El reloj marcaba las once y veinte de la noche. Este hombre tecleaba en su computadora sin mucho ánimo más bien como medio de expresión. Había perdido toda su inspiración. Aquello que lo motivaba. Que le decía que la vida era diferente y todavía tenía sus instantes placenteros. De esperanza. Amor. Estupida ilusión. Porque este hombre por momentos sabia que estaba destinado a ser un fracasado. Su respirar era forzado. Cansado. Como si hubiera vivido un millón de años. Escribía una carta. Posiblemente se trataba de una despedida forzada y sobre el escritorio un revolver calibre 38 plateado. ¿Dónde lo había conseguido?. No venia eso al caso ahora. Estaba encerrado en su apartamento. Sentado en la pequeña sala el único lugar donde existía espacio suficiente para acomodar su computadora de medio uso. Lo único que pudo conseguir con el poco sueldo que tenia y las deudas que siempre tenia arriba. Con un sistema operativo bastante antiguo y una lentitud sorprendente. Pero la circunstancia lo obligo a acostumbrarse. ¿Qué escribía este hombre de apenas 21 años?. Pues era difícil decirlo. Porque siempre borraba la idea. La carta. El ensayo o el simple pensamiento. Por su mente pasaba la idea de pegarse un tiro. Acariciaba la pistola. Llegaba a sentir el frío del metal en su cien. Pero no tenía el valor. Le temblaba la mano. Y escuchaba risas. De toda la gente que lo rodeaba. De las humillaciones que había recibido. Nadie parecía escucharlo. Conocer sus pensamientos. Porque este hombre por momentos era como si supiera o estuviera destinado a ser un fracasado. ¿Será un truco de su mente?. Bueno vale la pena analizar su historia.

Se diría que tiene mucha imaginación. Excelentes dotes de escritor. No le pedía mucho a la vida. Completa ironía. Están los que aspiran a tener algún tipo de compensación por el talento que poseen. Pero están los que solo quieren a alguien que los reconozca. Que les brinde el tiempo. No los haga sentir tan solo o ignorados. Así que este hombre desde pequeño no era muy deportista. Completo fracaso para su padre quien tenia dos hijos varones increíbles atletas y el era el tercero. Esperaba lo mismo de este. Pero la madre lo sobreprotegía por este nacer con problemas respiratorios. Tampoco que fuera muy apto para el ejercicio. Así que cuando a un padre machista no se le complace con su visión o sus gustos hace varias cosas. La primera ignora completamente al hijo. Lo descarta en cierta manera y le encuentra todos los defectos. Puede que hasta lo acuse de debilucho. La segunda se busca un reemplazo. Posiblemente uno de los hijos mayores. Un sobrino. O en casos extremos se busca un amante. Soñando con una mejor familia o placer sexual y atenciones. Porque la suya esta llena de defectos y el es un ser perfecto.

¿Qué tal la escuela?. Nunca fue muy sobresaliente que digamos. Adquirió esta personalidad tímida de no hablar mucho y mientras menos fuera notado mejor. Muchas veces sabía la contestación a una pregunta y se negaba quizás por sus propias inseguridades que seguían en crecimiento a contestarla. Era mejor esperar a que la maestra se agitara diciendo que todos los estudiantes eran estupidos y que así no llegarían a ningún lado. Tomaba rutas alternas todo el tiempo para no tener que encontrarse con los abusadores de la escuela. Los populares que se creían reyes de un pequeño espacio. La mayoría de veces solía huir de ellos. Se volvió un profesional. Claro también solían atraparlo con regularidad. Tenía pocos amigos. No era muy bueno conociendo gente nueva. En la escuela se le castiga al que piensa diferente. Se le llama raro o mejor dicho…anormal.

Se sintió atraído hacia muchas muchachas. Especialmente una que desde siempre se hizo la idea de que nunca podría alcanzarla. Muy lejos de su categoría. Por lo tanto cuando sus labios se encontraron en uno de los pasillos de la biblioteca de la escuela no pudo creerlo. Años después se le puede hablar del tema y todavía se le eriza la piel.

Hacia lo posible por expresar su arte. Que cualquiera puede hacerlo. Se veía como lo más común. Pero ese conjunto de letras no era nada llamativo. Era aburrido. Estupido. Para los ignorantes no reflejaba ninguna inteligencia. Para los que tenía un poquito mas de visión era mejor un dibujo que unas palabras ininteligibles. Si porque su letra no era muy buena y el contaba con libretas donde escribía entre las clases.

Trabajaba en un lugar común y corriente. Donde nadie reconocía su esfuerzo y la paga era una miseria. Tenia una novia que antes solo lo buscaba para noches de sexo. Luego ella le confeso que no era muy bueno. Le faltaba experiencia. Eso que ella decía ser virgen. Cuando necesitaba ser escuchado ella estaba ocupada. Posiblemente con otro hombre en su cama. El lo sabía. Pero se acostumbro a no decir nada. Ahora tenía muchas deudas. Por querer complacer en caprichos y no atreverse a decir que no. La gente lo trataba mal. Lo juzgaban a veces sin ninguna razón. Lo único que hacia era trabajar y los pocos amigos que tenía decían que era una mala persona. Era cierto que a veces hablaba tanto que solo decía incoherencias. Pero no era para tanto. Todas las personas tienen sus defectos.

¿A dónde iba la vida de este hombre?. Llevaba una habitual rutina de llegar a su apartamento prepararse algo de comer posiblemente algo enlatado y como no le llegaba ninguna llamada salía nuevamente a leer algún libro…o a buscar favores sexuales. A hundirse en el alcohol y porque no agregarle uno que otro "pase" de marihuana. Lograba olvidar momentáneamente. ¿Pero que era lo que quería olvidar si su vida de por si no tenia sentido?.

El escuchaba a los hipócritas que tenia por amigos y cuando por fin era su turno de hablar nadie le respondía. Escribía en esta página cibernética de escritores. Uno que escribía sobre un mago estupido y su versión de lo que deberían ser sus aventuras recibía mas comentarios que el. Así se pasaba la mayor parte del tiempo callado y cuando por fin quería hablar con su novia…le decía que callado se veía mejor. En ocasiones hablaba mucha mierda.

Aceptar las verdades a veces duele. Nadie se atreve a reconocerlas. Por ejemplo una vez se vio envuelto en una pelea con el amante de su novia…lo que hizo fue cubrirse y tirarse al suelo a dejar que este hombre lo golpeara. Lo llamaron cobarde. Posiblemente si lo era. ¿Pero porque no pensar que quizás no nació con ese instinto de pelea y enfrentamiento?. ¿Por qué no pensar que solo tenia la autoestima muy baja y solo necesitaba ser escuchado?. No eso era muy complejo. Posiblemente el tenia un problema que residía en su mente. No obstante la gente que podía ayudarlo no comprendía o quizás se negaban a comprender. Ideas machistas nuevamente. Un hombre debe ser fuerte. No debe doblegarse de vez en cuando. O confundirse. No saber claramente a donde ir. A el lo que no lo destruía lo hacia mas débil. Desconocía sobre la precensia de Dios. Bueno en parte se debía a que este no respondía como a los profetas de la Biblia y término convenciéndose de que eso de las señales eran trucos mentales.

Se sentía adolorido. Hasta caminar la causaba pesadez. Al final desistió de escribir. Tomo la pistola. La acaricio como único escape. Le quito el seguro. Y sin dejar ninguna explicación…si no lo había escuchado antes porque querrían escucharlo después de muerto…se pego un tiro en la cabeza. Si la escena era escalofriante. Era tan poco lo que este valía que lo encontraron dos semanas después. En acelerado ritmo de descomposición. Fue el administrador quien le había dicho que de no pagar los dos meses de atraso le sacaría todas las cosas a la calle. No que tuviera demasiadas.

Después de muerto era la mejor persona del mundo. Todo el mundo lo lloraba. Incluso la infiel de su novia. Cosas de la vida. ¿Existirá el infierno?. Yo no lo se…pero el seguramente lo averiguara por mi… Decían que por algo Dios nos puso dos orejas, dos ojos y una boca. Una para escuchar mejor. Otra para ver mejor nuestros alrededores y la última…para hablar menos…