Siento la tardanza. D: Este cap no me gustó nada como quedó, pero bueno, espero que a ustedes les guste… ¡Nos leemos al final!

1º día de convivencia

20 de diciembre, 12.00h, en un piso a las afueras de Londres

Había llegado el primer día de convivencia. Harry se levantó inquieto por dos sencillos motivos: El más importante, Louis conseguía ponerle realmente tenso y aún desconocía el motivo. El otro motivo era que aún no había conocido al tal Zayn. A saber cómo sería. La verdad, preferiría que fuera un ogro.

Harry, Louis y Den se dirigían a la estación de tren, allí les estaban esperando Anne, su madre, junto a su hermana mayor, Gemma. (N/a: Sé que en la vida real sus padres están divorciados y que su madre se volvió a casar, pero me encajaba mejor en esa historia que no estuviesen divorciados. Ralladas mías. Jajaja)

Harry, cariño, que alegría verte. – dijo su madre dándole un fuerte abrazo.

¡Pero si nos vimos hace menos de dos semanas! – replicó Harry, sonriendo abiertamente.

Me da igual. Te tendría que ver todos los días.

Luego tocó el turno de Gemma, que simplemente dio un pequeño abrazo a Harry. Louis les miró atentamente, la verdad es que no parecía que fuesen hermanos. Entonces se percató que Gemma, mientras le miraba directamente a los ojos, le decía algo a Harry en la oreja, haciendo que este último se sonroja y le diera un empujón amistoso. Louis solo sonrío levemente.

Bueno chicos, nosotros nos vamos ya, que en nada llega el tren. – dijo Den con su áspera voz.

¡Qué tengáis un buen viaje! –gritó Harry, despidiéndose con la mano.

Den miró a Louis, y se vio claro lo que aquella mirada quería decir: "Cuida bien de él". Sonrío a Den, asintiendo con la cabeza.

Finalmente, la extraña familia, se alejó de ellos, montándose en el tren.

Bueno, lo mejor será que nos vayamos ya a mi casa. Oh, no te preocupes, mañana recogeremos tus cosas, pero lo más seguro es ir ya. Se supone que a Zayn le quedará poco para llegar. – dijo Louis, cogiendo del brazo a Harry, que se había quedado embobado.

Ante aquel pequeño contacto, sus mejillas se sonrojaron notoriamente. ¿Por qué diablos reaccionaba así? Vale, debía reconocer que Louis era sexy, pero por Dios, ¡qué no tenía quince años, ni era una colegiala!

Cuando llegaron a la casa

El viaje había sido bastante incómodo. Louis no paraba de hablar, más que nada porque no soportaba cualquier tipo de silencio. Y Harry… bueno, él solo sonría y asentía de vez en cuando. Siempre había sido así. Con la gente desconocida se comportaba como un crío asustado y callado, pero cuando les cogía confianza, no había quien le parase ni le callase.

Realmente odiaba ser así, porque sabía que estaba haciendo que Louis se llevara una mala impresión de él. Aunque no entendía porque aquello le importaba.

Menos mal que habían llegado a la casa. La verdad es que era impresionante. Estaba cerca de un pequeño bosque, exactamente a 14 kilómetros de su piso en Londres. Ni siquiera sabía si seguía en Londres, nunca había estado antes por esta zona.

Louis sacó unas pequeñas llaves del bolsillo trasero. Avisó a Harry para que se acercase, ya que este último se había quedado embobado mirando el bosque. Se sonrojó y corrió hacía donde estaba él.

Justo cuando Louis estaba a punto de introducir la llave, la puerta se abrió de golpe, sobresaltando a Harry y Louis, que pegaron un salto hacia atrás.

Joder Zayn, que susto nos has dado. No lo vuelvas a hacer jamás.

Drama Queen… -ignoró la mirada furiosa de Louis y directamente miró a Harry- Tú debes de ser Harry, ¿no? –el aludido solo asintió- Yo soy Zayn, el inteligente de este dúo de investigadores privados, anda, pasa. –señaló con la cabeza el interior de la casa.

¿El inteligente? ¿DESDE CUANDO TÚ ERES EL INTELIGENTE?

Harry rió levemente. La verdad es que estaba intentando disimular el sonrojo que le había dado ver a Zayn. ¿Por qué tenía tan mala suerte? ¿Por qué tenía que vivir con dos jóvenes sexys durante dos semanas? Vale, cualquiera querría estar en su situación, pero él… ¡no quería!

Los tres entraron dentro, mirando la enorme sala de estar de la casa. Harry tenía los ojos bastante abiertos. ¿Acaso Louis era rico? Las paredes estaban decoradas con cuadros que perfectamente podrían valen un millón de libras. El color de estas era de un bonito azul claro. "Como los ojos de Louis".

¿Por qué diablos había pensado eso?

Movió la cabeza, intentando quitarse esos pensamientos, y siguió a los dos investigadores a una pequeña habitación que estaba al fondo a la derecha. Las paredes y los muebles estaban decorados con distintas tonalidades de marrón, y en el medio del cuarto, había un enorme escritorio, con varios documentos encima. Seguramente sería su despacho.

Bueno, hemos llegado al despacho. Como he llegado unos minutos antes, me he documentado mirando los apuntes que sustrajo Louis de vuestra entrevista. Ahora solo nos queda poner las cosas en su sitio. – dijo Zayn, acercando una silla al escritorio para que se sentase Harry.

Harry asintió levemente con la cabeza y se sentó. La verdad es que desde que había escuchado hablar a Zayn, se sentía raro. Su personalidad y las palabras que usaba, no pegaban con su apariencia exterior. Supuso que se trataba de eso.

Louis se sentó en la silla derecha, justo enfrente de Harry, pero no podía apartar los ojos de su compañero. La verdad, es que tenía razón. De los dos, Zayn era el inteligente, si no fuera por él, no habrían resuelto ningún caso. Podía llegar a ser realmente frío y calculador cuando se lo proponía. La verdad es que se le alegraba mucho de haberle conocido. Ya que, siendo Louis tan impulsivo, en el primer caso ya habría muerto, seguramente.

Como aún no has traído tus cosas, no podemos investigar la mochila que Stranger y sus matones cogieron. La verdad es que espero que hayan huellas.

La verdad, que yo recuerde… solo la cogió uno de los matones para sacar mi cartera.

Bueno, al menos es algo. –dijo Louis sonriendo a Harry. Se le notaba bastante angustiado, como si el tuviese la culpa. ¡Pero si él había conseguido conocer a Stranger en persona, y además, había sobrevivido! Debería sentirse orgulloso, no mal por no tener pruebas.

Estuvieron hablando un buen rato más sobre el tema. Hicieron varios esquemas sobre Stranger. Harry les explicó las conclusiones a las que había llegado y cómo supo exactamente donde estaba su guarida. Siempre estaban situadas en callejones, aunque no había una relación geográfica entre ellos. A veces estaban cerca del centro, otras, incluso habían estado fuera de Londres. Para Louis todo se estaba volviendo demasiado confuso. Todos los asesinos a los que alguna vez habían investigado, siempre hacían el mismo ritual. Primero comenzaban en una zona cerca de su casa y luego, cuando tenían bastante confianza, se alejaban, pero todos los lugares tenían algo en común: el número de alguno de los portales, la pintura de las paredes. Incluso a veces seguían una línea recta.

Pero este asesino no, era demasiado listo y confiado, por lo que podía ver.

Bueno, hemos aclarado más cosas. Lo mejor que podemos hacer ahora es descansar y continuaremos mañana, cuando nos traigas tus cosas. –dijo Zayn, con una pequeña sonrisa.

Harry solo asintió. Los tres salieron del pequeño despacho y mientras Zayn se iba a dormir tranquilamente a su cama (prácticamente no había dormido estudiando los apuntes de todo aquel asunto), Louis le enseño a Harry toda la casa, incluyendo su habitación, que estaba en el piso de arriba.

Era maravillosa. Al parecer, era la antigua habitación de Louis. Las paredes estaban pintas de color naranja, dando la impresión de que estaba entrando en una especie de calabaza. En estas, habían varios posters de jugadores de fútbol de los que Harry nunca había oído hablar. La cama estaba pegada a la pared, en el fondo de la habitación.

Pense que estarías más cómodo aquí que en el dormitorio de mis hermanas. –dijo Louis mientras admiraba su cuarto. Hacía tiempo que no lo miraba.

¿Y vosotros vivis aquí con tu familia? ¿Acaso… acaso son pareja? –preguntó tímidamente Harry, mirando de reojo a Louis.

Louis sencillamente empezó a reírse fuertemente. La idea de que Zayn y él fueran pareja era tan ridícula…

Que va, solo somos compañeros. Además, nosotros vivimos en un piso en el centro de Londres. La verdad pensé en que nos quedásemos los tres en nuestro piso, pero Zayn pensó que sería mejor estar aquí, ya que mis padres están de vacaciones.

Ah, entiendo…

¿Por qué una sonrisa asomaba por escapar?

Bueno, te dejo un rato a tu bola, seguramente estarás confuso y… no sé, eres una persona difícil de leer, ¿nunca te lo habían dicho?

Alguna vez… - contestó Harry con una leve sonrisa- No te preocupes, estoy bien, pero la verdad, si que me gustaría quedarme solo un rato.

No hay problema. Si necesitas algo estoy abajo en la sala de estar.

Dicho esto, abandonó la habitación, cerrando la puerta sin hacer ruido. Cuando se quedó solo, Harry soltó un fuerte suspiro. La verdad no sabía cómo sentirse. A ver, un asesino le estaba amenazando, estaba solo con dos desconocidos, que aunque fueran amables, eran eso, simples desconocidos. No podía hablar con ninguno de sus amigos. Niall y Liam estaban ya bastante ocupados con las cena de la familia Horan. Y Eleanor trabajaba prácticamente todo el día, hacía por lo menos dos semanas que no sabía nada de ella. (N/a: Me gustan los retos, por eso en esta historia Eleanor y Harry olvidan sus diferencias y se hacen amigos. (?) )

Se tumbó en la cama de Louis. La verdad es que era bastante cómoda. Cerró los ojos, intentando mantener la mente en blanco. No quería preocuparse, él saldría de esta. Descubriría el paradero de Stranger antes de que pasasen esas dos semanas y volvería con su familia. Además de que volvería a su trabajo, que a pesar de ser tan agobiante, le encantaba. Solo llevaba un día lejos de su vida "normal" y ya se sentía perdido.

Había gente que odiaba la rutina, pero sinceramente, a Harry le encantaba. Es cierto que una sorpresa de vez en cuando es bonita, pero él prefería tenerlo todo controlado a cada detalle, cada momento… quería hacer las cosas siempre perfectas.

Sin darse cuenta, se había quedado dormido. Y la verdad, lo necesitaba. La noche anterior no había dormido más que dos miserables horas, pensando en el día de hoy.

A las tres horas, apareció Louis, abriendo lentamente la puerta, para avisar a Harry de que la cena ya estaba. Pero al ver al joven tan profundamente dormido, decidió no despertarlo. Para Louis aquel chico era un misterio. Y él odiaba los misterios. Le gustaba saber al detalle como era cada persona, por eso poco a poco aprendió a "leer rostros" (N/a: nótese que es una expresión, no que de verdad sepa, lo digo por si acaso.) y la verdad es que eso funcionaba cuando tenía que interrogar a alguien. Pero con él… era distinto. No sabía si estaba bien, si en realidad estaba mal. Si tenía ganas de gritar o simplemente de llorar.

¿Admirando al chico? ¿No es un poco joven para ti, Tommo?

Louis casi grita del susto. Estaba tan concentrado que no había notado que Zayn estaba junto a él.

No digas tonterías, solo pensaba en que es todo un misterio.

Bueno, no le des más vueltas, venga, vamos a cenar, me he levantado con hambre.

Claro, el señorito "nosecocinarsinquemarlacocina" tiene hambre y como el esclavo Tommo es el que prepara la comida, viene a aprovecharse de él. – dijo Louis fingiendo que lloraba y bajando los escalones de dos en dos.

Zayn sonrío. Ese chico no tenía remedio. Miró por última vez donde Harry estaba durmiendo, y cerró la puerta con cuidado, para que no le despertaran si hablaban algo fuerte.

Suspiró. Mañana iba a ser un día bastante largo.

Me he bloqueado. Sencillamente he tenido un bloqueo de autora, tengo los demás capítulos terminados e incluso tuve que acortar este porque no me convencía PARA NADA. No sé, me ha puesto de mala leche. (?)

He reescrito este cap más de cinco veces y creo que esta es la más decente.

Les prometo que el próximo cap será mejor y mucho más largo.

Besos y un abrazo psicológico de Loveofslytherin. 3