Hola! Bueno había pensado en dejar hasta ahí el capitulo, pero gracias a un ángel (si estoy hablando de ti) decidí seguirla porque me dio inspiración suficiente como para seguir el fic, se que soy mala (muy) escritora y lo mas seguro es que ustedes digan "La verdad me importa muy poco" pero igual me gusta escribir me entretiene y ya no las aburro mas aquí les dejo el cap que es mucho más largo como les prometí en el anterior. No sé hasta cuando subiré de nuevo tal vez pueda pasar una semana o mas ya que he estado saliendo y no he tenido mucho tiempo para escribir. Espero que les guste adiós xoxo.
Aclaración. Esta historia tiene recolecciones de algunos fic's que he leído al igual que de algunas películas que he visto, mayor mente esta es una historia con un poco de la estructura del fic de DarkGred a excepción de algunas cosas que he cambiado y extendido.
Importante: En una parte he escrito exactamente igual que en el fic de DarkGred, ya que esa parte me gustaba tal y como estaba.
Disclaimer. Naruto y todos sus personajes son propiedad de Kishimoto.
Una chica caminaba tranquila por el desierto.
- Hiciste lo mejor Viall – Dijo una voz en susurro.
- Lo se – Dijo con la vista en la arena.
- Entonces no entiendo porque estas así – Le reprocho aquella persona, si es así como se le puede llamar - ¿No será que extrañas a ese marionetista engreído o sí? – Le pregunto
- Claro que no. – Contesto la chica.
...
Dos ninjas vestidos con túnicas/ batas negra, con nubes rojas, caminaban por el desierto sin rumbo alguno.
- Agg Deirada- Sempai se puede saber ¿que estamos haciendo aquí? – pregunto el enmascarado.
- Solo vamos a divertirnos un rato Tobi – Dijo el rubio, mientras metía sus manos a las bolsas de su pantalón, sacando un poco de arcilla con la cual creó una paloma.
- Creo que esto no es algo bueno – Dijo Tobi, mas para el mismo, que para Deidara.
...
La chica seguía su camino, esta no miro por donde caminaba y se tropezó.
- Soy muy torpe lo sé – dijo la chica en voz alta.
- Pero mira que tenemos aquí – Dijo un rubio
- No creo que sea buena idea – Respondió un chico con mascara
- No se quienes son, ni que quieran solo no me molesten – Dijo la marionetista con un tono fastidiado.
- oww tiene carácter la nena – Musito el rubio con una sonrisa sínica – Solo queremos divertirnos un rato.
- Pues háganlo con alguien más – Dijo Viall. Y eso fue más que suficiente para que una gran pelea se desatara.
...
El marionetista dio vuelta provocando que se callera del sillón donde dormía
- aah pero que...- Se quejo este
Se levanto mientras se restregaba los ojos tratando de despertar.
- ¡Kankuro! Que bueno que despiertas ve a decirle a Viall que el desayuno esta listo – Dijo su hermana Temari tratando de no reír por ver a su hermano tirado en el piso.
- Yo siempre todo yo – Se quejo este mientras se dirigía a su habitación donde Viall se había estado quedando.
Antes de entrar toco dos veces.
- Hey dice Temari que bajes a...- No termino de hablar porque se percato de que la chica ya no se encontraba ahí, trato de buscar algo que le perteneciera algo que le dijera que seguía ahí y solo no lograba encontrarla, pero nada ella se había ido y el motivo era totalmente desconocido para él, así que decidió avisarle a su hermana, siempre pensó desde el primer momento en que la vio que era rara, pero jamás pensó que se iría así sin más.
- ¿Dónde está Viall? – Pregunto la chica de las cuatro coletas
- Bueno yo fui a la habitación a avisarle que bajara y cuado entre no había nadie – Dijo el castaño mientras se rascaba la nuca.
- Pero como es eso, Gaara dijo que habían estado atacando a las personas y que era muy peligroso – Dijo Temari exaltada. – y si se fue ¿Cómo es que no nos dimos cuenta?
- Uff no lo sé Temari ¿Qué has hecho de desayunar? – Pregunta Kankuro, acto seguido este recibe con coscorrón de parte de su hermana – aah pero que te pasa Temari – Dice este mientras se soba la cabeza.
- ¿Cómo es que puedes pensar en comer cuando esa chica esta por ahí corriendo peligro? – Pregunta su hermana molesta
- Ella sabe cuidarse sola – Respondió el marionetista.
- ¿Qué está pasando aquí – Pregunta Gaara viéndolos a ambos.
- Es Viall, se fue y a Kankuro le preocupa que algo malo le pase – Explica Temari.
- Aaaah ¿Cómo que a mí me pre..? – No termino de hablar porque resivio otro golpe por parte de la rubia.
- Si tanto te preocupa lo que le pase porque no vas a buscarla – Dice Gaara con tono serio.
- Si Kankuro vela a buscar – Dice Temari con una sonrisa en la cara.
- Pero es que yo no... – No termina de hablar porque su hermana no interrumpe.
- No te lo estoy preguntando Kankuro, soy tu hermana mayor y tienes que obedecerme – Dijo Temari en tono superior.
- Esta bien – Dijo el marionetista resignado.
...
- Me parece que esta pelea no es del todo justa, dos contra uno, y aun así no pueden contra mi – Dice Viall poniendo aun mas furioso al rubio.
- Creo que tienes razón hermosa, no es justo y por lo que veo estas a punto de caer muerta, pero que pena porque no haremos lo justo – Dice Deidara mientras lanza una paloma de arcilla haciendo que esta explote frente a la chica.
Este acto provoco que la chica callera al suelo y más sangre comenzara a brotar de su boca, esta se apoyaba en el suelo con las dos manos y piernas mientras tocia sangre el impacto había sido fuerte y no se lo veía venir, voltio a un salo y se percato de que su marioneta estaba hecha casi trisas.
- Tendré que usar mi arma secreta si es que no quiero morir – Dijo esta mientras se levantaba y sacaba un pergamino.
- Pero que está haciendo esa chiquilla – Le dijo Deidara a Tobi.
- No lo se, pero creo que no es nada bueno, creo que deberíamos irnos Deidara – Dijo Tobi
- No nos iremos hasta que termine con ella.
Del pergamino salió una caja y la chica la abrió pero antes de abrirla por completo vio como docenas de palomas de arcilla se acercaban a ella explotando, cayó al suelo y lo único que alcanzo a ver es todo borroso y como alguien salía de la caja una silueta obscura para acto seguido caer desmayada.
...
La chica comenzó a abrir sus ojos muy a su pesar se da la vuelta y siente algo fresco, abre sus ojos completamente y se percata de que esta en el bosque.
- Pero yo estaba en el desierto – Dice la chica mientras trata de ponerse de pie pero se vuelve a recostar cuando siente un fuerte dolor en sus costillas, cuando se mira se percata de que un chamarra color negro la cubre.
- Esto es de... – No termina de hablar porque abre sus ojos como platos al ver al dueño de esa chamarra dormido en un árbol a pocos metros de ella.
Sus mejillas se tiñen de carmesí al ver que el muchacho solo traía su camisa de resaque, esta se quedo observándolo un rato, hasta que el muchacho comenzó a despertar.
- Despertaste, por un momento pensé que no lo harías estabas bastante lastimado cuando te encontré – Dijo el marionetista mientras se levantaba.
- ¿Estás bien? – Pregunto al ver que esta no decía nada.
- Si – Contesto
Ella le entrego su chamarra mientras musitaba un gracias.
Paso un momento en el que ninguno de los dos decía nada, hasta que Viall se dio cuenta de las vendas que cubrían todo su abdomen y hombro se puso como tomate.
- ¿Estás bien? Te has puesto roja, debes tener fiebre – Dijo Kankuro mientras se acercaba.
- N-no, estoy bien. Solo quería saber t-tu vendaste mis heridas – Pregunto Viall
- Bueno y-yo si, no podía dejarte así, no quiero que pienses que trate de aprovecharme, yo solo quería que estuvieras bien – Dijo con una sonrisa mientras se rascaba la nuca.
- Esta bien, gracias Kankuro – Dijo la marionetista para acercarse a el y depositar un beso en su mejilla, haciendo que Kankuro se sonrojara.
- Solo espero que no pienses que soy un pervertido – Dijo Kankuro
- Lo eres – Dijo Viall en voz baja para que solo ella escuchara.
- Yo no soy ningún pervertido – Dijo Kankuro
- Y entonces como explicas todas esas revistas hentai que encontré en tu habitación – Le reprocho la marionetista.
Kankuro se puso como tomate jamás pensó que la chica había visto sus revistas, puesto el si las veía cuando estaba aburrido, pero no era un pervertido, bueno a quien engaña claro que era un pervertido.
- ¿Por qué revisas mi habitación? – Pregunto el chico un poco molesto.
- Y-yo no la revise solo estaba ordenándola cuando casualmente las encontré – Respondió la chica poniéndose roja.
- ¿Y qué te parecieron? – Pregunto el marionetista.
- ¡Aaah eres un pervertido! – Grito la chica.
- Jajaja estaba bromeando – Dijo este.
- Pues eso espero, pervertido – Lo último lo dijo despacio, pero el marionetista la alcanzo a escuchar y la fulmino con la mirada.
...
Ambos chicos caminaban por el bosque rumbo a Konoha, en el trayecto se encontraron con un rubio de nombre Uzumaki Naruto.
- ohh ¿qué haces acá Kankuro? – Pregunto el rubio mientras su mirada se fijaba en la marionetista.
- Soy asesor para los exámenes Jounin lo olvidas – Le dijo el marionetista.
- jeje cierto, ¿Quién es ella? – Pregunto Naruto coqueto
- Soy Viall ¿y tú? – Dice la marionetista mientras lo mira de arriba abajo – Es muy lindo – piensa esta.
- Soy Naruto – Le dice con una sonrisa en el rostro. – Entonces como hiban ha Konoha será mejor que vallamos – Dice Naruto.
- Si, por cierto ¿que hacias tu aquí? – Dice el marionetista.
- Venia a asegurarme de que esos ninjas que han estado haciendo sus maldades ya se hayan ido – Dijo Naruto mientras caminaba a un lado de Kankuro y Viall.
…
La marionetista se encontraba en la oficina de la hokage para reportarse para los exámenes Jounin.
- Viall lamento informarte que los exámenes se han recorrido para otra fecha porque ha habido bastantes ataques y muchos ninjas están herido – Dijo la Hokage.
- Esta bien entiendo – Dijo Viall mientras se retiraba de la oficina – Lo que me faltaba que los tontos exámenes se atrasen – Pensó la marionetista.
….
La marionetista se encontraba caminando por las calles de konoha observando cada cosa, mientras caminaba se encontró con una florería y decidió entrar a ver las flores.
- Si ¿Qué necesitas? – Le dijo una rubia.
- Nada solo estaba viendo – Respondió la marionetista.
- ¿Eres nueva aquí no? – Pregunto
- Vengo por los exámenes. – Le dijo
- Oh veo, soy Ino Yamanaka – Le dijo con una simpática sonrisa.
- Viall – Respondio de igual forma.
- Oh tengo que irme – Dijo de repente la marionetista, mientras salía corriendo.
- Ah pero que chiquilla tan maleducada – Dijo la rubia con un tono un poco molesto, no es que le haya molestado del todo es solo que le desconcertó que se haya ido a sí sin más.
Minutos después entro a la florería un joven vestido completamente de negro con maquillaje purpura en el rostro.
- Kankuro – Pensó Ino.
- ¿Qué te tare por acá Kankuro? – Pregunto la rubia, mientras ordenaba algunas flores.
- Solo quería saber si no has visto una chica como de 1.60 cm, piel clara, ojos pardos – Le dijo el marionetista.
- ¿De nombre Viall? – Pregunto la rubia.
- Si ella ¿Dónde está? – Le dijo Kankuro.
- Oh justo antes de que te fueras ella salió, se fue por halla – Le dijo, para cuando voltio de vuelta el chico ya no se encontraba ahí.
….
El marionetista no entendía porque ella había salido corriendo después de haber cruzado la puerta de Konoha, el había estado intentando encontrarla desde entonces y no entendía porque, su hermana solo le había dicho que la buscara y que la llevara a salvo a Konoha, pero por alguna extraña razón él no quería separarse de ella, aun menos al ver como Naruto se le insinuaba durante el trayecto a Konoha, el marionetista había estado a punto de golpear a Naruto.
Estaba anocheciendo lo mejor sería que fuera a descansar al hotel y mañana la buscaría.
- Oh claro espera ya recuerdo que Temari me hizo salir tan rápido que ni siquiera he traído un poco de dinero conmigo. – Dijo el joven maldiciendo a su hermana.
…
Cerró los ojos por un instante, suspirando con cierta resignación, mientras sentía como la brisa nocturna enredaba sus cabellos con la hierba sobre la cual estaba recostado.
Abrió los ojos lentamente, observando las estrellas brillando en aquella noche, iluminado tenuemente por aquella luna menguante, oculta parcialmente entre las nubes dispersas…
Era una noche fresca y despejada, dando un brillo etéreo al contorno de los árboles que rodeaban el claro en donde se encontraba, escuchando el leve sonido de una pequeña cascada que caía cerca… una bella noche…
Mas sus ojos se mantenían fijos en un punto al azar de aquel cielo nocturno, en aquel pequeño claro oculto entre los árboles…
Se incorporo un poco, escuchando con más atención. Habría jurado haber escuchado un leve chapoteo.
