Disclaimer: Ningún Vocaloid ni Utaloid me pertenece.


Capitulo 4

Inicio de semana, Rin y Len llegaron un poco desanimados, al encontrarse con Amatsuki lo saludaron con poca energía, se sentaron en sus respectivos lugares y se pusieron a estudiar, tenían que sacar las mejores notas fuese como fuese y estar preparados para presentar un examen de admisión para un grado superior al de ellos, Amatsuki se sentó en el asiento que quedaba frente a ellos, no se borraba la sonrisa del rostro, los observaba en silencio y se retorcía como renacuajo fuera del agua.

-¿Por qué tan inquieto Amatsuki? – Le pregunto Rin distrayéndose por un segundo.

-Por nada Rilliane, es solo que, me alegra haberlos visto en un ambiente que no fuese muy estresante.

-Oh… no es para tanto... – Rin le sonrió y antes de que pudiese ocultar su sonrisa Len la volteo a ver.

-Rin. – Le advirtió.

-Claro, claro. – Rin volvió a sus libretas y Amatsuki se levanto del lugar, se puso alado de Rin y chismeó lo que hacían.

-Eso no es de preparatoria, no es nada de lo que ya hayamos siquiera mencionado.

-Amatsuki… te parece si hablamos en el receso, estamos ocupados. – Len fruncía el ceño mientras miraba con que confianza se acercaba a su hermana, estaba bien, el era lo más cercano que tenían a una amistad, pero seguían teniendo las mismas reglas, si quería ser su amigo, tenía que acatarlas.

-Claro, perdón.

Amatsuki se fue a su asiento para charlar con sus vecinas hasta que entró el profesor todos se sentaron en su lugar. Después de hacer la reverencia entraron directo al tema, matemáticas, los gemelos estaban muy activos respondiendo las preguntas y resolviendo los problemas con mucha facilidad y rapidez que el maestro dejó de darles la palabra. En los momentos en el que el profesor se distaría o cambiaban de profesor escuchaban a sus compañeros de clase cuchichear sobre ellos, ya sea porque los vieron en alguna revista por la fiesta de Miku o porque los habían visto en la plaza, ambos chicos estaban nerviosos, no querían que alguien más se les acercara pidiéndoles salir o diciendo que eran accesible, eso tendría muchas consecuencias, Len se hizo la nota mental que si llegara a haber una segunda vez fuese a un lugar con menos gente.

En el receso Amatsuki salió como bala hacia el asiento más cercano de los rubios, estos se incomodaron un poco pero lo dejaron ser, sacaron fruta de un trastecito y el castaño su desayuno, este terminó rápido y guardo sus cosas en su mochila, los gemelos comían muy despacio y Amatsuki ya no soportaba más, parecía un perrito que no había sabido de sus dueños en una semana.

-¿Y bien? Que les pareció el fin de semana, no nos dio mucho tiempo de hablar y despedirnos así que…

-Con calma Amatsuki. – Se apresuró a decir Rin.

-Claro, claro.

-Nos la pasamos muy bien, gracias, aun que, para la próxima no nos lleves a un lugar tan lleno de gente. – Len se metió un pedacito de mandarina que le había robado a Rin, a Amatsuki se le dibujo una sonrisa gigantesca en la cara. - ¿Qué? ¿Por qué sonríes tanto?

-Dijiste la próxima vez.

-Sí.

-¿Eso significa que puede haber una próxima vez?

-Mientras nuestros padres estén de acuerdo, pero nos tienes que avisar con anticipación. – Le dijo Rin mientras le robaba manzana a Len, este frunció el ceño y Rin le sonrió.

-Claro, claro. – Volvió a decir Amatsuki.

- Por cierto, ¿tocaran diferentes piezas en el CPIMI?

-¿Cómo?

-No permitirán dúos.

-Pero si cuando uno toca cada instrumento, pero eso lo veremos después, mientras estamos practicando velocidad. – Rin intentó agarrar otro pedazo de manzana del traste de Len pero este le apartó el traste. Tomó su bote con jugo y empezó a sorber por poquitos.

-Oh, claro, claro.

-¿Puedes dejar de decir "claro, claro"? Me da ganas de golpearte. – Le amenazó Rin.

-¡Rin! – Le reprimió Len.

-Cla… Lo dejaré de hacer.

Entró el profesor, Rin le robó lo que le sobraba de fruta a Len, se la comió rápidamente y después guardo el pequeño traste en su mochila.

Al llegar a su casa, los gemelos se cambiaron a su ropa de estudio que consistía en camisetas sin manga junto con unos shorts y bajaron al cuarto de música, sus padres les habían dejado el repertorio encima del piano de cola, Rin se sentó y observó detenidamente el repertorio, eran canciones comunes, otro concurso sin desafíos para ellos, en su vida habían tocado al menos dos veces en concursos cada canción, Rin siguió hojeando y encontró una sección llamada Concursantes Especiales y Audiciones. Ahí estaban sus nombres, de ambos gemelos, ¿desde cuándo estaban en una sección diferente a los demás concursantes, o era por las audiciones para entrar a la susodicha escuela en Inglaterra? Siguió leyendo, los acababan de pasar a concursantes especiales por tener más altura y también compartían con las Audiciones con otros aspirantes, pianistas y violinistas que en su vida habían escuchado, observó la pieza que les habían asignado.

-Mozart.

-¿En serio? – Len volteó a ver a su hermana, dejando de lado el arco y la brea.

- Sí… nada imposible, ahora hay que buscar las partituras. Yo lo hago, mientras calienta.

-Claro.

Rin fue en busca de las partituras asignadas, abrió un closet lleno de carpetas negras y libros del mismo color y uno que otro blanco, cuando encontró las partituras para pino buscó las de violín, las cuales estaban en otro closet, estaban en el mismo orden así que se le hizo más fácil encontrarlas, dejo las de violín en un atril y las del piano en este.

-¿Mamá te dijo quien tocaría el piano? – Le dijo Rin a su hermano.

-No Rin, he hablado con ella tanto como tú lo has hecho. Si tú no lo recuerdas menos yo.

-Existen los mensajes. – Contestó Rin exasperada.

Rin le llamó a Luka, esta vino en seguida con una jarra de agua fría y dos vasos, los dejó en una mesita que quedaba cerca. Se detuvo un momento y tanteo en la bolsa del vestido que llevaba, se lo entregó a Rin sin decir palabra, Rin le devolvió un gracias y esta se paró para ver si había escuchado bien, Rin Kagamine dando las gracias, imposible, cuando se volteó Rin solo la miró un poco de reojo, Luka asintió y se retiro tan rápido como llegó.

-Len, mamá dice que nosotros elijamos.

-¿Soy yo? O mamá ha estado muy accesible últimamente.

-No eres tu Len, estoy empezando a sospechar que algo va mal, pero mejor aprovechemos, no hay nada que no tenga solución.

-Tienes razón.

-Siempre la tengo querido hermano.

-Bien, ahora, ¿Quién tocara el piano?

-Yo quiero el violín. – Len hizo una mueca y se sentó frente al piano.

Rin agarró el arco y empezó a calentar un poco, después de analizar un poco la partitura, Rin se lava las manos para quitarse los restos de brea y se pone en posición.

Después de unas cuantas horas encerradas ahí se disponen a descansar, Rin agarró su vaso vacio con una mano y agarró la jarra con la otra, se sirvió agua y tomó como si no hubiese un mañana, era la tercera jarra que se acababan entre los dos.

-Debimos encender el aire acondicionado desde el principio. – Se lamentó Len.

-Muy tarde, tendríamos que volver a afinar si lo encendemos ahora.

-Lo sé, pero estoy todo sudado y el teclado está lleno de sudor. – Rin le lanzó un trapito a la cara, y una toalla la cual cayó encima del teclado.

Len se secó el sudor de su cuerpo con la toalla y una vez seco con el trapito pequeño limpio las teclas, Rin se desparramó sobre una silla mientras se soplaba adentro de la blusa, un gesto muy poco femenino, Rin se incorporó y se amarró el cabello en una coleta alta.

-Eso de soplarse es un gesto muy poco femenino hermanita. – Len se jugaba la camiseta para darse aire.

-Justo ahora eso me importa poco.

-Así te pareces a mi Rin.

-O tú te pareces a mí.

-Buen punto.

Rin se paró y se vio en el espejo que ocupaba toda la pared de enfrente, al menos unos quince metros. Se miraba idéntica a Len cuando no se pone gel de cabello y anda con unas horquillas de ella para hacerse el fleco hacia atrás, justo como estaba ella, volteó a ver a su gemelo y justo era lo que estaba haciendo, Len tenía unas horquillas prensadas en su boca, Rin rió y se volvió a ver en el espejo, pálida por tanto esfuerzo, delgada como un palo, las costillas se le miraban debido a que la camiseta se le pegaba a la piel por el sudor, escuchó que Len se levantó pero no hizo caso, Rin se centró en sus clavículas, la izquierda tenía una pequeña cicatriz blanca por culpa del violín, Len tenía la misma cicatriz pero más grande, los moretones de los brazos ya no tenían rastro en sus brazos, miró sus piernas, tenía algunas cicatrices viejas a punto de desaparecer por completo, cuando volvió a ver su rostro miró a Len detrás de ella, estaba más alto, de tres a cinco centímetros más que ella, la estaba viendo a los ojos a través del espejo, Rin le sonrió levemente y Len le devolvió la sonrisa, gemelos idénticos, Len le puso sus brazos en los hombros dejándolos caer por el pecho de Rin, la misma piel pálida, los mismos grandes ojos azules, la misma sonrisa, la misma historia, a Rin se le borró la sonrisa y Len la abrazó en la misma posición en la que estaban, Rin agarró los brazos de Len con sus huesudas manos y quiso voltearlo a ver pero se contuvo, Len le besó la cabeza lentamente, Rin se volteó hacia Len y le miro a los ojos.

-No quiero que nos separen.

-No lo harán, te prometo que…

-Len, no me prometas nada que no me vayas a cumplir.

-Te prometo que siempre estaremos juntos, tal vez no físicamente pero si en corazón y en mente, no sé como rayos vamos a hacerlo, pero nos las arreglaremos para vernos cuando estemos en Inglaterra.

-Lo has prometido.

-Lo he hecho. – Len se le acercó a Rin hasta quedar a dos centímetros de su rostro. – Lo he hecho. – Len le besa la mejilla a Rin y vuelve al piano. – Deberíamos seguir.

-Deberíamos.

-Rin. – Le reprochó Len.

-De acuerdo.

Reiniciaron las prácticas, cuando sus padres entran sin avisar a la habitación les hacen repetir varias veces, las melodías iban bien, pero hasta ese momento ninguno de los dos se había preocupado por posturas, si Len se encorvaba mucho volvían a repetir, si Rin perdía el equilibrio volvían a repetir, si alguno de los dos quitaba la mirada de su instrumento, volvían a repetir, por detalles mínimos volvían a repetir y cabe decir que la obra constaba de nueve minutos. Debido al cansancio el tempo se iba haciendo lento y a veces Len no podía seguir el ritmo de Rin o viceversa, estaban muy cansados, la escuela les costaba mucha energía pero al parecer a sus padres no les importaba, no entendían que no tendrían la misma resistencia de cuando no iban al instituto.

-Se están desfasando mucho, ¿a caso no quieren ir a Inglaterra? Miren nada más, están todos sudados y cansados, León, lo acepto un poco de tu hermana que esta parada, ¿pero de ti? Eres un hombre ¿no? Aguanta, estas sentado, no tienes por qué estar tan cansado, y esa postura, derecho siempre, Rin, gastas energía haciendo movimientos exagerados con el arco, no muevas tus pies o perderás el equilibrio, una vez más.

-Mamá esta…

-Una vez más dije.

Los gemelos empezaron de nuevo tratando de ir a la par y estar en buenas posiciones. Lilian estaba entre los dos, observándolos, con la palma de la mano le dio un manotazo a la espalda baja de Len debido a que se estaba encorvando, y con ambas manos en los hombros por que se estaba tensando, rodeo a Rin y la observó a los ojos, esta no pudo evitar voltear a verla e instantáneamente volvió la mirada.

-De nuevo.

Los gemelos se estiraron un poco y al mismo tiempo voltearon a ver la jarra de agua, su padre tenía tiempo que se había retirado, su madre era la que se fijaba en los detalles, su padre se concentraba más en la melodía, pero después de la decima ves que repitieron se dio cuenta de que esa parte estaba bien así que decidió no perder el tiempo y se fue, después de eso repitieron al menos treinta veces más, en la última Len se estaba muriendo de sueño y al cabecear dejó caer la mano y se escucho un estruendo, su madre se dirigió hacia él, miró a Rin que volteo a verle, Len le vio los ojos cansados, soltó el arco y se llevó una mano a la cabeza, busco donde recargarse pero no encontraba donde, Len se levanto rápidamente y casi empujando a su madre logró alcanzar a Rin antes de que cayera al suelo, intentó despertarla dándole pequeños golpes en la mejilla, no funcionaba, está ardiendo y cuando puso su mano en la frente de Rin sintió como su madre jalaba de él, volteo a verla rápidamente lo que hizo que se mareara y se desmayó.

Al despertar ambos Kagamines estaban en un lugar extraño, todo era blanco y verde, Len se sentó en la cama rápidamente para buscar a Rin pero le dio un dolor extremadamente fuerte en la cabeza, jaló su brazo para sobarse la sien pero tenía una intravenosa que no le dejaba. Vio el reloj, eran las cuatro y media de la mañana, se volvió a acostar y vio del otro lado de una cortina color verde a Rin, antes de que pudiese hablarle entró una enfermera y revisó todo estuviera en orden e hizo lo mismo con él.

-¿Y nuestros padres?

-En su casa, no tenía caso que se quedaran.

-Gracias.

-Duerman. – La enfermera se retiro y Len trató de cerrar los ojos pero Rin no le dejaba.

-Len ¿qué paso?

-Te desmayaste y creo que yo también, fue por exceso de trabajo. Deberíamos dormir.

-¿Y la escuela?

-Eso es lo de menos, hay que descansar.

-De acuerdo, descansa Len.

-Descansa Rin.

Los gemelos se despertaron a las nueve en punto, Rin tenía unos cuantos mensajes lo cual se le hizo raro, uno era de Miku, se había enterado de que se irían dentro de poco y le dijo que quería pasar un día con ella, y habían dos de un número desconocido.

Re: 000 *** **** Hrs: 7.12 a.m.

Rilliane, están bien ¿ambos? León y Tú,

No los miro por aquí, ¿no vendrán?

¿Se les hizo tarde? Puedo decirle a mí

Madre que les dejen pasar…

Atte: Sakine Amatsuki

Re: Amatsuki Hrs: 7.24 a.m.

Supongo que no es eso, espero

Que estén bien, cuídense y espero

Verlos el viernes.

Re: Rilliane Kagamine Hrs: 9.08

Amatsuki, ¿Quién quien proporcionó mi numero?

Bueno, lo importante es, ¿Por qué el viernes?

Si hoy es martes, mañana regresaremos a la

Escuela.

Re: Amatsuki Hrs: 9.20

No hay clases hasta el viernes, son días festivos,

Perdón por tardar en contestar, el profesor me

Tenía en la mira.

Re: Rilliane Kagamine Hrs: 9.22

Perdón, pero gracias por avisar, nos vemos el

Viernes.

P.D. Estamos bien.

Re: Amatsuki Hrs: 9.22

No es nada, nos vemos pues.

Re: Len Kagamine Hrs: 9.22

¿Con quién rayos hablas? Deberías

Estar descansando.

Rin bloqueó el celular y se volteo hacia su hermano.

-Con Amatsuki, no sé cómo consiguió mi numero, pero pregunto por qué no habíamos llegado y que no hay clases hasta el viernes.

-Genial, más ensayos interminables. – Len se sentó en la cama y tomo un poco de agua que tenía en el buró.

-¿No les remorderá la conciencia?

-Lo dudo mucho. – Len empezó a moverse por toda la cama. – Joder, no soporto tener esta cosa en mi mano.

-Len, tranquilo.

-Sabes cuánto odio los hospitales, me desesperan.

-Lo sé, a mí tampoco me gustan pero aquí estamos.

-Quiero estar en mi casa, tranquilo, sin tener que estar todo el día en cama, es frustrante.

-Por eso mismo estas aquí, tú mismo lo has dicho, debemos descansar, si estuviéramos en casa no descansaríamos, estaríamos tocando o en la computadora.

Len se volvió a acostar y quedó boca arriba. Se puso las manos en la cabeza y empezó a cantar. – "También nevaba el día que nos conocimos" – Len esperó a que Rin continuara la canción, una canción que les habían enseñado de pequeños, la leyenda de una grulla y un campesino. Ambos adoraban esa canción, Rin suspiró y el rubio sonrió levemente.

-"Murmuraste con una sonrisa, y escondo mi cara sonrojada hacia el hogar, a la sombra de tu amplia manga" – Len cerró los ojos al escuchar la voz de su hermana, normalmente solo cantaban para ellos mismos, pero en momentos como esos eran cuando más hermosa sonaba la voz de Rin. – Con un soplo de alegría, canté por la llegada de la primavera junto al cantar de las aves.

-"Tu voz es hermosa" – Continuo Len.

-"Me dijiste y tan solo eso, tan solo esas palabras, me hicieron tan feliz" – Len empezó a cantar junto a su hermana.

-"Si alguna vez dejara de tener esta hermosa voz ¿Me seguirías queriendo?" "Por supuesto" "dijiste sonriendo gentilmente mientras tu mano, tan grande, acariciaba mi mejilla."


Holiwis, espero que les haya gustado, no me dio la imaginación para más pero pronto subiré el siguiente capitulo, pues no los aburriré con historias de mi vida por que se perfectamente que no les interesa ni una papa, gracias por leer y nos vemos pronto :D

Vocal02Elen: Te respondí por mensaje privado pero igual gracias por tu hermoso Review :) Se le quiere 3

(: Dejen reviews, son gratis y se regalan capítulos lo más pronto posible, además le regalan inspiración y emoción a la escritora. :)

Se despide

Tamikafly

Besos :*