Hai hai! Yo aqui! Es miercoles de actualizacion!
Empezare a actualizar cada semana-o eso tratare-, y muchas gracias a todos aquellos a los que les ha gustado este fic hasta ahora, porque esto se va a poner mejor. Este capitulo es un poquito mas largo que los anteriores, ¡espero que les guste!
Chelsea: Bueno, en este capitulo pasa algo que empieza a marcar la diferencia.
¿Quieres dejar de hacer spoiler? Mejor me voy a tirar de un septimo piso, asi acabo con mi extraña existencia.
Chelsea: *toma una camara de video y la sigue*
¡Los personajes le pertenecen a Kishimoto Masashi-dattebayo!
Advertencias. Por ahora ninguna hehehehe... ¡No hay cambios de personalidades amigos! Bueno, puede que de cierta persona nueva que aparecera en este capitulo, pero la verdad no lo se. Puede que ella sea el único caso.
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La Lucha por Amor
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Capitulo 3
Un Vals Complicado
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Lo habia decidido. Se acercaría a Hyuuga Hinata.
Habia sido un completo idiota. Tuvo miedo de preguntarles a sus amigos acerca de esa chica por el que dirán. Estaba haciendo lo mismo que Neji hizo con Hinata. No iba a rebajarse a eso. Además aun no entendía por que le había afectado tanto ver a esa chica sola. No podía dejarla asi, además él, el rubio hiperactivo podría hacer algo. No le importaba lo que pensaran Sakura o Sasuke, ni lo que Neji dijera. No le importaba lo que le dijeran, el se acercaría a ella. Y lo haría desde el dia siguiente.
-¿Uh? ¿Cómo llegaste hasta aquí? Ah claro, eres un gato-ttebayo…
Ya era de noche. Naruto se encontraba mirando hacia el techo, acostado en su cama. Neko-chan había resultado muy hábil para trepar cosas –era un gato después de todo- y se había subido a la cama a pesar de su diminuto tamañito, ya que técnicamente seguía siendo un bebé. Tenía tres meses de vida y era pequeño. El gato se acercó a Naruto, y se subió en su pecho, acomodando con sus garritas la camisa de Naruto para acostarse en ella. Despues de eso, se acostó allí y empezó a subir y a bajar a causa de la respiración del rubio. A decir verdad Naruto había visto toda la escena. Cuando salió del instituto ese dia, escuchó la voz de la chica en un callejón cercano y se acercó, entonces vio como ella alimentaba a aquel gato callejero y jugaba con él. Vio como la chica tonta se cortaba con un vidrio y también la escuchó decir que estaba buscando un dueño para el gato, ya que ella no podía conservarlo.
Entonces pensó, "¿Quién más que el increíble Uzumaki Naruto para cuidar a un gato?"
Vivia solo en un apartamento, y su padrino Jiraiya estaría en quien sabe que parte de Italia en estos momentos. ¡Claro que podía quedarse con el gato! Además ya necesitaba compañía en aquel solitario apartamento, sin contar que el gato era bastante lindo, ¿por qué no? Además se aseguró de dejarle una nota anónima a la Hyuuga para que no se preocupara.
Aunque probablemente N.U. no era muy anónimo que digamos… o tal vez si…
Neko-chan…
Así había llamado Hinata al gato. Debía decir que la chica no se había inspirado mucho que digamos, pero le gustaba el nombre, así que, ¿Por qué no?
Pasó su mano por la cabeza del animal acariciándolo, quien se reburujó mas contra él. El animalito ya dormía felizmente en el pecho del rubio mientras este acariciaba su pelo una y otra vez. Ese gato era la prueba de que Hyuuga Hinata no era una persona oscura y mucho menos rara como todos la veían. Era una persona dulce amable y bondadosa, quien había sido golpeada por la ignorancia de las personas muchas veces. Quería ayudarla de alguna forma, y si tenia oportunidad haría que la chica se hiciera amiga de Sasuke y Sakura. No iba a dejar que ella permaneciera atrás de todos por mas tiempo… como en la historia que ella escribió.
¿Pero por que la historia decía "Anónimo"? Esa era una de las dudas que tenia. Pero una vez se hiciera amigo de Hinata, podría hablar de ese tema. El gato era el tema perfecto para acercarse a ella, y no dejaría pasar la oportunidad. No entendía por que tantas personas la dejaban de lado sin conocerla.
Pero él se aseguraría de cambiar eso.
-¿E-eh?
Fue lo único que Hinata pudo soltar al ver la escena. Apenas había llegado al instituto esa mañana y apenas había atravesado la puerta de su clase, todos habían sido llevados junto con su maestro a un gran edificio. Kakashi les había dicho que el instituto había recibido una generosa invitación para hacer parte de una clase de baile que ofrecía la academia de baile Hans, una de las mas reconocidas en Konoha. La clase de baile había sido ofrecida con el objetivo de que los estudiantes se apasionaran por el baile. Apenas todos sus compañeros de clase junto con ella se encontraban en aquel gran salón, las chicas empezaron a saltar de emoción. Los chicos hablaban, algunos animados y otros confundidos. Hinata solo se sintió increíblemente pequeña.
-Todos siéntense en el suelo. –dijo la profesora entrando al salón lleno de espejos en las paredes mientras Kakashi solo leia recostado en una pared. Todos se sentaron en el suelo, quedando Hinata en la parte de atrás y Naruto, Sakura y Sasuke adelante – Mi nombre es Mei Terumi, y aquí en esta clase se les enseñara a bailar más que con estilo o elegancia, con el corazón. Para esta demostración bailarán en parejas. –Ante eso Hinata se estremeció- Primero experimentaremos con un vals suave, para luego seguir con otros bailes de pareja. ¿Alguna pregunta?
-Yo.-dijo Ino levantando la mano. -¿Por qué debemos bailar en parejas?
-Los seres humanos se comunican a través de las palabras, pero no es la única forma. El baile es una forma de expresión en el que las personas se entienden y se acompasan en un solo movimiento. El objetivo del baile es llegar a esa armonía y disfrutar del baile. Además la mayoría de los bailes se realizan en pareja, ciertamente se puede bailar solo pero el baile en parejas es el más común.
-Ya veo…-dijo Ino bajando la mano. -¡Sai-kun, baila conmigo! –gritó de repente, y Sai solo pudo sonreir como siempre mientras todos los jóvenes se echaban a carcajadas por la repentina acción de la Yamanaka. Hinata solo se encogió más, y su corazón empezó a latir acelerado.
-Señorita, los jóvenes son quienes deben escoger a sus parejas. –le dijo Mei. Y todos se pusieron a reir otra vez, pero Hinata sentía que iba a darle una taquicardia. –Bien, ahora practicaremos como deben invitar a una dama a bailar.
Shion por otro lado estaba emocionada. Esperaba que Naruto la sacara a bailar, tendiéndole la mano amablemente y llevándola hasta la pista de baile. Ella estaba enamorada de él, le parecía increíblemente guapo con su cabello dorado y sus ojos azules. Cuando Naruto se quedaba solo por actividades en pareja –en las que obviamente Sasuke y Sakura se hacían juntos, ya que ellos siempre estaban muy unidos -, Naruto y Shion conformaban un equipo siempre por insistencia de la chica. Ahora era su oportunidad, y el hecho de que el rubio la sacara a bailar la fascinaba.
Unas sillas se encontraban alineadas contra una de las paredes espejo, y Mei le indicó a las mujeres que se sentaran allí. La fila de mujeres recorría la pared, y Hinata se había asegurado de escoger el asiento del rincón de la pared, tal vez así dolería menos el golpe. Le daba miedo que alguien la sacara a bailar pero también pensaba que eso era imposible y eso le dolía mas. Por lo general en las actividades de grupos ella siempre estaba sola. Estaba segura de que esta vez no sería diferente.
Por otro lado Mei reunió a los chicos y les explico cómo debían tenderle la mano a una dama y llevarla hasta la pista de baile.
-¡Bien, vayan por sus chicas! ¡Iré a poner la música! –gritó Mei entusiasmada, y los chicos empezaron a dirigirse hacia ellas. Hinata se asustó aun más. Kakashi solo pudo mirarla un poco preocupado.
"N-no… po-por favor… ya-ya basta…"
Cerró sus ojos fuertemente. No quería verlo. No quería ver el momento en el que todas las chicas salieran a bailar y ella se quedara sentada con el corazón hundiéndose. Apretó sus ojos aún más, y apretó sus puños temblorosos sobre su falda.
-¡Sai-kun, eres tan lindo! –oyó vociferar a Ino.
-Sa-Sasuke-kun…-escuchó a la pelirrosa.
-Ki-Kiba-kun…- escuchó a otra chica.
-Ya que insistes, Lee…-escuchó a una chica hablar, a la cual reconoció como Tenten.
Y así escuchó a las chicas encantadas que salían a bailar. No lo resistiría mas, quería irse de ahí, ella no tenía nada que estar haciendo en una clase de baile para parejas.
-¡Naruto! ¿Qué haces? ¿A dónde vas? –escuchó la voz de una chica la que reconocia como Shion.
-Ummmm…. No sé cómo hacer esto-ttebayo. –escuchó un voz masculina frente a ella. Seguro era su imaginación. Se rehusó a abrir los ojos.
-¡Naruto!-escuchó a la chica de nuevo. -¡Maldición, ven aquí! ¡Recuerda que soy tu compañera de equipo!
-Oye, abre los ojos, no te haré nada. –le dijo Naruto, y la chica abrió sus ojos lentamente, mirando con sus ojos temerosos al joven frente a ella. Cabello rubio, ojos azules como el cielo y tres particulares marcas en sus mejillas. Se sonrojó al ver la sonrisa que aquel chico le dedicaba, pero bajó su cabeza inmediatamente, cubriendo sus ojos con su flequillo. Nadie la había notado en mucho tiempo, ¿Por qué él lo hacía ahora? Tal vez solo la estaba invitando a bailar por lástima. -¿Qué pasa-ttebayo? –ella negó con su cabeza rápidamente.
-¡Naruto! –gritó Shion, y se paró al lado de Naruto. -¡¿Qué te pasa?! ¿Por qué quieres sacarla a bailar a ella? ¡Es una rarita!
Mei vió la escena e intentó ir a detener a esa chica, pero Kakashi la tomó del brazo.
-Déjala. Esto… se va a poner interesante.
Mei confundida solo pudo ver la escena desde lejos.
Ante las palabras de Shion, Hinata solo pudo hundirse mas en su asiento, cosa que Naruto notó.
-U-U-u-ummmm….n-no tie-tienes porque ba-bailar co-conmigo… pue-puedes bailar con-con ella… -dijo Hinata con mucho esfuerzo. –N-no es ne-necesario que me-me tengas lastima.
-¿Lo ves? Ella está de acuerdo. ¡Ahora vámonos! –le exigió Shion tomando al rubio del brazo y jalándolo… o eso intentó, ya que Naruto no se movio ni un centímetro.
-No lo hago por lástima-ttebayo.-dijo Naruto sonriendo, y tomó la mano de Hinata, que yacia en un puño sobre la falda de ella. –Quiero bailar contigo.
-¿E-eh? –y cuando menos se dio cuenta el rubio la había arrastrado a la pista de baile, dejando a una Shion iracunda detrás de ellos.
-¡Naruto! ¡Vuelve aquí ahora! –pero al ver que sus amenazas no funcionaban y que ya no quedaban más chicos sin pareja, se sentó en una de las sillas enojada.
-¡Bien, vamos a demostrarles a todos quien manda-ttebayo! –exclamó el rubio emocionado alzando un puño al aire. Ese chico era muy positivo, energico e hiperactivo. Todo lo contrario a la ojiperla.
Mei puso el vals, y arrastró a Kakashi hasta la pista de baile, el cual aturdido por el jalón dejó su libro tirado.
-¿A-Are? –balbuceó el maestro confundido.
Sasuke y Sakura, por otro lado, notaron a la acompañante de Naruto. Sakura estaba sorprendida pero Sasuke ya lo venia venir.
-¿A Naruto… le gusta esa chica? –preguntó Sakura.
-No lo creo. –dijo Sasuke. –Lo hace porque se ve a sí mismo en ella. Por eso la ayuda.
-¿De que hablas? –pregunto Sakura.
-¡Ustedes! ¡Dejen de hablar! –le exigió Mei a Sasuke y Sakura. Ambos inmediatamente se callaron. –Bien, caballeros, tomen a las damas de la cintura con la mano derecha.-dijo, y llevó la mano de Kakashi hacia su cintura. El maestro se sonrojó al instante.
Naruto llevó su mano hacia la cintura de Hinata, atrayéndola hacia él. Sintió el cuerpo de la chica tensarse, y vió que estaba tan roja como un tomate. Ella solo miraba al piso avergonzada. Naruto también estaba un poco nervioso, cuando dijo que se acercaría a ella no esperaba que se daría esta oportunidad.
-Las chicas llevarán su mano izquierda al hombro del chico. –y tras eso Mei y todas las chicas lo hicieron. A Hinata le costó un poco de trabajo ya que su mano no dejaba de temblar.
-Bien, tómense de las manos que tienen libres asi. –dijo, y les mostró como se hacia, uniendo su mano con la del profesor hacia un lado. Los chicos y las chicas se tomaron de las manos, y Naruto notó que la mano de la chica era delicada y pequeña… a diferencia de la de Sakura que podía dar puños letales. Al principio la mano de Hinata no dejaba de temblar dentro de la mano de Naruto, pero respirando profundamente logró calmarse un poco.
-No soy bueno bailando-ttebayo.-le dijo Naruto, sonriendo nervioso.
-Yo-yo tampoco. –dijo ella, alzando un poco la mirada.
-¡Entonces hagamos el ridículo juntos-dattebayo! –exclamó emocionado.
-¡¿E-EHHH?! –fue lo único que ella pudo pronunciar. Ese chico sí que estaba loco.
-Bien, ahora déjense llevar por la música. –y tras decir eso, Mei y Kakashi-sensei empezaron a bailar armoniosamente en la pista de baile al compas de la musica.
Las demás parejas empezaron a bailar, imitando a los maestros. Naruto y Hinata descubrieron que bailar vals no era tan difícil…
-¡Ay! –se quejó Naruto tras sentir un pisón en su pié.
Literalmente.
-¡Lo siento! ¡Lo siento! ¡Lo siento! –dijo ella una y otra vez avergonzada, inclinándose una y otra vez. ¡No podía creer que lo había pisado! Él se había ofrecido a ser su pareja de baile y ella lo había pisado, de seguro ya no quería bailar con ella…
-¡Espera! ¿A dónde vas? –la sujetó del brazo cuando vio que ella intentaba huir.
-Y-Yo…y-yo… ¡la-lamento haberte pisado!
-¡Ven aquí! –dijo, y la jaló hacia él de nuevo. Ella aun estaba como un tomate. –No importa-ttebayo.
-Pe-pe-pe-pe-pero…
-¡Estas aprendiendo! Y yo también, aunque espero no terminar pisándote.
-Se-seria estar a mano… u-ummm… ¡Piseme por favor!
-¡¿JAAAAAA?! –gritó descolocado ante eso. ¿Qué la pisara? ¿Cómo podría? -¡No hare eso!
-Pe-pero… yo-yo lo pise… es justo que-
-¡No voy a pisarte-ttebayo!
-E-es justo que lo haga…
-No lo haré.
-U-ummm…-asintió ella finalmente.
Naruto y Hinata continuaron bailando, y esta vez fue el turno de la peliazul para soltar un quejido de dolor. Naruto la había pisado.
-¡Lo siento! ¡Lo siento! ¡Lo siento!–gritó ella disculpándose de nuevo e inclinándose ante el rubio.
-¡¿Y ahora porque te disculpas?! ¡Es culpa mia! ¡Yo te pisé-ttebayo!
-Yo… debí tener más cuidado donde ponía mi pie… -e intentó marcharse de nuevo, pero Naruto la detuvo y la atrajo hacia él de nuevo.
-Estamos a mano.-dijo él, y entonces vio que todos habían parado de bailar y los estaban mirando.
-E-estamos haciendo el ridículo…-dijo ella en voz baja al ver como todos los observaban a causa de los gritos de ambos. Naruto soltó una sonrisa zurrona ante eso.
-Te dije que haríamos el ridículo juntos-dattebayo.
Y bueno pues… tantas personas mirándola… Naruto sosteniéndola… pisó al rubio… todo resulto en una cosa.
-¡¿Ah?! ¿Hinata? ¡Oye, Hinata!
Ella se desmayó.
Veia todo negro. ¿Qué le había pasado? Se sentía en un largo largo sueño del que ya era hora de despertar. ¿Dónde estaba? Empezo a abrir los ojos lentamente para intentar distinguir los objetos y las personas a su alrededor.
-Está despertando… -escuchó una voz femenina a su lado.
Abrió los ojos, y vio que se encontraba sentada en una de las sillas de aquel salón mientras la música de vals retumbaba en su oído y sus compañeros bailaban en la pista. Vio que esa chica llamada Shion bailaba con un pelinegro. Había pasado… se había desmayado… eso explicaba el baile con aquel rubio, y los pisones divertidos que se dieron. Todo había sido un sueño, un bello sueño. Si no, ¿Cómo era posible de que alguien la sacara a bailar? Miró a su lado y vió a dos personas.
-¿Cómo te sientes? –le dijo aquella chica pelirrosa.
-Sakura-chan, ¿Segura que está bien?
-Es un simple desmayo, ya te lo dije.
Parece… que no había sido un simple sueño. Simplemente se volvió a desmayar.
-¡¿Ah?! ¿Eh? ¿Hinata? ¡No otra vez-ttebayo!
Cuando Hinata volvió a recuperar la consciencia, se encontraba en la enfermería del instituto. Recordaba todo lo que había pasado, bailar con ese chico, los celos de Shion, la profesora loca que no dejaba a Kakashi-sensei en paz… todo parecía un sueño lejano. Pero ahora sabia que absolutamente todo había sido real. Vio por la ventana de aquella enfermería, y vio que se estaba haciendo de noche. No podía creer que había arruinado la experiencia de baile de ese rubio, seguramente estaba molesto por haber tenido que soportar a una pareja que se desmaya y que encima lo pisó. Seguramente no querría volver a verla. Pero por otro lado nada cambiaria.
-¿Cómo te sientes? –le dijo la enfermera.
-Shizune-san…
-Estuviste inconsciente todo el dia lo cual no es muy normal, pero al traerte aquí vimos que no era nada malo. ¿Te sientes bien? Tal vez te sientas un poco débil y sin fuerzas.
La chica asintió.
-Y-ya… ¿ya puedo irme?
-No te recomiendo que te vayas sola. Podrias sentirte mal en el camino, asi que es mejor que alguien vaya contigo. Afortunadamente ese idiota insistió en quedarse.
-¿Eh?
Shizune se dirigió hacia la puerta de la enfermería y la abrió, y empezó a hablar.
-Ya puedes entrar. Si fueras menos escandaloso te hubiera dejado estar adentro.
-Ummm… siempre es lo mismo-ttebayo.
-Entra. Ella ya despertó.
-¡¿En serio?!
Antes de que pudiera darle un paro cardiaco, vio a aquel rubio en la puerta con una sonrisa zurrona en su rostro, y dos portafolios en sus manos, de los cuales uno le pertenecía a ella. Era el mismo chico que la había sacado a bailar, y al que había pisado. ¿Por qué estaba ahí? ¿No debería haberse ido ya?
-E-E-etto…
-¡Me alegra que ya estes bien, Hinata! Vamos, te acompañare a tu casa.
-¿Uh? U-ummmm… sa-sabes mi nombre… -dijo ella en un murmullo que Naruto no escuchó.
-¿Puedes levantarte? –le pregunto Shizune. La ojiperla asintió, y cuidadosamente se levantó mientras sus piernas temblaban un poco. - ¿Estás bien?
-S-Si. Pue-puedo caminar… -dijo ella, y poco a poco sus piernas dejaron de temblarle, aunque aun se sentía débil. Naruto solo podía mirarla desde la puerta, un poco preocupado.
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Durante el camino a la residencia Hyuuga, el silencio incomodo reinó. Caminaban despacio, ya que Hinata aun no había recuperado sus fuerzas y no podía caminar muy rápido. La chica no sabia que decirle a Naruto, tenia cosas que decirle pero no sabia por donde empezar. El rubio por otro lado también estaba algo nervioso. Además la chica se veía algo débil, y eso lo preocupaba.
-¿Segura que estas bien? –dijo Naruto deteniéndose un momento.
-S-si… mu-muchas gracias…-dijo ella.
De repente noto en donde estaban. Frente al callejón de Neko-chan, el cual había desaparecido de un dia para otro. Esperaba que en realidad estuviera en buenas manos. Naruto por otro lado notó hacia donde miraba la chica, y recordó a aquel gato blanco, además vio que la chica tenia una expresión de preocupación en su rostro. Diablos, parece que la nota no había sido muy convincente. De un momento a otro, Hinata continúo caminando y Naruto la siguió.
-N-no tie-tienes por que acompañarme ha-hasta mi casa…
-No voy a dejar a una chica sola en la noche a esta hora-ttebayo.
-U-ummm… gracias… etto…
-Uzumaki Naruto. Creo que no sabias mi nombre.
-Uzumaki… Naruto… -repitio ella. –A-a-ah… yo-yo-yo soy-
-Hyuuga Hinata. Lo sé-ttebayo.
-Na-Naruto…kun … en serio l-lo siento… ha-haberte pi-pisado y-y… ha-hacer que-que me esperaras… y-y la-lamento haberme de-desmayado.
-No te preocupes por eso. Ademas te espere porque yo quería, no me obligaste .
Ese chico era una buena persona, podía verlo. El era la primera persona que podía verla en mucho tiempo, pero se pregunto cuánto duraría eso. Tal vez al día siguiente ya no le dirigiría la palabra a ella. A los minutos empezaron a acercarse a la residencia Hyuuga.
-"N.U"… Uzumaki… Naruto… no será… -murmuraba ella, pero el rubio la escuchó. Sonrió zurronamente, parecía que había sido descubierto. -N-no lo creo… -o tal vez no. Sin embargo era hora de que ella lo supiera.
-Neko-chan está en mi casa-ttebayo. –dijo él repentinamente.
-¿E-eh? –Hinata se detuvo inmediatamente. –Ne-ne-ne-ne-neko-chan… esta en… tu… pe-pero… ¿Por qué?
-Te escuche diciendo que necesitaba un hogar. Te vi mientras lo alimentabas. –dijo él como si fuera lo mas natural del mundo, ella solo se sonrojo al pensar que el la había visto.
-Pe-pero se-seguro a tus padres n-no les gustara qu-que-
-Yo… vivo solo-ttebayo. –dijo el rubio, deprimiéndose un poco. – Parece que mis padres murieron cuando yo era un bebé.
-¡Ah! ¡Lo siento! ¡Lo siento! ¡Lo siento! –dijo ella, arrepentida por haber tocado un tema tan delicado para el muchacho.
-¡No te preocupes por eso! –le dijo el sonriente. Ella sonrió un poco al verlo. –Cuando quieras puedes ir a ver a Neko-chan.
-¡¿En verdad?! ¡¿Y-yo-yo puedo… ir a verlo?!-dijo ella con estrellitas en sus ojos. Naruto empezó a reir al verla.
-¡Claro!
-¡Muchas gracias por cuidar de él! –gritó ella, haciendo una reverencia.
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Cuando atravesó la puerta de su casa, fue invadida con millones de preguntas. Había regresado mas tarde de lo normal, pero al fin estaba en casa.
-¡Nee-sama! –le gritó Hanabi abrazándola de repente. -¡¿En dónde estabas?!
-¡Hinata! –escuchó a su padre, el cual se acercó a ella. - ¡¿Por qué llegas a esta hora?!
-¡Si, nee-sama! ¡Estabamos preocupados!
-Lo siento. Me desmaye en la escuela. –dijo ella suspirando. Habia sido un dia duro, y al fin había llegado a casa.
-¿Qué? Vaya, no te había pasado en un tiempo, nee-sama… cuando te avergüenzas mucho te desmayas…
-No nos preocupes asi, Hinata. –le dijo su padre con una expresión de alivio en su rostro. – Creimos que algo realmente malo te había pasado.
-Estoy bien. Solo estoy un poco cansada. Y tengo algo de hambre.
-¡Pues llegaste a tiempo, nee-sama! ¡Hice curry! –rechinó Hanabi emocionada.
-Hinata –le dijo su padre- no me gusta que andes sola en la calle a esta hora.
-No te preocupes padre. Alguien me acompañó hasta aquí. –dijo Hinata bajando la voz un poco.
-¡Vaya nee-sama! ¡No habrá sido un chico, ¿o sí?!
Hinata se sonrojó de tope.
-¡Ha-ha-ha-ha-Hanabi!
-¿Eh? ¿Ah? ¡¿Si fue un chico?!¡Oh por Dios! –gritó Hanabi emocionada. Hiashi solo frunció el ceño.
-¡EL SE OFRECIO A ACOMPAÑARME! ¡NO ES NADA DE LO QUE PIENSAS! YY-yoyoyoyoyo… ¡me voy a cambiar! –gritó roja como tomate, y fue a su habitación a toda velocidad.
-"¿Un chico? Hinata… ¿habrás podido encontrar amigos?" –se quedó Hiashi pensativo.
-¡No importa! En mi super curry voy a sacarte toda la información.- dijo Hanabi, y rió como malvada. Hiashi se asusto un poco ante eso.
¿Por qué ninguna de sus hijas podía ser completamente normal?
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-¡Ya llegué-ttebayo! Como si hubiera alguien aquí. –dijo el rubio al atravesar el umbral de su apartamento.
Neko-chan salió de la cocina, y se acercó a recibir a su dueño, restregándose contra una de sus piernas con cariño. Naruto sonriente lo levantó.
-Claro, claro, tu estas aquí –ttebayo.
Le dio de comer a Neko-chan, y el se sento a comer su amado ramen feliz. Se había acercado a Hinata, aunque no se esperaba que fuera de esa forma. Si todo salía bien, podría hacerse su amigo pronto, y podría hacer que ella se hiciera amiga de Sasuke y Sakura para que no estuviera sola mas tiempo.
La operación "ayudar a Hyuuga Hinata" había comenzado.
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Continuará...
Vaya, que raro comienzo. Pero al menos Naruto ya ha dado el primer pisón.
Chelsea: ¿No querras decir el primer paso?
No, el primer pisón, se ve que Naruto quiere comenzar las cosas con el pie derecho *ba dum tuss*
Chelsea: Hahaha, muy chistosa. Pero fue Hinata quien se levanto de la cama con el pie equivocado *ba dum tuss*
¡Oye! ¡No te robes mis chistes! Como sea, espero que les haya gustado el tercer capitulo. ¡Gracias por esos reviews, aunque poquitos, me hacen motivarme mas para escribir! Ya tengo una parte escrita del capitulo cuatro.
¡Espero sus rewiews! ¡Me interesa saber sus opiniones! ¿Les gusto? ¿No les gusto? ¿Quieren matarme? ¡Estaré esperando!
¡Nos leemos la otra semana! ¡Whooooo vacaciones de semana santa! ¡Mi llama de la juventud arde!
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Soredewa Minna-san!
Matta ne!
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