Esto es lo más bello que he escrito, aunque seguramente no le parecerá muy bonito a muchos. Capítulo escrito desde el punto de vista de mi ingeniero favorito, Igawa, y tratando de sonar lo más nerd posible.


El sistema inicia en modo de bajo consumo, en estos momentos no se puede solicitar ningún procedimiento que amerite una corriente muy alta. No hay muchas interrupciones que puedan hacer que el sistema despierte; hasta que encuentre una taza de café (que servirá como un pulso de entrada lo suficientemente importante) este sistema se limitará a respirar y caminar. La taza de café llega sin perder tiempo en saludos y reconocimientos, Naomi se ha acostumbrado a ver mi apesadumbrado rostro todas las mañanas y me sirve el café prontamente. Los sensores se encienden, el procesador empieza a despertar y enseguida revisa el estado del sistema, la casa está llena de ruido, y lo atribuyo a que muy probablemente deben estar todos en el patio tratando de vencer a Mamoru en una de esas luchas simultáneas que se han hecho tan comunes últimamente. Mamoru, también conocido como el sistema que no conoce el modo de bajo consumo, ni el modo apagado, y que está dotado con los sensores con la mejor precisión hasta ahora conocida, y con la velocidad de transmisión más alta que jamás he visto. Conózcase a este hombre también, como una variable que se ha constituido de interés para este sistema últimamente, ya que el contador que invoca la interrupción del Hermano Mayor en mí está peligrosamente llegando a su valor de activación. Cuando veo a Haruka entrar en la casa, conózcase ella como el sistema más dulce y bellamente organizado, circuitos jóvenes, nada de sulfato, y además con la capacidad electrónicamente imposible de ver el futuro, me preocupo gravemente. Todo eran risas y bromas de mi parte al principio, esposo-sama...todo parecía tan lejano en esos tiempos, aparte de una relación de protección y compañerismo, ninguno de estos dos sistemas había buscado formar un protocolo más allá de lo básico para entenderse y transmitir información. No lo vi venir, y siento que las alarmas quieren activarse para indicar que procesadores con una fecha de creación tan distantes entre sí no deberían interactuar. Estoy seguro también que la capacidad del disco duro no es el mismo para ambos sistemas, pero aún así parecen estar tan bien acoplados que duele. El resto del día mantengo la rutina de monitoreo activándose de tanto en tanto, para ver qué percibo, no hay ningún dato dejado al azar, ni ninguna acción que indique la función que se está ejecutando en el sistema sin modo de bajo consumo...Me pregunto y realmente quiero saber, los datos que arroja cuando está junto a ella, ¿por cuál función están definidos? ¿Amistad, Amor, Compañerismo?¿Cuántas variables está tomando este sistema en la función que está utilizando? Mi tercera taza de café en el día es tomada lentamente mientras observo al sistema sospechoso. Anacrónico sistema, no seré muy fuerte pero si la lastimas me encargaré de hackearte de alguna manera y acabar contigo.

-¿Qué quieres, Igawa? Llevas como cinco minutos ahí de pie mirándome. -Mi sistema no puede evitar rascarse la nuca al haber sido tan obvio.

-Estoy realizando unas mejoras en el algoritmo de los lentes, quería saber si podemos probarlas mañana.

-Ok. -Su respuesta tan comúnmente monosílaba marca el fin de nuestra conservación, es que realmente a veces se hace difícil encontrar el protocolo apropiado para comunicarme con él. Sigo caminando hacia mi centro de trabajo, y el café empieza a perder su efecto, y el sistema quiere entrar en el modo de bajo consumo mientras este día va oscureciendo.