Saint Seiya y sus personajes son propiedad de Masami Kurumada y demas gente que tenga los derechos, yo solo los tome prestados para llevar a cabo la historia.
La autora no recibe ningun beneficio economico por escribir o publicar esto y agradece el espacio brindado para la publicacion.
Dejate Llevar
Capitulo 4: La Gran Mentira del Amor
Para Saori, los últimos días habían sido maravillosos, Julián se había convertido en una persona importante en su vida en muy poco tiempo. Incluso en la mansión Kido se respiraba un ambiente diferente.
La chica trataba de disfrutar el poco tiempo que podia pasar con el. Intentaba no ser agobiada por las preocupaciones de sus amigos. No sabia cuanto duraria la felicidad asi que iba a aprovecharla mientras pudiera. Pero el momento que temía llego. Ese día, Julián la habia llevado a dar un paseo en su yate, queria ver el atardecer en el mar junto a ella.
- Saori, quiero decirte que estos dias a tu lado han sido mejores de lo que había soñado - el joven griego tomo las manos de la chica.
- Yo también he sido feliz Julian, no quisiera que esto terminara - Saori lo abrazo.
- Yo tampoco aunque - Julián puso unsemblante triste - tengo que regresar a Grecia, mañana en la mañana, el trato aquí ya fue cerrado y necesito volver.
- Así que ya no nos veremos - la joven no pudo evitar desanimarse ante la noticia - supongo que ya sabia que eso pasaria.
- Saori, por supuesto que nos seguiremos viendo, vendré seguido a Japon solo para verte, no pienso dejarte sola - Julian la abrazo fuerte, ella le correspondio el abrazo.
- Voy a extrañarte.
- Y yo a ti mi vida, te amo - "te amo" esas apalabras hicieron pensar a Saori, Julian le habia dicho que la ama. Ella se quedo callada ante el hecho, no sabia como responder o que hacer, ni siquiera sabia si lo amaba "Es muy pronto para amarlo". Saori empezo a sentir miedo, la ultima vez que creyo amar a alguien, se dio cuenta de la peor manera que no era verdad.
- E...espero que vuelvas pronto -se acerco a el y beso su mejilla, Julian estaba xtranado con su actitud, pero supuso que era normal debido a que no sabia cuando lo veria de nuevo.
- Saori, te prometo que regresare en cuanto pueda - La pelilila solo asintio y regreso a su casa.
En cuanto llego a la mansion, se encontró con una invitación. La abrio y leyo deque se trataba. "Seiya se casara en un mes". La noticia no le sorprendía, lo que la sorprendia era que no sintio dolor, amargura o un atisbo de tristeza, podía decirse que hasta incluso se sentia feliz por Seiya, su caballero mas fiel, el primer hombre que la amo. El habia encontrado a alguien con quien compartir sus sueños y era eso lo que la hacía feliz.
Mientras devolvia la invitación al sobre, Shaina iba bajando las escaleas, y al verla con la invitación en sus manos, no pudo evitar preguntarse si estaba bien.
- Veo que ya la viste –la peliverde estaba preocupada por como tomaría Saori la noticia, ella esperaba a una chica a punto de llorar, pero lo que tenia frente era a una mujer feliz y sin preocupación.
- Estoy feliz de que Seiya ha logrado encontrar a alguien que lo hara feliz, estoy segura que Miho es la mujer de su vida - Dicho esto la pelilila sonrio a su amiga, devolviéndole el gestomientras sin darse cuenta,acariciaba su vientre.
- Parece que tu relación con Julián te ha cambiado
- No es verdad, es solo que… - la diosa no supo como terminar la frase, por lo que opto por cambiar rápido de tema - ¿Y cómo siguen? supongo que es difícil acostumbrarte - Saori toco el vientre de su amiga.
- El doctor dijo que estaba creciendo muy bien aunque es demasiado pronto, solo confirmo el embarazo y escuche su corazón por primera vez- Shaina se escuchaba algo más tranquila y optimista.
- Me alegro que ya te sientas mejor- la diosa le dio una palmada en el hombro a su amiga- ¿supongo que los demas están en la sala?
- Si, creo que estan algo aburridos.
En ese instante sono el telefono, que fue contestado por Tatsumi, despues de un rato en el teléfono fue a donde se encontraba Saori.
- ¿Dices que Camus vendrá? - Saori estaba sorprendida y alegre al mismo tiempo de ver a uno de sus antiguos caballeros dorados.
- Parece que él tiene vacaciones en la universidad donde imparte y quiere aprovechar para verla a usted y a joven Hyoga ahora que está de visita.
- Vaya, eso pondrá muy feliz a Hyoga, espero que todos nos la pasemos bien estos dias. Tenia tantas ganas de ver a Camus, ¿tu que piensas Shaina? - La amazona sin decir nada, dio la vuelta y subio las escaleras rumbo a su habitacion, en ese instante Saori entendio lo que pasaba por la mente de su amiga - Tatsumi, si me disculpas, ire por Shaina, quiero ver si se siente bien- Mientras Saori subia las escaleras, pensaba en el problema que era para Shaina el que Camus viniera, si es que ella pensaba ocultar para siempre la identidad del padre de su hijo, lo cual seria bastante dificil, si se tiene el hecho de que todos en el santuario se conocían. Y mas siendo Hyoga, el alumno del mejor amigo de Milo, lo que venía para Shaina era difícil.
El sonido del celular despertó a Saori, lo tomo con cuidado y vio un mensaje de Julian.
"Espero que hoy tengas un maravilloso dia, te amo"
La cabeza de Saori se lleno de confusion y de miedo. No sabía que decirle, así que solo dejo el celular a un lado sin contestarle el mensaje. Se arregló y fue a dar un paseo en el parque. Un momento a solas la ayudaria a relajarse y a saber qué hacer.
Mientras caminaba sin tener la mirada fija en algo, escucho una voz bastantefamiliar acercándose a ella y hablándole -Hace tanto que no nos vemos Saori- ella aun sin voltear a verlo, loreconoció en seguida "Seiya".
- Es un gusto volver a verte- Seiya la saludo y le beso la mejilla mientras la chica estaba algo sorprendida- hacia mucho que ya no hablabamos.
- Hola Seiya, me alegra ver que estas bien- Ella le sonrio y volteo a ver al pequeño perro a lado del chico- veo que no estas solo.
- Ah el, si, es chiste. Es el perro de Seika y pense que tal vez necesitaba algo de ejercicio - Seiya parecía algo nervioso- Su... supongo que ya te llego la invitación de mi boda- sus palabras eran cuidadosas, no queria que ella se deprimiera.
- Si, ya llego, quería darte mis felicitaciones, me alegro que hayas encontrada a la mujer perfecta para ti, en verdad te lo merecías - ella le esbozaba una amplia sonrisa.
- Escuche que estabas saliendo con alguien- el chico sonaba ahora bastante curioso.
- Si, aunque aún no estoy segura de si va a funcionar- Saori evadio la mirada, no queria que descubriera su preocupacion.
- Oye, tranquila, tútambién mereces ser feliz y encontrar a alguien que te ame. Eres una magnifica persona y sea quien sea ese chico tambien lo sabe. Solo date la oportunidad. El tendria que ser muy tonto para que no funcionara- Seiya saco la lengua haciendo una mueca de tonto y dandose una palmada en la cabeza mientras la chica reia.
- Jaja, muchas gracias Seiya, me alegra haber hablado contigo. No te prepcupes, jamas dejaria de asistir a tu boda.
- Tal vez suene extraño pero si quieres, podrias llevar a ese chico, bu... bueno, solo para que tengas con quien bailar- el hizo una sonrisa algo nerviosa.
- Si, supongo que estará bien, gracias por todo Pegaso - Saori se acerco a el y beso su mejilla y cada uno siguió su camino.
Parecía que la vida estaba jugando con ella, casualmente se necesitó de su presencia en Grecia para terminar de cerrar un trato con un importante empresa de aquel país. Saori pensó en aprovechar el viaje para visitar el santuario y aunque la orden ya no era necesaria, aún quedaban antiguos guerreros ahí. No lo entendía del todo, pero tenía una enorme necesidad de llamar a Julián para avisarle queahíestaría al menos por una semana.
- Bueno, Residencia Solo
- Buen día, quisiera hablar con el señor Julián
- ¿Quién lo busca? - Por favor, solo dígale que es una amiga - la diosa estaba preguntándose en que momento había decidido marcarle, y por qué no lo llamo a su número personal, como sea, ya era demasiado tarde para arrepentirse.
- Bueno, Residencia Solo ¿quién habla?
- Julián, soy yo, Sa...
- ¡Saori! Estaba pensando en ti mi amor
- Es que... quería decirte que... que estoy en Grecia y pensé que tal vez podríamos vernos
- Por supuesto que si Saori, nada me hace más feliz que verte - el chico sonaba baste feliz y entusiasmado, mientras que la joven aun no sabía como pero había tomado la iniciativa esta vez, quizás en el fondo si estaba ansiosa por verlo.
Dar un paseo en Grecia en un día tan bello como ese parecía un sueño, Saori no recordaba la última vez que había estado en Grecia sin sentir ninguna clase de presión, sin ningún de deber de diosa o de humana. Juliánconocía la ciudad a la perfección y le había prometido a Saori el mejor de los paseos. El griego la llevo a una especie de campo a las afueras de la ciudad, después de haberla recorrido. Aquel lugar había hecho que Saori tuviera un recuerdo, ese campo se parecía mucho a uno al que su querido abuelo solía llevarla de paseo cuando era una niña, tal recuerdo la hizo sonreír.
- Saori ¿Te gusta este lugar?
- Sí, es hermoso y muy tranquilo.
- Pensé que tal vez sería mejor alejarnos un poco de todo el estrés que hay en la ciudad - la chica le sonrío y el tomo su mano.
Comenzaron a correr, jugar, divertirse juntos, parecían dos niños sin temores ni preocupaciones. Saori se sentía como nunca, no recordaba la última vez que se había divertido tanto, tal vez simplemente porque jamás se había sentido así. Se tumbaron en el pasto, estaban exhaustos, pero aun así no querían que ese día acabara nunca. Julián se acercó más ella, tomo su mano y la beso - Julián, gracias por hacer de este día tan divertido - No tienes nada que agradecerme, además, este día aún no termina - el joven se reincorporo y tomo la mano de la chica para ayudarla a levantarse.
- El sol está cayendo, tal vez sea hora de regresar a la ciudad - se fueron del lugar tomados de la mano.
Pasaron el camino bromeando, Julián paro en una pizzería llena de juegos y más cosas. Las luces del lugar alumbraban la noche.
- Es un lindo lugar -dijo la pelilila sonriendo.
- Pensé que sería mejor venir a este lugar, cuando era más joven solía escapar de casa y venir aquí, pasaba tanto tiempo como podía, claro, antes de que se dieran cuenta de mi huida.
- Parece bastante divertido
- Y lo es, hace mucho que no vengo, ya no he encontrado tiempo y tampoco quien quiera venir conmigo.
- Pensé que Sorrento era tu mejor amigo
- Si pero él no sabe divertirse - ambos rieron con el comentario
- Pues ya que estamos aquí, aprovechemos - la chica lo tomo de la mano y lo jalo hacia uno de los juegos.
Una pesadilla despertó a Julián¿cómopodría pasar eso después de haber tenido un día tan agradable? Rápido busco con sus manos entre la oscuridad nocturna a la hermosa chica que ahora dormía a su lado.
- Saori - soltó un suspiro al pronunciar su nombre, se veía hermosa acostada en la cama, recargada en su brazo, con el cabello alborotado. No pudo evitar recorrerlo con sus dedos, los cuales también paso por su espalda. Se acomodó lentamente para abrazarla cuidando de no despertarla. El temor que le había provocado aquel mal sueño desapareció por completo en cuanto la tuvo entre sus ía deseado por tanto tiempo ese momento, y ahora sentía tan feliz de saber que ahora ella estaba a su lado. Beso su cabeza con cuidado - Te amo- diciéndolo casi en un susurro.
Era una mañana soleada, el calor de la luz del sol en su espalda desnuda la despertó. Los fuertes brazos masculinos la rodeaban, el chico se veía tan apacible, tan feliz y tan... apuesto, si, él era bastante apuesto, sintió el impulso de abrazarlo muy fuerte, recostando su cabeza en su pecho.
La semana en Grecia de Saori había acabado, algo le decía que tenía que regresar a la mansión, no sabía la clase de cosas que le esperaban al llegar. Hasta ese día, lo único que sabía era lo que Shaina y June le habían dicho. Shun Rei y Dohko habían llegado a la mansión, Shiryu se había quedado para dejar resuelto todo antes de partir. La joven china estaba en su séptimo mes de embarazo así que no dejarían que se fuera sola. Camus aun no llegaba, pero eso solo provocaba que el estrés de Shaina aumentara, eso sin ponerse a pensar que Milo tambiénllegaría pronto.
Necesitaba estar en casa y ponerse al tanto, y también poner orden. Saori estaba empacando sus cosas. El día anterior, no había podido decirle a Julián que se iba, por lo que no quiso quedarse esa noche con él, solo le dejo una nota despidiéndose y dándole las gracias. Tomo un pequeño sobre que estaba sobre la cama, era un sobre rojo con un payaso bastante gracioso, dentro del sobre saco una pequeña foto, en la imagen se encontraban ellos dos, era la foto que se habían tomado estando entre los juegos. Julián no había volteado a ver la cámara, estaba sonriendo pero sus ojos no se habían alejado de ella. Rápidamente guardo la foto en el fondo de la maleta y la cerro, aunque ella no se diera cuenta, no quería dejar Grecia.
Una de sus antiguas amazonas acompaño a Saori al aeropuerto, en cuanto estaba a punto de tomar el vuelo se despidió de la joven y siguió su camino ella sola. Cuando se disponía a cruzar la puerta para pasar a la sala, escucho a Julián llamarla
- ¡Saori! ¡Espera! - el chico trataba de alcanzarla.
- Julián ¿pero que...?
- No quería que te fueras sin despedirme en persona, quería verte por última vez - el chico beso su mejilla.
- Perdóname, pero no quería que... el chico la callo con un beso
- No es una despedida amor, pronto nos veremos de nuevo
El vuelo había sido bastante aburrido, no sabía si fue la película o que estaba casi vacío, pero se sentíamás cansada que después de la guerra santa. Vio a Tatsumi en la sala de espera, listo para llevarla a la mansión.
- Me alegra que haya regresado Señorita Saori
- A mí también me alegra Tatsumi, ya extrañaba estar en casa. ¿Qué ha pasado en mi ausencia?
- Bueno, solo la novedad de que el señor Dohko llego hacia unos días junto con la joven Shun Rei.
- Sí, eso ya lo sabía - en todo el trayecto, la chica no cambio su semblante serio.
Al llegar a la mansión June corrió hacia ella y le dio un abrazo
- Saori, todos te extrañamos mucho, me alegra tanto que hayas vuelto con bien.
- A mí también me alegra estar de vuelta, y bien ¿dónde están todos?
- Están en el jardín, con la llegada de Dohko no han salido mucho de la casa - la diosa solo sonrío y dijo - Lo imagine, creo que les hacía falta hablar con él.
- Por cierto, Shaina tuvo una pequeña discusión con Hyoga
- ¿Y ella está bien? - la chica se mostró preocupada
- No te preocupes, no paso a mayores, Shun Rei se quedó con ella, creo que ya está más tranquila.
- Gracias por decirme June - la rubia le respondió con una sonrisa y Saori subió las escaleras para ver a Shaina.
Al llegar, toco la puerta y escucho la voz de la amazona dejándola pasar. Al entrar al cuarto, vio a la chica sentada frente a la ventana
- Vine a ver cómo te sentías. June me dijo lo que había pasado
- Descuida, en realidad no fue nada, solo tenía miedo de que Hyoga se acercara, bueno, ya sabes que ocurre
- No te preocupes - la amazona se quedó seria y en silencio
- Shun Rei lo sabe
- ¿Qué? ¿Pero cómo paso?
- Solamente se dio cuenta
- ¿Y qué harás?
- No hay problema en realidad, solo hablo conmigo y no dirá nada.
- Creo que eso es bueno, te hará bien hablar con alguien más, además, de cierta forma, ella sabe por lo que estás pasando.
No paso mucho para que Shiryu llegara acompañado por Mu y el mejor amigo de este, Shaka. Un día después. Shura, Death Mask y Afrodita llegaron juntos de España, ya que ambos habían quedado de ir a visitar al español y de ahí ir a la boda juntos. Aunque el dorado de piscis no había llegado al país peninsular precisamente solo. Venía acompañado de una común, pero atractiva mujer, a la cual el ir en compañía del guapo caballero no la sorprendía en nada, parecía tratarlo con cierta indiferencia algunas veces, lo que en el fondo hacia que Afro, como le decían de vez en cuando, se sintiera desesperado.
A tan solo tres días, Aioria y Marín también habían llegado desde Grecia después de casi dos años de no haber pisado Japón tras su boda. Junto con ellos, Aioros y Kanon, quien parecía querer estar alejado de su hermano. Casi al mismo tiempo, había llegado Aldebarán al aeropuerto, quien les daba la sorpresa de haberse casado, algo que solo Mu sabia. Al final, venia Saga, y tampoco venia solo, junto con él estaba una hermosa mujer rubia y de ojos azules, era la típica belleza europea, con ese encanto griego que parecía volver loco a cualquiera. Obviamente, Saga parecía no poder quitarle los ojos de encima, con solo verlo bastaba para saber que estaba más que enamorado. Aunque a pesar de la buena compañía, el geminiano no sabía el porqué de la reciente actitud de su gemelo.
Ya solo faltaba el francés y su amigo Milo. La llegada de Camus habia sido algo estresante, al memos para Shaina, quien habia decidido pasarla en su habitacion la mayor parte del tiempo y aun estaba el ver si realmente iria a la boda de Seiya. Hyoga estaba mas que feliz de tener a Camus cerca, ya hasta le habia presentado formalmente a Erii. Shun siendo padrino de Seiya pasaba la mayor parte del tiempo con el ayudándolo con los preparativos y dandole su apoyo cuando este era requerido. Como era costumbre, Ikki estaba desaparecido, solo que esta vez Shun tenia una idea de donde estaba su hermano "fue por esa chica", no había duda de ello. Mientras todos parecían estar muy ocupados, Saori estaba pensando en Julián, su visita a Grecia había sido más que agradable y ahora no sabía que sentía por él. En el fondo tenía miedo, ya una vez creyó amar a alguien con todo su ser y se dio cuenta de que él no era para ella en realidad. No quería que eso pasara de nuevo, no podría soportarlo, pero Julián, él era un sueño, todo lo que había hecho por ella, jamás imagino que un hombre haría todo eso por ella. La cabeza de la chica estaba hecha un mar de dudas, todas ellas causadas por su miedo a de nuevo caer en una mentira.
Lo que tanto había temido Shaina pasó, Milo llego a solo dos días después que su amigo Camus, razón por la cual, la amazona le había pedido a Saori irse a un hotel, al menos hasta que el escorpión regresara a Grecia. El peliazul, tan seguro de sí mismo como siempre, la razón de su gran atractivo, pero esta vez parecía algo triste, arrepentido, algo que parecía que jamás lo tocaría. Al llegar solo pensó en ver de nuevo a esa amazona, su amazona, sabía que en el fondo no dejaba de pertenecerle, aunque no sabía cómo preguntar por ella después de lo que había pasado ¿Con que cara podría pedirle regresar? La ausencia de ella en la mansión le hacía entender que ella no quiera escuchar ni su nombre.
- Milo, pensé que no llegarías – Camus llego a recibir a su amigo y ayudarlo a llegar a su dormitorio.
- ¿dime si la viste hermano? Necesito saber si aún está aquí – el escorpión parecía ansioso por ver a aquella mujer.
- Solo cuando llegue, apenas puse un pie en la mansión, ella se encerró en su habitación y creo que al día siguiente se fue a un hotel - la mirada de Milo se nublo en segundos.
- Acompañe por favor, necesito verla, quiero hablar con ella – su petición parecía la súplica de un hombre agonizando – amigo mío, no me dejes solo ahora por favor.
Saori había ido a ver a Shaina acompañada de June y Shun Rei. No hacía falta explicarles a las otras chicas la verdadera razón que tenía la amazona para quedarse en un hotel. Al llegar, la diosa llamo a la puerta.
- Shaina, somos nosotras
- Disculpen pero ahora no quiero ver a nadie, preferiría que se fueran ya – al parecer, la amazona estaba irritada, o al menos eso indicaba el sonido de su voz
- Saori, creo que sería mejor que Shun Rei y yo te esperemos abajo, creo que ella necesita hablar a solas contigo – dicho esto por la joven rubia, se encamino hacia el lobby acompañada de la joven china.
- Shaina, ahora estoy sola, June y Shun Rei se fueron ¿me dejarías pasar?
- Agradezco su preocupación diosa Athena, pero estoy bien y preferiría estar sola – decía la amazona de una manera algo altanera
- Shaina, sé que en realidad no estás bien, déjame entrar – pasaron unos momentos antes de que la puerta se abriera. La joven diosa entro con cuidado, como si no quisiera invadir del todo la privacidad de la chica
- Fui una tonta, no debí haberme dejado engañar – mientras hablaba, la amazona se levantaba del sillón en el que estaba y se arreglaba como si fuera un dia cualquiera – que tontería es que una guerrera en cuerpo y alma como yo piense si quiera en dejarlo todo por un hombre, esa nunca he sido yo – Saori solo escuchaba atenta observando a la amazona
- Tal vez él no era el hombre indicado para alguien como tu
- Ni él ni ninguno, es una tontería dejarte engañar por eso del "amor eterno", no hay nada más falso en la vida y ahora lo sé con seguridad por experiencia propia, fui una tonta al ser tan débil pero ya no más – esas palabras parecían un señal para la diosa, era como si la respuesta a todas sus dudas estuviera frente a sus ojos.
Esa noche, ya sola en su cuarto, recibió una llamada de Julián, iría a Tokio y quería verla. Al principio la joven Kido pensó en rechazarlo y de una vez por todas decirle que ya no se podrían ver más, pero no quería ser tan fría, así que acepto la cita.
La joven de cabello lila habia llegado temprano a la cita, no quiso que Julián fuera por ella. No sabia que haria, que Julian le dijera te amo la había hecho desconfiar bastante lo que estaba pasando y la gota que colmó el vaso habían sido las palabras de Shaina. Tal vez ya habian estado juntos y se podria decir que oficialmente tenían una relación o algo así, pero ella no quería ilusionarse de nuevo con algo que en realidad no existía, no se esforzaría de nuevo en algo que al final no valdría la pena. Al llegar al lugar, Julián ya estaba alli esperandola. Era una terraza sobre un edificio alto de la ciudad. No sabía cómo actuar o que decirle, ni siquiera sabía que tenía planeado esta vez.
- Saori- él se acercó para abrazarla con fuerza- no sabes cuanto te he extrañado amor mío- ella actuó algo fría, sobre todo cuando la beso.
- Me alegra verte Julián, yo también te extrañe - dio una sonrisa algo forzada y nerviosa al peliceleste
- ¿Te ocurre algo amor? – Julián comenzó a sentir temor. Algo le decía que tal vez lo que le diría la chica no le iba a gustar - Saori, sé que te ocurre algo, estas… pareces algo fría.
- Julián, la verdad yo… - la diosa sentía las palabras pegadas en la garganta –creo que tal vez sería mejor si… - fue en ese momento que el joven griego sintió que debía hacer algo, sabía lo que ella le estaba por decir.
- Espera amor mío, lo que te diré seguro te hará sentir mejor, recordaras esta noche como la mejor de todas – no dejo que la actitud de la mujer lo desanimara.
- Julián, en verdad necesito hablar contigo, ya no puedo más con esto – el joven griego no quería adivinar lo que la joven quería decir
- Saori, perdona pero, no sé a qué te refieres
- Quiero decir que tal vez sería mejor…
- ¿Si dejamos de vernos? ¿Eso es lo que me quieres decir verdad? – Saori ni siquiera pudo mirarlo - ¿Qué es lo que pasa?
- Solo… solo creo que tal vez estamos confundiendo las cosas, es muy pronto para pensar en… - el chico la interrumpió.
- ¿para decirte que te amo? ¿Para demostrarte lo que siento por ti? ¿para querer pasar el resto de mi vida contigo? Saori, yo siempre te he amado – los ojos del joven comenzaron a nublarse, su voz se estaba quebrando, estaba a punto de rogarle por otra oportunidad, haría lo que ella le pidiera en ese momento, lo que sea para hacerle ver que siempre estaría ahí para cumplir lo que ella necesitara con tal de verla feliz.
- ¿Alguna vez has amado a alguien más? Porque si no es así, entonces no entiendo cómo es que estés tan seguro de que es lo que sientes ahora. Tal vez solo estés confundido…
- No Saori, estoy seguro de lo que siento – el peliceleste la tomo por los hombros – mírame, mírame y dime que no me amas – la joven sintió que no podría contener sus lágrimas más, esto ya lo había vivido, ya hubo quien hiciera lo mismo que el hacía en ese momento para hacerla hablar, esta vez no podía ser diferente, pero ¿por qué no podía decírselo? ¿por qué no soltaba esas palabras que él le pedía?
- Perdóname – fue lo único que pudo decirle, ya no resistió el contacto visual con ese hombre, se soltó y se fue tan rápido como pudo. Mientras ella huía, Julián saco de su bolsillo una cajita con un anillo en el interior, y lo aventó hacia una pared lleno de frustración. Cayo en sentado en la silla con su rostro pegado a la mesa, sin resistir las ganas de llorar como jamás lo había hecho.
Ya sola en su cuarto, Saori se puso a llorar, la idea de saber que un hombre estaba sufriendo por su causa la hizo sentir de lo peor. Saco el sobre con la foto de ambos de uno de sus cajones y se tiró en la cama cubriendo su rostro con la almohada.
Hola a todos, perdonen mi larga ausencia, se que hace como tres semanas debi haber subido este capitulo, pero se me presentaron muchas cosas, semanas de examenes, entrega de proyectos, trabajos, exoposiciones, etc, etc. Pero aun sigo viva y terminando el fic.
Bien, tengo una buena noticia, ya empece a escribir la suiguiente historia, ya acabe un capitulo, y ahora lo que sigue jeje, tambien se me ocurrieron mas ideas para los proximos. Se que estan ansiosos por ver que onda con Milo y Shaina, pero todo ira saliendo. Se tambien que puse mas ideas de otras historias que aun no he escrito, pero ahi estan esperando por cristalizarse. Puse la escena de Seiya para que quedara claro que era lo que ahora sentia el pegaso y sus actuales sentimientos a la diosa. Cambie un poco la actitud de Shaina porque sentia que le estaba dando una aparentemente debil personalidad, y no creo que ella sea asi, intentare darle mas fuerza y determinacion, al menos lo poco que trate de ella aqui. Bien, es todo por hoy, solo esperen el proximo viernes al siguiente episodio que ya esta escrito, solo dos o tres mas y leeran el gran final.
Y por favor, dejen sus rewievs, asi sabre si les esta gustando la historia y si quieren que siga publicando.
