Embarcaron en el drakkar en la tarde. Vicky llevaba confudido desde que CHUK salio de su cabaña para dar un "paseito" por Flake. Aunque no lo mostraba. Sin contar el patatus que le dio cuando lo conocio y el sentido comun que le decia que ese hombre no estaba bien de la cabeza se sentia... extrañamente bien con su presencia. El presentimiento de que el extranjero tramaba algo se habia esfumado por completo. Es como si alguien hubiera entrado en la cabeza de CHUK y lo estubiera obligando a tratar bien al pequeño de cabellos rojidos. Aunque esa mania de llamarlo Victor no se habia desvanecido. Es mas, Vicky se sorprendio mucho cada vez que alguien lo llamaba, primero le decian Victor por error (cosa que no sucedia con Ylva e Ylvie. De hecho, Vicky no habia visto a su amiga desde la advertencia del bosque). El pequeño penso que seria un verdadero milagro de los dioses volber a casa y encontrarse que las cosas marchaban como antes, ahora todo le parecia que estaba patas arriba.

Primero penso que lo mas seguro de momento era pensar que su nombre era Victor, asi no le irritaria tanto... pero luego se le paso por la cabeza que eso podria ser lo que CHUK pretendia, asi que no le dio ese gusto.

Pero el hombre se las ingeniaba para estar siempre cerca de el, por lo que Vicky siempre se cercionaba de estar siempre en un lugar abarrotado de gente que pudieran servirle de testigos por si CHUK intentaba algo, pero nada mas, ni odio, ni irritacion, ni siquiera miedo.

CHUK se sentia como uno mas al lado de Vicky... de momento. Sabia perfectamente que Eleanor lo controlaba como una marioneta. Muy propio de ella hacer de angel salvador para todos... menos para el.

Halvar era un caso aparte, no tenia ni idea del peligro que se cernia sobre su pequeño hijo como una daga mortal. El, en su juventud, habria logrado salir de una situacion parecida, pero en esos dias el era mayor que Vicky y tenia fuerza en los brazos, eso es algo que Vicky no tenia. Es mas, detestaba la violencia, aunque podria hacer una escepcion con CHUK se sorprendio a si mismo pensando eso.

El sol estaba alto en el cielo, la hora perfecta para embarcar y el viento, ni muy flojo ni muy intenso mecia la vela blanca y roja de la embarcacion, y eso que todavia no estaba izada.

Ylva abrazaba tanto a su hijo que el pobre no tenia aire ni para soltar un "¡Hay!" Cuando la mujer lo solto le ardia el estomago, estaba seguro de que los rollizos brazos de su madre, habian dejado marca, pero no dijo nada.

-Recuerda Vicky -le dijo- no estas obligado a ganar. -esas son las palabras que el pequeño necesitaba para no salir corriendo al bosque, pero su madre lo fastidio diciendo.- Pero se que lo haras.

Vicky puso los ojos en blanco, genial, mas presion para el.

Esta vez fue el quien abrazo a su madre saltando a su cuello.

-Adios madre -le dijo al oido en un tono apagado.

Por un momento Ylva temio que ese "adios" fuera para siempre, que es lo mismo que llevaba temiendo Vicky todo el día, y lanzo a CHUK, quien ya estaba en el drakkar, una mirada de adventencia. Esa que solo las madres que temen por su hijo pueden poner.

Al extranjero eso no le dio miedo, en verdad si era sincero consigo mismo, era Vicky quien le daba pavor, no podia descifrar los pensamientos del pequeño, tampoco lo conocia de nada asi que el podria atarcarle por la espalda sin que pudiera darse cuenta a tiempo.

Nada mas decir eso corrio por la plataforma diciendo adios con la mano a todas las mujeres y niños.

Gorm ya estaba en su puesto con el catalego y cuando le indico a Halvar que era el momento perfecto para irse acabando con su tipico "¡Estoy entusiasma-do!" el jefe vikingo dio las ordenes precisas para hacerse a la mar. Vicky no despego la vista de su hogar hasta que se combirtio en un punto en el horizonte. Nunca olvidaria lo que vio. Ylvie estaba escondida entre la multitud, y solo cuando Vicky embarco se atrevio a asomar su cabecita de cabellos rubios.

El la despidio con la mano en cuanto estuvo seguro de que era ella. En cuanto Ylvie vio ese gesto le rodaron lagrimas amargas.

"¡Idiota!" penso antes de correr al bosque.

Gilby la siguio a su misma velocidad y el pequeño de cabellos rojos pidio en silencio que Gilby pudiera cuidar bien de ella.

Mientras tanto en Rute, otra joven de cabellos rojos se agazapaba su habitacion del castillo. Estaba sentada en una cama de paja rodeada de pequeños gatitos. En sus manos sostenia un trapo en el que guardaba un valioso cristal. Desde aquella joya magica pudo ver todo lo que Vicky vio desde la llegada de su sirviente del inframundo a Flake.

Los vikingos ya llevaban unas cuantas horas viajando con buen viento y solo se veia el drakkar rodeado de agua.

Aun asi la joven se quedo enmbobada viendolo todo a traves de los ojos del pequeño vikingo y no solo lo que veia si no lo que pensaba al verlo. La cabeza del niño era un verdadero herbidero de pansamientos detras de su sonrisa facil. Lo veia todo y lo clasificaba casi incoscientemente. Lo que podria servir como arma en caso de necesidad, o como salvavidas etc

Eleanor se pregunto si eso lo hacia todos los dias o era solo porque CHUK estaba presente. Descubrio que era lo segundo cuando el hombre largirucho se acerco al casco de madera para contemplar unos delfines que pasaban por hay y el niño lo vio con recelo.

A los delfines tambien los etiqueto como posibles compañeros de viaje, no seria la primera vez que los animales marinos lo salvaban de una buena...

Eleanor no podia esperar a poner a prueba esa sorvevia y joven inteligencia. Decido ponerle un reto al de ojos negros ahora mismo, nada demasiado serio, solo algo para ir calentando.

Dejo la joya en una mesa de madera, mientras la toco sintio un grave cosquilleo y supo que sus hermanos de las alturas le decian que era el momento idoneo.

A los ojos de los nada sorprendidos gatitos Eleanor sufrio una transformacion. Su vestido gastado y gris se transformo en uno amarillo, el cual, aunque sencillo, brillaba con luz propia como oro. Tambien parecia de oro puro, su cabello ahora rubio y peinado en una larga melena que parecia recogida en una coleta pero nada la sujetaba. Hicieron acto de presencia unas hermosas alas blancas que casi eran mas grandes que la menuda joven, la aparentemente joven mujer. De poder haberla visto, cualquier vikingo se arrodillaria a sus pies, pues el ser que sustituyo a la pobre sirvienta no era otra que Freya, la venerada diosa vikinga.

Muchas leyendas vikingas rezaban que era esa hermosa mujer la encargada de dictar que un principe vikingo era digno del puesto de jefe en su madurez, y las leyendas eran bastante ciertas.

Freya vio de nuevo la joya que volo a sus manos mientras penso: "Que empiecen los juegos de la astucia Vicky de Flake. ¡Que empiecen ya!"

De nuevo en el drakkar el viento mecedor que tanto estaba ayudando a los vikingos en su viaje desaparecio. Todos lo notaron porque la embarcacion se paro bruscamente dejando a Vicky con cara de sorpresa sin poder explicarse lo ocurrido.

Escucho a su padre maldecir a los cuatro vientos mientras se acercaba a CHUK con aire tosco. En ese momento el pequeño estaba pensando en como el extranjero pudo haber llegado a Flake, si no vio ni una sola barca en el puerto, parecia llegado de la nada.

-CHUK -lo llamo Halvar- ¿Cuantos dias decias que nos iba a llevar el trayecto a Rute?

-Unas cuantas semanas -contesto, despues suspiro- pero llegaremos con retraso. Tal y como se ha puesto el viento no volbera ha hacer acto de presencia en todo el trayecto.

-Justo como yo pensaba... -contesto el jefe vikingo.

-¡Eso es bueno! ¿verdad jefe? -pregunto el bajito Snorre.

-¡¿Como va a ser bueno cenutrio?! -le grito Sjure dispuesto a empezar una de sus tipicas peleas.

-Asi no habra tormentas. -le espeto el vikingo rubio al moreno.

El viejo Urobe se puso entre los dos dispuesto a parar la infantil pelea.

-Cierto, no habra tormentas, pero si buenos dolores en el brazo. -explico- tendremos que remar hasta que llegemos. Imaginaos por lo minimo una semana remando sin descanso. Tendremos suerte si el hueso de los brazos no se nos separa de su sitio o si no nos deformamos las muñecas.

Al vikingo bajito se le vino el mundo encima al enterarse de la actual situacion. En cuanto a Vicky ¿ya sabreis lo que viene ahora, no? Ahora que el tambien estaba al tanto de lo que ocurria decidio que necesitaban una buena idea.

Asi que se froto un lado de su nariz con un dedo despues el otro lado... ¡Y victoria!

Chasqueo los dedos mientras gritaba: "¡Si!"

Todos se volbieron hacia el pero el niño solo tenia ojos para su padre.

-¡Padre, tengo una idea que no puede fallar!