Lo odio, el final es un soberano asco, pero bueno, espero que a vos si te guste.

AU. Plot robado de Cannon Island: 11. Character A's little sibling/child wants to meet their favorite celebrity/writer/person for Christmas. Character B is said "Christmas present". / El hermano menor/hijo del personaje A quiere conocer a su celebridad/escritor/persona favorita para Navidad. El personaje B es dicho regalo de navidad.

FT y sus personajes no me pertenecen.


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Dedicado a:

Scarpillo —ya que el Nick es por el apodo que le pusimos, no puedo hacer lo mismo que con el resto—

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A medida que avanzaban por la casa Natsu se sentía más y más nervioso, a su lado, su hermano se reía de él.

«Deberías calmarte» había dicho Zeref, Natsu lo había mandado al demonio, argumentando que si él fuese a conocer a su ídolo, quien escribía —sí, escribía, porque Natsu Dragneel si leía libros de vez en vez— bajo un seudónimo para no ser reconocida, también estaría de aquella forma. Tuvo que darle la razón.

Ashley se hacía llamar, había leído de casualidad uno de sus libros, mientras esperaba a Gray, a Juvia parecía gustarle, porque fue ella quien lo informo sobre la misteriosa escritora, y tras dos capítulos se había enamorado perdidamente de la forma en la que escribía, la forma en la relataba cada parte, describía cada escenario y expresaba los pensamientos y emociones de cada personaje.

Para cuando llegaron a su habitación —tras chocarse media casa ya que tenía los ojos vendados— no sabía si estaba más ansioso o nervioso.

Pudo escuchar los pasos de su hermano al alejarse y otros, más suaves, acercarse, y cuando la venda le fue retirada los cabellos dorados que vio le resultaron demasiado conocidos.

—Lucy…

Parpadeo confundido, intentando ordenar sus propios pensamientos, quiso reír, era simplemente hilarante tras las veces que había hablado de Ashley con ella, tras lo mucho que la había elogiado, y que nunca hubiese notado que era su mejor amiga.

—Lamento no habértelo dicho, Natsu —había comenzado ella tras su falta de palabras. Él negó y le sonrió.

—Está bien —aseguro antes de abrazarla.

La muchacha sonrió y le devolvió el abrazo tras la sorpresa inicial.

—Feliz navidad, Natsu.

Pasaron largos segundos así, en silencio, abrazados, como si fuera lo único que importase en el momento.

—¿Luce?

—¿Si?

—¿Cómo supo Zeref que eras tú?

—Le dijo a Mavis que querías conocerme, y ella a mí —se encogió de hombros cuando se separaron—. Pero no puedes decirle a nadie ¿entendido?

Él sabía que debió haber asentido rápidamente, pero no pudo más que sentir ternura ante el ceño fruncido de la rubia. Eventualmente le prometió no decir nada, por supuesto, pero para entonces ella ya estaba enojada y amenazando con golpearlo.