Capitulo 3. Estrategia ofensiva
Generalmente, la mejor política en la guerra es tomar un estado intacto; arruinarlo es inferior. Capturar el ejército enemigo entero es mejor que destruirlo. Tomar intacto un regimiento, una compañía o un escuadrón, es mejor que destruirlo. Conseguir cien victorias en cien batallas no es la medida de la habilidad: someter al enemigo sin luchar es la suprema excelencia.
Los verdaderamente hábiles en la guerra someten al ejército enemigo sin batallar. Capturan las ciudades enemigas sin asaltarlas, y se apoderan del estado enemigo sin campañas prolongadas. Su meta es tomar intacto todo cuanto hay bajo el cielo, mediante consideraciones estratégicas. Como resultado, sus tropas no se desgastarán, y las ganancias serán completas. Este es el arte de la estrategia ofensiva.
También el número de tropas cuenta. Si se es superior, lo mejor es rodear al ejército enemigo y dividirlo. Si se es inferior, no hay que permitir que las vías de retirada queden bloqueadas. Los números no ganan batallas, pero ayudan mucho.
Porque Alastor Moody sabía que era mejor capturar vivo al enemigo que matarlo. Casi nunca se rebajaba al nivel de un mago tenebroso y siempre tenía presente que un mortífago separado, por mejor mago que sea, no es capaz de vencer a un grupo de Aurores calificados y así es más fácil capturarlo.
