, encaró a su padre)¿Qué gano haciendo eso? Si total. Esa es una libertad parcial…Después de ese lapsus, independientemente de lo que piense, quedaré encerrada en esta nación.

En ese caso, te propongo un trato (Negoció, el padre).

Dime las reglas, y qué gano yo (Con un poco de curiosidad, albergo su mirar).

Vive como si fueras una persona común y corriente. Cambiarás de identidad, de apariencia, tendrás que vivir como otra persona. Eso incluye las comodidades (Reteniendo una carcajada, siguió). Por consiguiente, deberás conseguir empleo, un lugar dónde quedarte, elegir una carrera, preocuparte por…Las cuentas, ya sabes, la luz, el agua, el arriendo, la comida, con qué vestirte y claro…Los estudios, entre otros (Dándole una sonrisa prepotente, aguardó alguna reacción).

Interesante (Murmuró, captando lo que esperaba de ella, sin embargo, obstinada, se dijo a sí misma, no otorgar-le tal privilegio). Me has dicho todos los contras, aunque no los pros ni mucho menos qué voy a obtener, si gano.

(Permitiéndose reír, al ver tan perspicaz que se ha vuelto su hija) Está bien. Los pros: No tendrás guardaespaldas que te acosen, podrás hacer lo que se te dé en gana, en esos cinco años, claro, siguiendo lo que anteriormente te dije, claro está. Podrás divertirte, ir a los lugares que se antoje, sin escoltas, sin damas de compañía. Vivirás sola. Ve conoce gente, y cuando hayas comprendido el mundo en que vives, dejaré que elijas a tu esposo. Si ganas (Recalcó).

Genial (Sonriendo con alegría, levanto su mano).

Una cosa (Su voz cambió totalmente, volviéndose fría como un témpano). Tienes estrictamente prohibido dos cosas.

¿Cuáles? (Preguntó con duda).

No puedes, bajo ninguna circunstancia, decir quién eres realmente (Señalando, arriba de su cabeza, aclarando cualquier posible duda).

Me lo esperaba (Restándole importancia) ¿La otra?

Está prohibido enamorarse (Cerrando los ojos, los volvió abrir con determinación), si incumples unas de estas reglas, significa que he ganado. Y que tú, deberás casarte, con quién considere que sea apropiado para ti, no aceptaré ninguna clase de objeción. (Levantando la mano, espero).

Hecho (Estrechando su mano con la del hombre, cerro aquel inesperado trato).


Querido padre:

Las personas son más confusas de lo que pude imaginar. Algunas te engañan como si fuera normal, otros no tienen honor a la palabra, unos tantos son tan falsos que a la final, se creen la actuación que interpretan.

Lo que sí, padre, es que hay personas que te entregan todo de sí, sin esperar nada de nadie, que tienen esa chispa que te hacen olvidar dónde estás. Creo que entiendo un poco más, lo que has querido decir, aunque todavía me queda por recorrer aún más.

Sé que te estoy desafiando. Eso lo tengo más que claro. No te engañaré diciéndote que no le temo a nada…Porque estaría mintiéndote (y es algo, tan deshonroso que no lo haré, menos contigo). Te diré, que creo que ya entiendo tu gran temor, al pensar en si quiera perder a madre.

Ahora yo también lo siento.

Él está tan lleno de vida, que te sorprenderías su fuerza de voluntad. Sé que él es especial, mi ser lo sabe.

Le amo.

Tan estúpidamente, sin esperarlo, sin quererlo, sin desearlo, desatando toda clase de lógica en mi mente. Pensar estar lejos de él, vivir una vida sin aquel hombre. Me rompe el corazón.

Espero que comprendas esta decisión. Desde el fondo de mi corazón, lo espero.

Te amo, tu hija.

La ex-princesa del Reino de los Espejos.

Lucy.


Querido (se escucha la voz de una adorable mujer) ¿Qué lees?

La declaración de guerra, de nuestra hija (Le mostró).

Si que ha pasado tiempo desde que tuvieron una discusión (Suaves y elegantes risas, albergaron aquel lugar).

A crecido. Ya no es una niña (Suspirando, tomo las manos de su amada esposa).

Eso es un hecho. Lo que no entiendo ¿Cómo supiste que se iba a enamorar de ese joven? (Frunciendo las cejas, espero).

Son tan opuestos, que era inevitable que no se encontraran y aún más, que se enamoraran. Lo que si me tenía preocupado algo…

¿Qué no la eligiera? (Inclino levemente su cabeza).

No. Que no pudiera enfrentar su pasado.

Oh.

¿Sabes? Se parece un poco a mí, ese tal Natsu.

¿En qué, querido?

En que somos unos impulsivos, no pensamos por la cabeza, cuando se trata de lo que más amamos. (Bufando, volteando la cabeza).

Aún así, debes de admitir que te preocupaba un poco (Sonriendo con ternura, se recargo en su pecho).

Por supuesto. No se la iba a poner tan fácil a esa muchacha ingenua. No iba a permitir que me estropearan los planes, gente indeseable.

Querido. Admite que eres un padre sobre-protector, además de extremadamente celoso. (Besando su mejilla, se permitió soltar una discreta risa, por las expresiones que del-abatan lo dicho).

Es mi primogénita, por supuesto que me voy a preocupar. (Gruño).

Nunca dije lo contrario (Le recordó, su esposa).

Te amo (Besando sus labios con ternura, la acercó más a su cuerpo).

Yo más (Entre sus labios, protestó la mujer que ama).

Dejen de pelearse, y vayan a un cuarto a hacer sus cochinadas(Se escuchó una voz un tanto infantil, en la puerta de la habitación).

¡Michale! (Exclamó un muchacho de su misma edad, rojo como tomate) ¡Disculpen, Reyes, por la interrupción! ¡Vamos, Michale! (Refunfuñando, le siguió).

Dios… (Avergonzada, se alejó de su esposo) Nunca irá a cambiar.

¿Quién es ese? (Ocultando su mirada, con su flequillo).

Oh-oh (Discretamente, se encamino hacia la puerta).

¡¿Quién demonios es ese mocoso, que está demasiado cerca de mi pequeña?! (Gritó con cólera, y sí, con algo de celos).

Un inofensivo amigo de nuestra hija, querido, no exageres (Pidió, con el rostro pálido, imaginando su siguiente actuar).

No esperaba que tuviera que actuar a tan temprana edad, para buscarle marido…Pero bueno, es mejor irnos preparando (Soltando risas macaras, según él, comenzó a planear su jugada).

¡Por dios, tú sí que no cambias! (Colocando una de manos en la cadera, le apunto, sin misericordia, con un abanico) ¡Dejarás a ese pobre niño, ni se te ocurra buscar esposo a nuestra pequeña! (Respirando profundamente) ¡Si vuelves alejarme a otra de MIS hijas, te juro que me largo con ese hombre que conocí en Sland Tan! (A grandes zancadas, salió de aquel sitio, enfurecida).

¿Hombre? ¿De…Sland Tan? (Su rostro se empalideció, recordando aquel evento, que deseaba con todas sus fuerzas borrar de su memoria) ¡Cariño, espera! ¡No te vayas con ese engañador soldado! ¡Era un fraude! ¡UN FRAUDE! (Corriendo en su búsqueda, continúo gritando, cosas semejantes a un "me moriré si te vas", ¿qué será de mi?", "nuestra hija, te odiará", "no lo haré", entre otras, siendo ignoradas por ella).

Tus padres…Son únicos (Murmuro, en un pilar escondido, un niño con mirada azul).

Locos, querrás decir (Corrigió, con vergüenza ajena).

Bueno...Igual te aman (Sonriendo con ternura, le tomo su pequeña mano).

Dylan (Con el rostro rojo) Te quiero.

Yo también, princesa (Besando su frente).

¿Quieres ser mi esposo, cuando seamos grandes? (Con la cabeza agachada, cerró los ojos con fuerza).

Es lo que más deseo, princesa.

Lo que no se esperaban, es que iba hacer un camino bien largo, y difícil (por ciertos incidentes, de sospechosa procedencia-con leve sarcasmo), que sin duda, abriría una nueva puerta. Una nueva visión de lo que acontecería en unos años, lleno de sorpresas.

Sin embargo, para estas hermanas, tenían que recorrer un largo, estrecho y doloroso camino, para poder llegar a formar la dicha de la felicidad. Que el tiempo, sin prisas ni presiones, avanzará, mostrando-les, las vueltas de la vida...Sin duda, no todo será fácil.

Habrán muchos obstáculos que deberán pasar, para si quiera, obtener un pedazo de lo que significa vivir. Aunque no todo será como lo esperan...Es algo que deberán pasar, si desean estar con su persona amada.

Con tal...

¿Quién dijo que las personas eran muy normales? Al parecer, hay grados y grados ¿Qué dicen ustedes?


Nota de la autora: ¡Holita~! ¿Cómo están? Espero que muy bien~. De acuerdo, me demoré bastante en subir la continuación de la táctica n°2 (y de hecho, me iba a demorar más, tengo repecha-je. Ow. Siento que no terminaré nunca ¡ES UN ASCO! Lo iba a subir el lunes...Aquí me ven jaja uff).

Espero que les haya gustado...Tenía pensado cortarlo y ponerlos e partes más- o lo que sea-. Luego me dije a mi misma "¿por qué alargarla tanto?" Así que decidí, colocarlo en una sola parte. Mah~

¿Les gusto? ¿Imaginaron algo así? La verdad es que la última parte no iba a ser...pero...Como estos personajes tienen vida propia, terminó de esta manera. ¿Se lo imaginaron? Haha. Cuando estaba escribiendo-lo, me reí a carcajadas. Oh, sí.

Dejando eso de lado, quisiera agradecer para aquellos que leen este fic, y los que me dejan un comentario y me agregan a favoritos. Me sacan una sonrisa cada vez que leo lo que piensan del capítulo. Me los imagino como chibis. Haha (sin ofender a nadie, ahorita ando con sueño, imaginen-sen como ando haha).

Sin más que decir, les dejo el nombre y un slopiers (así se escribe, ¿verdad?) de la siguiente mini-historia, hasta el momento no tiene continuación, veré si me da algo y le coloco continuación.

Táctica N°3: Locura.

-Ya no siento nada. Es como si viviera, y no viviera a la vez.

-Entonces, ve y encuentra algo que te haga sentir vivo.

-No puedo.

-¿Por qué?

-¿Cómo puedes seguir viviendo, si tu razón de existir, es un espejismo?

-Ser o no ser, es igual o peor que no creer o no.-Emitió neutra.

-Eso no tiene sentido.-Frunciendo el ceño, miro el cuadro.

-Puede ser como puede tener todo el sentido del mundo. Simplemente, es la realidad que quieras darle.

-¿Y...si decido, no darle sentido?-Levantando la cabeza, miro directamente sus ojos

-Significa, que probablemente, ya estés loco.-Articuló, sin sutileza.

...

¿La vida es tan corta como parece? Para las personas puede ser tan corta, y otros tan larga...

...

Rojo, blanco, verde y azul. Una y otra, otra, otra vez. No hay inicio, no hay fin.

...

-¿Qué quieres?

-No lo sé.

-¿Quién eres?

-No...lo sé.

-¿Qué esperas?

-¡No lo sé!

-¿Por qué esperas?

-¡Yo!-Calló.

-¿Entonces...¿Por qué lloras?

-Porque no recuerdo.

-En definitiva, ya has perdido la cabeza.

-Ya lo sé.-Rodando los ojos, espero.

Espero.

Espero.

Espero.

Espero.

Espero.

Y ya todo, cambió.

Ya nada tenía sentido.

La locura, tomó posesión.

...

¿Qué pasará~? Haha. Soy mala. No, no tengo remordimiento. Preparen sus cabezas, porque presiento que habrán mucho dolor de cráneo (hasta mi me a dolido por este capítulo haha).

Abrazos, nos leeremos~ En una semana, si mis cálculos no me fallan y si me resuelta en esa fea, fea, FEA prueba.

¿Sabes quién eres?

¿Lo sabes?

¿Lo sabes?

...

¿Lo recuerdas?

...

Ríete, llora, diviértete.

Nunca se sabe, cuando es el final.

...

¿Quieres jugar?