Hola! ha llegado la actualización :D mil disculpas, mi pc no sirve (de nuevo) y justo ahora estoy actualizando desde mi trabajo. :'v
Gracias a todos por sus revs, los favs, follows y por las ideas que aportan para ésta historia, son hermosos *3*
Los personajes pertenecen a CAPCOM; lo único que me pertenece es la historia.
Sin más que decir, nos vemos al final del cap, y... ¡A leer!
Capítulo 4
Tenía que admitirlo, se sentía un poco decepcionada porque Claire llevó su auto en lugar de la motocicleta, y encima de todo, las cosas ahí adentro estaban demasiado silenciosas, cosa que entre ellas dos, era bastante extraña. Pero no era de esperar que ninguna supiera que decir; claro, después de lo que había pasado con su madre, lo más comprensible sería que se quedaran calladas pensando en algo que decir.
Moira miró el asiento trasero en busca de distracción, encontrándose con una mochila deportiva y una bebida energética casi vacía. La castaña seguía siendo en cierta forma, curiosa como los niños pequeños; siempre estaba llena de preguntas, y en algunas ocasiones podía ser bastante inocente.
-¿Has ido al gimnasio ésta mañana? – Preguntó la chica rompiendo al fin con el ambiente de tensión que se estaba formando. Claire sonrió con sutileza –Sí, sólo fui a golpear el saco un rato – habló ésta sin quitar la mirada del camino; Moira sólo alcanzó a vociferar un simple "Ah" como respuesta. Durante todo el tiempo que llevaban de conocerse, sabía que a Claire le gustaba ejercitarse de vez en cuando, pero, desde que regresó, se dio cuenta de que la pelirroja ahora frecuentaba esa clase de lugares… podría jurar que iba casi a diario por las mañanas. Que quisiera llevar una vida saludable no le molestaba; el problema era que parecía hacerlo solamente para consumir su tiempo, como si buscase hundirse sólo en golpear un saco y en las cosas del trabajo.
¿Claire podría haber pasado por una fuerte depresión? Pensó Moira mientras observaba a la mujer concentrada en conducir.
Su mirada se notaba cansada, ni siquiera se esforzaba en esconder las ojeras que se dibujaban en su rostro, y también estaba esa considerable perdida de peso… no sabía si era por no comer o por pasar tanto tiempo en el gimnasio.
Era desconcertante siquiera pensar en ello, pero, también era lo más probable, considerando que Claire no estaba dispuesta a contarle nada sobre su vida en el lapso de los últimos seis meses. Sólo pudo atinar a suspirar pesadamente, llamando la atención de la pelirroja –¿Estás bien? – Preguntó mirándola de reojo.
-Sí, es sólo que… - Guardó silencio por un par de segundos –Oye, siento lo de hace rato… mi mamá se ha puesto algo paranoica desde que volví, incluso siento que me vigila hasta cuando salgo al jardín de la casa – se expresó con cierta molestia, esperando que Claire dijera algo, pero la mujer le regaló una de sus tradicionales sonrisas para tranquilizarla, luego se dispuso a hablar –Tu madre sólo quiere protegerte, fue duro para ella no verte por tanto tiempo… lo fue para todos. – su voz se apagó de pronto, Moira pudo sentir aquello, así que inmediatamente trató de cambiar el tema a algo más positivo, lo que sea con tal de que Claire se sintiera más a gusto –Y bien, ¿Ya pensaste a dónde iremos? – Al darse cuenta de que realmente estaba conduciendo sin un rumbo fijo, rió levemente y negó con la cabeza –En realidad no lo sé, dejaré que tú decidas. –
**oOo**
Al principio Moira dijo que estaba bien yendo a algún museo de arte, pero, ya en el lugar, Claire se dio cuenta de que esa clase de lugares no iban con el espíritu rebelde de la castaña. Lo supo desde que la chica se sentó en un banco frente a una pintura, y al intentar contemplarla comenzó a dormirse, poco después siendo sermoneada por una mujer de mayor edad que la tachaba de inculta e ignorante. Moira le soltó más de una palabrota, alimentando la indignación de aquella señora; cuando finalmente la mandó a la mierda, Claire decidió que salir de ahí y caminar un rato era la mejor opción, y estaba en lo correcto.
Moira lo estaba pasando mucho mejor afuera; burlándose de la mujer del museo, bromeando con Claire y hablando de mil cosas sin sentido.
-No tenías porqué decirle que tenía senos de orangután, pudiste dejarla hablando sola y ya – Habló Claire mientras caminaba sin prestar mucha atención, hasta que sintió aquel tirón de brazo, que la hizo voltear bruscamente en dirección a la mujer más joven. Su cara de emoción no tenía precio. La pelirroja no pudo evitar sonreír ampliamente cuando vio su expresión.
-Y bien… ya que no has traído tu motocicleta, debemos ir a esa expo – Claire ni siquiera tuvo tiempo de articular palabra, pues ya estaba siendo llevada hasta el lugar por la castaña.
-Bien, pero no tienes que arrastrarme. –
El lugar estaba repleto de gente curiosa y apasionados por las motocicletas. Los ojos de Claire brillaban con todos esos vehículos alrededor. Moira miraba con atención como un hombre hacía rugir el motor, luciéndose con arrogancia ante el gentío.
Dio un brinco cuando sintió la mano de Claire tomando la suya.
Inmediatamente se giró a ver a la mujer, encontrándose con sus enormes ojos mirándola fijamente. Quiso decir algo, pero simplemente se perdió, se desconectó de todo lo que había alrededor, dejando que Claire Redfield se volviera el centro del universo por un momento –Será mejor que te mantengas cerca – habló alzando la voz debido al ruido de la música y los motores –En estos lugares la gente se pierde por un rato, y nunca faltan los tipos rudos que intentan pasarse de listos. – Moira sólo atinó a asentir y después pasar saliva como una idiota.
Pasó media hora y Claire seguía tomando su mano. Y sinceramente agradecía que lo hiciera; todos querían moverse y por consecuente, la mayor parte del tiempo todo consistía en empujones o en ser aplastadas por uno que otro corpulento. Decidieron acercarse hasta un puesto de bebidas donde no había tanta gente; Cuando Claire la soltó para poder comprar algo, un hormigueo recorrió su palma, seguido de un sentimiento de desilusión. Regresó con dos vasos de soda y esperaron ahí hasta terminárselos.
-¿Lista para continuar?
-Claro. – Moira sonrió y comenzó a caminar, pero Claire no tardó en volver a tomar su mano. Ésta vez sintió su rostro arder con violencia y desvió la mirada para que la pelirroja no se diera cuenta.
Con el paso de los minutos pudo notar que llamaban la atención de algunas personas en el lugar… ¿Tal vez pensando que eran algo más que amigas?. Se sonrió a si misma ante el pensamiento; pero no tardó mucho en sacudir su cabeza para sacarse esa tonta idea de la cabeza.
"No seas ridícula… justo ahora estás siendo la hermana adoptiva."
Al ir sumida en sus propios pensamientos, un golpe en el hombro la trajo de vuelta a la realidad. Volteó molesta a ver quien era el causante del daño, y se encontró con una pareja adulta mirándola con cierto grado de asco. La castaña juntó las cejas a más no poder y detuvo su caminar, haciendo que Claire hiciera lo mismo. Odiaba que la miraran de esa forma, como si fuera una maldita aberración o un fenómeno.
La pareja le sostuvo la mirada, era como si cada quien estuviera esperando que iba a decir el otro.
-¿Algún problema? – La voz de Moira sonó seca y firme, claramente la pelirroja podía sentir el enojo saliendo de ésta.
-Moira… no. – Trató de hacerla entrar en razón, presionó su mano para que la mirara, pero ésta no hizo caso.
-¡Ustedes se van a ir al infierno! – Gritó la mujer -¡Sólo están aquí para hacer de éste mundo un lugar asqueroso! – El hombre sólo se dedicaba a asentir con la cabeza a todo lo que su esposa soltaba.
Aquello le dolió un poco a Claire. Más que nada por la expresión de Moira… Ella era su mejor amiga y tener que lidiar con esa clase de personas todos los días se volvía algo nefasto, y hasta cierto punto, insoportable.
¿En qué momento de la historia amar a alguien se convirtió en una aberración?
La religión, los prejuicios, los mitos y la ignorancia se habían encargado de destrozar algo tan bello y tan normal como el hecho de querer a alguien sin importar lo que sea… que Canadá llevara casi una década con la aprobación del matrimonio igualitario, no significaba que la homofobia y la intolerancia desaparecieran, y eso era bastante triste.
Moira soltó la mano de Claire y dio un paso al frente. La Redfield temía que fuera a intentar algo contra la mujer –¿¡Por qué no vienes y me repites lo que acabas de decir, perra!? – bramó llamando la atención de algunas personas que se encontraban cerca. Se quedaron mirando la escena, esperando la respuesta de la señora, la cual, retándola, se acercó hasta quedar a unos centímetros de distancia de la castaña.
-¡He dicho que se irán al infierno, Dios odia a la gente como ustedes! –
Cuando Moira estuvo a punto de responderle, un desconocido se interpuso entre ellas, dando la cara por la castaña –Oiga ya basta, ¿Es que a caso no tiene vida propia? – la mujer retrocedió unos pasos, guardando silencio –Si no es capaz de querer a los otros tal y como son, entonces nadie la va a querer a usted… se va a quedar sola y amargada, ¿Sabe usted que no amar al prójimo es un pecado también? – la gente alrededor miraba y asentía, algunos simplemente prestaban atención. La mujer terminó por retirarse del lugar con su esposo. A Moira le temblaban las piernas.
-Gracias – Alcanzó a decir la castaña mientras que el hombre les regalaba una cálida sonrisa –No hay de qué, sean felices. – tras decir esto, ambas se sorprendieron al sentir el enorme abrazo que éste les dio.
-Pero… nosotras no… - Moira no pudo seguir hablando puesto que el abrazo era demasiado fuerte, sólo atinó a mirar a Claire, la cual se reía divertida con la situación y le daba unas cuantas palmadas en la espalda al hombre.
Cuando el sujeto se fue, Moira se quedó con la boca abierta, ¿Exactamente qué podía decir?... Todo fue tan rápido que básicamente iba a necesitar varios segundos para procesarlo –Okay… eso fue raro – dijo al fin, provocando que una carcajada saliera de su compañera –Creo que ya tuve suficiente de éste lugar. –
-Podemos salir de aquí y comer algo… ¿Tal vez pizza? – Habló la pelirroja mientras comenzaba a caminar lentamente debido a la multitud.
-Tal vez...
-Podemos ir por otra cosa, si quieres.
-No, la pizza está bien. Es sólo que… creo que me está costando volver a adaptarme a la gente, ya sabes… lo siento. – Dijo haciendo que Claire se detuviera un momento para mirarla.
La mujer colocó su mano sobre el hombro de la castaña como gesto de apoyo –Hey, está bien. No tienes que disculparte conmigo… sé que esto lleva su tiempo. – Moira asintió con una sonrisa un poco caída. Sin duda se notaba que volver había sido bastante duro, pero, al igual que ella, estaba segura que volvería a adaptarse con el tiempo.
-Si quieres puedo llevarte de vuelta a casa…
-Tampoco he dicho que quiera regresar. – Ahora fue la más joven quien comenzó a caminar.
-¿Entonces…?
-¿Podemos sólo ir a tu casa, ordenar pizza y ver películas malas para criticarlas como siempre hacíamos? – Claire sonrió en aprobación. Lo que sea con tal de que Moira se sintiera bien.
-Vamos, el auto está a cinco calles de aquí. – Dicho eso se dedicó a rodear los hombros de Moira con su brazo para no perderla entre toda la gente.
Al igual que cuando ella tomó su mano, no pudo evitar que el color rojo apareciera en sus mejillas, haciendo que nuevamente desviara el rostro para ocultarse de la mirada de Claire.
"Dios. Soy tan patética…"
-Que asco.
-Deja de quejarte y vámonos. – La empujó levemente para acelerar el paso.
-Me voy a quejar todo lo que quiera. – Se cruzó de brazos haciendo reír a la pelirroja.
**oOo**
El resto de la tarde transcurrió de manera normal; ya habían visto alrededor de cuatro películas, y aún habían más en la lista. Claire se levantó del sillón y se estiró haciendo que su cabello se desordenara un poco. Moira fue testigo de eso, ver el nuevo corte de cabello de Claire en un estado ligeramente salvaje la dejó perpleja; tragó saliva para evitar que ésta cayera de su boca como una maldita cascada.
"Mierda, mierda, mierda… ¿Por qué tiene que ser tan jodidamente linda?... ¡Mierda!"
-¿Todo bien? – La voz femenina la sacó de sus pensamientos; Moira desvió rápidamente sus ojos para mirar lo primero que se encontrase, y por pura casualidad se encontró con la puerta cerrada del estudio de la Pelirroja –Hey… ¿Claire? – Su voz sonó demasiado curiosa, se levantó del sofá sin soltar su lata de soda. La pelirroja la siguió con la mirada y comenzó a caminar detrás de ella.
-¿Por qué está cerrado tu estudio? – Preguntó acercándose a la puerta, pero Claire se le adelantó y se puso en frente de ésta, impidiéndole que tocara la perilla.
-Lo estoy remodelando. – dijo rápidamente; la castaña arqueó las cejas, ahora tenía más curiosidad.
-Genial, ¿Puedo ver? – Claire volvió a poner resistencia, tomó sus hombros y la hizo volver –Lo verás cuando esté listo, es una sorpresa. –
-Si tú lo dices – Se encogió de hombros.
Al ir caminando delante de Claire, de alguna extraña forma, los pies de Moira se atoraron con el comienzo del tapete que estaba en la sala, haciendo que casi cayera, y derramando su soda sobre toda su blusa. Gruñó por lo bajo haciendo reír a Claire –Mierda. – Volteó a ver a Claire mirándola con una falsa cara de enfado.
-Tonta. – masculló la menor para que dejara de reír, y así lo hizo.
La risa de Claire fue disminuyendo para luego pasar a checar como había quedado la ropa de Moira.
La sensación que vino a continuación fue tan asfixiante, tan desconocida. Por alguna extraña razón su corazón se detuvo por un momento, para luego comenzar a latir con demasiada fuerza al ver la ropa mojada de Moira casi pegada a su cuerpo, haciendo resaltar la esbelta figura de la joven. Pasó rápidamente su vista hacia el rostro de ésta, sólo para encontrarse con los ojos miel mirándole directamente en una expresión confundida.
-Puedes dejar de burlarte internamente. – La voz la hizo parpadear para salir del trance. Sonrió ligeramente tratando de volver a actuar normal.
-Vamos, dame eso – le quitó la lata de las manos –Y ve a cambiarte, puedes tomar una de mis camisetas, o lo que sea – se dio vuelta para dirigirse al contenedor de basura, escuchando la respuesta desganada de la más joven. Cuando escuchó la puerta de su cuarto cerrándose, se permitió dejar escapar un largo suspiro.
¿Qué diablos había sido eso?
Eso es todo, por ahora 7u7
ALERTA: A partir de aquí las cosas se pondrán más gays.
Ahora a los revs:
frozenheart7: Kathy va a ser una pieza clave en ésta historia y... podría decirse que es un mal necesario para que la relación de Claire y Moira se fortalezca :3 aquí, como pudiste ver, tuvimos un poquito más de Claire... y Polly nunca va a dejar de molestar a Moira, es su misión en la vida xD Ya veremos si Barry hace algo. Muchas gracias por leer, espero que te guste éste capítulo.
A: Aquí tienes la actualización, espero te guste :3
Addie Redfield: Holi! No, no podemos matar a Kathy xD sino se pierde lo bueno. Sobre lo de aceptar a Moira, bueno, quería basarme en algo que es bastante real dentro de la comunidad LGBT, hay muchas personas que han corrido con peor suerte, pero aún así, el hecho de que tus padres quieran forzarte a ser algo que no eres también es feo, y es algo que trato de explicar a las demás personas con éste fic... Descubrirse y aceptarse a uno mismo es todo un proceso que parece nunca terminar. Te prometo que en el próximo cap veremos más de Claire. Muchas gracias por leer y ayudar con los bloqueos *3*
CommanderCroft: Claro que puedes! sería genial que puedas traducirlo, me siento honrada, muchas gracias!
Nos vemos a la siguiente actualización, un abrazo de oso!
