Una disculpa por tardar tanto, pero es que no he tenido mucho tiempo, de echo tuve varios problemas perdí y he tenido la desgracia de estar en lugares donde ni siquiera había internet, pero finalmente estoy de nueva cuenta e intentare actualizar más continuamente, aquí esta otro capítulo espero los entretenga. ¡Por cierto, muchas gracias por sus comentarios y una disculpa, pero mi ruso es de traductor de google, aun así, aporto buenas ideas y gracias por prometer comentarios, espero enserio no decepcionar!
Capítulo 4: Diezmados.
Ukyo se levantó tan temprano como le fue posible, recorría toda su cocina y se esmeraba en preparar el desayuno. Sobre la barra había posado una pequeña mesa de cama que consumió una buena parte de su mañana el tratar de encontrarla.
La castaña daba vuelta a su preparación y terminaba de freír su pan tradicional japonés, mientras serbia jugo de naranja en una jarra de cristal, sobre la mesa de cama, la chica adornaba el okonomiyaki, primero con mayonesa para el relieve ykatsuoboshi como base para la salsa que había usado para delinear un corazón en el centro y terminar espolvoreándolo con aonori. Subió rápidamente por la escalera a la planta alta, sigilosamente entre abrió la puerta corrediza para ver si Ranma aun dormía, asomo y se alivió verlo aun desparramado sobre el tatami, pero mucho más aliviada se sentía por ver que esto no era una cruel alucinación y su ser amado seguía presente. La escena resultaba graciosa, la cocinera cargando con ambas manos el desayuno, recargando todo su peso en la pierna izquierda ligeramente arqueada y con la otra o mejor dicho con la punta de su dedo más gordito intentaba abrir la puerta, mientras lo hacia la chica rezaba por no caer y que su esfuerzo resultase en vano, una gota de sudor empezó a bajar por su frente, Ranma se movió entre sueños, lo que hizo a Ukyo detener su respiración un segundo, no pasó nada. La castaña se arrodillo donde descansaba el chico de la trenza y puso frente así su mesita
- ¡Buenos días Ran-chan! -
El chico despertó de golpe tomando instintivamente posición defensiva. –Ya estoy despierto Aka…!U-chan!- Tardo un par de segundo despabilarse totalmente del sueño.
Ukyo paso por alto el que casi la confundiera. –El desayuno está listo Ran-chan, te prepare un okonomiyaki de Calamar, ¡tú favorito! Y algo de jugo por que necesitas reponer fuerzas. -
-Gracias U-chan, pero no era necesario. -
-No digas tonterías Ran-chan, ahora abre la boca, di ¡aaaa! - La chica corto un trocito del pan aún caliente y lo dirigió a la boca de su amigo de infancia, el chico intento resistirse, pero el bocado entro completo.
- ¿Y qué tal esta? - Ukyo veía a Ranma esperando una respuesta con cara de verdadera preocupación.
-Está muy bueno U-chan.-
La chica se le lanzo al cuello en un abrazo.
- ¿Estas llorando? -
-Lo siento Ranma… es decir… es como un sueño. -
- ¿Estas bien?-
-Perdón, debes comer más, para reponerte Ran-chan. - La castaña se secaba las lágrimas.
-Deberías desayunar tú también algo. -
Ukyo se volcó en atender totalmente a Ranma y por aquel día decidió no abrir el restaurante, por más clientela que perdiera durante el día no tendría comparación alguna con vivir algo que pensó nunca llegaría a suceder.
Ya entrada la tarde golpecillos a la puerta del Ucchan's sacaron a la cocinera de sus enceres, la chica camino hacia la entrada, boto el seguro y con cierta desconfianza abrió la puerta, su sorpresa fue grande al ver a la mayor de las Tendo frente a ella visiblemente contrariada.
En tono casi melódico Kasumi se dirigió a la castaña. –Disculpa que te moleste Ukyo, pero… ¿Esta Ranma aquí?... veraz es muy importante. -
La cocinera asintió. –Por favor pasa. - Ofreciéndole asiento y algo de tomar. –Él está arriba descansando. -
-Veraz mi padre y el tío Genma, están muy preocupados por mi hermana y Ranma, casi no comen y si siguen así, pronto enfermaran, Ukyo tienes que ayudarnos a que Ranma recapacite. - dijo Kasumi en un tomo que le partiría el corazón a más de uno.
No hubo respuesta de la cocinera.
-Tú y Akane son más amigas de lo que podrían admitir, sé que no debería pedírtelo, pero por favor debes hacerlo por ella. -
La castaña que había apartado la mirada, la volvió a los ojos de la mayor de las Tendo y ligeramente hizo una rendija en sus labios para aspirar aire y enunciar casi como un susurro en tono de secreto.
-Lo siento, no puedo ayudarte. -
Kasumi abrió los ojos de par en par. - ¿Pero su compromiso?, ellos…
- ¿Y el mío? - Interrumpió bruscamente Ukyo antes de que su interlocutora terminara. –Yo fui la prometida de Ranma mucho antes de que Genma y tu padre validaran su promesa, ustedes deberían respetar eso, así como Akane ya tomo su decisión. -
-Ukyo…- espeto aun sorprendida Kasumi.
-Lo siento, pero no estoy dispuesta a quedarme sola, ya me arrebataron 10 años de mi vida y ahora no pienso renunciar a Ranma. - concluyo la castaña con firmeza y orgullo.
Apenas la cocinera termino sus palabras la mayor de las Tendo se puso de pie e hizo una referencia. –Me disculpo por el daño que mi familia te ha causado. -
Ukyo asombrada no comprendía. - ¡Por favor no lo hagas! -mientras hacía señas con las manos en negación.
-Solo hemos sido egoístas contigo, nunca vimos las dificultades por las que haz pasado, pero es mi hermana y sé que su deseo no es casarse con Kuno. -
El orgullo de Ukyo se diluyo.
Y de nueva cuenta llamaron a la puerta.
- ¡Adelante! - Grito Ukyo tratando de escapar de aquella escena.
Abrieron bruscamente la puerta de par en par y apenas la castaña miro quien entraba.
- ¡¿Qué quiere aquí vieja bruja?!- la chica pego un grito.
Mientras Cologne ingresaba lentamente al Ucchan´s.
- ¿Qué forma es esa de hablarle a tus mayores?, chiquilla malcriada. -
- Pero, ¿cómo se atreve a venir aquí después de todo lo que nos hizo pasar? -
-No vine a discutir o a darte explicaciones, solo quiero que me digas una cosa. -
De la planta alta bajo pesadamente Ranma, con el sueño aun presente, intentando no tropezar con los escalones.
- ¡Yerno! -
- ¡No le diga así! - Reviro la cocinera.
¿Ranma estas bien? - pregunto Kasumi.
- ¿Acaso te estas quedado aquí con esta chiquilla grosera? -
- ¡¿A quién le dice grosera?! ¡momia! -
- ¿Qué hacen ustedes aquí? - intrigo Ranma tanto a Cologne como a la mayor de las Tendo.
La anciana fue la primera en tomar la iniciativa. –Estoy buscando a mi nieta ¿la han visto? -
Ukyo puso cara de sorpresa. –Pues no, ¿Acaso se le perdió? -
-No llego a dormir ayer pensé que estaría con Ranma, pero me encuentro con esta desagradable sorpresa. -
- ¡Oiga! - espetaron juntos Ranma y Ukyo.
-No la hemos visto y ahora eso no nos importa, tenemos cosas más importantes en la cabeza. - Continuo el chico de la trenza. –Ahora déjenos en paz. -
La matriarca entendió que no era bienvenida, sin ánimos de discutir y con la urgencia de saber dónde estaba su querida nieta, dio media vuelta para proseguir su búsqueda.
-¡Ranma! ¡Ukyo!- Kasumi se acercó a ellos. -Por favor tomen esto. - mientras acercaban un sobre blanco con unos kanjis elegantemente rotulados en tinta negra.
Ambos chicos miraron detenidamente el sobre, casi pegan un salto.
- ¿Acaso vienes a restregármelo en la cara Kasumi? - Ranma miraba molesto a su excuñada.
-Ranma debes hacer algo para impedir este error-
-Ella ya decidió, ¿es tan difícil que lo entiendan? - El chico no quiso saber más y de nueva cuenta subió sin dar más respuestas.
Mientras la castaña no le quitaba la mirada al sobre. - ¿Esto? ¿Cuándo lo recibiste? -
-Hoy por la mañana. -
"Ese idiota de Ryoga no puede hacer nada bien"- vocifero en mente.
-Yo me encargare- espeto la chica.
Mientras ponía en la barra de su restaurante el sobre que en su exterior tenia escrita la leyenda: Invitación a nuestra boda. Akane y Tatewaki.
La castaña jugaba nerviosamente con su largo cabello, aquella caminata desde su restaurante hasta la lujosa mansión solo le acrecentó el nerviosismo, en su mente se encadenaban los sucesos del día, que la hicieron pasar de los sus sueños más esperados a la culpa. Atravesó la calle impecablemente limpia con el aroma a shiso y vapor del estanque que emanaban de dentro de la inmensa mansión, al llegar a la parte frontal antes de que tocara la puerta artesanal con refuerzos de acero esta se abrió, la chica experimento un pequeño dejavu mientras salían a su encuentro.
-Que oportuna señorita Kuonji, recientemente el amo Tatewaki me ordeno ir a su encuentro, debo decir que me ahorro la molestia. -
-Ni se te ocurra pisar mi restaurante y ¿dónde está el? y ¿Akane? quiero verla. - Con semblante serio Ukyo intrigo.
Sasuke soltó una risilla chirriante.
-Por favor sígame. - El ninja dirigió a la chica por el sendero que conectaba la entrada principal con la puerta de la gran casa y en cada paso el perfume del shiso se volvía más y más denso. Cortésmente Sasuke hizo pasar a la castaña a la enorme sala de descanso con pisos y paredes tan relucientes que Ukyo podía ver su reflejo en ellos y tan blanca como las últimas nevadas del invierno con 6 columnas en 2 hileras de 3, unas gruesas escaleras centrales que conducían a la planta alta con un bello barandal de madera lustrosa en ambos costados sin alfombra y unos enormes cuadros de paisajes en grabado con marcos de latón tal vez bañados en oro, la chica no se atrevía a pensar el costo que podrían tener, daba la impresión de que ese gran cuarto de espera fuese echo para deslumbrar a primera impresión y valla que lo lograba, pero tan ordenado se encontraba que escondía perfectamente los sucesos del día anterior.
-Por favor espere aquí señorita Kuonji, veré al amo si puede recibirla ahora mismo. -
-Mientras lo haces quiero ver a Akane. - Ordeno la castaña.
A regañadientes hizo que Sasuke la llevara hasta Akane.
-Cuando regr…-
La chica apenas dio con la puerta del cuarto, la abrió sin espera y la cerro antes de que el ninja terminara lo que iba a decir.
Cuando vio el cuarto, noto el gran lujo que en el había, que no escatimaron en las comodidades desde los candelabros a los lados de la cama, las cortinas cuidadosamente planchadas con todo y ralla, baúles y ropero con revestimiento de un metal pulido que no identifico y sabanas de seda blanca para la cama y sobre ella se encontraba una chica postrada boca abajo cubriendo con una fina almoneda su rostro y de apoco esta, lentamente alzo la cabeza.
-¡Ukyo!-
La castaña ladeo la cabeza solo un poco, viendo el rostro lleno de lágrimas de Akane.
- ¿Estas bien? -
La chica de cabello corto se lanzó eufórica en un abrazo a la castaña, con los ojos rojos y aun llenos de lágrimas.
-Ukyo, ¡¿Qué haces aquí?!-
-Vine por ti, debemos irnos antes de que Kuno y Sasuke vengan. - mientras la castaña analizaba alguna posible salida.
-¡No! No puedo. - Mientras Akane se apartaba.
-¡¿Qué?! ¡¿Por qué?! ¿No me digas que realmente piensas casarte? - Ukyo miraba seriamente a su amiga.
La menor de las Tendo bajo la mirada, mientras apretaba los puños y de nueva cuenta se recargaba en la figura de la castaña. Tardo unos segundos en entonar palabra alguna, pero pareció que transcurrió una pequeña eternidad.
-Ryoga… Shampoo….-
-¿Qué hay con ellos?- Ukyo supuso que después de su última conversación el chico se perdió intentando llegar a la mansión de Kuno y así ni siquiera pudo atreverse a rescatar a su amada.
-Ellos… estuvieron ayer aquí… y… y…- Akane echó a llorar de nueva cuenta.
La castaña el abrazo tan fuerte como pudo e intento consolarla. -Tranquila, solo dime que ocurrió. -
La chica de cabello corto intento tomar un respiro y aun entre sollozos continuo. -Esa cosa… la que nos siguió durante el festival de la urraca…-
Su amiga entrecerró los ojos.
-¡Se los llevo, para siempre!- Las lágrimas colmaron el rostro de la chica otra vez.
- ¿Pero cómo? ¿Estas segura? -
-Lo vi, intentaron venir por mí, pero…- la chica se limpió la nariz -Kuno está del lado de esa cosa, no sé cómo, pero… pero Cologne tal vez sepa que hacer-
La castaña sintió un escalofrió recorrer su espalda al saber más de la verdad de sus amigos y verse culpable por mandarlos a la boca del lobo.
-Por favor vete y no regresen por mí, llévate a Ranma lejos, yo… lo am… sé que tú lo harás feliz. - Akane intentaba secarse las lágrimas.
La puerta de la recamara se abrió tras ellas y de ella Sasuke penetro.
-Voy a regresar. -
-Déjenme aquí y busquen salvar a Ryoga y a Shampoo.- Las palabras estaban envueltas en una tristeza insondable.
El ninja salió de la habitación Para dejar a Tatewaki y Ukyo en privacidad, cuando por fin había salido, la castaña fue la primera en iniciar hostilidades.
-¡¿Dónde diablos esta Ryoga?!
-Mi hermosa Ukyo el está en un lugar mejor, no te preocupes por el.-
-¿Qué diablos quieres decir con eso? Espeto la chica colerica.
Kuno rio burlonamente. -Solo recuerda lo que te dije, piensa por esta ocasión en tu felicidad, ya cumplí dejarte libre a Ranma, cumple con tu parte de retenerlo. -
-¡Ni pienses que voy a dejar que te salgas con la tuya! Voy a hacer que pagues y te obligare que los traigas de vuelta. La castaña apretó la quijada con fuerza.
Tatewawi no paraba de reir y llevando su mano hasta la mejilla de Ukyo. -Sin ti nada de esto hubiese sido posible y el que me enviaras a Ryoga aquí para completar lo que en Iwaki quedo incompleto, no sé cómo lo hiciste pero fue estupendo, mi familia pagara los preparativos para tu boda con Ranma el día que elijas.-
Ukyo aparto inmediatamente la mano del chico casi al instante y al escuchare aquella revelación el aliento casi la abandona. -¿Qué? ¿Cómo sabes eso?- Comenzaba a darse cuenta que tan profundo había metido la pata.
-Eso no importa, en unos días me casare con mi divina Akane y cuando eso pase tu tendrás el camino libre, te hice el favor de eliminar toda competencia, hasta esa molesta china que ensuciaba nuestra gloriosa nación… bueno aún queda mi hermana pero esa será ya cuestión tuya. -
La castaña no presto atención a esto último y salió repentinamente.
-Por cierto estas cordialmente invitada. - dijo el capitán de kendo antes de que Ukyo abandonara el lugar.
Y mientras se dirigía, encadenaba más y más las circunstancias, no se dio cuenta, es más ni siquiera lo había notado, ese no era Kuno, si lo era pero no su forma de actuar. Doblo por una calle casi corriendo. Esa fuerza, que obtuvo de un día a otro, ¿de dónde la había obtenido?, ¿Cómo sabía lo que Cologne les confió aquella fatídica noche del festival? La chica ya veía cerca su restaurante. Y sobre todo se dio cuenta que callo en engaños, la habían utilizado o ella quería verlo así, porque la verdad era aún más cruda. Debía hacer algo, eso era lo único seguro.
Cuando llego al Ucchan's, entro apresuradamente buscando al chico de la trenza, lo busco por toda su cocina, hasta que subió lo vio recientemente despertando de su descanso, se le abalanzo y gimiendo entre dientes dijo.
-Ran- chan, debemos ayudar Akane.-
Continuara…
En el capitulo quiero remarcar eso de que cuando mas unidad necesitan los personajes, se muestran mas desunidos y vaya diezmados, como para afrontar el problema, realmente espero lograrlo.
Utilice este último par de capítulos para explorar más a Ukyo, con sus contradicciones, matices y metas, ver hasta qué punto está dispuesta para obtener lo que quiere. En ella aplique aquella formula de lo que le beneficie jode a los demás, pero aún queda más por explorar, por cierto, no prometo finales felices jeje. Gracias por llegar hasta aquí y espero seguir leyéndolos y que esta historia les saque un poco de lo cotidiano.
Una cosa más ¡¿Quién quiere lemon?! Jajaja.
