FIC

El hombre que Amo

Por Mayra Exitosa

Capítulo 4

Un buen amigo

Las semanas pasaban, Candy continuaba con sus rutinas de madrugar para ir a la escuela, su mejor amiga Paty, comentaba sobre un viaje a Europa donde la enviaría su padre en el verano.

- Vamos Paty, falta mucho.

- Esos viajes son programados con tiempo, si no separas fecha no te envían, porque los colegios de Inglaterra son enviados a lugares hermosos de allá.

- Pues yo quiero pasarme el verano en el rancho, montando y… con mi nuevo amigo, es un chico muy bueno, le gusta todo en el rancho, nos ayuda en todo, y el solo viene a llevar trabajo de administración, no de rancheros, pero cabalga muy bien, y… me invita al bosque, es muy respetuoso y me agrada.

- ¡Candy!

- Lo siento, Paty. Es que… tu eres muy bonita y… ya te ves como una señorita y yo… no le quiero pedir a mi padre que me de más dinero para comprarme vestidos, ya sabes, se enterará que quiero vestir bonita y… se pondrá celoso.

- Candy porque no le dices que mi padre quiere que nos vayamos juntas al viaje a Europa, a ver si te da permiso.

- Es que yo… quería estar aquí.

- Si Candy, pero para ir de viaje te dará dinero y… comparemos ropa y cuando regreses vestirás muy bonita y podrás verte más… femenina. Además, no me sentiría sola.

- Bien. Le diré a Papá.

En Inglaterra, Richard pagaba los cursos de verano de Terry y notaba que los Spencer autorizaban pagar el de la hija de Dorothy, sin saber cómo estaba la distribución de salones, pagaba lo mismo y mandaba a Candy Elizabeth a Francia junto a su hijo. Después un fin de semana, hablaba con su hijo por teléfono y este comentaba que ya había pagado su viaje.

- Gracias Papá.

- Te agregue suficiente dinero para tus gastos, por favor, Terry. Cuida mucho a la hija de Dorothy, es la mejor amiga de tu madre y no te perdonará si algo le pasa.

- ¿Candy? No creo, ella irá a Escocia.

- ¿Escocia? Yo pague su viaje, pensé que era a Francia junto contigo.

- No. Es a otro lado. Pero no te preocupes, está demasiado vigilada.

- Bueno. Como sea, cuando estés en el colegio y la veas, protege a esa pequeña.

- Como quieras Papá.

En la Villa en Texas, Albert firmaba los traspasos bancarios, de sus sobrinos Archivald, Alistar y Anthony, se daba cuenta que serían enviados a Escocia, y eso lo hacía soñar en aquel lugar, pensando cómo podría ayudarlos para que no sufrieran incomodidades, mandaba un permiso especial de paseo para ellos y sus invitados al castillo de su propiedad.

- Hola Albert. Mi Papá quiere que cenes esta noche en casa.

- Hola Candy, con gusto cenare con ustedes, ¿Cómo te fue en el colegio?

- Nos graduaremos de nivel y… nos iremos a un viaje a Europa mi amiga Paty y yo. Su padre quiere que la acompañe y… me iré en el verano.

- Te extrañaré mucho Candy. Y creo que este lugar no será el mismo sin ti. Candy se ruborizaba por completo, bajaba el rostro y comentaba

- Gracias. También te extrañare mucho, tenía planeado pasarme el verano cabalgando y jugando en las colinas, pero…

- Cuando regreses, lo haremos, Candy.

- ¿Es una promesa?

- Por supuesto, es una promesa. Solo diviértete y… si te aburres, me llamas.

- ¿Quieres que te hable… desde Europa?

- Solo si te aburres. Candy le devolvía una sonrisa efusiva y se lanzaba a su cintura comentando

- Gracias Albert. Solo cuando estoy contigo, me divierto mucho. Tom ya no viene tan seguido y… solo invitan a Isabel a bailar y… a salir y…

- Cuando vuelvas, también te llevaré a bailar y a salir al pueblo, Candy. Si me lu hubieras dicho antes, te hubiese invitado, pero…

- Es que… mi padre no confía en Tom, ni en los muchachos… por eso no deja que se acerquen aquí, mucho menos aceptaría que vaya con ellos.

- Lo ignoraba. Le diré a tu padre que te llevare de paseo, para que… me enseñes los lugares bonitos de la ciudad.

- Gracias, Albert.

Las semanas pasaban, el padre de Paty pagaba los viajes de su hija y su amiga a un tour escolar y de descanso, donde firmaba y mandaba el permiso de Peter. El costo y los gastos eran llevar una cantidad misma que ambos padres triplicaban al comentar que las señoritas se compraban ropa y su viaje se extendería por varios lugares.

- Gracias amigo, mi hija está muy emocionada, Paty es una gran amiga al incluirla en su viaje.

- Lo que sucede es que no le hare fiesta de presentación y… este es también su regalo.

- ¿Fiesta de presentación?

- Si, cuando cumplen quince años, festejan en un club importante, después les hacen eventos a cada una y los amigos y familiares van. En este caso, mi hija solo se presentará en el club, pero no le festejare.

- No lo sabía, hablaré con Candy, sobre esto.

En Inglaterra en el colegio se separaban los instructores y notaban que varios padres se habían pagado viajes diferentes para no separar a los hermanos, en el caso de Alistar, en vez de enviarlo a Francia, pagaban para enviarlo a Escocia, en el Caso de Candy E. Spencer, pagaban para mandarla a Francia, cuando su salón iría a Escocia, esto era no solo de pocos alumnos, sino de todos los que llevaban varios hermanos. La directora del colegio citaba a todos en el salón principal comentándole que algunos de salones distintos habían cambiado de rumbo por preferir no enviarlos al destino que habían programado.

Cada alumno pasaba y notaba que su viaje había sido distinto. Candy Elizabeth comentaba con su grupo que no iría a Escocia, a lo que dos de sus amigas, también les habían pasad los mismo, Annie Britter y Louis Stamford. Las tres se abrazaban y se animaban a ir a Francia, con los desfiles y las modas de Paris.

Mientras que Anthony continuaba planeando invitara a Candy White Spencer a su castillo en Escocia.

- ¡Se lo propondrás!

- Si, por eso quisiera que… ustedes me ayudaran y… no sé inviten a sus amigas. Así les darán permiso a las tres chicas y… me ayudan a que pueda separarme con ella. Stear comentaba,

- Pues ya que. Mi tío me pago el viaje y… no iré a Francia, iré contigo y con mi hermano, así que cuenta conmigo.

En el aeropuerto de Texas, Albert despedía a Candy, mientras la abuela Martha despedía a Paty.

- Candy, prométeme que no te olvidarás de traerme algún recuerdo.

- Si, Albert. Por favor cuida mucho a mi padre, no dejes que se enoje con los muchachos y… cuida a clin y a pupe.

- No te preocupes, cuidare de tus mascotas, para que tu padre no las encuentre. Y… estaré al pendiente de las cosas del rancho.

- Gracias Albert. Un abrazo y Candy por primera vez le daba un beso en la mejilla a Albert, haciendo que el también lo hiciera, y le daba varios en todo su rostro. Dejando muy feliz a Candy, quien cada día apreciaba más a Albert.

En Europa, los Andrew, se subían con su grupo de compañeros, a lo que Anthony no miraba donde estaban los asientos de las chicas. En otra sección de Inglaterra Terry entregaba su maleta y Candy E., se acercaba a él.

- ¡Hola Terry!

- ¡Candy!

- Si, mi abuelito se equivocó y… me envió a Francia, solo que… no quiero hacerlo sentir mal y… viajaremos juntos.

- Que gusto, pues cuenta conmigo en todo, te llevaré a donde quieras.

- ¿En verdad?

- Si, sabes bien que mi chica, no andará sola en Francia.

- Mis amigas Annie y Louis, también fueron enviadas.

- No hay problema, le diré algunos amigos que nos acompañen y conoceremos muchos lugares, veras que lo pasamos muy bien, Candy.

- Gracias, Terry. Estaba triste, pero ahora que dices que estarás conmigo, me siento mucho mejor. Terry pasaba su brazo por sus hombros en señal de consideración, pero sus compañeros, comentaban como Terry, ya tenía novia y esta viajaría con él a Paris.

El tour de Paty y Candy fue muy bonito, llegaron a Inglaterra, estuvieron en un colegio muy importante, ahí conocieron a algunas personas, Candy se sentía extraña, pues varias chicas desconocidas la saludaban,

- ¡Hola Candy! ¡Hola Candy! ¡Hola Candy!

Ella sonreía nerviosa, dormían en un hotel esa noche, llamaba a su padre y e comentaba el suceso, a lo que nervioso preguntaba,

- ¿Cuánto tiempo estarás ahí, hija?

- Solo hoy, mañana viajamos a Escocia, ahí es donde estaremos la mayor parte del tiempo, después nos iremos a Francia, Venecia y regresaremos.

- Ten cuidado, mi pequeña, llama todo el tiempo, no importa el cambio de horario.

- Gracias Papá. ¿Cómo se encuentra, Albert?

- ¿Albert?

- Si. Es que le dije que… le llevaría un recuerdito de aquí.

- Ah. El se encuentra muy bien, viene todo el tiempo y hace todas sus comidas aquí conmigo.

- Me prometió que te ayudaría en todo.

- Gracias hija, no era necesario, pero… está cumpliendo con lo que te prometió.

CONTINUARA


Gracias por continuar leyendo mis historias, gracias pro todos y cada uno de sus comentarios

Un abrazo a la Distancia

Mayra Exitosa