Oliss queridos lectores :)!

Si tarde mucho con esta actualizacion es por dos razones: 1 me fui de viaje a disney *O* yaaaaaaaaay XD! Es hermoso todo por alla no tengo palabras para expresar mi felicidad, pero es maravilloso :') y 2: este capitulo me a dado una patada en el trasero jajjajaja xD literal ._. pero es cierto, no, no es el definitivo leemon PERO este requirio de mucho esfuerzo mental pues quise expresar los sentimientos de mis anaranjados enamorados lo cual se me dificulto como no tienen una idea XD El leemmon ya estara para el prox capi LO PROMETO! :D

Y mi ultima aclaracion la nota:

N/A: Tite-sama las armas de Ichigo son geniales *-* pero aun asi quiero a Orihime ya activa en el manga hum o.ó! OTRA COSA! XD Como lo habia dicho desde el primer capitulo este fic salio de la INSPIRACION de una Pelicula que como siempre digo en todos mis fic el nombre lo dire al final para que la disfruten tanto como yo :) por lo que las reglas y otras cosas NO son mias, pero tampoco es adaptacion ok :D! Digo esto para los curiosines, lo unico que he hecho es aplicar la reingenieria en este proyecto por lo que la historia es mia :D no creo que los creadores de la pelicula vengan a quitarme derechos o algo asi pues no gano nada haciendo esto ._. en realidad FF deberia pagarme ¬¬ naa se crean XD Esto es para ustedes fans, para que se deleiten con historias de estos enamorados pelinaranas *^* Asi que me disculpo si eso molesto a alguien ^^ -aunque ya lo habia dejado claro desde el principio XD!- SIN FINES DE LUCRO! Todos felices yaaaay :D

Asi que sin mas los dejo para lo que vinieron: leer! Y si fui a disney y estoy tan feliz que vomito arcoiris *.*!

Enjoy it!


SURGAT

[Ahora nadie podrá apagar la llama que encendida esta…]

[El fuego que aviva en mi corazón… me está reduciendo a cenizas…]

No fue nada fácil, no; ella siempre lo tuvo en mente. Pero jamás se imaginó que se sentiría de esa extraña manera...

Al despertar aquella mañana sobre esa cama de suaves sabanas, siendo abrazada con tal brutal fuerza que… la abrumaba; comenzó a sentir un extraño sentimiento. Algo que la devoraba desde dentro…

Al abrir los ojos se encontró con aquellos brazos cincelando su cintura, ¡Joder! ¡Si no se imaginaba ni pizca de lo que era el paraíso ahora lo sabía! Un carmín recorrió por todo su rostro al sentir su caliente respiración en su oído, y ese sube y baja de su pecho que golpeaba en su espalda haciéndola sentir cada musculo de aquel abdomen… ¡Por favor! ¡Denle un respiro! Un suspiro surgió de su boca mientras giraba sonriendo divertida hacia él, observándolo; de repente su rostro no pudo mostrar otra cosa más que admiración. Ese hombre poseía una belleza masculina tan descomunal que le erizaba la piel con el simple hecho de pensar en rozar la yema de sus dedos sobre su ancho y firme pecho. Por un segundo un cosquilleo inundo sus dedos como si le dieran ganas de hacerlo en ese momento, sin embargo alejo la idea mientras se mordía el labio inferior, no iba a despertarlo.

No cuando podía admirarlo un poco más, era la primera vez que lo veía dormir tan de cerca; así que no perdería la oportunidad. Y dejando su atractivo de lado, descubrió que también en su rostro totalmente sumergido en sueños se hallaba una ligera parte de niñez. La manera en que la abrazaba, la leve sonrisa en su rostro, le daban todas las características de un pequeño niño durmiente con aquella sonrisa de satisfacción en el rostro por haber conseguido lo que quería. De repente al pensar sobre ello una pregunta surco por su mente, podría ser posible que eso quisiera decir… ¿Qué él la quería? ¿Acaso Ichigo la deseaba de la misma manera en la que ella lo deseaba a él?

…Imposible.

-No eres tan tonto como para quererme- susurro mientras lo observaba dormir –Al menos no de esa manera-

Ahora que lo pensaba, jamás había escuchado la palabra "amor" salir de aquella exquisita boca masculina. Ichigo le había dicho que nunca ha llegado a enamorarse de alguien. Y en alguna parte de su corazón; quería creerle. Más bien debía creerle; para no ser lastimada, debía hacerlo. Y si hipotéticamente eso era mentira, bueno… digamos que sus fantasmas ya la atormentan demasiado como para querer saberlo.

Sin embargo, si eso fuera verdad ¿Qué debería hacer? Es decir; si aquello es verdad estaría feliz, ¿obvio no? así sabría que jamás había sentido algo sentimental por aquellas chicas que le rodeaban como si fueran abejas en busca de la dulce miel –aunque sentía algo de pena por ellas, después de todo ellas si logran enamorarse del sabor de aquel néctar- pero ¿Qué pasaría? Si Ichigo llegara a enamorarse de alguien –que de seguro no sería ella, estaba 99.9% segura- ¿Qué pasaría? ¿Qué haría ella? Oh no… ¡La misma idea le aterra! ¿Acaso se quedaría ciega mientras otra se hace dueña del hombre que ella amaba? ¿Sería lo suficientemente fuerte como para luchar por él? ¿Lo persuadiría? ¡NO! Ella nunca se atrevería a ser un estorbo en su felicidad pero…

… ¿Y si la chica era la ideal para él? ¿Mucho mejor que ella misma? Entonces no podría llegar a odiarla… ¡Joder! ¡Como detestaba ser tan buena gente! ¡Esos son los momentos en donde tienes que hacer fuerte a tu corazón y ser egoísta! ¡Después de todo uno lucha por su felicidad! Pero si la persona que amas no puede corresponderte ¿Qué rayos haces en esos casos? El corazón no desiste de un día para otro… y el dicho de "Si amas algo déjalo ir…" es una estupidez. Solo un idiota dejaría ir algo que ama…

-Ichigo… ¿Qué debo hacer?- Orihime se zafó de aquel fuerte agarre para sentarse sobre la cama. Arreglo un mechón de su fleco y rio divertida al mirar su cabello rebelde sobre la almohada, se inclinó un poco para alcanzar a acariciarlo suavemente con una tierna sonrisa –Soy una pésima persona… mira que desear que ojala nunca llegues a enamorarte, me hace sentir horrible-

Podía decirlo e incluso pensarlo, y de una buena vez sacar todos los horrendos sentimientos que tendría por sentir aquello, pero a fin de cuentas… esos eran sus verdaderos –dolorosos- sentimientos y eran unos muy muy egoístas…

Y si, es verdad; ella no quería experimentar el hecho de que él llegara sonriente diciéndole a los cuatro vientos que estaba enamorado de alguien… al menos alguien que no era ella. Y llevar ese ridículo puesto de "mejor amiga" la ponía en una situación tan nefasta que le dolía el hecho de solo pensar que tendría que escucharlo y aconsejarlo ¡NO! ¡Jamás! ¡Primero muerta que sufrir todo eso!

Bajo de la cama negando con la cabeza, era lindo despertar a su lado; si… pero era horrible que aquella ola de verdad te golpeara en la cara para sacarte de tu estúpida fantasía. ¿A dónde la llevaría todo eso? Si tan solo era su mejor amiga… y confidente. Y de hecho ya estaba perdiendo el control… eso pudo comprobarlo gracias al día anterior. Todo lo que dijo Ichigo era verdad; Orihime había actuado como una esposa que había descubierto a su marido con otra… y sí; también acertó cuando dijo que estaba celosa. ¡Mierda! Esto estaba saliéndose de sus manos, un paso más en falso y ya no podrá controlarse; pero eso era más que obvio. ¡Pero al fin de cuentas sucedía! ¡Sus sentimientos reinaban sobre su cuerpo tomando el control! ¡Y ese acontecimiento era lo que más temía! Porque si no llegaba a tomar el control de su vida como lo había llevado hasta ahora, llegara a un punto muerto en donde el risco del que tendrá que caer por la infinita culpa sea uno tan alto que llegaría mucho más allá del cielo, y valla que sería dolorosa esa caída.

Es por eso que…

… por ahora cerraría su corazón.

Por ahora guardara las apariencias.

Y por ahora… tendrá que mantenerse lejos de él.

Kurosaki le hacía un daño irreparable… claro que era inconsciente de ello. No era justo decir eso pero… ¿Por qué siempre a ella? Nunca en su vida lograra encontrar la respuesta a esa dura pregunta… ya estaba convencida de eso. ¿Alguna vez Ichigo habrá sufrido por ella de la misma manera? No, ella no creía en eso.

-Tal vez sea mejor si esto termina aquí…- susurro. Tomo sus cosas y salió del apartamento. Era doloroso, demasiado… y para colmo ahora se sentía como una de esas mujeres que esperaban a la orden de una estúpida regla tan solo para verlo. Él estuvo con ella una noche… ¿Aplicaría con ella una de sus reglas? Bueno estaba segura que por más que lo amara si el llegase a hacerlo… ella de seguro lo mata. Aun sentía un ligero roce de todo el alcohol que había bebido y la cabeza le punzaba como si una aguja gigante quisiera inyectar veneno en su cerebro, mareándola. ¡Dios! Maldecía el alcohol, pero también maldecía la noche anterior… ¿Qué si lo recordaba? ¡Claro que se acordaba de ello! ¡¿Cómo olvidarlo?! ¡Estaba ebria más no estúpida! ¡Tantos sentimientos encontrados aquella noche! ¡Los besos compartidos con Ichigo! ¡Las caricias!

Y más que nada el cariño que sintió al tiempo en que él la tocaba…

…y también su dolor que la martirizaba.

Incluso llego a pensar que ese fuego que radiaba de sus ojos era causado por los interminables sentimientos que comenzaba a sentir Kurosaki por ella; pero de nuevo vino esa estúpida ola y como si se burlara de nuevo le dio otra bofetada; esta vez fue una más fuerte… más dolorosa. Esa ola cerró su corazón para convencerla de que ese fuego no era más que la excitación pasional del momento… patético.

«Como no puedo odiarte… te maldigo, Kurosaki»


-¿Y a qué se debe tal celebración?- entro cuestionando cerrando la puerta tras de sí, caminando lento dejando que varios suspiros surgieran a cada paso que daba.

-Renji… ¿Por qué siempre llegas como si fuera tu oficina?-

-¡Por favor! No cambies el tema- tomo asiento frente al gran escritorio observándolo risueño. Kurosaki no sabía si sentirse un cómplice o un acusado.

-Es un día normal, y no veo que este celebrando…- inquirió cortando el tema mientras tomaba unos papeles y los hojeaba como si su vida dependiera de ello. Era obvio que el hombre lo evadía como si le fueran a quitar el empleo. Abarai sonrió divertido.

-Ya veo… pero ¿Sabes Ichigo? Hay una cosa que nunca te va a funcionar conmigo: mentir- concluyo quitándole los papeles de las manos para golpearlos contra el escritorio -¡Escúpelo!-

-¡¿Escupir que?!- cuestiono, nervioso.

-¡Vamos Ichigo! ¡Déjate de estupideces!- exclamo poniéndose de pie un tanto alterado, ¡Era obvio que algo le había pasado! ¡Y si estaba así de feliz debía tener a Orihime de por medio! -¡Tú y yo sabemos que nunca bebes el vino que produces a menos a que la ocasión sea de una total importancia! ¡Tú estúpida sonrisa no se va de tu rostro! ¡Y te niegas a contármelo como… como… como una niña!-

-¿Qué? ¡¿A quién le dices niña?!- suspiro, Renji ya se hallaba de brazos cruzados con esa mirada que le decía que ya no iba a abrir la boca hasta que le contara todo…

… no tenía otra opción ¿Verdad?

.

.

A decir verdad mientras más pensaba sobre ello, menos se sentía orgulloso… estaba feliz, sí; lo estaba y en una cantidad tan alta que se sentía sorprendido de sentir toda esa felicidad correr por su cuerpo. Era como adrenalina… algo que te hace vibrar y hacer que tu corazón lata como si fuera el último día de tu vida. Esas sensaciones que siempre llego a creer que nunca las iba a experimentar llegaron con ella… y se fueron con ella.

Cuando despertó lo primero que se le vino a la mente fue buscarla tanteando sus manos sobre la cama, pero lo único que encontró fueron sabanas y una almohada. Ella no estaba ahí. Había desaparecido. Busco en todas partes, en el baño, el closet… la cocina, los pasillos, la sala ¡No estaba ahí! ¡No estaba en ninguna parte! ¡Ella se había ido! Una cosa, tal vez algo se le pudo haber quedado… nada. Se había llevado todo, junto con su alma. Ni siquiera el aroma de su cabello o de su cuerpo se quedó totalmente impregnado sobre las sabanas, tuvo que arrancarlas para aspirar más hondo… y solo así de esa forma podía sentirla más… cerca.

Caminaba por todo su apartamento cubierto por aquellas sabanas como si de un fantasma se tratara y sonrió irónico al chocar con lo único que había olvidado aquella mujer… una botella de tequila.

.

.

-Mmm… así que eso pasó…- suspiro decaído, pensaba que el estado de Ichigo era por algo bueno que le había pasado… y en parte era así; pero también era complicado.

-Es la primera vez que me he sentido tan vacío al despertar- susurro dándole un sorbo al vino y claro siendo escuchado por Renji de seguro dirá una de sus estupideces por lo que debía prepararse mentalmente para ello. Sin embargo el acusador se limitó a suspirar y a pensar en voz alta.

-Bueno siempre e creído que cosechas lo que siembras- y lo dijo… el rostro exasperante de Ichigo no se hizo esperar pues salió a la defensiva.

-¿De qué rayos estás hablando?- mierda…

-Tu sabes… ah… no sé cómo decírtelo ¿Contento?- Kurosaki frunció el ceño sin darle ninguna opción de escape.

-30 segundos…- pronuncio serio dejando la duda reflejada en los ojos de Abarai –Te doy 30 segundos de verdad, así que dime lo que tengas que decir y hare como si nunca lo hubiera escuchado de ti- Renji inhalo hondo esto iba a ser algo duro…

-De acuerdo- continuo exhalando el aire que había mantenido en sus pulmones como por tres segundos para después asentir. No tenía que pensar lo que iba a decir, de un modo u otro todo ira con fluidez de eso estaba seguro.

-Corre tiempo- índico Kurosaki observando su rolex de colección que adornaba su muñeca derecha.

-Bien, no creo que debas sentirte frustrado por no haberla encontrado esta mañana al despertar; tú mismo te lo buscaste. Dices que llegaste a besarla y que te sentiste bien al hacerlo también dijiste que ella no te rechazo, pero ¿Por un momento te pusiste a pensar de que tal vez estaba completamente ebria como para que llegara a la conclusión de que tal vez pudiste haberte aprovechado?-

-Créeme que he pensado en eso desde que me levante de la cama pero yo- corto de pronto pues Renji le había interrumpido.

-Dijiste 30 segundos de verdad, aun me quedan 18 segundos así que… ¿Me permites?- Ichigo suspiro indignado, era feo que te tiraran tus verdades a la cara en tan solo 30 segundos –Estoy consciente de que no te aprovechaste de la situación, te conozco y también conozco a Orihime y sé que ella no pensaría en una conclusión tan absurda… más sin embargo puede que yo esté equivocado. Piénsalo un poco Ichigo, Orihime te encontró con otra mujer en tu casa en el día que prometieron siempre pasarla juntos ¿Entiendes? Es como si le dieras una apuñalada por la espalda, no solo porque estabas con otra mujer, sino que también te habías olvidado de aquella promesa. Además eres un estúpido, le cuentas todo a Orihime; sabe lo de tus estúpidas reglas ¿No crees que ella desapareció esta mañana para aplicar una de ellas?- Ichigo negó con la cabeza, furioso.

-¡NO! ¿Cómo puedes decir eso? ¡Nunca aplicaría nada de eso en Orihime!-

-¿Alguna vez se lo dejaste en claro?- los ojos abiertos de la sorpresa en Ichigo le contestaron sin ni siquiera hablar –Eso creí…- suspiro alzándose de hombros, metiendo las manos en los bolsillos de su fino pantalón –Mira Ichigo… Orihime es una mujer muy inteligente, ella… ella ha sido tu amiga desde hace mucho tiempo y la verdad lo único que no entiendo aquí es solo una estúpida cosa… ¿Por qué te preocupa tanto lo que piense Orihime?- cuestiono observándolo tan detenidamente que Kurosaki trago de golpe pues esa mirada le exigía respuestas, respuestas que tal vez él no tenga en claro todavía.

-Bueno ella es mi mejor amiga… es obvio que me preocupe por eso…- contesto tomando asiento no tan convencido de su propia respuesta. Incluso dudo un poco al meditar sus palabras.

-De verdad que no te entiendo Ichigo, preguntas y te preocupas por Orihime, inclusive de lo que ella piensa como si fueras su pareja ¿Comprendes? ¿Acaso estás enamorado de ella? Porque si es así estás haciendo las cosas mal, muy mal opinaría yo- suspiro recargándose sobre la puerta principal –Actúas como un niñato de secundaria ¡Por dios Ichigo! ¿Qué no te importan los sentimientos de Orihime?-

-¡Por supuesto que me importan! ¡Ella es mi mayor prioridad!- y… abrió la boca.

-¿Tu mayor prioridad? Si eso es cierto no quiero saber cómo se siente la pobre de Orihime con todo esto- declaro un tanto furioso por la estupidez de que estuvo y está por cometer –Debe estar destrozada, gracias a ti-

-¿Qué quieres decir con eso?-

-Si en algún lugar de este mundo supongamos que Orihime está enamorada de ti Ichigo, ¿Crees que sería feliz?- el tono de él habla de Renji era tan decidido como si tuviera su mano sobre una espada que con cualquier vacile que diese estuviera a punto de desgarrarle la yugular.

-Dedicaría cada segundo de mi vida a eso…- su sinceridad era verdadera, pero el resultado sería otro…

-Aha… estoy seguro de ello, Ichigo. Pero recuerda que hablamos hipotéticamente- aclaro de una buena vez, si él no podía abrirle los ojos a este idiota nadie podría –Orihime está enamorada de ti, y tú la amas y juras hacerla feliz, ¿Y cómo sería eso? ¿Eh Ichigo? ¡¿En qué retorcido mundo crees que alguien a quien amas sea feliz a tu lado cuando te acuestas con medio mundo?! ¡En su cara! ¿Acaso crees que una vida feliz es estar contigo después de que te acuestas con otras?- y parece que Renji se tragó toda la caja entera del cereal "te lo dije" para venir a restregárselo en la cara. No podía culparlo él tenía razón. En ningún mundo alguna mujer quisiera eso de la persona que ama, es más ningún ser humano deseaba algo semejante. Inclusive él, jamás se recuperaría de algo así, ver a Orihime con un hombre diferente y mucho mejores que él era como si le pisotearan el orgullo y le escupieran encima. ¡Demonios! ¡No se podía hacer más ¿verdad Kurosaki?!

Sin embargo lo que decía Renji era hipotético, es por eso que dejo de intentarlo. Las otras mujeres no le llenaban el vacío de su corazón eso lo sabía, tal vez si consumían su apetito sexual… pero era uno que solo liberaba las tensiones ocasionadas por estrés llámenlo laboral o por enamoramiento no correspondido, lo que fuera. Nunca se sintió comprometido a ninguna de ellas, pues por algo había puesto aquellas reglas. Aunque si, razón tenía Renji al pensar en que no tenía perdón, mucho menos de Orihime. Si de verdad estaba enamorada de él… nunca obtendrá un perdón, y decir algo como "No importa lo que haga o hiciera, aunque me acostaba con ellas, a la única que podía ver en mi mente… eras tú" no eran palabras muy reconfortantes, y menos en su situación. ¡Dios! ¿Qué debería hacer? Las cosas ya estaban hechas y la culpa siempre será de él. ¿Cómo salirse de ese embrollo ileso? Eso era algo que quisiera descubrir desesperadamente. Aun así el final feliz no lo tendría él. ¿Cómo acabar junto a ella diciéndole que la ama sin que se le juzgue primero? Eso era imposible ¡Tan solo un milagro podría salvarlo del demonio en que se estaba convirtiendo!

-¿Señor Kurosaki? – el sonido de una dulce voz alerto a los dos hombres que se hallaban hundidos entre un silencio completamente incomodo, la voz que provenía del teléfono de oficina hablo una vez más –El señor Tsukishima a llegado para la cita de esta tarde ¿Quiere que lo deje pasar o…- se trataba de la secretaria del hombre, quien se hallaba al final del pasillo que daba a la oficina del jefe Kurosaki. Ichigo miro de reojo a Renji quien entendió al instante. Después de varios suspiros indico que esta conversación no había terminado y que no se saldría con la suya. «Orihime es mi amiga Ichigo, y también es muy amiga de Rukia. Así que por mucho que sea tu mejor amiga, y por mucho que la ames y seas mi amigo… yo, nosotros; no dejaremos que le hagas un daño irreparable. Ella se merece más que esto… por favor ten en cuenta eso.» concluyo como despedida el joven Abarai.

-Déjalo pasar- aclaro acomodándose el traje y la corbata un tanto pensativo. «Comprendo lo que quieres decir Renji, no era necesaria la amenaza. Soy un peligro para Orihime, a mi lado solo le provocaría dolor ¿Verdad? Eso era lo único que intentabas decirme… comprendo. Enserio que lo hago es solo que… si ustedes la salvaran de ese daño irreparable ¿Quién me salvara a mí de ese daño irreparable que provocara con su partida?»

-Kurosaki ¡Cuánto tiempo!- saludo el pelinegro un tanto sonriente, ajeno al dolor que padecía el hombre que se hallaba frente a él.

-Bienvenido Tsukishima- saludo, enfermo de tanta mentira con una de esas falsas sonrisas que el mundo entero se cree. Pero no lo dejara de paso… si el daño ya estaba hecho entonces el recogerá los platos rotos. No estaba todo perdido aun.

«Lo siento Renji, después de todo estos demonios en mi interior no dejaran que tenga la posibilidad de escapar a ningún lado. La sostendré firme en mis brazos, si es necesario le enterrare mis garras y la hare gritar mi nombre incontables veces. No importa cuánto nunca será suficiente, nunca tendré tanto de ella como lo deseo es por ello que la hare jurar ser mía para siempre. Morderé con colmillos si se rehúsa a aceptarlo, no importa el que, a mi mayor prioridad la hare mía de algún modo. A estos siete demonios tendrás que evitar, o podrás devorada acabar Orihime… »

-Voy a entrar- se escuchó traspasar aquella voz a la que anhelaba con tanta impaciencia –Oh estas ocupado, no creí que fuera algo importante, no me detuvieron en recepción-

-Orihime ya sabes que aunque sea una junta del directivo nadie te diría que no pasases- canturreo, estaba feliz, parece que ella actuaba natural. Así que no había porque temerle a la historia hipotética de Renji…

-¿Orihime?- …o al menos eso es lo que creía.

-¿Tsukishima-san?-

«Todo fue mi culpa… debí dejarla esperando en recepción. Es mi culpa por darle tantas libertades… ahora lo único que puedo hacer es mirar desde atrás. Me está dejando lejos y olvidando para siempre, voy a morir; sin ella de seguro muero. ¿Qué debo hacer? Esto siempre será mi culpa »

«Oh no por mi culpa termine por firmar mi condena »

Él culpable firmo su propia condena, ¿Qué dirá la victima ante esto? ¿Acaso nadie saldrá a su defensa? ¡Entre sus labios la palabra destino se desvanece con el tiempo…! ¿Cómo terminara esto?

Continuara...


Chan chan chan! (musica de suspenso) Ahora si esperen el leemon con ansias ._. XD!

Lectores los quiero a todos por igual ^^! si si LOS AMO!

Asi que hasta el prox capii!

Matta nee~~