Disclaimer: Dragon Ball, y todas su sagas, no me pertenecen, así como tampoco sus personajes, que son obra de Akira Toriyama. Esta historia simplemente está creada para brindar entretenimiento a sus lectores :)~

Símbolos: los diálogos con guión "-", Pensamientos en Itálica, y alguna que ortra aclaración de entonación (que sabrán interpretar) que van con diferentes signos, dependiendo de la situación, ejemplo "comillas", etc. Notas de autora durante la historia "[]". Eso es todo :) ojalá les guste.


Un mal sueño.

La nieve no dejaba de caer. A veces parecía que iba a ceder, pero repentinamente caía más y más. La frustración había llegado al fin a Pan. Cada vez era peor...

Lo vivído la noche anterior parecía haber sido la confirmación que su terquedad necesitaba. Jamás iba a aceptar que se encontraba sola. Seguro era un sueño, una muy vivída pesadilla. Estaba muy convencida. En cualquier momento estaría por despertar, y se prepararía para salir a entrenar, o para ir a visitar a su amiga a su casa.

Esa casa donde ahora estaba, atrás del ventanal, observando con mirada notoriamente ausente cómo caía la muerte poco a poco, lentamente. Desde su posición logró ver otra persona en el patio. Parecía triste. Parecía distante.

Se conmovió ante tal sentimiento, tan sufrido, y no tuvo que pensarlo, simplemente se acerco buscando acortar la distacia que la separaba de aquella niña que veía desde dentro. Se detuvo y extendió su brazo derecho buscando acariciarla, calmarla. Pero el vidrio se lo impidió, y todo se empañó repentinamente. Deseaba llegar a ella, ycalmar su pesar. Y ahí lo vio: la niña no estaba triste, al contrario. Le sonreía radiantemente, con sinceridad y mucha calma. Era muy feliz, y se notaba. Sus dedos se enfriaron con el ininterrupido contacto con el vidrio, y sus ojos desbordaron lágrimas silenciosas, pero no por eso menos dolorosas. Los cerró, en un intento de volver a la realidad, a la pesadilla incesante y tortuosa en la que su vida se había negó permitirse la distracción. Hoy debería estar más atenta que nunca. Realmente necesitaba tener un dejo de optimismo, por más mínimo que sea. Aunque ella ya sabía la respuesta, no encontrarían nada.

Si no fuese por la búsqueda de alimentos, realizar esta salida era totalmente inutil e innecesario, de más estaba decir que nadie, más que ellos tres habían sobrevivido. Pero él estaba esperanzado. Necesitaba salir a buscar respuestas, aunque muy posiblemente jamás las encontraría hoy. Pero de todos modos estaba dispuesto a no perder el optimismo que sentía después de haber comprendido algunas cosas. Básicas, pero no menos importantes. No debía abandonar la lucha, era algo totalmente imposible de sopesar. Y tenía muchos deseos de venganza, si debía ser sincero. Y esa sensación de peligro ante este nuevo enigma, mezclado con el poder, con su propio poder, el que se permitió dejar fluir durante los incansables entrenamientos. Se sentía preparado para atacar, y la confianza no le faltaba.

Pero cuando la miraba, perdía las pocas razones para seguir. Estaba destrozada. Él lo sabía, pero ayer, se termino de convencer de que realmente lo estaba.

FlashBack

Entró a su cuarto, y al ver su cama sentía como si lo estuviera llamando, reclamando que descanse. Necesitaba recargar energías, todo había pasado demasiado rápido y no se había dado ese lujo. Se cepilló los dientes, y se sentó en el borde de la cama, apoyando sus codos en sus piernas. Esto va a ser difícil, lo sé, se cae de maduro. Y se quedó en silencio, meditando por todo lo que había pasado. Dejó entrar a la tristeza en su pecho, otra vez. Había perdido todo, y nada podía hacer para solucionarlo, más de lo que ya hacía. Su familia ya no existía... ¿Cómo pasó todo? ¿por qué ellos y no él? No tenía respuestas, pero le sobraban preguntas. Se alarmó, y dejó de pensar cuando sintió repentinamente el ki de Pan totalmente inestable. No lo pensó, salió disparado hacia donde ella se encontraba. Y se topó con esa puerta. Realmente, no quería entrar. Hacerlo significaría muchas cosas... Pero no podía quedarse parado, estático como lo estaba. Podía sentir el ki de Pan tan descontrolado como hacía instantes, pero mucho más débil. Y entró.

-¡PAN! ¡¿Pan qué sucede?- Estaba acurrucada en el piso, llorando desesperadamente. -Pan, ¡por favor! ¡Pan!

La muchacha estaba totalmente ausente y perdida en sus pensamientos, en sus pesadillas, demasiado como para escucharlo.

-¿Pan? - Por Dendé, ¿qué hago?- ¡Pan, escúchame!

Pan había entrado en un ataque de pánico. Se le dificultaba muchísimo respirar con normalidad, y Trunks notaba que entre sus altibajos de ki, cada vez disminuía más de poder.

-¡Pan! ¡Cálmate!

Totalmente decidido, dejó de sarandearla en el piso, e intentó sentarla en el borde de la cama de su hermana. Una vez sentada allí, se ocupó de calmarla, arrodillado frente a ella.

-Escúchame Pan, trata de abrir los ojos. ¿Me escuchas?- Pan le hizo caso, y los abrió débilmente- Muy bien- le sonrió. No podía respirar, y las lágrimas ya le caían por inercia, y poco podía hacer para que cesara.- Concéntrate en lo que voy a decirte- asintió- Debes respirar pausadamente, así- e imitó la forma de la inalación y exalación que debía hacer, para que ella lo imitara.

-No puedo- le respondió de forma casi inaudible.

-Claro que sí. Vamos, respira- Y otra vez él comenzó a mostrarle cómo debía hacerlo.

Tomó varios segundos para que Pan pudiera a penas hacer una inalación minimamente bien.

-Relájate, está todo bien ¿si?- La alentaba Trunks, y ella poco a poco se calmaba. Así estuvo varios minutos, hasta que por fin logró calmarse, y alejar el miedo aunque sea por un rato de su mente. Se quedó dormida, y Trunks la llevó hasta el que ahora era su cuarto, y la acostó en su cama.

-No me asustes más, Pan- Dijo antes de cerrar la puerta, para dirigirse a su dormitorio.

Fin del Flashback

Sé que ésta no va a ser la última vez. Espero que no vaya más lejos, tengo que hacer lo posible por evitarlo.

Trunks se acercó a Pan, y le extendió el traje espacial

-En un rato salimos- Pan secó rápidamente sus lágrimas, y agarró el traje.

-Está bien.- Trunks posó una mano sobre el rostro de su amiga, acariciandola con cariño.

-Nada malo va a volver a pasar. Ahora hay que seguir, para terminar con el que inició todo. Debes ser fuerte, Pan.

-Eso espero- Suspiró y bajó la mirada al piso.

-Yo sé que puedes. Tú eres Son Pan, no eres cualquiera.- le dijo sonriéndole.

Pan sonrió ante esto, y se alejó dispuesta a ponerse el traje. Entró en el baño, se cambió, y antes de ponerse el casco, se miró al espejo, recordando las palabras que su amigo le había dicho hacía a penas unos minutos. Soy Son Pan, la nieta del mejor guerrero del mundo. No puedo flaquear, él no me lo enseñó. Así que no debo saber lo que se siente. Se sonrió con altanería, que le duró muy poco. Suspiró derrotada. A quién quiero engañar... Jamás volveré a ser Son Pan, sólo soy... Pan. A secas.

Tras meditar unos pocos minutos más, se puso el traje espacial, y salió para encontrarse con Trunks en la puerta de donde saldrían en unos minutos, que estaba acariciando a Blue.

-¿Lista?- preguntó amablemente. Pan se acercó a ellos y acarició a Blue.

-Sí.

Acto seguido, Trunks se colocó el casco, Pan lo imitó y procedieron a abrir el cierre de la pelota inflable. Una vez dentro ambos, lo cerraron. Abrieron el otro cierre que daba directo a la puerta de la mansión Brief, y cuando ésta última fue abierta, salieron.

El ambiente no había cambiado mucho. Tampoco habían pasado tantos días. Todo estaba destruído, y no se veían signos de vida más que los de ambos muchachos. La situación no era de las mejores y las más alentadoras, de hecho, tampoco esperaban encontrarse con otra vista. Trunks emprendió el vuelo, y junto a Pan, recorrieron las capitales, y el esquema era siempre igual: la muerte acechaba con toda su furia a lo largo y a lo ancho del territorio. Los bosques frondozos ya no eran tales, sólo quedaban los troncos de los árboles con sus hojas achicharradas. El verde no era verde, era marrón, era color ceniza, recubierto por la muerte blanca que abarcaba cada rincón del planeta. Habían decidido iniciar la búsqueda sin separarse, por si sucedía algo fuera de lo planeado... y eso incluía una crisis por parte de Pan.

-Es impresionante- Comentó Trunks, quien había aterrizado para mirar más de cerca el bosque destruído- Pareciera como si hubieran quemado todo.

Pan aterrizó, y miró a su alrededor. Reconoció dónde estaban inmediatamente, pues al mirar a su izquierda vio el lago que quedaba cerca de donde solía entrenar de pequeña con su abuelito. Se acercó al lago, y vio una cantidad impresionante de peces muertos, flotando en el agua. Hacía mucho frío. Llovían recuerdos en su mente ni bien cerró los ojos, para verlos más vívidos. ¡Nunca le había hecho tan bien recordar aquellos tiempos! Algo realmente inexplicable. Si bien haber perdido a su abuelo la había marcado mucho, y había sido un proceso silenciosamente difícil de aprender a sobrellevar y vivir con ello, jamás había sentido tanta tranquilidad al recordarlo. Después de todo, él era su inspiración y sentía que siempre estaba a su lado en los momentos más importantes de su vida. Y este sin dudas, era uno de ellos. Sonrió ante ese pensamiento, no estaba sola del todo. Trunks, quien asumió que ya nada debían hacer allí, incitó a que Pan lo siguiera. Debían encontrar algún sobreviviente en caso de que existiera alguien más aparte de ellos.

Emprendieron el vuelo nuevamente, y llegaron a una de las zonas más pobladas históricamente. Recorrieron las calles, vieron escenarios desastrozos, espectáculos dignos de una gran obra de terror, cosas inexplicablemente terroríficas. Gente colgando de las ventanas que recién abrían, o quizás se asomaban, y allí encontraban su final. Gente tapada por esa nieve. Gente muerta, por todos lados, ningún sobreviviente.
Llegaron a una tienda donde consiguieron alimentos no perecederos en demasía, algo que realemte los favorecía. Los guardaron en una cápsula inventada por Trunks que era capaz de neutralizar los restos de nieve que podrían llegar a tener en el envase, en el momento en que fueran guardados allí dentro.

Siguieron el recorrido de vuelta a casa, ya no tenían más nada que hacer, si contar con que el frío aumentaba rápidamente, mucho más de lo normal.
Al llegar, entraron, en la pelota gigante inflable dejaron los trajes, tomando la precaucion de que no entrara ningún resto de nieve al hogar. Una vez dentro, cerraron bien la pelota.

-Seguimos aquí en vano.- Dice Pan luego de un largo rato de silencio. Ambos guerreros tenían miles de debates internos que arremetían contra la integridad que debían tener en ese momento. Trunks, por su parte, no le contestó a su amiga. Quizás porque pensaba lo mismo, o no le interesaba contestarle, simplemente.


Pan se fué a su cuarto, había sido un día extremadamente raro y extenuante, ni si quiera tenía apetito. Más pesaba en su alma atormentada la imagen de un planeta tierra por el que alguna vez su abuelito logró conservar, notoriamente deteriorado, y abiótico. Su mente vagaba por ideas innumerables; pero una resonaba más en su interior: ya no hay un futuro por el que luchar. Sí, antes contábamos con la ayuda de las esferas... pero ahora ni eso tenían. Ni si quiera había un Dios que velara por la Tierra, Kamisama habría sufrído el mismo destino que el de su gente, sin excepción. Solos en un mundo deshabitado. Y lo peor, era que Trunks, ilusamente, contaba con alguna esperanza que los salvara en el último minuto.

No así Pan, quien creía fervientemente que el fin estaba dándoles la mano, invitándolos a unirse a él. Soy una molestia, la piedra del zapato. Él cree en cuentos de hadas, los que terminan con final feliz. Que iluso. Ya llegará el momento donde lo entienda. Si la situación fuera diferente... si tan solo mi abuelito estuviera aquí en mi reemplazo, seguro que habría salida alguna. Pero no, no la hay, ni si quiera aunque así fuera. Está todo perdido, como yo, que sigo perdiendo mi tiempo en este mundo, sufriendo por lo que tuve y ya no tengo, y que lo necesito como nunca lo imaginé. Algún día atrás, en otras circunstancias, seguro sería la Pan que siempre está dispuesta a pelear hasta al final. Pero yo... No soy Pan. Pan murió aquel día en que la Tierra dejó de existir como tal, en que la Tierra dejó de girar, para pasar a ser un infierno muy distinto del paraíso que siempre pensé que era.
Escribía sentada en el escritorio del cuarto de su mejor amiga. A veces sentía que escribiendo lo que sentía le servía como método de catarsis, una forma de expresarse sin necesidad de contárcelo explícitamente a alguien más. Y ahora valla que era necesario.
Decidió que ya era momento de finalizar el día, era mejor entrar al mundo de los sueños, que quedarse en la dura realidad.

La semana transcurrió igual, monotona, rutinaria, y agobiante. Los minutos parecían horas, las horas, días, los días meses... El tiempo parecía no pasar nunca, haciendo que todo sea más difícil. De algo se podía estar seguro: cualquier oponente, era mejor que tener que luchar contra los sentimientos. ¿Qué necesidad había de seguir buscando sobrevivientes? Si no habían aparecido ya, no iban a aparecer como por arte de magia. Pero, ¿por qué negarse a seguir haciéndolo? Suele pasar que lo que más buscamos, es lo que más tardamos en encontrar, por alguna de esas conspiraciones del universo. Mas nada podía hacerse, otras herramientas no existían de momento.

Sus pies actuaban por motu propio, con pasos seguros y ligeros. Su mente, profundamente en blanco. Su vista no captaba lo que veía, más bien, interpretaba su mente un lugar amplio, sin paredes, vacío, iluminado... Sentía estar dando pasos al costado, sin realmente percatarse de ello,caminando durante horas. La realidad era que habia salido del dormitorio, y recorrió el pasillo que la conducía a la cocina de la mansión que en este último tiempo había habitado. Su mirada ausente, reflejaba lo que por ese momento atravesaba su mente. Estar en otro lugar, lejos, un lugar donde se sentía segura, y principalmente, tranquila.

Abrió un cajón, y su mano fue directamente a lo que estaba buscando. La decisión ya estaba tomada.
Trunks salió del baño luego de terminar de ducharse, y fue al dormitorio de Pan a buscarla, su vida ahora se habia convertido en el encierro en todo sentido, a pesar de que él intentara que así no fuera, pero no lograba conseguirlo.

-Pan- tocó la puerta llamando a su amiga. Tras esperar y no recibir respuesta alguna, abrió la puerta para compobar que nada le esté pasando, viniendo de ella ya nada podía darse por sentado.
Extrañamente, no se encontraba en el cuarto. Con un mal presentimiento, salió de allí para ir en su búsqueda, pues tener que ocultar el ki era una buena estrategia para resguardarse de posibles enemigos, pero no era buena idea tratándose de Pan. Revisó en todos los cuartos que encontraba a su paso, en ninguno la encontró. Se estaba preocupando. Su paso lo llevó hacia la sala principal, donde no encontró a Pan, no hasta girar la cabeza y verla en la cocina. Esto le generó alivio, pero no le duró mucho. Percibió la mirada ausente de la muchacha, y la automaticidad con la que se disponía a abrir el cajon de los cubiertos, pues algo no encajabacon tal escena.

Se apresuró en sujetar con fuerza el mango de la cuchilla que había elegido por sobre las demás, y sin pensarlo dos veces, alejó prudentemente esa misma mano de su pecho, y con todo el envión que pudo tomar, para por fin dar la estocada final.


N/A:

Canción del capítulo: A bad dream, de Keane (Bastante adaptable con el capi (: ).

Mis sinceras disculpas por haber tardado TANTO tiempo en subir el capítulo...
La historia la tengo planteada por momentos que sé que son seguros que van a pasar, pero para llegar a esos momentos, necesito conectar situaciones, ideas, y miles de cosas más que se me resulta algo un poco complicado cuando no hay mucha inspiración.
Quiero que sepan que por más que me cueste lo que me cueste (? voy a terminar esta historia (aunque me lleve años, y sea una vieja de ochenta años que todavía escribe historias de DBZ, y mis nietos crean que estoy completamente loca. Quédense tranquilas, lo estoy). Me lo propuse como una meta, así que no va a ser una de las tantas historias sin terminar (:

Con respecto al capítulo... No es de los mejores, más bien de los peorcitos, pero les cuento que, quizás muy pronto, la historia va a tener más ritmo, al menos hay dos ejes que van a aparecer seeeeguro seguro, dos ejes muy pero muy importantes para la historia.
Sepan que las quiero (: que les agradezco que estén del otro lado de la pantalla (y por qué no del mundo) leyendo las locuras que se me ocurren, y por haber leído hasta acá.

Recuerden que de NADA sirve estancarse con pensamientos negativos; la vida es dura, pero si estamos acá como muchos otros, es porque PODEMOS con la partecita difícil y fea de la vida. Un poco por esto es que decidí escribir esta historia.

Muchísima suerte!

Afrodita19~