Hola amigos he vuelto, sé que estuve fuera por mucho tiempo. Pero ya estoy con ustedes. Verán este capítulo ya lo tenía escrito, pero no pude subirlo. En el próximo capítulo cambiare la forma de narrar. Así que disfrútenlo.
Además busco reescribir el capítulo 1 de La Heredera del Poder, por la misma razón, mejorar la narración. Sé que muchos no están de acuerdo que Andy y Helena tuvieran una relación, pero en el capítulo 2 sabrán como paso todo.
Bueno referente a esta historia, este capítulo será tranquilo, pero a partir del próximo capítulo la situación empeorara. Muchos dirán que Riden es muy poderoso, pero es que se enfrenta a personas de bajo nivel, sus poderes son parecidos a los de Goku, él tiene un buen corazón, es raro verlo triste.
Respuestas de Review:
-ALARZAM: Gracias por tu apoyo, veras que incluere a esos personajes, pero a Link no lo conozco bien, puedes decirme sus caracteristicas y personalidad. Saludos.
-Lady Rain: Si es bastante raro, pero en este capitulo veras lo que paso. Se que tienes dudas sobre Jenny, de hecho ya estoy escribiendo o mejor dicho re-escribiendo el capitulo 1, para arreglarlo e incluir algo nuevo y como Madame ya te dijo, Hans y Elsa se enteraron demasiado tarde.
-Madame Purple: Te agradezco por corregirme sobre lo de alteza, ya lo arregle, espero que me des ideas para mi que Riden aparezca en su fics , si es así estaría honrado.
-Guest: Gracias por leer, espero que te guste la historia. Saludos
Bueno, me gustaría que me dieran una idea de como Riden conozca a las otras princesas o incluir a un OC que tengan en estoy presionado por mis estudios por lo que me den ideas para capitulos no estaría mal.
Capítulo 4: Nieve y Vida.
Riden se encontraba durmiendo tranquilamente, este se movía de un lugar a otro mientras se reía, al parecer tenía un sueño muy divertido.
-Hola señor malvavisco, ¿Cómo ha estado?, espero que todo esté bien en dulcetopia- Hablo dormido, al parecer tenía un sueño referente a que estaba en un mundo lleno de dulces. Seguía moviéndose hasta que un pequeña luz le dio en los ojos, haciendo que empezara abrirlos, a ver por la ventana se dio cuenta que había amanecido, este se levantó y dio una gran bostezo, después se froto los ojos, para ver mejor su habitación, era muy elegante y tenía las paredes de color verde, algo que le gustaba mucho.
-Sera mejor levantarme de una vez, esté día va estar muy movido- Dijo para sí mismo, para luego pararse de la cama e irse al baño, este a entrar vio el espejo y su cepillo de dientes, con un buen ánimo empezó a cepillarse, a terminar boto el líquido de su boca y noto que le faltaba el agua para enjuagarse. En eso un vaso lleno de agua apareció al lado suyo, pero este era sostenido por alguien.
-Toma, aquí hay agua para que termines de lavar tus dientes-Exclamo una misteriosa voz, Riden sin darse cuenta tomo el vaso y termino de limpiarse, mientras el ser que le paso el agua lo veía con una sonrisa.
-Bueno iré a ver como esta Elsa tal vez siga dormida, Chaito- Se despidió el extraño ser mientras salía del baño. Riden se veía al espejo pero a notar la ausencia del ser, se quedó viendo la puerta.
-Adiós y gracias por el agua- Agradeció.
-De nada –Escucho una voz desde afuera, Riden sonrío y se dispuso a bañarse pero sus ojos se abrieron a darse cuenta de algo. Este salió del baño y fue directo a su cama, este agarro su toalla y su ropa que se iba a poner.
-Tengo que estar más concentrado, casi se me olvida esto- Afirmo mientras volvía al baño, pero en eso sus ojos volvieron abrirse a darse cuenta de otra cosa y fijo su mirada en el vaso de agua, su mente estuvo analizando el vaso hasta que su mente descifro su duda.
-¡Claro!-Grito – Tengo sed, creo que después de bañarme buscare más agua- A lo que procedió a bañarse. Su día estaba empezando y la mejor forma de hacerlo era estar bien limpio.
Mientras en la habitación de la princesa, esta iba despertando, el día anterior la había dejado agotada, estiro sus brazos para luego levantarse de su cama, pero algo llamo su atención. En frente de ella se encontraba nada más y nada menos que Olaf, el muñeco que hizo el día anterior. Este se encontraba parado en frente de su cama, esto la extraño, ¿No se suponía que se había derretido en la habitación de Anna?. Esta lo observo por algunos segundos, no entendía como llego a su habitación o como seguía intacto. Pero en eso vio sus manos.
-¿Lo hice dormida?- Elsa estaba confundida – Eso no tiene sentido además tiene la zanahoria como nariz- En algunas ocasiones cuando era más pequeña había congelado su cama, pero hacer un muñeco de nieve era imposible, al menos que sus poderes tomaran mente propia y eso la hizo temblar un poco, por lo que procedió a extender sus brazos hacia él para derretirlo pero igual que ayer no pasaba nada.
-Ok, esto ya me está dando miedo- Exclamo preocupada acercándose al muñeco, este seguía ahí parado, Elsa empezó a tocar su cabeza y después quito unos de sus brazos. Se quedó mirando la madera hasta que noto que el muñeco soltaba un risa, Elsa voltio rápidamente a escucharlo, pero el muñeco no hacía nada, la niña lo miraba sin quitarle un ojo de encima, algo le parecía muy raro.
-¿Me estaré volviendo loca?-Pero lo siguiente que paso la heló más de lo que ya era, la cabeza del muñeco empezó a moverse lentamente hacia ella, y en un instante abrió sus ojos. El muñeco la miraba seriamente.
-Soy tu muñeco- Olaf hablo con una voz profunda. Pero de repente le sonrió -¡Hola soy Olaf y adoro los abrazos!- Dijo alegremente, pero Elsa se quedó inmóvil en su lugar sin poder procesar lo que pasaba y cuando Olaf dio algunos pasos hacia ella, pudo reaccionar.
-¡AAAAAAAAAHHHHHHHHHHHH!- Grito haciendo que el muñeco gritara también, ambos intercambian gritos a cada momento, hasta que la puerta se abrió de repente, dejando entrar una ráfaga blanca que fue directo hacia la ventana saliendo por ella, lo siguiente que se escucho fue de algo cayendo fuertemente con el suelo de afuera, tanto Olaf y Elsa veían lo ocurrido con asombro para luego verse nuevamente y volver a gritar. Así siguieron hasta que nuevamente la ráfaga blanca entro a la habitación pero esta vez deteniéndose, mostrando a Riden cubierto de algunas ramas y algo de tierra.
-¡Que mal!, después que me bañe- Menciono viendo su estado, al escuchar el grito de Elsa, salió disparado de su habitación, lo malo que fue tan rápido que no pudo evitar salirse por la ventana y golpearse con el suelo, el impacto fue tremendo pero tenía suerte que poseyera una gran resistencia. Sino el golpe lo habría matado.
-¿Qué sucede Elsa? Y ¿Por qué gritas?- Pero se sorprendido a ver al muñeco caminando hacia él, Riden lo miraba sorprendido, hasta que este camino hacia él. No entendía lo que pasaba el muñeco parecía tener vida pero porque no lo sentía.
-¡Hola soy Olaf y adoro los abrazos!, pero no grites, apenas pude ganarle a Elsa y si lo hago contigo posiblemente pierda- Al parecer pensó que estaba en una competencia de gritos con las princesa, que supuestamente gano debido a que Elsa se detuvo ya que le dolía la garganta. En eso la niña se paró al lado del peliblanco muy asustada.
-¡Riden Olaf no se derritió y está vivo!- Menciono al peliblanco mientras que este seguía viendo a Olaf, pero después sonrío, dejando confundida a la rubia.
-¡Esto es asombroso!, pero ¿Cómo?- Se acercó para empezar a examinar al muñeco, este por su parte lo miraba sonriente, pero en eso entraron los reyes para saber qué había pasado, pero se quedaron sorprendidos en ver a un muñeco de nieve que se movía y hablaba.
-¿Elsa que es esa cosa?-Pregunto el rey asustado mientras veía a Olaf, por su parte este estaba hablando con Riden, al parecer contándole el extraño motivo del porque estaba vivo. Elsa miro a sus padres sin saber que responder, pero en eso el peliblanco se acercó a ellos y los miro con una sonrisa, al parecer era el único que no veía al muñeco asustado.
-Oigan, no se asusten, es inofensivo, él dice que despertó ayer cuando estaba en la habitación de Anna, pero no sabe porque está vivo- Explico, dejando asombrados a los presentes. Olaf se acercó y los saludo.
-Hola, antes que griten déjeme presentarme, me llamo Olaf y adoro los abrazos, nací ayer pero aún no sé porque, por lo que espero que ustedes me lo digan- Menciono, dejando confundidos a los reyes, pero después se fijaron en su hija, la cual miraba sus manos con curiosidad.
-Creo que mis poderes te dieron vida pero no sé cómo- Concluyo asombrada, esto era nuevo, al parecer sus poderes le dieron vida a Olaf, no sabía porque pero le parecía fantástico. El rey la miro sin poder creérselo, sus poderes estaban creciendo más rápido de lo que pensaba, tenía que hablar con los Trolls otra vez, quizás ellos sepan las repuestas de este extraño suceso.
-Ok esto es nuevo, pero será mejor calmarse, bien Olaf no sabemos porque estas vivo pero deberías quedarte aquí hasta que lo sepamos no quisiera que los sirvientes se asusten por un muñeco parlante- Sugirió, a lo que Olaf asintió con su cabeza.
-Está bien, además vine a pasar tiempo con mis padres- Dijo Olaf desconcertando a los presentes.
-¿Padres?- Pregunto Idun, ¿Cómo podría tener padres?
-Sí, Elsa y Riden, ambos me hicieron, así que ellos son mis padres- Afirmó.
-¡¿QUEEEEEEEE?!-Gritaron todos sin poder creérselo, esto si era raro, no solo el hecho que estuviera vivo, sino que consideraba a Riden y a Elsa sus padres, los reyes se dieron cuenta del porque decía que Elsa era su madre pero ¿Por qué a Riden lo llamaba padre? Elsa por su parte se sonrojó, decir que ellos eran sus padres daba a entender que estaban casados, bueno no realmente, pero la frase daba a entender eso. El peliblanco lo miraba con curiosidad.
-"¿Somos sus padres?, pero si Elsa fue que lo armo, yo solo le puse la nariz"-Pensó, tal vez Olaf estaba confundido o tal vez su mente funcionaba como un animal, es decir, al primer ser que veía lo consideraba su madre. –"Debo saber la razón"- Pero en eso una mano se puso en su hombro, a voltear vio que era el rey, este lo miraba con una sonrisa.
-Riden, quédate aquí con Elsa y mantengan a Olaf en la habitación, aparte averigua porque está vivo, te dejo ese trabajo- Dijo el rey, sabia lo listo que era el chico, en poco tiempo el peliblanco se había ganado su confianza, por lo que dejarle el asunto no le molestaba. El peliblanco asintió con su cabeza, así el rey y la reina salieron de la habitación dejando solos a los dos niños con el muñeco, ambos niños se miraron y después a Olaf, que no paraba de mirarlos con una sonrisa, tenían que saber del porque estaba vivo.
-¿Olaf, que te gustaría hacer?- Riden fue el primero en hablar. Elsa lo miro confundida, el chico se había adaptado a la presencia del muñeco. No era sorpresa, Riden poseía una extraña habilidad de llevarse bien con cualquiera.
-"Algo me dice, que esto no va a terminar bien"- Dio un suspiro, y se dispuso a sentarse en su cama, mientras que Riden y Olaf hablaban. Por lo visto se iban a tardar un buen rato.
Por los pasillos los reyes iban discutiendo del asunto.
-¿Crees que se deba por los poderes de Elsa?-Pregunto Idun a su esposo, este la miro y asintió.
-Esto debe ser lo que nos dijo Gran Pabbie, sobre que los poderes de Elsa tenían algo hermoso, me imagino que dar vida a un muñeco es la razón por la que es hermoso ¿Qué dices?- Su esposa lo miraba pensativa, para luego hablar.
-Tal vez lo sea, pero aun no entiendo la parte de que ambos sean sus padres ¿no te parece raro?- Pregunto, a lo que el rey la miro seriamente, no le molestaba el muñeco, pero que ande diciendo que Elsa y Riden son sus padres le molestaba un poco. Este suspiro, que manera de empezar el día. Por lo que ambos entraron a su habitación.
En otra parte de los pasillos se veía correr a Anna rumbo a la habitación de su hermana, la escucho gritar por lo que tuvo que salir corriendo de su habitación, no le gustaría que a su hermana le pasara algo. Abrió la puerta sin tocar y quedó impactada en ver a Olaf abrazando a su hermana y a Riden, no daba crédito lo que veían sus ojos, el muñeco se movía y hablaba, eso era increíble, rápidamente se acercó y Olaf a verla se alegró.
-¡Oh es mi tía Anna!, Hola ¿Cómo has estado?- Saludó, Dejando extrañada a la pequeña, por su parte Riden y Elsa se ponían incómodos por lo dicho, por obvias razones el muñeco llamaba a Anna, tía .Aun así lo que decía no tenía sentido, para Elsa, no estaba casada con Riden y la cigüeña no lo había traído, y para Riden. Bueno digamos que estaba muy apenado, ya que la única forma de que ellos tuvieran un hijo, es por las acciones comunes de la reproducción humana.
Anna se le quedo mirando hasta que se abalanzo para darle un abrazo, este no dudo en corresponderle, le gustaban los abrazos.
-¡Vaya soy tía que alegría! –Exclamo la pequeña, no sabía por qué pero le daba gusto, en eso Elsa se acercó y le acaricio su cabeza, le encantaba lo ingenua que era su hermana, su inocencia y alegre personalidad le daban una lindura que no se podía comparar con otra cosa. Riden las miro y después se fijó en Olaf.
-Olaf me pregunto ¿Por qué dices que somos tus padres?- Tanto Anna y Elsa prestaron atención a esa pregunta, Anna era la que más quería saber ya que si el muñeco la llamaba tía tenía que ser hijo de Elsa, ¿Pero también era hijo de Riden?
-No lo sé, cuando desperté ya sabía eso- Respondió, ganándose una mirada extrañada de todos, ¿El nació ya sabiendo eso?, ¿Cómo era posible?, podría ser que su mente se desarrolló con esa parte ya formada o quizás era por pura casualidad.
Riden estaba pensativo, trataba de saber el porqué del asunto, hasta que un chispazo paso por su mente, ya entendía el por qué, por lo que miro a Elsa y esta se le quedo mirando curiosa, la cara del chico mostraba que ya había descubierto la razón.
-Elsa, recuerda lo que paso cuando le puse la nariz, ambos brillamos y después los brillos pasaron a Olaf formando esa esfera que se metió en su cuerpo- Por lo dicho tanto Elsa como Anna se asombraron, tenía sentido y de hecho Olaf había cambiado cuando todo termino, le salieron piernas, por lo que significaba que las energías mezcladas le dieron vida.
-Entonces es por eso que está vivo y pensándolo bien tal vez sea el motivo por la que nos dice padres- Afirmo la rubia, haciendo que Olaf saltara de la emoción.
-Es cierto si mal no recuerdo estaba siendo rodeado por esas luces antes de saber que eran mis padres- Dijo Olaf, de hecho la sensación fue demasiado extraña, en un momento no tenía vida. Después podía escuchar, ver y oler.
-¿Entonces ustedes le dieron vida cuando brillaron?!Eso es asombro! - Dijo Anna emocionada, los poderes de los dos era increíbles, incluso pensó que podrían hacer más como él. Riden río al parecer todo tenía sentido, sus poderes habían causado un tipo de cambio en la nieve, dándole vida a Olaf, Elsa pensó lo mismo pero se decepciono un poco ya que sus poderes por si solos no hicieron algo tan bello.
-Entonces vamos a jugar, con Olaf aquí podremos divertimos mucho- Dijo Anna, pero Elsa negó con la cabeza, no podían hacerlo.
-Anna, nuestro padres estuvieron aquí y nos ordenaron mantener a Olaf aquí para evitar que los sirvientes se asusten- Explico dejando a su hermana triste, Olaf también lo estaba, pero en eso la puerta se abrió, entrando una chica de cabello negro, era Emily que tenía consigo una bandeja con unos sándwiches.
-Riden aquí te traje lo que me pediste- Exclamo la chica, el peliblanco antes de irse a la habitación de Elsa había pasado por la cocina, pidiéndole unos sándwiches a Emily, ella acepto con gusto, el chico le caía bien, saludo a cada una de las princesas pero a notar al muñeco de nieve que la veía con una sonrisa no pudo evitar abrir sus ojos de la impresión, Olaf se le acercó y le dio un abrazo.
-¡Hola soy Olaf y adoro los abrazos!, pero también me encantan o ¿me gustan?, bueno pero de todas maneras me gusta abrazar a todos- Dijo, pero en eso Emily soltó la bandeja y cayó al suelo desmayada, el muñeco la había impresionado y mucho. El piso quedo cubierto de salsa y de las rebanadas de pan, haciendo que Riden llorara de perder su desayuno.
-¡Oh Dios mio, Olaf la mato! – Dijo Anna asustada, pero Riden le tomo su pulso y negó con la cabeza.
-Solo se desmayó, al parecer Olaf le dio un buen susto- Rió el chico mientras se limpiaba sus lágrimas, a lo que el muñeco se quedó mirando preocupado a la chica. Elsa por su parte trataba de contener las risas, le pareció divertido la reacción de la sirvienta, sabía que estaba mal, pero la chica le caía mal.
Anna se alivió por lo dicho, por lo que Riden tomo a Emily entre sus brazos y la acostó en la cama de Elsa, esta frunció el ceño por esto, pero se dio cuenta que la chica tenía que ser atendida. Aun así le molestaba que Riden la tomara de esa forma, parecían como dos enamorados y eso la hacía enfadar. Sentía extraños dolores en su corazón, no sabía que era, pero ver a Riden junto a Emily le daba ganas de entrarle a golpes. Pero noto algo que la alarmo.
-¡Riden, Olaf no está!- Dijo llamando la atención del chico y de su hermana, los dos vieron a su alrededor y era verdad, no estaba, se fijaron en la puerta, posiblemente se había ido, pero ¿Por qué?, por lo que los tres salieron de la habitación para poder buscarlo, dejando a la pelinegra sola en la cama.
-Bien separémonos, no debió haber ido lejos- Sugirió Riden por lo que las princesas asintieron, tenían que encontrarlo sino los reyes se enojarían, por lo que se pusieron en marcha tomando cada uno un camino.
Mientras tanto Olaf se encontraba corriendo por los pasillos buscando ayuda para Emily, le preocupaba que la chica estuviera en esa condición por su culpa, paso cerca de una puerta y la abrió, ahí pudo ver una habitación llena de pinturas, pero no había nadie.
-No creo que unos dibujos la puedan ayudar, será mejor seguir buscando- Para luego seguir su rumbo a otro lugar, pero empezó a sentir una extraña sensación, empezaba a detectar varias energías que estaban agrupadas en un solo lugar, pero eso no era todo también varias que estaban en otras partes, Olaf no entendía que significaba eso, en eso abrió los ojos a sentir una que era demasiado fuerte.
-¡Wow! ¿Ese es Riden?- Dijo a sentir una energía muy fuerte rodando por unos de los pasillos, así se dio cuenta que esas energías eran personas, incluso diferencio la de Elsa, no sabía porque pero tenía la capacidad de localizar a las personas por medio de sus energías.
-¡Excelente!, ahora con esto puedo encontrar a alguien que me ayude con esa chica- Exclamo con alegría para empezar a correr nuevamente. siguió hasta donde estaban dos energías , a entrar noto como había ropa regada por todas partes y en el medio se encontraban un hombre y una mujer, la mujer era rubia mientras que el hombre poseía una espada y un uniforme, dando a entender que era un guardia, este tenía el cabello castaño.
-Rick eres demasiado fastidioso, te he dicho que no me gustas y no puedes seguir pidiéndome una cita- Dijo molesta la rubia, pero el hombre no dejaba de exigirle.
-Vamos Adelin dame un oportunidad, te juro que no te arrepentirás- Suplico arrodillándose ante ella, haciendo que la mujer rodara los ojos del fastidio, desde que había comenzado a trabajar aquí, Rick no la dejaba en paz, le parecía lindo pero no era su tipo.
-Lo siento Rick, pero la respuesta sigue siendo no, además déjame terminar de lavar la ropa, porque tengo otras cosas que hacer- Exclamo siguiendo con su trabajo, el hombre se puso triste y se sentó en una silla, no tenía caso, la mujer lo había rechazado varias veces, la chica tenía 19 años era la segunda más joven de todas las sirvientes siendo la primera la nueva que entro hace unos días, pero él se había enamorado de ella desde que la vio, sentía su corazón saltar cada vez que estaba cerca de ella.
Pero en eso noto a un muñeco de nieve que los miraba con una sonrisa haciendo que saltara de su asiento del susto, llamando la atención de la mujer, pero este por estar asustado se limitó a señalar al muñeco de la puerta.
-¡Hola soy Olaf y adoro los abrazos!, estoy aquí porque una de las sirvientas se desmayó en la habitación de Elsa y necesito su ayuda para atenderla- Les explicó pero los dos seguían viéndolo sin creer que les estaba hablando, Adelin fue la primera en procesar lo que había dicho.
-¿Dices que una sirvienta se desmayó en la habitación de la princesa Elsa?- Pregunto, a lo que Olaf asintió. La mujer le pareció sorprendente que el muñeco hablara pero como sabia de los poderes de Elsa tal vez ella lo había hecho, bueno se escuchaba ridículo, pero había sido testigo de lo que era capaz la princesa.
-Bueno y ¿Quién es?- Pregunto, a lo que Olaf se quedó pensativo.
-No lo sé, pero tiene el cabello negro y ojos verdes- Respondió, por lo que Adelin tapo su boca de la impresión, era Emily.
-¡Santo Dios, será mejor ver como esta! –Dijo preocupada para luego salir por la puerta y detrás de ella Olaf. Por su parte Rick miro todo sin decir nada, aun la impresión del muñeco parlante lo tenía asustado, pero a ver como su amada se iba del lugar no dudo en seguirla, podría ayudarla y así se ganaría su afecto. Así salió corriendo rumbo a la habitación de la princesa.
Por unos de los pasillos estaba Riden tratando de encontrar a Olaf, a través de su poder de sentir energías, pero lo raro que no lo detectaba por ningún lado, de hecho desde que lo conoció no podía sentir su presencia, era como si no poseyera ningún alma, y eso no tenía sentido, si estaba vivo debía tener una, pero tal vez se debía por estar hecho de nieve, hay cosas que no poseían almas y una de ellas era la nieve.
-"Debe ser la razón por la que no siento su presencia, vaya esto va ser un problema"-Pensó cruzado de brazos, le iba ser imposible encontrarlo, pero de golpe sintió una presencia que provenía de unos de los pasillos, se dio cuenta que esta era muy fuerte y lo más increíble que se parecía a la suya y la de Elsa, eso era imposible al menos que fuera Olaf.
Siguió analizando la energía y era cierto, su energía y la de Elsa estaban unidas en un solo ser, y ese era el muñeco, pero después sintió otras dos que iban con él, a concentrarse descubrió que le pertenecían a la mujer y al guardia que vio el día anterior en el lavado.
-¿Sera que lo persiguen?- Se preguntó –Mejor me apresuro- Dijo para luego usar su velocidad y aparecer en frente de ellos, Adelin a ver al peliblanco se detuvo, por su parte Olaf y Rick lo miraron sorprendidos.
-Olaf ¿Qué sucede? ¿Adónde vas con ellos?- Pregunto preocupado. A lo que el muñeco se acercó a él, no le gustaba ver a Riden con esa cara, lo hacía sentir mal.
-Lo siento Riden, sé que tenía que quedarme en la habitación, pero a ver la chica desmayada Salí a buscar ayuda- Respondió algo apenado.
-¿En serio?, eso es muy lindo de tu parte Olaf, al parecer tienes el mismo buen corazón que nosotros- Le dio gusto lo dicho por el muñeco y después miro a las personas que lo acompañaban- Les agradezco su ayuda, pero no se preocupen ella está bien solo se asustó por ver a Olaf-
Esto sorprendió a ambos, de hecho a ellos le dio miedo al principio el muñeco parlante, pero gracias a que estaban acostumbrados a las rarezas del lugar no les causo algo peor, por lo que Emily a ser la nueva no soporto ver algo así.
-Bueno joven Riden, pero igual tenemos que llevarla a que la examinen, no podemos dejarla así como si nada- Exclamo Adelin, le parecía lindo la manera que el chico se preocupaba por todos, lo que le habían contado de él era que siempre le gustaba ayudar a cualquiera que lo necesite, algo magnifico, en especial con eso poderes.
Rick lo miraba con una media sonrisa, desde que el chico llego al castillo no paraba de impresionarlo, sus poderes eran únicos, en verdad,a él le gustaría tener esa clase de poderes, se imaginaba cargando una montaña y encima de esta estuviera Adelin como su esposa o llevarla a varias partes del mundo de un momento a otro surcando los cielos, eso sería muy romántico.
-De acuerdo, la llevare a otra habitación y ustedes le dicen al médico que venga a verla- Ordeno, por lo que los dos se pusieron en marcha. Mientras que Riden y Olaf fueron avisarle a Elsa y a Anna sobre el motivo que el muñeco se fue. No tardaron en encontrarlas, pero lo malo que estaban acompañadas por los reyes, al parecer Anna fue directamente a decirles lo ocurrido, así ganándose una mirada de enojo de su hermana.
-Anna nos contó lo que paso, pero ya mande avisar al médico del reino, así que no tienes nada que preocuparte, aun así debieron estar más pendiente- Dijo el Rey algo molesto, Anna le había dicho que Emily entro sin avisar y no les dio tiempo de esconder a Olaf.
-Lo sentimos- Se disculparon los tres, se sentían avergonzados. Pero la reina los consoló, no tenían la culpa. Por lo que todos tomaron rumbo a la habitación de Elsa, ahí esperaron hasta que el médico llegara y examinara a la chica. Al rato llegaron Adelin y Rick acompañados por María y Nelly, ambas estaban preocupadas por la chica, era la más joven de todas y tenían el deber de protegerla a toda costa, el médico termino de examinar a la Joven para luego informar su estado.
-Está bien, solo fue una decaída, seguramente por algo que la impresiono mucho- A lo que todos miraron a Olaf, las dos sirvientas se asombraron en ver a Olaf, pero no se asustaron gracias a que Adelin les había contado sobre él, antes de venir.
-Bien eso es todo, así que me voy- Dijo el médico para irse del lugar, en eso Olaf se acercó a la cama y miro preocupado a la joven.
-¿Despertara pronto?- Olaf se sentía mal, ver a la chica le daba lastima. Riden se acercó y lo miro con una sonrisa.
-Si Olaf, ella está bien ya verás que pronto despertara, además descubrí algo muy interesante de ti- Dijo llamando la atención de todos.
-¿A qué te refieres Riden?- Pregunto Elsa, ella más que todos quería saber sobre Olaf.
Riden les explico lo que paso en el gran salón, cada persona presente se sorprendió sobre lo ocurrido, que los dos empezaran a brillar de un color azul y blanco respectivamente, era algo sorprendente, y que esos brillos pasaron a Olaf, dejándolos más impresionados, después les contó sobre lo que le había dicho Olaf, que los llamaba padres por una sensación que tuvo al momento de despertar.
-¿Entonces, no se sabe con exactitud del por qué les dice padres?- María estaba asombrada, los niños eran un caso muy especial, el asunto le parecía increíble. Riden negó con la cabeza.
-Si la hay, verán al principio no podía detectar la energía de Olaf, pero eso cambio hace momentos cuando iba junto a Adelin y Rick, descubrí que poseía dos energías, la mía y la de Elsa, es decir, debido a que nuestras energías están unidas a él, da a suponer que nosotros le dimos la vida y por esa razón nos llama padres, bueno eso es todo, pero aun así no entiendo lo que hicimos para lograrlo- Termino de explicar. Los reyes lo miraban extrañados, los poderes de Riden se unieron a los de Elsa y así crearon a Olaf, bueno para los adultos presentes ese punto les parecía demasiado incómodo.
-Ok, si ese el caso creo que Olaf seria nuestro nieto ¿Verdad Agdar?- Pregunto la reina ganándose una mirada sorprendida de su esposo, ¿nieto?, su esposa tenía un sonrisa pícara, dando a entender que quería incomodarlo.
-¡ABUELOS!-Grito Olaf para luego darle un abrazo a cada uno. A los dos le daba gracia la manera de ser del muñeco se parecía un poco a Riden. Los demás veían la escena felices, en verdad que los dos niños era asombrosos, por lo visto iban a ser grandes cosas.
-¿Entonces se puede quedar?-Pregunto Anna, por lo que sus padres asintieron, haciendo que la pequeña empezara a correr de la emoción, Elsa por su parte se sentía feliz que Olaf fuera aceptado, miro sus manos y notaban el brillo azul que salía de ellos, sus poderes eran únicos y podría llegar hacer cosas maravillosas.
-"Pero creo que Riden será parte importante en su desarrollo"- Pensó con alegría mirando al peliblanco. Pero después se empezó a escuchar unos ruidos que venían de Emily al parecer ya iba a despertar. Esta se levantó y sobo su cabeza, lo ocurrido le había dejado con un dolor de cabeza.
-¿Qué paso?, no me acuerdo de nada- Dijo la joven, pero a notar a los reyes y a sus compañeros de trabajo no evito en asustarse- ¿Qué hacen aquí? y ¿Por qué estoy en una cama?- Dijo preocupada. A lo que Riden se acercó.
-Te desmayaste, pero no te preocupes no fue nada grave- Afirmo con una sonrisa encantadora que hizo sonrojar a la chica, Riden le parecía un chico muy lindo, era amble y considerado, pero estaba tan sumida en sus pensamientos que no noto que alguien la tocaba, de repente sintió un extraño frio y cuando volteo vio a Olaf abrazándola.
-Me da gusto en estés bien, déjame volver a presentarme soy…..- Pero antes de terminar la chica volvió a desmayarse dejando a Olaf nuevamente preocupado comenzando a correr por todos lados pidiendo ayuda. Lo ocurrido hizo reír a todos y aún más a Elsa por ver a la chica caer como trapo en la cama.
-"Por lo visto desde ahora tendremos que tener al médico cerca"- Pensó alegre el peliblanco- "Pero aún me da curiosidad sobre esas energías dentro de Olaf ¿Qué efecto tendrán en el?"- En eso sintió una mano tocando la suya y a desviar la mirada se dio cuenta que era Elsa que lo miraba con una sonrisa, en eso Anna se acercó en darle un abrazo, pidiéndole que hiciera más muñecos parecidos a Olaf para así tener muchos nuevos amigos.
Riden a mirarlas a las dos con una sonrisa, no pudo evitar sentirse feliz, ambas eran sus amigas y las quería mucho. Así que las tomo de una mano a cada una y se quedaron mirando a Olaf que seguía histérico por Emily, los tres se rieron pero no se dieron cuenta que sus manos brillaron brevemente, en la mano de Anna brillo de un color rojo mientras que en la mano de Elsa el mismo color azul, ambos brillos se unieron al brillo blanco de las manos de Riden. Dando a entender que las sorpresas aun vendrían.
Fin del capítulo.
¿Qué significaran las energías en Olaf?
¿Por qué las manos de los tres brillo de esa forma?
Bueno, Olaf apareció antes de lo debido, en el próximo capítulo empezare a incluir a las princesas,o no eso depende de mi creatividad y el tiempo que me de ya pienso actualizar "La Heredera del Poder". pero aún tengo dudas con Tiana, no sé si su época sea la misma que esta.
Saludos y nos vemos a la próxima.
