Prospecto de novia
Capitulo 4
- ¡ya me voy!- gritó alegremente. Shaoran, Eriol y Yamasaki la miraron atentamente, era el quinto día de la semana que se marchaba con esa tipica sonrisa. No solo eso, ademas la chica llegaba tarde, todos los días. ¿dónde iba?, ¿qué hacia? Y sobre todo ¿a quién veía?, esas eran algunas preguntas que rondaban en los clow.
Era cierto que la querian lejos, pero no esperaban tal indiferencia hacia su actitud.
- me cance, voy a seguirla- dijo determinadamente Yamasaki.
-tu no vas a ningun lado- reclamó Eriol sentandolo a la fuerza como siempre.
-pero, pero, pero... Se va- intenta dar una excusa simple. Shaoran rodea los ojos.
-me voy Yukito, nos vemos a la hora de cenar- escuchan a la castaña decir. Yukito viene de hacer las compras matutinas y la despide desde la puerta.
-por lo menos sigue respetando la hora de cenar- aparece Yue en la sala. Yukito ve a sus cuatro hermanos reunidos.
-¿qué?- dice con una sonrisa al encontrar todas las miras sobre él.
-¿tu sabes?-le señala Yamasaki y se acerca de manera acusadora.
-¿qué cosa?- se hace el desentendido.
- no te hagas.- dice seriamente. Sin embargo Yukito lo ignora y pasa por su lado.
-¡hoy cenaremos pasta!- dice sonriendo y se marcha a la cocina.
-¿dijo cenar?- pregunta incredulo Shaoran- pero si ni siquiera hemos desayunado - recalca.
Las horas pasan lentamente para algunos, para otros no tan rapidamente como quisieran, pero para él, el tiempo pasa volando. Aun no termina de hacer la cena y faltan poco menos de una hroa que Sakura llegara.
Observa a sus hermanos, Eriol no ha salido de la sala de musica desde que ella se fue, Yue trata de mantener su atención en programas de televisión , pero evidentemente el continuo cambio de estación le dice que no lo ha logrado, por otra parte, Yamasaki tambien se encuentra en la sala, escribiendo y borrando una y otra vez, ¿Shaoran?, el castaño ha permanecido durmiendo, o casi durmiendo, durante todo este tiempo, es visible su incomodidad al estar en el sofa, varias veces le a sugerido ir a su cuarto pero se niega, aparentemente tiene la necesidad de estar muy cerca del teléfono, siendo el primero en contestar , hasta ahora, las continuas llamadas de la empresa.
Suspira-al fin he terminado- se quita el mandil, lo deja de lado y camina a la sala para sentarse a descansar un rato.
-estoy en casa- su voz hace alertar a todos, en un dos por tres ya está en la sala.- Hola chicos, ¿cómo se la pasaron sin mi?- pregunta con una sonrisa mientras busca un lugar cerca se Yukito.- hola Yukito- le saluda con un beso en la mejilla. Todos los miran sorprendidos. ¿qué?, ¿cómo?, ¿dónde?, ¿cuándo?
- hola pequeña sakura, ¿tienes hambre? - ella asiente rapidamente.
- he terminado todo agilmente para poder venir, cenar y comer la deliciosa pasta que preparaste para mí- ¿para ella?, no podia ser cierto ¿o sí?. Él sonrie.
-pues que esperamos, ayudame a servir la comida. -da varios pasos hacia la cosina pero antes de entrar se detiene.-ustedes también pueden probar- les dice para molestarlos, era conciente de las reacciones que provocó con ese saludo de la castaña y de cierta manera era bastante divertido ver las caras de asombro.
Para ser sinceros jamas se esperó que ella llegara con ese saludo, le era muy difícil controlar su estado de animo cuando estaba presente e incluso cuando no se encontraba cerca, es por eso que varias veces la sorprendió despidiendose con un beso en la mejilla, al principio ella lo tomo bastante apenada, pero después la castaña lo consideró como una costumbre unica del cenizo y ahora había quedado como un saludo clave de agradecimiento entre ellos...
El fin de semana habia terminado, ese en especial habia sido bastante aburrido. Pero qué mas daba, sus días siempre habían sido totalmente normales hasta que esa castaña le tiró agua en la cara...
-Vamos, ya es hora- dijo mientras la esperaba en la puerta.
-¿quieres?- la castaña le mostró un par de chocolates. ¿acaso sabía esta chica que eran su debilidad? Tomó uno sin mostrar agrado. Ella sonrio, él la miraba de reojo mientras daba una mordida a la barra de dulce.-lo que dicen es cierto- comenta al aire.
-qué-
-nada-sigue sonriendo y se adelanta. Lanza un bufido antes de alcanzarla. Carraspea para llamar su atención.
-dime- dice tratando de aparentar desinteres. Lo mira asombrada, ¿"señor no me hables" al fin queria dialogar?
-ni lo intenes, no lo diré- insiste bromeando.
Él se detiene y frunce el seño. Ella detiene sus pasos, lo mira fijamente y lleva dos de sus dedos hacia la frente de Shaoran para deshacer el gesto.
-así está mejor.- comenta con una sonrisa. El castaño se le queda viendo sin poder decir nada. -¡oh ya es tarde!- corre de inmediato al salón dejandolo atras, al ver que este no reaccionaba regresa, lo toma de la mano y corre para alcanzar su clase. Él tan solo es consciente del acto de la castaña, aún sin poder reaccionar completamente, la sigue de cerca.
Llega el momento del receso. Mira a la castaña salir aprisa del salón, ignorar a su amiga e irse sin dar explicaciones. Shaoran lanza un bufido. Que ni se atrevieran sus hermanos a perdirle que la espiara, por que NO lo iba a hacer. La ultima vez que lo intentó habia resultado mal, la chica se molestó con él y ademas aún no recibia su coche. Se levantó de su asiento y salió a comprar algo para comer.
Edificio del tercer año.
La castaña pasó corriendo por su salón, podria reconocer esa cabellera castaña en donde fuera. Tratató de salir aprisa pero no pudo alcanzarla, siguió su camino hacia los jardines del instituto.
Ambos hermanos caminaban por los alrededores, no sabían que hacia la castaña, pero siempre que el timbre sonaba se desaparecia de inmediato. Desidieron buscarla por su cuenta, trataron de seguirla pero era bastante rapida e inevitablemente la perdian en algun momento.
Cansados de perseguirla decidieron que esta misma tarde le preguntarian, fue entonce cuando la vieron. Estaba con un chico que nunca habian visto antes. siguieron su camino, uno se acercaba por por jardines y el otro venia desde los pasillos que conectaban los salones. Tanto como Shaoran como Eriol tenían un objetivo especifico: averiguar quién era aquel sujeto. Uno con motivos personales y el otro por "familiares" o eso creía él.
De un momento a otro la chica se encontraba levantando la voz. Entrecerraron los ojos frunciendo el ceño y aumentaron su velocidad.
-¡que no! ¡No quiero ir!- dijo la castaña con gran enojo.
-anda sé que sí quieres- respondió el chico.
Ambos habian llegado y miraban la escena, uno del lado del otro, sin percatarse de su presencia.
-¡que no!-reclamó la castaña, el chico rubio extendió la mano en un intento de tocarla
- No te atrevas a tocar a mi novia-sentenciaron al mismo tiempo. La chica quedó cconsternada, su rostro se coloraba de un rojo tenue. Por su parte los chicos se miraron sorprendidos y retiraron sus miradas lejos del escenario con los brazos cruzados.
-¿pues cuantos novios tienes Sakura?-pregunta kero aun confundido por lo sucedido.
La chica mueve las manos en un intento de negar lo dicho anteriormente.
-no, ellos no. O sea son mis primos. Eriol y Shaoran Clow- presentó a cada uno.
-oh bueno, yo soy Kerberos de la academia de enfrente, soy mejor amigo de Sakura, ahora si me disculpan- el rubio toma la mano de la chica y la jala hacia él, pero ante este movimiento, los dos hermanos detiene a la chica sujetandola del brazo. Al verse con la misma reacción la sueltan de inmediato.
-¿por qué tiene que irse contigo?-pregunta Eriol.
-amm... Conozco a sakura desde antes que ustedes, no voy a hacerle daño si es lo que les preocupa, pero con todo respecto. No les interesa.-dice con un poco de molestia y se la lleva.
La tarde habia alcanzado a la escuela, los continuos proyectos finales no se hicieron esperar, estaban tan saturados que sus tardes habian pasado a ser parte de su horario estudiantil.
Sakura salió de biblioteca, revisó la hora dos veces en su celular, por más que intentara no llegaría justo a tiempo.
-¡hey sakura!, ¿te vas a casa?- escucha una voz que reconoce.
- si Yamasaki, espera en un momento estaré ahí.- dice y se apresura a llegar hasta donde se encuentra el más pequeño de los clow.- llegue, vamos-
Iban por los pasillos de la escuela, tenian que llegar rapidamente al auto e ir a casa. Yukito planeba dar una cena. Todos se habian ido ya, sólo ella y Yamasaki habian quedado.
La chica caminaba con gran velocidad.
-espera Sakura, ¿podemos ir un poco más lento?- preguntó aun tratando de alcanzarla. Ella reaccionó y giró a su derecha para buscarlo, al no verlo semi giró a la izquierda y lo encontró respirando acompasadamente tratando de seguirle el paso. Bajó aun más su velocidad.
-siempre te busco a mi derecha y no estás, ¿es acaso que quieres ser mi brazo izquierdo y no mi derecho?-hace una cara triste, como si fuera un reclamo. él le sonríe y baja un poco la mirada por el comentario de la castaña.
-o tal vez quiero que seas tu mi mano derecha y es por eso siempre estoy a tu izquierda- ella abre los ojos mientras él camina un poco adelante. Fue sorprendida por ese comentario tierno de parte de él, no esperaba que reaccionará así, pudo esperar un abrazo, una sonrisa pero no esa frase, ¿se había vuelto más serio y ella no lo había notado?. Sacudió la cabeza y lo siguió.
-habrá que darnos prisa.- sonrió al alcanzarlo del lado izquierdo.
Subió las escaleras. "¿por qué él tenia que ir a buscarla para cenar?," se preguntaba mientras daba cada paso. la chica no tenia hambre, porque si lo tuviera estuviera a bajo buscando comida.
Caminó por el pasillo que conducia al cuarto de la castaña, estaba listo para golpear la puerta pero se fijó que estaba entre abierta, se asomó al oir voces en el interior, de frente vio a la chica sentada en su escritorio. Hablaba con alguien por videocamara, estaba apunto de interrumpir cuando escuchó:
-me siento comoda viviendo con ellos, aunque aveces me siento sola, ellos casi nunca están en casa, los veo muy poco y nunca tienen tiempo de hablar- rio la persona que estaba en la pantalla de la laptop.
- ¿y qué tal los chicos con los que estabas el otro día, los del concurso?- pregunta.
-pues... Yukito me trata muy bien, es el mejor se todos- sonríe.
-¿y qué hay del otro?-pregunta insistente kero.
-lo detesto, solo me molesta.- infla los cachetes para expresar su enojo, escucha a kero reirse.
- vaya que lo debes de odiar, hace mucho que no hacias ese tipo de gesto por alguien- hace una pausa, quiere investigar más acerca de los clow- ¿entonces te parece atractivo?- le cuestiona.
-qué, por supuesto que No.- Yue puso más atención. - él es muy desconsiderado, ademas un...- parecia que la chica iba a empezar un monologo, uno que no pensaba escuchar.
-sakura, la cena está lista.- dijo tranquilamente aparentando no haber escuchado nada.
- ok, ya voy- dijo nerviosamente . Dio la media vuelta y siguió su camino. Ahora que lo pensaba... Esa persona... era aquél chico con el que se toparon hace unos días...
Sirvieron la cena, los cinco chicos y la chica estaban sentados, listos para probar la deliciosa comida de la nana.
Yue por su parte no podia quitar esa mirada fría sobre la chica. Por supuesto que nadie se dio cuenta por la alegría que siempre había en la mesa desde que ella estaba con ellos. Aun con eso, casi al final la castaña se percató de su mirada. Al verse atrapado el peliplateado se levantó inmediatamente y se retiró de la mesa.
-Yue no seas aguafiestas, regresa a la mesa- comenta Yukito al notar el comportamiento extraño de su hermano. Él se detiene por un momento, pero continua su camino hacia la salida.
Llevaba un tiempo sentado en el sofa de la sala, no habia podido dejar de pensarselo. ¿Cómo?, ¿poco atractivo?, esa chiquilla... ¿qué clase de niña rara era?, un especimen en peligro de extinción seguro, la única en su especie que podia no considerarlo atractivo. Cambió nuevamente el canal de la televisión.
-qué te sucede. -pregunta la castaña sentandose a su lado.
-¿estás jugando?- la chica lo mira sin entender. Exhala cansado y deja de lado el control para mirarla fijamente. Rapidamente una idea grandiosa pasa por por su mente. Si ella se pusiera nerviosa con respecto a él, podria significar que simplemente lo anterior dicho fuera palabrerias, ¿verdad?.
Se acercó más a ella.
-no me habia fijado que tus ojos tiene muchos detalles, quiero verlos de cerca...- dice al momento que en un movimiento queda a tres centimetros de ella.- tienes destellos morados como los mios.- Se da cuenta que la chica parpadea pero en ningun momento se aleja, él sonríe -no debes dejar que ningún hombre se acerque a esta distanciande ti- dice en un susurro. -¿a casó no tienes miedo?-
-no- dice simplemente. Yue toma eso como un reto y se acerca un centimetro más.
-¿por qué?-
-porque eres tu, - comenta haciendo una pausa - pese que aparentar que no te agrado sé que no me harías nada malo.
-¿cómo puedes estar tan segura?- la cuestiona tratando de hacerla dudar.
-simplemente lo estoy- dice de manera firme. De prontó una cabeza se asoma por el borde del sofa y mirá a los dos chicos.
-¿de qué estamos seguros? -pregunta moviendo de un lado a otro los ojos.
Yue se recompone lentamente sin que le afectara ser descubierto por Yamasaki.
- de nada que te interese- contesta de manera cortante, se levanta y ladea la cabeza invitandolo a irse con él.
El chico de ojos razgado sin pensarlo llega hasta donde se encuentra. Yue le revuelve su cabello antes de seguir el paso. su pequeño hermano reclama y él lo ignora mientras forma una pequeña sonrisa en su rostro, sin que el primero lo notase.
-¡buen día a todos!- saluda al entrar al comedor, todos estan sentados en la mesa, opta por sentarse a lado de Shaoran para poder desayunar.
El castaño terminó y se levantó de inmediato, tomó su mochila y caminó hacia la pierta.
-¡espera!- gritó la castaña tratando de apresurarse.
Negó con la cabeza. -hoy no iré a la escuela, así que puedes terminar a gusto- diciendo esto, se marcha.
Reegresa su vista a la comida, ahora tendría que ir a la escuela sola...
-¿puedo llevarte hoy?- escucha que Eriol le habla, sonrie, está apunto de decirle sí.
-No, yo lo haré- responde de inmediato Yamasaki.
Yukito suspira, se percata que Yue está callado bebiendo su café y se le ocurre un remedio.
-Ninguno de los dos, Yue la llevará a la escuela-por la sentencia el cenizo casi escupe su bebida. Qué.
-No es justo- reclama Yamasaki.
-si lo es.- y no quiero quejas- se levanta el mayor de los clow, camina directamente a su estudio. Yue no puede decir nada, las minimas gotas de café, aún en alguna parte de si traquea, no lo dejan hablar. Cuando al fin puede recuperarse, mira su reloj, a la chica se le haria tarde si no se marchaban en este momento.
-vamos...
Suben al auto, nota que el chico mueve impaciente los dedos en el volante pero avanaza. De pronto la mira como si hubiera hecho algo malo. Solo es conciente que se acerca demasiado a ella. Trata de alejarse lo más que puede pero el asiento no se lo permite. Cuando su nerviosismo llegó al borde... La mano de Yue tomó el cinturon de seguridad. Eso era...
Tiene a la chica de lado, y pensar que su auto nuevamente se había averiado. Definitivamente tenia que compar uno nuevo. Odiaba mucho viajar en camión y la castaña lo habia practicamente empujado para que subiera a este. Con el argumento de que allí no pasaban taxis.
Flash back
- ve, creo aún puedes llegar si tomas el siguiente camión.-le dice mientras trata de revisar el auto.
-pero... ¿Y tu?.
-¿sabes qué autobus tomar para llegar a tu empresa?-Yue sonrie, con quién creía que hablaba.
- Tomaré un taxi.- dice como si fuera lo mas obvio.
-ehh... por aquí no pasan- responde de la mis manera.
-entonces llamaré a alguien para que venga por mí. -busca su celular entre su traje y no lo encuentra.- prestame tu cel- la chica asiente y aunque lo busca insistentemente no lo encuentra.
-creo que lo olvidé- dice apenada.
-vamos, yo te mostraré el camino hacia la empresa-lo jala de la mano, él la detiene.
-no, tienes que ir a clase.
-por hoy está bien faltar, pero no hay que decirle a Yukito- le dice susurando...
Fin del flash back
Afortunadamente el autobus no estaba lleno y habia lugares de sobra. Optó por sentarse lejos de la castaña. Ella al principio lo vio con una mueca de molestia, él simplemente se cruzó de brazos y miró hacia la ventana.
Todo estaba bastante tranquilo hasta que se percató que un tipo, que para variar, no parecia confiable, miraba atentamente a la chica que ahora mismo estaba durmiendo. Suspiró, esto era precisamente lo que quería evitar, se levantó y dirigió al asiento de la castaña. Le dedicó una cara poco amable al individuo y luego se sentó junto a ella. Permaneció a su lado todo el viaje, afortunadamente Sakura estaba dormida, pero no podia mantener la cabeza inmóvil. Se movía de un lado a otro, adelante y atrás. No podía creer la falta de descuido, dormirse en lugar publico era completamente inseguro, mucho más para una chica como ella.
De un momento a otro el bus frenó de golpe y la chica casi se estampa contra el asiento de enfrente. Para su suerte Yue tenía buenos reflejos y la había jalado, por desgracia, para él, había caido sobre su hombro. La miró de reojo y con un dedo la empujó del otro lado. Increible, cómo esta chica seguía durmiendo después de eso. En cuanto bajaran la regañaría por lo sucedido, su pensamiento estaba tan concentrado en planear la manera de hostigarla, que no se dio cuenta en qué momento ella volvió su cabeza en su hombro.
Giró su mirada y sin querer se quedó congelado...ella estaba demasiado cerca y no podía apartar sus ojos de la castaña, Rayos, sabía que esto no iba a parar en algo bueno, lo sabía desde el día en que la conoció...
Suspira y vuelve a salir del auto, ladea la cabeza para indicar un "vamos" a la castaña. Ella corre muy contenta hacia el asiento del copiloto. Él niega con la cabeza y señala la parte tracera del auto.
-oh, de acuerdo- hace un pequeño berrinche sin que Shaoran se de cuenta.
-ponte el cinturon de seguridad- la mira por el retrovisor.
-estoy atras no importa-dice como escusa. Gira sobre si para mirar a sakura y decirle.
-Mi auto, mis reglas, ponte el cinturon de seguridad-ella lo mira molesta y hace lo que le dice. El castaño la sigue viendo por el retrovisor sin avanzar hasta asegurarse que tuviera el cinturon de seguridad. Mientras Eriol observa atentamente desde lejos. Intersante. Deja de lado sus pensamientos y sube a su auto.
No estaba concentrado, definitivamente la musica era preciosa, pero su forma de transmitir estaba cambiada, la velocidad y la fuerza con la que tocaban dejaban denotar cierto grado de enojo. Cerca del ácme de la canción frunció en ceño y detuvo la pieza.
Semana extraña, ¿quién era ese tal kerberos?, se preguntaba una y otra vez.
Por otra parte...
Flash back.
-rum, rum- decia un niño de siete años con el cabello azul. Paseaba con su nuevo auto por el jardin. -Mira Shaoran, mi auto es muy bonito.-el pequeño ambarino de seis años se levantó y se acercó al auto de su hermano.
- ¿me darias una vuelta en tu auto, hermano?-pide el pequeño clow.
-claro, sube- Shaoran trata de subir al asiento del copiloto.
-No Shaoran, nunca debes de poner a una persona importante aquí, siempre atrás.-le explicó al castaño. Eriol se bajó del auto y fue ayudar a su hermano.-ah, y debes de ponerte el cinturon- colocó el cinturón para mostrarle cómo debia hacerlo.
-¿por qué?- pregunta Shaoran.
-la maestra dijo que cuando tenemos un accidente por reflejo tratamos de cubrirnos, eso significa exponer al del copilo, por eso siempre debes de tener encuenta eso. Ahora, ¡a pasear!- sube al auto y pisa el motor para avanzar en el pequeño coche.
Fin del flash back.
Sonríe mientras ve a la ventana.
-es increíble que aún recuerdes eso...- dice al aire.
-que bien dormí- comenta al aire antes de levantarse de la cama. Está lista para bajar a desayunar, abre la puerta y se encuentra con un pequeño ramo de flores, sus pequeños petalos eran muy coloridos, a su lado llevaban una nota que decía:
"Bom día, flor do día"
Sonríe, podria ser cualquiera de los chicos pero ella sabe bien de quién fue el detalle. Acomoda las flores en su mesa y después baja para agradecerle. Lamentablmente es el unico que no está. Pero en cuanto lo viera se lo agradeceria. Sin embargo la semana pasa sin poder verlo. Aún con eso todos los dias recibe un ramo de flores.
Dónde estará este chico. Recorre la casa hasta que al fin lo encuentra arreglando el vivero, que hasta ahora no era conciente que existia.
-Eriol...- el chico se sorprende al verla.
-sakura, me encontraste...- sonríe.
-¿lo habias planeado?-pregunta algo molesta.
-No del todo- responde él riendo. -pero queria arreglar todo esto antes de que lo vieras- dice tratando de excusarse.-ven, a qui podremos conversar- la lleva hasta unas bancas blancas que adornan el lugar.
-son muy bonitas- dice al ver las flores a su alrededor.
-lo sé, me gustan porque al igual que la musica transmiten muchas cosas- le explica serenamente.
-ohh, aproposito, quisiera agradecerte por las flores que me regalas todos los dias- el la mira sorprendido.
-¿cómo...?
- ¿supe que eras tu?- Eriol asiente- es bastante obvio, ¿no crees?-
-supongo que sí- responde el peliazul con gracia.
- ¿y cómo se llaman las flores que me regalas?-pregunta con curiosidad. Se acerca a ella y la mira atentamente.
-pensamiento multicolor, significa: piensa en mi como yo lo hago en ti.- dice suavemente. Sakura lo mira fijamente intentando buscar algun razgo de broma en su rostro, no lo encuentra y ahora está dudosa y sorprendida.
Llega a su escuela, hay un gran ajetreo, chicas por doquier saltando de felicidad.
-¡hola Sakura!- Chiharu la llama y corre a ella, evidentemente, para ese momento el castaño ya había desaparecido.
-Hola chiharu- le responde alegremente.
-¿estás lista?- pregunta con mucha energía.
- para qué, otra cosa, por qué toda la escuela está actuando raro hoy.
-¿no lo sabes?- la castaña niega. - es el día en que los chicos invitan a las chicas para el baile anual.-¿no estás emocionada?- su amiga parecenestar ensoñada con el momento,Sakura solo puede sonreir timidamente.
-mejor entremos al salón- responde Sakura. Camina hasta su asiento para acomodar sus cosas, pero se detiene al ver que en su mesa reposa unas flores rosas, gladiolas paras ser exactos. Llevan un sobre atadas a ellas, lo abre y lee su contenido:
"Me gustaría que fueras mi pareja en el baile Cerezo"
Al momento le hes arrebatado de las manos.
-ohh, alguien te ha invitado, pero... No tiene remitente, cómo sabrás quién es- chiharu empieza su monologo, la castaña sabe quien es y la tarjeta no necesita tener el nombre para hablar por si sola...
Shaoran la observa atentamente, se levanta y sale del salon...
Las cosas podrian ahora salirse de control...
Llega del trabajo, deja sus cosas en la repisa.
-he llegado- anuncia pero nadie reponde. Se quita los zapatos y va al cuarto de arriba.
La puerta de esa habitación está abierta, pasa los ojos en ella y ve una maletas.
-ah, hola papá- dice el muchacho alto que sale del baño aun con la toalla en la cabeza.
-qué se supone que es esto, ¿te vas de viaje?- pregunta su padre al notener idea de lo que sucede.
-si, iré a visitar al moustro...- su padre siente que un balde de agua fria a caido en su cuerpo, ¿y ahora qué?.
Hola.
Sí, ya sé que hace mucho no escribo esta historia(ni las otras) pero bueno, lo importante es que ya está aquí. Agradezco sus rew. En especial los ultimosbde este año, realmente me hicieron querer escribir así en esto acabo no poser responder sus comentarios, quiero decirles que me encantan leerlos, lamentablemente. Estoy limitada a escribir desde mi cel por aue mi compu murio, sí, otra vez.
Espero que les haya gustado.
Nos vemos en la proxima
Sake more.
Pd: #teamEriol, #TeamYue, #Teamshaoran*-*
