Capítulo 3: Desorden

El resto del día y toda la noche, seguía tenso por lo ocurrido pero logré disimularlo. A la mañana siguiente, me desperté un poco más tarde para no escuchar el sermón de mi padre. Murk trató de despertarme con un rugido, pero no lo lograba, haciendo que me riera.

—Entonces sí estabas despierto —dijo Murk molesto.

—Cálmate, tenía que simular —dijo sonriendo—. No quería escuchar el típico sermón de papá.

—Vámonos ya, Bravesoul nos está esperando. —Murk caminó seriamente hacia la entrada de la cueva.

—Oh, vamos. No es para tanto —dije deteniendo su paso—. ¿Aún crees que debimos haberle dicho?

—Sí —dijo Murk algo molesto—. Sabes que no soy bueno guardando secretos.

—Murk, no puedes hacerlo. —Me senté frente a él, ahora yo era el serio—. Hiciste una promesa, y sabes que no la puedes romper.

—T, por favor hay que decirle —dijo Murk sentándose también.

—¿Decirle qué a quién? —escuchamos decir a Bravesoul mientras entraba, lo que hizo que nuestro pelaje se erizara.

—Decirte que iré al manantial con T y Akhela, jeje —dijo Murk nervioso.

—¿Por qué no invitas también a Yinja? Así el grupo estaría completo —dije como broma.

—No importa. ¿Podrían hacerme un favor? —dijo Bravesoul despreocupado—. ¿Pueden cuidar a Tuiz por mí? Tengo que vigilar el reino con su padre y…

—¿De qué nos viste cara? ¿De niñeros? —dije mirándolo algo molesto.

—Cálmate, lo cuidaremos —dijo Murk mirando a Bravesoul, yo sólo lo miré más molesto.

—De acuerdo, tengan cuidado. —Bravesoul se alejó corriendo de ahí mientras entraba Tuiz, pareció haber escuchado la conversación.

—¿Qué vamos a hacer? —dijo Tuiz mirándome sonriendo, yo sólo me alejé de ahí para tomar a Akhela y colocarla en mi lomo—. ¿No te molesta llevarla así?

—Es mejor a que sienta que la estoy mordiendo —dije saliendo de la cueva con dirección al manantial, me sentía relajado. Hoy iba a ser un día libre de Bravesoul. Cuando llegamos, vimos a una cachorra recostada cerca del lago.

—¿Quieres hacerle una broma? —me susurró Murk.

—¿Por qué me tienes que involucrar? —dije molesto—. Hazlo tú solo.

—Como quieras, aguafiestas. —Murk se acercó sigilosamente hacia esa cachorra despreocupada, y, en cuestión de segundos, ella estaba en el agua.

—¡¿Qué acaso estás locos?! —gritó mientras Murk se reía—. Esto no tiene nada de gracioso.

—Claro que lo tiene, Yinja —dijo Murk sin dejar de reír.

Yinja era una cachorra de nuestra edad, y la mejor amiga de Murk. Tenía un pelaje de un color crema y sus ojos eran verdes. Ella se sacudió su pelaje aún mojado.

—¿De quién fue la idea? —dijo Yinja molesta.

—Fue de T —dijo Murk señalándome. Yo lo miré molesto y él solo reía.

—Que maduro eres principito. —Yinja se acercó a mí riendo.

—Oye, yo estoy aquí —dije confundido para luego mirarla a los ojos—. Sabes que Murk es el que te hace las bromas —dije alejándome.

—Murk —gritó Yinja, pero Murk ya se había alejado corriendo—. Vuelve aquí. —Yinja empezó a perseguir a Murk por todo el lugar, mientras Murk se reía.

—¿Ellos dos siempre son así? —preguntó Tuiz, quien se encontraba a mi lado.

—No tienes idea —le respondí mientras seguía viendo la persecución.

—Y… ¿qué es lo que haremos? —Me sorprendí escucharlo decir eso, aunque también me molestó.

—Oh. Espera, espera —dije mirándolo—. ¿Qué quieres decir con "haremos"?

—Bueno… creí que… —dijo Tuiz nervioso—. No, nada. Olvídalo. —Di un suspiro un poco largo.

—Escucha, cachorro. No creo que "hagamos" algo nosotros. —Tuiz bajó las orejas en señal de tristeza—. Pero… necesito un pequeño descanso y me gustaría que cuidaras a Akhela un momento.

—De… ¿de verdad? —preguntó Tuiz sorprendido. Yo asentí y empezó a saltar de alegría—. Muchas gracias, príncipe T —dijo, haciendo una reverencia, lo que hizo que riera un poco.

—Sólo dime T. Lo de príncipe no me queda muy bien. —Bajé a Akhela de mi lomo y la coloqué en frente de Tuiz—. ¿Quieres jugar con Tuiz un momento? Necesito descansar un poco. —Akhela pareció entenderme y se acercó a Tuiz, intentando caminar, causándome una pequeña sonrisa—. Los estaré vigilando —concluí alejándome y recostándome bajo un árbol.