Primero se me había olvidado declarar que todo lo referente a Harry Potter y sus personajes no me pertenecen.

Otra cosita los capítulos son cortos porque así funciono yo (lo siento) pero hare todo lo posible porque sean más largos. Y GRACIAS por leer mi fic, acepto sugerencias.

Ah y muchas gracias por sus comentarios, en verdad, chicas me animan mucho.

-Draco-

Aunque escucho la voz de la comadreja no quería dejar de besarla, no sabía bien porque lo estaba haciendo, pero como la primera vez que se animo a besarla no pudo resistirse a esa sonrisa que enmarcaba una cara muy linda, bien sabía que ella no era la bruja más bella del mundo, pero es que había algo en ella que le hacía querer besarla y besarla, pero tuvo que dejar de hacerlo cuando las manos, más no los labios de ella lo alejaban. –Malfoy- dijo ella con un susurro pero su voz se notaba su angustia.

-¿Hermione? ¿Con quién estas? ¿Por qué no puedo entrar a tu oficina?- en ese momento se dio cuenta de que estaban recargados en la puerta de la oficina de ella, por un momento creyó que tenía que batirse a duelo con la comadreja, aunque una parte de él le decía que se merecía lo que Weasley le hiciera, se hizo para a tras dejando que Hermione recuperara el aliento. Decidió que sentarse en una de las sillas que había en frente del escritorio de Hermione sería lo correcto, utilizar la red flu en estos momentos podría ser contraproducente, ya que había ido a parar los rumores y si la comadreja escuchaba su voz a los ojos de este, creería que está huyendo, y así le haría creer lo que ponía el periódico esta mañana.

Aun sin saber qué es lo que pasaba abrió la puerta de su oficina, y dejo pasar a Ron. Al entrar Ron sus ojos rápidamente se detuvieron en el rubio que estaba sentado, como si tuvieran una conferencia, eso lo podía haber creído si no fuera por el periódico de esa mañana.

-¿tú qué haces aquí hurón?

- está claro a lo que vine comadreja, vine a hablar acerca de la donación que las empresas Malfoy harán para las criaturas mágicas, que viven escondidas en el Londres muggle que naturalmente están en peligro de extinción. – esto último tomo por sorpresa a Hermione, claro que estaba en marcha ese proyecto, pero no creía que Malfoy supiera… a menos que, en ese momento recordaba que era lo que le conto al Slytherin, le llego un recuerdo a su cabeza: "-haber Hermione deja entiendo lo que me estás diciendo- la interrumpía una vez más aquel rubio de ojos grises, que con solo mirarla la hacían templar, seguro son los efectos del alcohol, -odias tu trabajo porque no crees que estés haciendo cosas de suma importancia, aunque ya prometí ayudar a la causa esa de los bichos mágicos que viven con los muggles, aparte quieres estudiar leyes mágicas, pero , lo único que te detiene es la comadreja que no quiere que te realices y quiere que le des tantos hijos como hermanos tiene, y no es pregunta Hermione es afirmación-

- jajaja entonces ¿para qué recapitulas? Draco, no tiene sentido

-si lo sé, solo quería que escucharas lo estúpido que suena eso, en serio la bruja más brillante de su generación, miembro activo de la orden de Merlín primera clase, la que salvo a dos cabezas huecas de morir congelados o ante las inclemencias del clima, y gracias a ella existe "el trió de oro", no hace lo que quiere porque ¡su esposo tiene miedo de que se supere! ¿Es en serio?- ante las palabras de Draco Hermione se sonrojo y no pudo evitar sonreír.

-Draco, por favor dejemos de hablar de eso ¿sí?- cuando lo decía se iba acercando a Draco, hasta que sus labios se volvían a encontrar con los labios de él, como por quinta vez en la noche."

Regreso su mente a su oficina, aunque no estaba atenta a lo que pasaba a su alrededor, quería estar sola para pensar en lo que recordó. Al poner realmente atención a lo que decían los dos hombres que estaban en su oficina empezó rápidamente a enojarse con Ronald.

-¿En serio como pretendes que me invente una causa de ese tipo?

-Pues, no veo otra explicación para que tú lo sepas y yo no lo sepa, no entiendo como Hermione pudo contarte algo a ti, antes que a mí.

-De hecho- interrumpió Hermione muy molesta, ya que si le había dicho a Ron al respecto de esa fundación nueva, es más llevaba meses hablando de eso, esas criaturas que vivían escondidas en el mundo muggle, eran grandes en su hábitat natural, pero podían hacerse pequeñas o tomar la forma de algún animal, además de que esas criaturas eran muy inteligentes y habían ayudado en otros tiempos a crear medicinas para enfermedades que antes se creían incurables a partir de unas pociones que solo ellos podían preparar.- claro que te he hablado de esa fundación, llevo meses hablando de eso, pero creo que tu nunca me pones atención, no existe nada más importante a lo que Ronald Weasley tenga que decir, y estoy harta Ronald, sino puedes pensar en alguien más que tu no le veo sentido a esto, así que largo Ron, no me interesa porque motivo estas aquí, estoy harta, vete.

Ron se quedo estupefacto, no recordaba que Hermione le hablara de eso, aunque no recordaba nada de lo que había pasado en los últimos meses, ya que había tenido mucho trabajo, y además había iniciado la temporada de Quidditch, ese año podría ir al mundial, y solo había podido pensar en eso, además Hermione nunca le dijo nada al respecto, nunca se mostro enojada cuando se daba cuenta que le ponía poca atención, pero estaba seguro… ahora no estaba seguro de nada, se había dado cuenta que en realidad no le ponía atención a Hermione, se sentía estúpido, por eso salió sin decir nada, pero sin antes de mandarle una mirada asesina a Malfoy.

No entendía porque pero el ver como Hermione explotaba en contra de Ron, y verla como se entristecía su rostro cuando le decía todo eso a la comadreja lo hizo querer abrazarla y mandarle una maldición a ese estúpido, pero, aunque hacia menos de una hora la había besado no creía que ella aceptara un abrazo de él.

Hermione estaba enfurecida pasaban muchas cosas por su cabeza, el beso de Draco, ¿Draco?, bueno en fin ese era el menor de sus problemas en ese momento, había logrado recordar algo, y luego, estaba la discusión con Ron, a veces se había dado cuenta de que le ponía poca atención, pero no creía que fuera tanto así, hablo de eso durante meses, y a él parecía interesarle, estaba tan enojada, estaba segura que en cualquier momento empezaría a llorar, pero no quería llorar en frete de Malfoy, porque no estaba segura de si el supiera actuar como un amigo y consolarla y no insultarla o burlarse de ella.

-Hermione, ¿estás bien?, yo sé que no soy como cara rajada Potter, - al escuchar eso no le molesto al contrario la hizo sonreír un poco- pero, bueno no soy del todo insensible, a demas es cierto, eso de que quiero remendar mis errores, y pues, no sé porque se me está haciendo difícil hablar contigo, pero vamos mujer di algo.

-Draco, -se detuvo no sabía cómo continuar, primero le quería decir algo sobre el beso, y después quería agradecerle por pensar algo más rápido que ella, para salvarlos del pelirrojo- no sé ni que pensar, primero esta lo del sábado, lo de la poción, la carta al Profeta, el beso, y eso de pensar en algo antes que yo, cuando llego Ronald, no entiendo que es lo que pasa pero…

-Déjalo ya Hermione, y mejor dime que es lo que tengo que hacer para que haga mi donación, y obvio como me informaste me permita, que el ministerio de magia, vea y tome en cuenta mis buenas acciones. – Hermione no entendió porque el cambio tan abrupto de tema, pero creía que era mejor dejarlo así.

-Pues solamente dona, y ya, bueno de hecho todos los que quieren quedar bien ante el ministerio, asisten a las fiestas que organiza y ahí es donde donan, es cómo, para que los dos se beneficien, así el ministerio recibe dinero para lo que quiere y los empresarios como tu reciben reconocimientos y ese tipo de cosas.

-Entonces debo suponer que se acerca un baile, porque si no, no me dirías esto ¿cierto?

-Por supuesto Malfoy, el baile que se acerca es el de Halloween, y bueno ya es el viernes, entonces si quieres te anoto a ti y a Astoria, bueno si quieres

-Si, Hermione anótame para el baile de halloween

-Entonces ahí nos vemos, y pues gracias por tu donación.

-Está bien, me voy. – se acerco a Hermione para darle un beso en la mejilla pero en el momento que lo iba a hacer Hermione volteo a verlo y sus labios se encontraron de nuevo, ninguno de los dos sabía bien porque no lo evitaban, pero cuando acabo el beso Malfoy se dirigió a la chimenea, y sin decirle nada más grito su destino y desapareció entre las llamas verdes.

Cuando llego a su despacho, se recargo en su escritorio, tocándose sus labios, no podía creer como es que los labios de Grenger hacían arder los suyos, tanto que le quemaban, pero no de una manera desagradable, todo lo contrario, era una sensación que extrañaba desde el sábado y tan solo había pasado un día. Cerró los ojos recordando, como fue que se había animado a besarla en ese antro muggle, era tan vivido su recuerdo… "eran ya pasadas de la una de la mañana cuando después de bailar una serie de canciones fueron a sentarse a unos banquitos que estaban libres en la barra, pidieron unos tragos que según el barman eran algo fuertes para los jóvenes de Londres, y más si nunca lo habían probado, era una bebida extranjera llamada tequila, sabia fuerte y quemaba la garganta, pero después de whisky de fuego, que estuvieron tomando en el bar "lumos" no parecía molestarles, porque después de una media hora ya se habían tomado varios vasitos de esa bebida, no recordaba cómo le habían dicho que se llamaba esa forma de tomarse el tequila, pero no le importaba después de ver como Hermione se lo tomaba y hacia una mueca extraña en reacción a la bebida se fijo en sus labios, que parecían tener un color rojo, no podía dejar de verlos, eran tan hermosos, ella se veía ten hermosa, pero no sabía cómo reaccionaría ella si la besaba, de por si había sido todo un logro que aceptara tomar con él, -¿en qué piensas?- lo interrumpió Hermione

-Ah mm en nada, bueno es que, no sé, creo que ya estoy un poco borracho, así que primero te hare una pregunta ¿me dejaras solo esta noche?

-Draco ya te había dicho que no, que esta noche no te dejare solo, pero ya no es solo porque en realidad me sorprende mucho lo que me contaste sobre tu matrimonio, si no porque eres muy agradable y a par…- fue interrumpida por Malfoy la tomo por sorpresa como ya había planeado, si ella se daba cuenta de sus intenciones no se lo permitiría, pero logro distraerla y besarla, y sorprendentemente ella le estaba respondiendo el beso, era un beso tan apasionado, que cuando se separaron solo fue porque tenían que tomar un poco de aire.

-Draco- le sonrió Hermione muy cerca de su boca- que inesperado acontecimiento

-Hermione que agradable sorpresa que no me aventaras lejos

-No sé porque pero no podría hacerlo- y lo volvió a besar"

-Draco- no tenía que abrir los ojos para saber quien pronunciaba su nombre, era su amigo desde niños, compañero en Hogwarts, era la voz de aquel mago de piel oscura, y ojos negros, pero también era aquel mago que lo había engañado, aunque todavía no se decidía si se lo agradecía o no.

-Blaise, que agradable visita, hablando de eso ¿a qué viniste?

-A hablar de nuevo contigo, lo que hice fue porque te quiero, y sabes que nosotros no decimos lo que sentimos, pero estabas, estás tan infeliz con la sola idea, que me pareció un buen plan, aparte si no te dije es porque al no saber nada tú no tienes la culpa, y vamos Malfoy, no te molesta tanto.

-No es que me moleste o no, solo que dime tú, ¿Cuándo planeabas decirme?, a parte ¿Cómo pretendes que salga de este embrollo sin que me quiten la herencia, y sin que Astoria me hechice?

-jajaja Malfoy, no ¿que eres el más inteligente?, pues idea un plan tu, aparte que siempre puedes descubrir, a ese sujeto, y después negarte a realmente formalizarlo.

-Esa es, en realidad la mejor idea que has tenido, claro después de, la de sabotear mi matrimonio.