Summary: Él dejó claro en el instituto que no quería que nadie se le acercara, le robaba besos y le decía que le gustaba, pero ella lo consideraba un chico problema y ni muerta creería que la amaba, pero él no se rendiría ni aun sabiendo que ella era tan difícil de amar. Historia subida completa

Disclaimer: Los personajes de Sailor Moon no me pertenecen, son propiedad de Naoko Takeuchi

DIFÍCIL DE AMAR

By Yurika Cullen

Capitulo Cuatro

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Caminamos unos minutos y me llevo a una cafetería bastante tranquila y muy bonita, era un lugar muy cómodo para hablar.

— Pensé que iríamos al café Crown— comente cuando ya tenía mi bebida en frente

— Pensé que estarías más tranquila aquí, en el Crown pueden verte conmigo y tal vez te incomode— la verdad es que no había pensado en ello, pero tenía razón, no es que me molestara que me vieran con él, es que no quería darle explicaciones a nadie

— Gracias— dije de verdad, él sonrío

— No hay problema, yo soy quien debería darte las gracias por invitarme a salir— dijo guiñándome un ojo, yo lo mire por un rato en silencio y de tomar nuestras bebidas

— ¿Cómo te enteraste de lo de mis padres?— solté de repente él se sorprendió un poco— ¿Fue por Andrew no? ¿Lita contó algo?— Darién no dijo nada— vamos puedes decírmelo, no le voy a decir nada a Lita, se lo difícil que es para ella y para Mina guardar secretos— él sonrío incomodo

— En realidad fue todo casualidad— comenzó a explicar, yo fruncí el ceño, él continuo— estábamos los tres en el departamento de Andrew, Lita acaba de llegar pero recibió una llamada y se fue a la cocina para tener algo de privacidad, estaba tardando tanto que Andrew se preocupo y fuimos a ver qué sucedía, sin querer escuchamos un poco de su conversación con Rey, solo dijo que estaba preocupada por ti y por la situación con tus padres, que habías estado muy mal los últimos días por su culpa, pero tratabas de hacerte la fuerte por tu hermano. Ella no sabía que estábamos escuchando, cuando corto la conversación, no pude evitarlo y la bombardeé con preguntas, me contó solo un poco, pues dijo que no se sentía bien contando tu vida personal con los demás. Perdóname si me entrometí pero la verdad es que estaba preocupado, por favor no te enojes con ella, la presione bastante— yo lo mire fijamente y vi que decía la verdad

— Está bien, sé que Lita no lo dijo con malas intenciones y la verdad es que ya el asunto no me importa tanto como antes—

— ¿Estás segura?— pregunto no creyéndome, yo asentí

— Obviamente Sammy me sigue preocupando, él es lo único que me preocupa, mis padres ya no tienen remedio, lo que me molesta son sus discusiones y sus gritos continuos, si por lo menos le prestaran un poco mas de atención a Sammy en vez de a sus discusiones, pero para ellos nosotros no existimos, alguna vez lo hicimos, pero ahora ya no mas, la verdad es que desearía mucho que se separaran, si ya no pueden vivir como pareja ¿Por qué siguen juntos? Todo estaría más tranquilo así, ellos mismos vivirían mejor, no tiene nada de hermoso una familia que vive en guerra—

— Tienes mucha razón, aunque yo no puedo darte mi opinión sobre ello, como sabes mis padres murieron cuando yo tenía seis años, así que no tengo mucha referencia— yo asentí y lo mire fijamente, pero a Darién parecía no afectarle hablar del tema, al parecer ya lo había asumido y superado

Los padres de Darién habían muerto cuando él era solo un niño, hasta sus catorce años él había vivido en un refugio para menores y hasta donde tengo entendido se peleaba con todo el mundo, desde ahí se había formado su rebeldía, pero cansado de todo eso y con el dinero suficiente gracias a la herencia de sus padres había hecho una solicitud con el abogado de sus padres al juez para que le permitiera vivir solo, por eso se había cambiado de escuela y había decidido vivir en un departamento, aunque siempre bajo la vigilancia del juez, y eso fue justo cuando lo conocimos, recién había salido del refugio y había empezado su independencia, a sus recién cumplidos catorce años tendría que arreglárselas el mismo. En cierto modo entendía porque Darién era tan rebelde, su forma de ser se había hecho de esa manera, todo por el mismo, él solo había tenido que salir adelante, en cierto modo yo admiraba mucho eso de él, el valor que tenia para mirar al frente sin importarle el pasado.

— Mejor no hablemos mas de mis problemas, si te invite es porque quería distraerme, no porque quería hablar del tema, suficiente tengo de mis padres todos los días— él sonrío y asintió— por cierto Darién— pregunte aun con duda, él me miro animándome a continuar— Quería hacerte una pregunta sobre lo que paso hoy con Esmeralda—

— ¿Qué pregunta?—

— ¿Es cierto que has rechazado a todas esas chicas por mi?— él sonrío abiertamente y no dudo en responder

— Si, es cierto ¿Por qué lo preguntas?—

— No sé, si te soy sincera no puedo creerlo, se me hace tan increíble— y era cierto, me era difícil creer que él no hubiera estado con alguna aunque fuera una vez, era un hombre, y todos los hombres solo pensaban en sexo, él frunció el ceño

— ¿Por qué? ¿En serio todavía tienes dudas de que me gustas Serena?— yo me sonroje

— Bueno, en realidad creo que no— él arqueo una ceja

— ¿Crees?—

— Si, pero aunque yo no dude que te guste, si lo piensas de esta forma, tú eres un chico popular, guapo e inteligente, puedes tener a todas las mujeres que quieras cuando tú quieras y las has rechazado a todas, eres joven y todos los chicos de tu edad estarían encantados por acostarse con cuanta mujer se les ofrezca, pero tú no, me es difícil creer eso, que no hayas estado con ninguna aunque sea una vez—

— Estas equivocada en algo—

— ¿En qué?—

— En pensar que yo soy como los demás ¿Es que es tan difícil entender que yo no las quiero a ellas? yo soy diferente, yo no me quiero acostar con cualquiera. La única que me interesa eres tú, eres a la única a la que quiero tener, las demás no me llaman la atención, no me provocan nada, no puedo estar con alguien que no me gusta, y ya te lo dije, solo me gusta tu Serena— de nuevo me sonroje, pero quería seguir preguntándole

— ¿Puedo hacerte otra pregunta?— él asintió— Aunque Esmeralda te lo pregunto, no le respondiste— Darién me miraba atento— bueno, ya sé que dijiste que no te interesaban las demás, pero es que ¿Nunca sentiste la necesidad de estar con alguien? ¿Nunca quisiste tener sexo? Aunque fuera por desahogarte las ganas ¿Nunca quisiste estar con alguna de ellas? Alguna vez alguien más tuvo que llamarte la atención—

— A ver Serena, primero quiero dejar claro que no, nunca alguien más me había llamado la atención, no de la forma en que lo haces tú— de nuevo me sonroje, era inevitable— y en cuanto al sexo, eso me lo puedes responder tu también, tienes dieciséis años y nunca has tenido relaciones— no era una pregunta, lo aseguraba, el maldito me conocía— tu dime ¿Has tenido deseos de sexo alguna vez en tu vida? ¿Te excitaste aunque sea alguna vez? y se franca— yo no podía estar más roja de la vergüenza, pero era yo quien había empezado el tema, así que ahora tendría que aguantarme

— Bueno… si, todos hemos sentido deseo alguna vez, eso es normal— él asintió

— ¿Y por eso te has ido a revolcarte con cualquier?— yo negué inmediatamente

— No—

— ¿Entonces?—

— Los hombres son diferentes, ustedes a esta edad tienen las hormonas por los cielos, el hombre por lo general piensa más en sexo que la mujer, o eso dicen—

— Eso es verdad—

— Pero entonces, ¿Significa que tú nunca estuviste con nadie?— pregunte con verdadera curiosidad

— Si lo estuve— comento simplemente

— ¿Con quién?— pregunte sin pensar, estaba llevada por la curiosidad— Perdón, no es necesario que me respondas algo tan personal— me disculpé, él rió

— No tengo problema en contártelo Serena, si fuera por mi te contaría mi vida entera, aunque sé no tendrás muchas ganas de escucharlo, no soy tu persona favorita— él corazón me dio un vuelco— ¿Quieres saberlo o no?— pregunto arqueando una ceja yo asentí

— Se que no eres mi persona favorita pero ya estamos hablando, y la verdad es que me da mucha curiosidad— dije simplemente, él volvió a reír

— Se llama Beryl, es una mujer mayor, más o menos de treinta años— yo abrí los ojos sorprendida— es la hermana de uno de mis ex compañeros del anterior instituto, yo iba mucho a su casa, aunque por su hermano no por ella— dijo riendo— pero un día Asamuna no estaba y ella estaba sola, para resumirte todo, puedo decir que prácticamente me secuestro a su habitación, yo nunca había estado con una mujer, así que no lo pensé mucho y me deje llevar, después lo repetimos en una ocasión pero sinceramente me di cuenta de que era un error así que preferí no volver a casa de Asamun, luego me mude y no la vi nunca más y la verdad es que lo agradezco porque Beryl es bastante extraña—

— Ósea que cumpliste el sueño de muchos por estar con una mujer madura— comente aunque me sentía algo incomoda hablando de sexo justo con Darién, pero me daba curiosidad saber el punto de vista de los hombres, yo solo lo había hablado con las chicas, especialmente con Lita y Mina, que eran las más experimentadas, pero el punto de vista de ambos sexos no debía ser igual

— Puede ser, pero a mí no me resulto tan placentero— yo fruncí el ceño por la duda

— ¿Por qué?—

— Digamos que estuve con ella porque se presento la oportunidad, nada más mas que eso, yo tenía curiosidad por el asunto y ella se estaba ofreciendo a saciarla, pero fue una completa desilusión para mi, por eso mismo ahora no acepto el mismo tipo de proposiciones, porque aunque a algunos físicamente les sea placentero, a mi no me basta con eso, hace falta algo más que físico, a mi me hace falta algo más que solo placer físico, por eso las dos veces que estuve con ella no participe casi en nada, ella lo hacía todo, y era porque sinceramente yo no sentía demasiada emoción por el asunto—

— ¿A qué te refieres con que ella lo hacía todo? ¿Qué es lo que tenía que hacer?— Darién me miro con cautela

— A eso mismo, yo no participaba en nada…— él me miro y comprendió que seguía igual que antes— ¿No me digas que te tengo que dar explicaciones detalladas? No puede ser que seas tan inocente Serena— yo me sonroje

— Bueno, es solo que me da curiosidad, aunque Mina y Lita me han contado cosas, no es lo mismo escuchar el punto de vista de un hombre, si te soy sincera el sexo siempre me ha causado curiosidad, sobre todo el hecho de que todos le den tanta importancia, aunque las chicas me han contado su experiencia tampoco les he pedido demasiados detalles pues no quiero meterme en su intimidad, se puede decir que sé solo lo básico— explique algo avergonzada

— ¿Y te parece correcto hablarlo conmigo?— me miro sorprendido

— ¿Tiene algo de malo?—

— Hasta hace unas horas no me podías ni mirar sin fulminarme con tus ojos, según tú, yo te hago la vida imposible—

— Eso es cierto—

— Además te olvidas que soy yo quien te acosa todos los días—

— Eso también es cierto, pero ya estamos hablando del tema, tu sabes lo de mis padres y no fui yo quien te lo conto, así que podemos decir que me lo debes y sinceramente no me atrevería a preguntarle a ningún otro chico, además no encontraría a ninguno tampoco porque le prohibiste a cualquiera acercárseme— lo mire acusadoramente, él soltó una carcajada, el muy maldito no estaba arrepentido por ello— además tampoco quiero detalles exactos, es solo que me da curiosidad pensar en cuanto participa una mujer y que tan importante es su participación en todo el asunto, después de ver a Esmeralda y a Diamante la verdad que me da asco pensar en la forma en la que lo estaban haciendo, Diamante estaba haciendo con ella lo que quería, estaba siendo muy rudo e incluso la insultaba mientras estaban juntos y a ella parecía gustarle y aceptarlo de buen agrado—

— La diferencia Serena, es que Esmeralda es casi una prostituta cualquiera, aunque ella lo hace todo por amor al arte, no cobra un centavo, así que obviamente nadie la va a respetar en un momento así y dudo que ella quiera que la respeten, si ni siquiera debe saber el significado de esa palabra—

— Eso también es cierto—

— Mira Serena, todo de pende de con quién estés, Diamante y Esmeralda lo estaban haciendo por simple deseo, solo por tener sexo, nada más, ambos son una mierda así que no esperes muchas referencias de ellos, ni el valora a las mujeres, ni ella se valora como mujer. Yo estuve con Beryl por simple curiosidad, así que tampoco la cuentes como linda experiencia, sobre todo porque ella no me interesaba nada, así que no fue muy placentero que digamos, aunque se sentía bien, seguía siendo solo sexo vacío, cuando dije que ella hacia todo, me refiero a que yo solo me tiraba en la cama y me cruzaba los brazos tras la cabeza, ni siquiera la tocaba, pero a ella parecía no molestarle, tal vez la idea de estar con alguien menor era suficiente morbo para su propia satisfacción, por eso cuando me di cuenta que estaba perdiendo el tiempo deje de verla—

— Entonces eso significa Darién, que tu tampoco eres muy experimentado— concluí

— Eso significa literalmente que yo no soy experimentado, dejar que una mujer haga todo sola y ni siquiera disfrutar del acto, definitivamente no cuenta como experiencia y aunque me arrepiento mucho de haberlo hecho, en cierto modo se que a Beryl no le importo, así que eso es aunque sea un alivio, porque en cierto modo ella también estaba simplemente aprovechando la ocasión y buscando su propia satisfacción—

— ¿Te imaginas si Esmeralda se entera?— él sonrío

— Se llevaría una gran desilusión, lo más seguro es que la muy perra piensa que tengo toda la experiencia del mundo—

— Aunque imagino que ella estaría encantada en enseñarte— Darién frunció el ceño

— Dios me libre de tal catástrofe, ni aunque estuviera literalmente jodido podría recurrir a esa mujer, además ha estado con tantos que hasta podría tener cualquier enfermedad, no, definitivamente ni loco, yo también tengo amor propio— dijo sonriendo, yo reí con él, luego mire la hora y me sorprendí mucho, eran las diez de la noche y aunque habíamos salido tarde del instituto nunca imagine que pudiera ser esa hora

— Será mejor que me vaya Darién, es muy tarde— él miro su reloj y también se sorprendió

— Mierda, no me había dado cuenta de la hora, déjame acompañarte a tu casa, es muy tarde para que vayas tu sola— yo asentí, tenía toda la razón