*Se abre un telón y aparece Momoko vestida de una especie de espía acercándose a unos papeles.*

Momoko: Un poco más…vamos…

*De pronto aparezco yo en uniforme del colegio y los cojo de golpe.*

Yo: ¡Ey, las ideas del fic! ¬¬U

Momoko: Es que quería saber qué pasaba T^T

Miyako: *Apareciendo de golpe* ¡Momoko-chan, eso está feo! ¡Es spoiler!

Kaoru: -w-

Brick: ¿Y tú, Kuraii-chan, no lo habías dejado? ¬¬

Yo: ¡Pero el nuevo review de Sakuya-chan me convenció!

Boomer: ^ ^U

Butch: Ay, demonios…¿es que no podemos limitarnos a presentar el capítulo?

Yo: ¡No! ¬¬U Antes hay que agradecerle a Sakuya-chan…¡Me alegro de que te haya gustado de nuevo! Me di prisa por tus ánimos ^ ^

Momoko: ¡Y de que te alegrara la vuelta del colegio!

Brick: De una escala del uno al diez un quince! ¡Woow! Tú eres de las mías, quieres matar a ésta loca.

Kaoru: ¿De la ilusión? O.O

Brick: Claro.

Yo: Nee, nee, Sakuya-chan, me encantaría leer alguno de tus fics sobre las Power Puff Girls Z, si me pasas el nombre de algún foro o algo te lo agradecería ^ ^ ¿Y sabes? Estoy segura de que no tienes de qué tener envidia, solo tus reviews ya me gustan n.n

Miyako: ¡Kya~! ¿Te da igual si es Boomer quien me espía? O/O

Boomer: En estos momentos me siento halagado n.n

Yo: Lo he hablado con una amiga hoy en el colegio (por desgracia no tiene Internet, así que le imprimo los capítulos -w-) y está contigo en que si es Boomer no pasa nada…¡A mí tampoco me importaría!

Miyako: -/-

Momoko: ¡En fin, y hablando de la amiga de Kuraii-chan, éste capítulo va dedicado a ella!

Kaoru: ¡Empecemos de una vez, que el idiota de Butch tiene razón!

Butch: ¡Marimacho, yo no soy idiota!

*Otra pelea O.O*

Momoko: ¡No pertenecemos a Kuraii-chan!

Yo: -w- Aquí va el cap.

Todos: ¡Disfrutad y dejad reviews! *O*

CAPÍTULO 4

Antes de darse cuenta, la comida volaba de aquí para allá, siendo esquivada por unos para ir a estamparse en la cara de otros, a su vez éstos se defendían, de modo que pronto todos tenían la cara llena de pasteles, salsas u cosas de origen indeterminado.

Momoko se metió bajo la mesa más próxima tratando de proteger su larga melena, que tan difícil era de lavar, sin poder evitar que un pedazo de manzana mordida cayera sobre éste, Momoko sintió un escalofrío mientras lo quitaba como buenamente podía.

Mientras, Kaoru y Koji habían formado equipo sin proponérselo, pues antes de darse cuenta estaban espalda contra espalda. No parecían hacerlo mal, pues a penas estaban manchados, ambos tenían una bandeja entre las manos con la que se protegían mutuamente.

Por su parte, Hikaru había tumbado una de las largas mesas para usarla como escudo, pero al ver la oportunidad muchos se habían "aliado" con él. En pocas palabras, no se tiraban comida pero ellos estaban cubiertos por la mesa que el joven rubio había tirado al suelo estratégicamente. Miyako, tratando de cubrirse, había sido la primera en ocultarse tras ésta, sin embargo ella sí pidió permiso, al contrario que el resto.

-¿Te importa?—Susurró la chica mientras se agachaba justo a tiempo para que el pastel de carne diera contra la madera y no impactara sobre su uniforme, ya suficientemente manchado.

-Claro que no.—Respondió él, sin embargo, cogió un montón de espaguetis en la mano y se los colocó a la rubia en el pelo.

-¡Ey!—Gritó Miyako quitándoselos rápidamente.

-No deberías ser tan confiada.—Él sonrió sarcásticamente.—Pero ya no te atacare más.

-¿Y por qué debería volver a creerte?—Susurró Miyako, enfadada y humillada por el chico nuevo.

-Confía en mí.—Pidió él con un leve brillo en los ojos, y como para demostrarlo, la empujó justo a tiempo para que ella evitara un ataque lateral. La mesa solo los protegía por el frente.

-Supongo que puedo hacer eso.—Suspiró ella mientras se hacía un ovillo todo lo cerca posible de la mesa, no queriendo participar en aquello.

Masaru había bajado de un salto de la mesa nada más comenzar la pelea, y fue uno de los primeros en atacar, sabía que sería divertido pero…no esperaba que lo fuera tanto.

-¡Come fideos!—Le gritó a un chico que se había acercado a él intentando colocar un bol de éste alimento en su pelo, quitándoselo de golpe y estampándoselo en la cara.

-¡Ashashi-kun! (Kun es un sufijo que se usa para los chicos a los que tienes aprecio, creo n.n)—Gritó una voz, Masaru se giró a tiempo de ver como la muchacha pelirroja con la que compartía clase (salón) corría hacia un chico de pelo cobrizo y mirada verde musgo, éste parecía salido de una revista de modelos masculinos, alto, musculoso, de mirada electrizante…Masaru soltó un bufido y volvió a lo suyo, sin importarle la escena que ocurría a unos pasos.

-¡Momoko-chan! (Chan es como Kun pero para las chicas, según tengo entendido =P) –Exclamó Ashashi mientras cogía la mano de la muchacha y la ocultaba tras él.-¡Ten cuidado!

-¡S-Sí!—Susurró ella sonrojada y con ojos en forma de corazón ante el tacto de él.

La batalla de comida parecía ir a durar demasiado para el gusto de la mayoría, que a estas alturas se limitaba a esconderse de los proyectiles, solo unos pocos continuaban la táctica ofensiva, entre ellos los tres muchachos nuevos, Kaoru y Ashashi, éste último protegía con su cuerpo a la menuda Momoko.

-¡PARAD TODOS DE UNA VEZ!—Ordenó a voz de grito una voz autoritaria.

Y, de pronto, la imagen pareció congelarse, todos quedaron exactamente como estaban, a excepción de algunos que se pusieron a gatas y huyeron de la "escena del crimen" silenciosamente.

El director miró a todos los alumnos, comenzó a pasearse a izquierda y derecha colocando una mano en el puente de su nariz para tratar de librarse del estrés.

-¡Todos los que estén en pie ahora mismo, haced una fila!—Mandó.

Y, de súbito, unos se colocaron al lado de los otros para obedecer a su director.

-¡¿Quién es el culpable de todo esto?—Les miró uno por uno, al no recibir respuesta, comenzó a caminar, paró delante de las chicas, que apretaban la mano de las otras con fuerza.—Podría esperármelo de usted, señorita Matsubara, pero desde luego no de las señoritas Gotokuji y Akatsutsumi…¿Qué las ha llevado a esto?

Miyako miró hacia otro lado, ella solo se había levantado para esquivar un helado que se acercaba peligrosamente a su posición, al no darle tiempo a gatear para escapar se había limitado a ponerse en pie, recibiendo el impacto tan solo en las piernas pero no en la blusa o la falda.

-No lo sabemos, señor director.—Susurró la chica de ojos rosas mientras pestañeaba repetidas veces tratando de hacerse la inocente. El director, sin caer en sus trucos, continuó caminando.

-¡Señores Him!—Dijo, enfadado.-¡Acaban de llegar y ya están metidos en líos!

-Acostúmbrese.—Masculló muy bajito Masaru con una risita.

-¡Y señorita Himeko! (Para los que la vean en español, Himeko es princesa…en latino no sé si es así también, pero supongo que también :S )—Gritó el director sin escuchar al pelirrojo.-¿Cómo se le ocurre?

-A mí no me puede castigar, papá le paga.—Rió malvadamente Himeko, las chicas se miraron entre ellas, aún había algo de maldad en aquella niña, y el invento del profesor no había tenido potencia suficiente para quitar los rayos Z negros que tan arraigados estaban a su corazón.

El director suspiró y continuó el recorrido por la corta fila, haciendo leves comentarios malhumorados de vez en cuando, finalmente llegó a Ashashi, quien hinchó el pecho con orgullo.

-¡Señor Kyar! Esto sí era algo inesperado…será su primer castigo si no me equivoco.

-Lo lamento, señor director.—Suspiró Ashashi tras una leve batalla de miradas que él ganó.

-¡Se acabó! ¿Qué os creéis que es esto? ¿A caso pensáis que os vais a ir de rositas? ¡Pues no!

El director comenzó a dictar castigos uno a uno por parejas, a excepción de Himeko cuya "inocencia" fue demostrada por una profesora que "casualmente" lo había "visto" todo. ¡Cuánto hace el dinero, ¿verdad?

-¡Gotokuji y Him!—Gritó el director.

-¿Q-Qué Him?—Preguntó Hikaru haciéndose el avergonzado por lo ocurrido.

-¡Tú mismo! ¡Limpiad ahora mismo todos los salones de la segunda planta!

-¿QUÉ?—Gritó Miyako alarmada.

-¡La segunda planta es enorme!—Gritó Hikaru desesperado.

-¿Queréis limpiar también los de la tercera? ¡Ya me habéis oído!

-¡Sí, señor director!—Gritaron a una, abatidos, antes de salir arrastrando los pies del salón.

-Akatsutsumi y…-Momoko cruzó los dedos mirando levemente a Ashashi con un pequeño sonrojo…¡Ojalá le tocara con él!—Tú mismo, el Him de ojos verdes. Os toca el gimnasio.

-Sí~-Dijo Momoko abatida, Koji soltó un bufido mientras la seguía hacia fuera, pero nada más cruzar la puerta Momoko se quedó escuchando atentamente para ver qué tendría que hacer su actual proyecto de novio.

-Ey, ¿qué haces?—preguntó Koji sin demasiado interés.

-Chssst, calla, no quiero limpiar el gimnasio…voy a ver si lo puedo cambiar.—Mintió rápidamente.

Él suspiró y continuó su camino.

-Estaré descansando allí.—Informó.

-Vale…¡Espera! ¿Ha dicho descansando? ¡Pero será…!

Calló su boca con una mano al pensar en la posibilidad de ser escuchada y continuó fisgoneando, a Kaoru le tocó con el último chico nuevo, Masaru, para limpiar nada más y nada menos que el mismísimo comedor, mientras Ashashi tuvo que encargarse de la cocina y todos los restantes de la basura tirada por el enorme patio. Momoko sabía que el director solamente debería haberles ordenado limpiar lo que habían manchado, pero sería muy poco trabajo para él…

Entró en el comedor silenciosamente y miró a Kaoru, que despotricaba contra todo y todos como si en verdad fuera un chico y recogía pedazos de comida de encima de las mesas.

.K-Kaoru…-Susurró Momoko, su amiga la miró entonces como si acabara de reparar en ella, aunque llevaba un rato viéndola.

-¡Momoko! ¡Te cambio el sitio!—Rogó Kaoru.-¡En el gimnasio al menos podría entretenerme con el fútbol!

Momoko la miró con la cabeza levemente ladeada, pero asintió sonriente, al fin y al cabo la cocina estaba justo al lado del comedor…

Kaoru salió corriendo, y cuando Masaru se giró para mirar si su compañera estaba vagueando, se encontró a la joven chica de ojos rosas metiendo restos en las bolsas de basura, aunque miraba con pena los dulces.

-¿Y tú qué haces aquí?—Preguntó él despreocupadamente mientras cogía una de las dos escobas que el director había llevado personalmente en los últimos diez minutos.

-¿Tú qué crees? Kaoru prefería el gimnasio.—Masculló ella tratando de limpiar la mancha que un plato de fideos había dejado en la mesa.

Él no añadió nada más, pero cuando ella pensó que Masaru estaba distraído trató de escabullirse hacia la puerta de la cocina…sin éxito.

-Entiendo que quieras ver a tu novio, pero no te escaquees.—Espetó de mal talante el joven Him.

-¡No es mi novio!—Gritó sonrojada Momoko antes de continuar con su trabajo.

Mientras, Kaoru y Koji recogían de forma malhumorada el gimnasio, la chica llevaba en ese momento tres pelotas de baloncesto a su lugar mientras llevaba a sus pies un balón de fútbol que controlaba a la perfección.

Pasaron el día hablando con tranquilidad sobre la pelea de comida, comentando por qué no habrían parado a tiempo, cómo había echo Kaoru para que no le diera tal pastel, o cómo había logrado Koji parar con la bandeja tal bol de ramen.

Pronto comenzaron a pelar.

-¡Te digo que yo soy mejor que tú!

-¡Ja! ¿Quieres apostar?

-¿QUÉ SI QUIERO APOSTAR? ¡CLARO! ¡NO ME DA MIEDO!

-¡Bien! ¡El que pierda hará lo que diga el ganador!

-¡Pues vale! Un uno contra uno, mañana al salir de clase, pienso ganarte por goleada, idiota.—Chilló ella.

¿Cuándo habían empezado a hablar de fútbol?

Miyako limpiaba el polvo tranquilamente, subida a una silla tratando de no caer, cosa que a ella no le era muy difícil. Hikaru se había ido a por una escoba, dejando a la chica sola. A Miyako nunca le había gustado el silencio…así que pronto su dulce voz se hizo paso a través de su garganta.

-Ojalá pudiese odiarte, ojalá fuera tan fácil olvidarte,
ojalá que tengas suerte, ojalá no duela tanto no verte
y los días me hagan mucho más fuerte.
Ojalá que tengas suerte, ojalá no duela tanto no verte
y los días pasan lentos. (*)

-Vaya, cantas muy bien.—Observó una voz, Miyako se giró de golpe totalmente sonrojada, pues nunca le había gustado que la escucharan.

El movimiento provocó que la silla se bamboleara peligrosamente, hasta caer con estrépito al suelo, Miyako cerró los ojos para aguantar el dolor de la caída…que nunca llegó. Abrió de golpe los ojos, encontrándose en los brazos de Hikaru, la escena se le hizo demasiado familiar para ser una coincidencia, pero antes de que la chica recordara él la dejó en el suelo rápidamente.

-Si no quieres que te oiga…fíjate más para escucharme antes de que llegue.—Masculló él mientras comenzaba a barrer.

-A-Arigato…(Gracias)—Susurró ella colocando la silla en su lugar y dejando a un lado el plumero.

-¿Y a quién iba dedicada la canción?—Inquirió el chico.

-A nadie…-Dijo con rapidez la chica, pues ni siquiera ella sabía a quién cantaba aquellas palabras. ¿A Takaaki? ¿A Boomer? No, imposible que fuera al segundo. Casi se gritó ella.

Miyako se quedó callada unos segundos, en los que solo el sonido de la escoba al desliarse por el suelo llenó el ambiente, finalmente ella cogió aire y susurró:

-Por cierto, me llamo Miyako.

Hikaru alzó la cabeza, mirándola con un brillo de reconocimiento en los ojos que a ella le pasó desapercibido, él sonrió, aunque a penas fue la sombra de éste gesto, y comentó:

-Supongo que ya lo sabes, pero yo soy Hikaru.

Ella le devolvió una sonrisa amplia, y por un momento aquel castigo no le pareció tan malo.

Sin embargo, en ese mismo momento, comenzó un insistente pitido que a Miyako le pareció bastante molesto.

*La canción es "Si no estás" del Sueño de Morfeo, no suelo escucharles pero…me llamó la atención para Miyako ^ ^

Yo: ¿Y bien? ¿Aburrido? -w-

Miyako: ¿Qué es el pitido?

Yo: Aaah…secreto =P

Brick: Bah, paparruchas ¬¬ Tarde o temprano lo dirás.

Yo: Pero tendréis que esperar n.n Además, atad cabos -w-

Butch: ¡Miyako, indecisa!

Boomer: Pero al final se quedará conmigo n.n…. …. ¿Verdad?

Yo: ¡Que no se hacen spoiler! ¬¬

Kaoru: ¿Y no íbamos a transformarnos?

Yo: ¡Gomen! (Perdón) Es que al final no salió la cosa…ya veremos más adelante.

Momoko: ¡Argh! Vayámonos de una vez, que la loca debe escribir.

Yo: ¡QUE NO ESTOY LOCA! Vale…solo un poco ¬¬U

Miyako: Próximo cap pronto n.n