A modo de aclaración, se que los capítulos son cortos y me disculpo por ellos, la musa llega en momentos cortos, pero todo pasa por algo, lo puedo asegurar.
Como en los anteriores y de manera que ya no quiero repetirlo pero aplica para todos los capítulos que conforman esta historia (que es de lo único de mi autoria) los personajes que aparecen en ella le pertenecen a los creadores, etc, etc de Once Upon a Time y no busco lucrar con ellos.
Sin mayor entretenimiento, espero disfruten de este cap.
Unas vecinas peligrosas
Después del 24/7, varias pizzas y agua mineral, regresamos con Ruby a la casa, pasan las 4 a.m. Eric se ha ido a su casa, David se quedará con la pelinegra; me despido de ellos y meto una botella de agua al refrigerador la necesitaré al rato; minutos después al abrir la puerta de mi cuarto siento un abrazo por la espalda y un aliento en mi cuello
–Rubia me caes muy bien, ¿quieres dormir conmigo esta noche?- Bingo Emma, a tu vecina le gusta ligar cuando esta hasta arriba de copas, opto por lo único sensato que me permiten las pocas neuronas que aún están en funcionamiento.
– Rubs, no digas bobadas… - el sonido de la puerta me despierta un poco, ¿quién carajos intenta entrar a esta hora?
– Ruby, ¿escuchas eso?- le pongo un dedo sobre sus labios haciéndola que guarde silencio, aunque no con mucho logro y termino con una mordida en el dedo
– Carajo! Ruby! –intento mantener el dolor de mi dedo agredido escondiendo mi mano entre las piernas, aparte de alcohólica-ninfómana-bombita de fiesta parece que esta chica tiene complejo de perro o lobo, con un demonio, me dolió.
En ese momento la puerta de la habitación de la pelirroja se abre y solo veo un destello entre verde y rojo disparado hacia la puerta con un ¿bate de beisbol en la mano?, vaya que el alcohol me ha afectado, eso, o esta pelinegra tiene rabia y me moriré en unos minutos; vale, vale, que me he vuelto dramática, pero no estoy en mis cabales, así que todo es posible. Reacciono unos segundos después y veo que Ruby se pone la mano en la boca, ¡oh no, no, no!
– Rubs, ba… - ¿Cómo es posible que estando a un metro del baño haya terminado con una arcada de vomito sobre mí? literal la mataré cuando reaccione; antes de que ocurra otro accidente estomacal al ver a Ruby con arcadas hago que entre a su baño y le recojo el cabello mientras intento limpiarme un poco de la mancha sobre mi camisa, odio el vómito, con todo mi ser.
Si creía que la noche no podía empeorar, alcanzo a reconocer dos voces discutiendo en la entrada, eso y un pequeño llanto, supongo que era Zelena discutiendo con alguien más, creo recordar que iba armada asi que no hago mucho caso y me concentró en la alcoholizada que pide plegaria al inodoro y de la cual me siento responsable, aunque quizás no debería, probablemente este acostumbrada a estas situaciones, vaya fichita de roomie… espera, ya no hace arcadas…
- Rubs, rubs - le toco el hombro –ptss, rubs, ¿ya estas mejor?- de pronto cabecea y casi se mete en el inodoro, esta vieja me deberá la vida o una cajetilla de cigarros mínimo, bajo la cadena y cargo al perro vomitado a mi cama, bieeen, estrenándola con una muerta viviente. Dejo caer en la cama a mi vecinita pero antes de que comience a quitarle la ropa sucia escucho un golpe y algo se rompe, el llanto se ha vuelto más fuerte y parece que la situación no fue controlada por la peliroja mortal. Una chica en llanto llega a tocar la puerta frente a mi cuarto gritando por Ruby y al verme me jala de la mano
–Por favor, ayúdame, se quieren matar, son muy agresivos… por favor, por favor… - la chica me jala del brazo y yo solo quiero dormir, ¿acaso es mucho pedir eso?, no me da tiempo a decir que no cuando se escuchan cristales otra vez y como sea termino en la sala con los otros tres y el panorama no tenía nada que pedirle a una buena peli de acción o maltrato familiar, la que gusten elegir, para el caso, en resumidas cuentas un sujeto tiene del cuello a Zelena acorralándola en la pared y esta intenta quitarse al tipo con el bate golpeándolo en la espalda, supongo que él es el causante del desastre, sin más me acerco a ellos y jalo al sujeto para que me mire. –A las damas se les trata bien- y sin decir agua va dejo caerle el puño en la nariz, el sujeto aúlla de dolor y yo solo muevo mi mano, vaya que tiene la cabeza dura el hijo de…
Zelena abraza a la chica que parece Myrtle de Harry Potter con un brazo y con el otro levanta el bate.
–Lárgate Gold, antes que llame a la policía, tienes 3 segundos- el sujeto nos mira aun con la mano en la nariz que a comenzado a sangrar y con una cojera muy marcada que supongo ha sido provocada por la furia verde y escarlata se marcha. Cierro la puerta al final mientras esas dos mujeres caminan por el pasillo al cuarto de Zelena, vaya manera de bajarme la borrachera tienen en esta casa, y apenas es el día uno.
Los cristales los limpiamos por la mañana, no tengo ganas de ser chacha de madrugada, ¡faltaba más!, así que solo los hago a un lado y camino hacia mi cuarto, la habitación donde están la chica llorona y la otra agresiva tiene la puerta abierta, provocando que falle al intentar irme a dormir como todos los dioses mandan o al menos como mi cuerpo me lo reclama sino me pondré de mal humor.
–Ey, tu, Emma, ¿cierto?, tráenos un pedazo de pan que está en la canasta de la cocina.
-¿disculpa, creo que no he escuchado el por favor? – yeep, mi mal humor ha hecho aparición, la alta pelirroja me intenta matar con la mirada ante mi contestación pero a mí me da igual, el cansancio me pone de mala leche, así que me recargo en la puerta esperando las palabras mágicas.
–Querida Emma puedes traerme el pan ¿por favor?
-Claro, con gusto- hago un viaje rápido y tomo de pasada también algo de agua, más vale ser precavido, sin más les entrego las cosas a ambas, que al final me lo agradecen.
– ¿Debo preocuparme de que ese tipo quiera volver a entrar a la casa e intente matarnos mientras estemos durmiendo? – Zelena señala a la bajita que se ha quedado off después de comer un poco de pan. –Al menos no por lo que queda de esta noche, es el novio de ella, como veras no tienen una relación muy sana pero las explicaciones las pediremos mañana, son casi las 6 de la mañana es inútil que duerma, prepararé un poco de café, debo platicar contigo porque esto no terminará bien y le tengo demasiada estima a Belle –señala a la bajita y yo quiero llorar porque solo pido poder tocar mi cama, pero debido a que ahora vivo en este pequeño manicomio, solo gruño un 'está bien, me bañaré y te veo en 15 minutos en la cocina' y salgo de allí.
Una merecida ducha y solo después de terminar de beber mi café completamente cargado pude al fin escuchar a Zelena sin quererle sacar los ojos, al menos la chica ya había limpiado el desastre de los cristales, en resumidas cuentas el tipo estaba obsesionado con Belle 'la bajita' y la chica no podía vivir sin su relación toxica, vaya lió; la pelirroja ya había hablado con ella sobre el daño que le hacia el estar con él, pero la otra estaba muy metida en ello. Cuando Zelena se inclinó a servirme más café al fin me di cuenta del escote de su bata, vaya que se lo tenía muy bien escondido, para mi racha de infortunios se ha dado cuenta de mis miradas y me ha derramado café encima a propósito.
– ¡oye! ¿Que tienen todas las mujeres de esta casa que no termino de pasar horas sin ser agredida por ellas?, primero mi dedo por Ruby, después mi mano por el noviecillo ese y ahora tú.
–Eso es por ser una lesbiana fisgona –contesta la cínica, como si no me hubiera escaneado anoche.
–Mira quien lo dice y para tu información yo ya tengo una presa en la mira.
–Pobre chica, seguro te tiene lastima –escuchar eso de ella hace cambiar mi mirada y sin más dejo la taza en el sitio.
–Eso fue todo, me voy a dormir- Sin mirarla me levanto con dirección a mi cama, sí o sí.
Me tumbo en el colchón en el espacio que ha dejado Ruby y por desgracia mis sueños están plagados de todos esos idiotas a los que utilice en su momento, ya sea por sexo, por heterocuriosidad o por venganza, uno a uno desfilaron por mi mente y entre ellos las palabras de Zelena no dejaban de repetirse, lo último que recordé fueron los ojos de Elsa mirándome con desprecio y a continuación un golpe en la cara me hizo volver a la realidad.
-¡Qué coño!, ¡niños y mujeres primero!, ¡abandonen el barco!-segundo después tenía una loba mirándome desde mi ducha, completamente desnuda y aun con gotas recorriéndole el cuerpo, quizás el novio loco de Belle había entrado a la casa mientras estaba durmiendo y nos había desollado a todas, porque el cuerpo de Ruby era de infarto, si probablemente fuera eso.
