04. Oeste
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Ya bien abrigado, con el poncho que le han prestado, Pampa explica la razón de su visita. Ha venido a traerle un regalo al andino, como ofrenda de amistad. Están sentados en el suelo, más cerca el uno del otro de lo que a Tchili le gustaría, y Araucano los observa con atención un poco más allá.
– Hay que poner las hojas acá adentro– explica Pampa mientras vuelca el contenido de una bolsita de cuero dentro de una calabaza hueca– Después le pones agua, y usando esta caña chupas el agua con sabor Kaá.
Tchili chupa, pero traga más hojas que agua y se atraganta. Araucano se ríe en silencio. Algo no muy distinto le pasó a él también, la primera vez que ella le ofreció Kaá. Pampa vuelve a explicarle como tiene que hacer para tomar, y parece ansioso por la opinión del otro.
– ¿Y...? ¿Te gusta? ¿Somos amigos?
Tchili no dice nada, aparta la vista y parece meditarlo mientras bebe. Luego se levanta y le pide que lo acompañe. El valle en el que están está rodeado de montañas y lo abandonan en dirección a no sabe dónde. Caminan bastante y cuando llegan a destino, Tchili simplemente se detiene para indicarle que es allí.
Pampa está mudo de asombro, jamás ha visto un paisaje como este. Cruzó los Andes observando como de a poco las altas montañas se volvían menos y menos imponentes. Ahora el suelo bajo sus pies desciende, se vuelve horizontal casi con brusquedad, y se convierte en mar sin que la hierba y la roca tengan tiempo de desaparecer. El mar se extiende ante sus ojos, infinito y oscuro. Podría confundirlo con el cielo nocturno, sí no fuera porque a esa hora de la tarde, el sol cae y lo tiñe todo de naranja, rosa y violeta.
– Lo siento– masculla Tchili– Ahora me doy cuenta de que no es muy buen regalo, tendría que haber pensado algo mejor.
Pampa solo se ríe y le da un rápido beso en la mejilla.
– ¡Es el mejor regalo de todos!– le asegura.
– ¿D–de verdad te gusta?– pregunta con la mano sobre el lugar donde recibió el beso.
– ¡Sí! Porque muchííííísimas veces vi el sol saliendo del mar,– explica– pero nunca había podido verlo regresar al agua.
– B–bueno, entonces... yo sé que las montañas son difíciles de cruzar, p–pero... podrías... ¡si quieres claro!, pero...– Pampa lo mira directo a los ojos, pero sostenerle la mirada es imposible y acaba volteando el rostro hacia otro lado– puedes venir de este lado cuando quieras... digo, quiero decir... ¡a ver la puesta de sol p–por supuesto!
– Sí, sí– Pampa puede ver con claridad a través de la mal disimulada invitación– por supuesto.
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No lo creerán, pero me pasó la peor de las tragedias. TODO lo que tenía escrito en mi compu: caps de este fic y un montón de one–shots a medio terminar, se borraron! No sé como, pero cuando abrí los documentos en vez de letras había un montón de cuadraditos, asteriscos y signos de pregunta!
De más está decir que tuve un ataque de histeria épico, y cuando después de un par de días me pude recuperar tuve que empezar a escribir todo OTRA VEZ. Es complicado, aburrido, tedioso, y por sobre todo, irritante. Pero ayer me puse las pilas (aunque no quería) para poder traerles este drabble, que no es tan bueno como originalmente era, pero lo reescribí de memoria tan bien como pude.
El regalo de Argentina para Chile es, obviamente, un mate. Imagino que en Chile también lo toman, ¿verdad? La historia del mate se remonta a los guaraníes, que consumían hojas de yerba a la que llamaban Kaá. Tostaban las hojas al fuego, las molían luego en mortero y masticaban como elemento energético o bien las colocaban en una calabaza con agua de río y sorbían, usando sus dientes como filtro o un canuto de caña. Además, Hernando Arias de Saavedra criticaba esta bebida diciendo que era "un vicio que favorecía a los enamorados".
Lo lamento sí no les agradó cap. No puedo decir nada más, salvo que la próxima, apenas termine uno lo subo al document manager para que no vuelva a pasarme lo mismo (soy boluda, pero no tanto...).
También, sé que las chicas de a–pair–of–iris me pidieron sí no podía hacer los caps más largos... pero me salen así! Lo lamento, no lo puedo evitar. Pero prometo hacer un esfuerzo... o de última, subir más seguido. Veré que hago. Besos y mil gracias a los que dejaron comentarios y a todos los demás por seguir leyendo! (y no les mata dejar un review!)
