Buenas!
Cómo están?
Nuevo capítulo. Esto de publicar todos los días me está exigiendo, pero como dije, no sé si la semana que viene voy a poder hacerlo, así que cuando vean que ya no publico al día siguiente, es porque ya se puso complicada la cosa acá.
Gracias por las reviews, favorites y alerts.
Como no me acuerdo si respondí alguna por mensaje privado o no, paso a responder todas acá y ahora. Hacía mucho que no lo hacía.
Emily: gracias por la review y por leer la historia! Pezberry es una perdición! Saludos!
Andreastorm4: no sé si comenzaran a darse cuenta que se quieren o no, la verdad, jajajaja. Gracias por la review! Saludos
Cami11: gracias! Saludos!
HarukaIs: gracias por leerlo y por darte cuenta de esa parte, jajajajajaja, aunque creo que fue inconsciente de parte de Santana. Gracias por la review! Saludos.
Eli: gracias por leer esta historia y las otras! A mi no me gusta pezberry la verdad...jajajaja, nah, mentira. La madre de Santana me causa mucha gracia a mi también, por eso intento que esté seguido. Gracias por la review! Saludos!
Andrea F: Noah es como ese condimento perfecto que ayuda a que Pezberry sea mejor. Por eso me gusta ponerlo en las historias como amigo de las dos o de una de ellas. Gracias por la review! Charlamos por fb. Besos!
Zaraii: gracias por tus palabras y por haber leído todas mis historias. Siempre pongo a Rachel haciendo algo extraordinario porque me gusta mucho el personaje en sí. Y Santana también, obvio. Y la mezcla de ellas dos, mucho más, jajaja. Muchas gracias y mucha suerte en todo lo que hagas a ti también. Espero que tengas un gran año. Muchas gracias por la review. Saludos!
BelleBerryD: gracias por la review! Y espero que pueda subir otro más mañana y pasado mañana antes del stop por una semana. (Aunque espero ver de ir adelantando los capítulos de a poco, pero va a estar complicado). No sé como va a seguir desarrollándose...o si, pero prefiero que lo leas, jajajaja. Saludos!
Bueno...espero que les guste este capítulo
Saludos!
Lore.
Capítulo 4 – Think of me and think with me
Si Santana pensaba que la cuestión era bajarse del auto y desde ahí, caminar con paso firme hasta la escena del crimen, en donde verían el cuerpo, sacarían conclusiones y esperarían los resultados de los investigadores de escenas del crimen (CSI) estuvo muy equivocada.
Apenas se bajaron del vehículo, tuvieron que pasar un grupo de mirones que intentaban saber que había sucedido dentro de la casa de su amigo y vecino. No por preocupación por la persona en si, sino para tener algo que hablar al día siguiente en sus trabajos.
La latina se pegó inmediatamente a uno de los lados de la diva, e incluso llegó a agarrarle la mano. No le importo para nada, e incluso Rachel no dijo nada tampoco, así que parecía que tampoco le importaba.
"No pienso poner un pie ahí adentro si viene ese chico" decía la voz de una mujer, que discutía con otro hombre de traje y corbata.
"Los que están vestidos de traje y corbata, que solo vas a ver dos, son detectives" dijo Rachel cuando notó que la latina estaba comparándolos con los otros oficiales que tenían el uniforme puesto.
"Con razón, no entendía nada" dijo la latina y siguió a la diva hasta donde estaba la mujer discutiendo.
"Sammy" dijo Rachel para que la mujer se diera cuenta de que estaba ahí.
"No te voy a mirar hasta que esté segura de que no está Puckerman contigo" dijo la mujer
"Noah no vino, entiende perfectamente el porque no puede venir" dijo la diva y la mujer se giró para mirarlas. Santana, no podía creer que existía una mujer tan hermosa en Lima. Era una mujer afroamericana, con los ojos verdes, su cabello negro caía como seda sobre sus hombros y la boca era roja, perfectamente roja.
"Entonces dile a tu nueva compañera las reglas" dijo la mujer "me está mirando como me miraba Puckerman"
"Si, pero ella no se va a acostar contigo" dijo Rachel mirando a Santana que observaba a la mujer con la boca abierta. "¿Verdad?"
"Por supuesto que no me acostaría con ella" dijo la latina volviendo en si y mirando a Rachel más tiempo. Por su mente, pasaban muchas cosas del porque no se iba a acostar con la mujer esa que tenía enfrente.
"No me dejaron tocar el cuerpo hasta que llegaras. Igualmente, acabo de llegar" dijo Sammy
"Es la médica forense" explicó Rachel y se acercó a Santana para hablar en su oído "cuando ocurrió el otro caso, Noah y ella congeniaron bien. Supe que terminaron en la habitación de hotel que a ella le habían alquilado, más de una vez. Pero no sé bien que pasó porque días después recibí una llamada en la que ella me decía que si alguna vez se volvían a cruzar los caminos no quería ver a Noah. Y los policías me dijeron lo mismo"
Santana, a quien poco le importaba lo que estaba diciendo la diva, se relajó en la voz que le estaba hablando (y tirando aire caliente) en su oído.
"A vestirse" dijo Sammy acercándose con ellas.
"¿Qué demonios es esto? Va en contra de todas las reglas de la moda" dijo Santana mirando lo que le habían tendido.
"Tenemos que evitar contaminar la escena del crimen sea como sea. Esto nos ayuda." dijo Rachel. Era un ambo de plástico color celeste, con unas cubiertas para los zapatos o zapatillas de nylon de color blanco. También tenían dos pares de guantes de látex, y una cubierta para el cabello.
"No me voy a poner la cosa para el pelo" dijo Santana
"Pontelo, si no no te van a dejar entrar" dijo la diva.
"Maldición" dijo Santana y le hizo caso a su amiga. Antes de entrar, recordó las bolsas que Puckerman le había dado y sostuvo una entre sus manos, por las dudas.
La siguió por la puerta de entrada, de una pequeña casa de clase media, por lo que parecía el barrio. Después de un pasillo, un policía señaló a la derecha, y Rachel se dirigió hacia ese lugar.
"Piensa que todo es decorativo" dijo la diva cuando miraba el lugar. Santana asintió, aunque Rachel no pudiera verla, y la siguió.
La escena era un enorme charco de sangre que en el medio tenía un cuerpo, dado vuelta, bañado en sangre. Se encontraba entre la mesa del comedor, y un sofá de los grandes. Santana, sintió bilis subiendo por la garganta, pero logró controlar las ganas de vomitar.
Rachel, mientras tanto se acercó a Richard que estaba disfrazado como ellas.
"Tenía la mesa preparada para una cena con otra persona" dijo señalando el lugar del que hablaba. Santana, siguió la mirada de la diva y vio que era cierto. Dos platos, una rosa en el medio, los cubiertos, copas para vino y copas para agua. Todo de a dos.
"¿Qué dijo la novia?" preguntó Rachel mientras rodeaba el charco de sangre y se agachaba a mirar el rostro de la víctima
"Que ella adelantó su viaje. Él no la esperaba. No sé si está más traumada por haber encontrado el cuerpo o porque parece que él la engañaba." dijo Richard.
"Lo ató" dijo Rachel señalando la mano más cercana a ella. Su tío, la miró sorprendido y se acercó para ver si era cierto. Santana, también lo hizo, y hubo un momento incómodo entre los dos, mientras intentaban ver sobre el pequeño cuerpo arrodillado de la diva. "Podrían haber esperado. Se ve debajo del puño de la camisa" dijo la diva.
Santana, observó la mancha de sangre, mientras se corría para dejar pasar a la diva que seguía observando el cuerpo.
"Rach..." dijo y señaló un cuadrado pequeño cerca de una de las piernas del hombre.
La diva, siguió su mano y miró a Santana con una pequeña sonrisa.
"¿Revisaron las sillas?" preguntó a su tío mientras observaba los pies de la víctima.
"¿Por qué habríamos de hacerlo?" preguntó él siguiendo con la mirada a su sobrina, después de comprabar que era cierto que existían marcas de atadura en la muñeca de la víctima y le hacía seña a uno de los de CSI para que sacara las fotos correspondientes, porque sabía que por alguna razón era importante.
"Porque Santana me acaba de señalar ese pequeño cuadrado sin sangre. Al lado del pie derecho" dijo Rachel
"Seguramente había algo ahí, que el asesino se llevó" dijo su tío
"No, estoy segura que lo que había ahí está en esta casa. Porque la víctima estuvo atada." dijo Rachel y su tío la miró, siguiendo con la sorpresa. Inmediatamente, se dirigió a la mesa y comenzó a mirar las cuatro sillas que la rodeaban. No tardó mucho, en la segunda encontró la mancha de sangre.
"Pero entonces no estamos lideando con el mismo asesino" dijo su tío mirando a Rachel
"Si lo estamos" dijo la diva señalando el arma asesina que seguía clavada en la víctima.
"Que lugar raro para acuchillar a alguien" dijo la latina y Rachel la observó unos segundos, para mirar lo que ella decía.
"No si hizo lo mismo que con la anterior." dijo la diva pasando a su lado, solo que con la cabeza gacha. El arma homicida estaba en la espalda baja de la víctima, clavada orgullosamente.
"¿Por qué estas segura que estamos lideando con la misma persona?" preguntó su tío, mientras Rachel abría los cajones de la cómoda que había ahí.
"¿Dónde están los cubiertos en esta casa?" se preguntó y comenzó ir hacia un lugar que suponía que era la cocina. Seguida por Santana de cerca. Regresó al living comedor minutos después. "El cuchillo de manteca que utilizó para asesinarlo no solo no pertenece a ninguno de los juegos de platería que hay en esta casa, sino que es igual al anterior" dijo la diva y su tío se acercó a ver el arma en el cuerpo.
"No puedo creer que te hayas dado cuenta de eso" dijo Richard sacudiendo la cabeza.
"No iba a esperar hasta que el arma esté fuera del cuerpo para analizarla. Es un cuchillo de manteca, como el anterio. Lo que me pregunto, es si los manda a hacer o los compró en algún lugar. Habría que analizarlos, por ahí tienen algo único" dijo Rachel
"Generalmente, el cuchillo de manteca ¿no viene con los otros cubiertos?" preguntó Santana
"Si" respondió la diva
"Entonces, o compró dos juegos de cubiertos o los envió a hacer" dijo la latina. "Podrían comenzar viendo donde se consigue ese tipo de juego de cubiertos"
"No hicimos un gran análisis en el arma homicida en el otro caso, porque siempre pensamos que era algo de una sola vez" dijo Richard levantándose.
"Lo sé, por eso es mejor que lo hagan ahora" dijo Rachel autoritariamente. "¿Podríamos revisar el resto de la casa?"
"Te voy a dejar porque acertaste en lo de que no era algo aislado" dijo su tío.
Santana siguió a Rachel escaleras arriba, en donde la diva comenzó a hablar.
"No creo que sea el último asesinato de esta persona que veamos." dijo mientras abría una puerta.
"¿Por qué estás tan segura?" preguntó Santana mientras la seguía adentro, era la habitación principal, por lo que parecía y las fotos de la víctima. "Es un tipo grande y alto" dijo la latina mirando una con la que parecía la novia. "Casi tan alto como Finn y pesado como Azimio Adams" agregó. Cuando dejó la foto sobre la cómoda, en el lugar donde estaba, se giró y vio a Rachel perforarla con la mirada.
"Tienes razón" dijo unos minutos después. "Se necesitaría una gran cantidad de fuerza para lograr disminuirlo"
"Yo lo conozco" dijo Santana "Creo que se llama Charles Charleston o algo así. Estuvo hace poco en una fiesta de ex alumnos de McKinley. Creo que jugaba en el equipo de football. Me lo crucé cuando salíamos del entrenamiento de las Cheerios"
"Oh, me diste el nombre, no quería saber el nombre" dijo Rachel "Se hace más personal."
"Lo siento, no sabía" dijo la latina.
"No te preocupes. Pero me diste algo en que pensar." dijo Rachel dirigiéndose a otra habitación, en la cual solo se asomó y encendió la luz. "Llama a mi tío, rápido" le dijo a la latina, quien corrió gritando por Richard.
"¿Qué encontraste?" preguntó el hombre después de subir corriendo las escaleras, y ver a su sobrina todavía parada en la puerta.
"Utilizó el baño de esta casa para limpiarse" dijo Rachel "Tuvo tiempo de asesinar, acomodar y limpiarse"
Santana se asomó entre Richard y su sobrina y pudo ver el cuarto de baño, con ropa ensangrentada en el piso, manchas de sangre mezcladas con agua en la ducha, y una soga cerca del inodoro.
"Diablos" dijo Richard mirando el lugar.
"Vamos San, ya vi todo lo que tenía que ver. Supongo que después me enviarás las fotos." le dijo a la latina y a su tío, respectivamente.
"Si" dijo su tío. "Gracias"
"Todavía no lo encontré, no me agradezcas" dijo Rachel.
Santana estaba sorprendida por el poco tiempo que habían pasado en la casa, pero cuando pudo ver su celular, notó que habían pasado dos horas desde que habían llegado al lugar del crimen. Dejó todo lo que había usado junto a lo de la diva, y la siguió hasta el auto que las había llevado en primer lugar.
El viaje fue silencioso hasta la casa, y las dos miraban por la ventanilla. Cada una pensando en lo que habían visto y sabían.
O eso creía la otra.
Cuando llegaron a la casa, mucho más rápido que el viaje de ida, por supuesto, Lucía las metió a empujones en la cocina.
"Ahora, no me importa lo que vieron o quieren pensar, pero ya es demasiado tarde. Así que van a cenar como dos personas civilizadas y después se van a ir a acostar. Santana, tienes entrenamiento de las Cheerios temprano mañana y Rachel siempre se va temprano a vagar por esos pasillos como si estuviera buscando algo. No lo entiendo, ya que no hay nada interesante en McKinley" dijo la mujer sentándolas en la mesa donde Puck seguía masticando.
"¿Qué onda la escena?" preguntó el muchacho con la boca llena. Inmediatamente, recibió un golpe en la nuca por parte de Lucía, y una mirada asesina por parte de la diva.
"Resulta que no me gusta que hables con la boca abierta, Noah." dijo Rachel mientras miraba divertida la cara de dolor de su amigo ante el golpe que le habían dado. "La escena fue bastante..."
"Ah, no. No me importa cual es tu pequeña costumbre de hobbit desde que entraste en ese trabajo, pero no vas a venir a hablar de muertos y asesinatos en esta mesa" dijo Lucía parándose al frente de Rachel con las manos en la cintura y una ceja levantada.
"¿Hobbit?" preguntó la diva y Santana miraba a su madre con la boca abierta.
"Es como te llama esta chica" dijo Lucía señalando a Santana con una mano que tenía una espátula. "Y es así como te voy a llamar si no cumples lo que te pido"
"Tengo que decirte que acabo de tener un extraño deja vú, pero eras mucho más chica en mi mente" dijo Rachel "Eras como Santana con una mezcla con Quinn Fabray. ¿Sabías que Quinn cree que patentó lo del levantamiento de ceja para hacer sentir a los demás inferiores?"
"Rachel, no me vengas con preguntas que no me interesan. No quiero que hablen de lo que acaban de ver, porque a pesar de este barril sin fondo..." dijo Lucía señalando a Puck "y estoy segura que uds. dos también, no todos en esta casa tenemos un estómago capaz de soportar lo que pueden llegar a contar"
"Lo siento, Lulú" dijo Rachel
"No me vuelvas a decir Lulú, porque te juro que tu padre, cuando vuelva, se va a encontrar con que desapareciste y ni siquiera me preocupé por hacer la denuncia" dijo la mujer dándose media vuelta para ir a buscar la comida.
"Santana, ahora entiendo de donde has sacado esa parte violenta" dijo Rachel riendo.
"Yo no soy tan violenta" dijo la latina y escuchó como Rachel y Puckerman comenzaron a reírse a carcajadas.
Cenaron tranquilas, escuchando las quejas de Lucía por toda la comida que le había hecho hacer Puck.
"Ella se ofreció" dijo el muchacho, en forma de quejido y excusa.
Después, se fueron a bañar y posteriormente a la cama.
El día siguiente sería el regreso a McKinley y aunque no lo dijeran en voz alta, Santana y Rachel estaban un poco nerviosas porque no sabían como iban a comportarse dentro de la escuela o lo que les traería los nuevos desarrollos dramáticos dentro del glee club.
"Santana, Santana, despierta" decía Lucía mientras movía a su hija para, obviamente, intentar despertarla.
"No. Sueño" dijo la latina y empezó a intentar moverse hacia un lugar donde no estuvieran las manos de su madre.
"No me importa" dijo Lucía.
"¿No recuerdas que anoche estuve investigando la escena de un crimen?" preguntó Santana con la voz dormida
"No me importa si estuviste robando el Banco de Lima y gracias a eso ahora somos millonarias. Tienes media hora para desayunar e ir con Rachel a McKinley. Tienes entrenamiento con las Cheerios y ahora eres la capitana" dijo Lucía y se quedó mirando fijamente a su hija, el resto de su cuerpo completamente quieto.
"Esta bien" dijo Santana sacándose las colchas que tenía encima y levantándose.
"Santana, me gustaría que antes de que bajes a desayunar, hablemos de algo" dijo su madre sentándose en la cama mientras la latina se vestía con el uniforme.
"¿De qué?" preguntó Santana, si algo le molestaba más que despertarse cuando quería seguir durmiendo, era que le hablen de cosas importantes.
"Rachel"
"¿Qué le pasa a Rachel?"
"¿Qué va a pasar con Rachel? Sería la pregunta. ¿Cómo van a enfrentar este cambio en su relación en la escuela?"
"No sé. Es muy temprano para pensarlo" dijo Santana mirando por la ventana.
Lucía suspiró y se levantó. "Voy a prepararte el café. Espero que sepas que a pesar de que no lo demuestre, las cosas a Rachel le afectan más de lo que crees"
Santana se quedó quieta en la habitación, pensando en las palabras de su madre unos segundos, antes de ir al baño a lavarse, para comenzar el día.
"Oh, Dios" dijo Rachel cuando la vio entrar en la cocina. "Nunca pensé esto y creo que ya me estoy arrepientiendo"
"¿De qué rayos estás hablando?" preguntó Santana. Rachel la miraba asustada.
"Tu uniforme. No quiero ser mala, pero generalmente me genera pesadillas." dijo Rachel volviendo su mirada al periódico que tenía enfrente.
Santana miró a su madre que sacudía la cabeza del otro lado de la habitación y se sentó al lado de la diva.
"No quiero que me contagies con Cheeritis" dijo Rachel haciendo que corría la silla un poco más lejos de la latina, quien cada vez la miraba más sorprendida y enojada. "Fue un chiste" agregó la diva asustándose.
"Esta bien" dijo Santana. "¿Dice algo?" preguntó señalando el diario.
"Si, pero no especifican muchos detalles. Creo que quieren guardarse eso hasta que la investigación este terminada" dijo Rachel
"¿Qué les dije de hablar de esas cosas en la mesa?" preguntó Lucía.
"Disculpa madre" dijo Santana "¿Pero cuando quieres que lo hablemos si pasas todo el día dentro de esta casa?"
"No paso todo el día dentro de esta casa. Trabajo en esta casa solo dos horas a la tarde y cuando Rachel no tiene ninguna actividad extracurricular para hacer. El resto del día lo paso en otras casas" dijo Lucía poniéndole el desayuno a Santana adelante.
"¿Por qué eso no lo sabía?" preguntó la menor de las latinas.
"Porque siempre me preguntas por lo que hago en la casa de Rachel" dijo Lucía y notó como el rostro de su hija se puso colorado.
Rachel, había sido testigo de la conversación y la reacción de Santana, pero hizo parecer como si estuviera concentrada en el periódico.
Media hora después, cuando ya estaban listas, las dos salieron rumbo a McKinley pensando en cosas casi parecidas.
Mientras Santana se dirigía al entrenamiento, Rachel iba al salón del coro a practicar.
Después de correr unas 30 vueltas alrededor de la cancha de football, Santana y Brittany eran las únicas que todavía tenían algo de energía, y esperaron unos segundos antes de escuchar la próxima orden de Sue, lejos de sus compañeras.
"Viniste con Rachel" dijo la rubia mientras tomaba agua, despacio.
"Si" dijo Santana con una pequeña sonrisa
"Awww estas feliz" dijo Brittany
"Algo" dijo Santana
"Aunque no sabes como vas a comportarte el resto del día. Pero, ¿por qué viniste con ella?"
"En pocas palabras, mi casa se quemó, mi madre la conoce y ella nos ofreció su casa para vivir ahí" dijo Santana
"Guau, con razón tu casa no estaba ahí ayer cuando fui" dijo la rubia
"¿Fuiste a Adyacents?" preguntó Santana preocupada
"Si, pero no encontré a nadie en tu casa y en la esquina estaba ese grupo mirándome feo así que volví a mi casa"
"Podrías haberme enviado un mensaje"
"Lord Tubbington se tragó mi celular y le hace cosquillas cuando quiero enviar un mensaje" dijo Brittany.
Santana sacudió la cabeza y ordenó a su equipo que se pusieran nuevamente de pie con un grito y Sue les dio una nueva rutina que practicar.
Cuando terminaron, se dieron una ducha y Santana caminó por los pasillos de McKinley, dejándose llevar por lo que decía su cabeza y su corazón, rumbo al casillero de Rachel Berry.
