Una voz.

-Re... mee. – dijo la extraña voz que oía entrecortadamente, ¿seria una sueño? Mi s ojos trataron de entornar al figura que me dirigía la palabra, pero solo lograron identificar una sombra muy borrosa. ¿Mamá? - …da .. res…

Luz.

Un sueño agitado.

Morir.

¡Mis ojos!

Mi nariz.

Algo me sostenía. Ya no flotaba. Mhm. Acaso estoy… ¿Respirando? No sabría decir. ¡Que demonios! Hay demasiada luz, mis párpados ya no funcionan bien. No quiero abrir los ojos. La luz los traviesa muy fácilmente.

Demonios me sigo moviendo involuntariamente. Patas y golpes. Y sigo masticando pasta. Que extraña esta pasta. Cambió de sabor. No entiendo.

¿Porque?

¿Porque siento que no estoy flotando? ¡Hey! ¿Como puede ser que este respirando? La pasta… La membrana. Había algo extraño.

Estoy pateando mucho, pero en el corto periodo que llevo así, no he pateado nada de la membrana que me rodeaba…. Que extraño. Tampoco siento quebrarse nada a raíz de mis golpes bruscos. Muy extraño.

La masa que me rodea realmente se ha vuelto muy dura. Ya no la puedo tragar. Lo que tengo en la boca definitivamente ya no cortan la pasta. ¡Déjame en paz pasta horrible!

¿Porque no puedo morir y ya? No quiero más esta agonía. Pero que extraño. Algo era distinto. Me di cuenta de que ya no estaba sufriendo. Nos tenía pasta en mis oídos. Y no entendía la razón de aquello, pero me sentía extrañamente cómoda. ¿A que se debe esto? El control de mi cuerpo ya parecía mió nuevamente, y extrañamente seguía sintiendo esta sensación de comodidad. Aún no entiendo porque…

Mhmmm... Si no estoy flotando ¿a que se debe que siento que mi cuerpo esta suspendido en una superficie?, porque mis pies definitivamente estaban flotando. Pero mi torso, al mismo modo que mi cabeza, estaban apoyados en algo. Muy helado a propósito, pero me acostumbraba rápidamente. Mis ojos seguían fuertemente cerrados y ya no sentía esa extraña hinchazón incomoda y molesta que me había asediado segundos antes de perder la conciencia.

¡Eso era!

Recuerda, fuerza un poco la memoria. La pasta entrando por mis oídos. La pasta tratando de ahogarme. Yo tragando algo de esa pasta, para hacerme espacio para respirar. Mi cuerpo en su inútil intento de expulsar la masa de mi interior, y ahí fue cuando me comencé a ahogar.

Bien. Eso lo recuerdo. En realidad no es mucho cuando lo cuentas de esa forma, pero esos momentos fueron horribles.

Rayos. ¿Porque hay tanta luz? Sigue concentrándote, distráete.

¿En donde iba? Ah si. Entones deslumbré un poco mas de luz proveniente del exterior. Sentía sonidos que nunca había oído antes y luego algo que se aproximaba a mí desde el exterior. Rayos.

Me hubiera gustado estar mas tiempo despierta y así averiguar que había sucedido después. ¿Cuanto tiempo habré dormido? Porque de algo ya estaba segura, no había muerto. Y al pensar esto algo sucedió en mi interior.

Un sentimiento que había sentido solo una vez hace mucho tiempo. O poco, no sabría decir. Me sentí feliz. ¡Estaba afuera! ¡Lo había logrado! No entendía muy bien, pero había salido todo bien, estaba afuera y si solo abría mis ojos, podría ver a la figura borrosa que se desdibujaba al exterior de la membrana.

Mis miedos se disiparon rápidamente y sentí que quería correr por todo el lugar que me rodeaba, pero la luz proveniente del exterior de mis párpados me lo impediría definitivamente, Aún así me sentía muy feliz.

-No Renesmee. – murmuró una voz en un tono apaciguadle. ¡Esa voz! Ya la había oído. ¡Alegría! ¡Mas alegría! ¡Mi padre! ¡Si! ¡Que bien!

De pronto me hice consciente a lo que se refería. Sin darme cuenta seguía mordiendo lo que sea que estaba mordiendo. Y en ese momento seguí la orden que mi padre me había dado, y me detuve.

-¿Que es lo que estás esperando? - En ese momento sentí la presencia de otro ser en la habitación que no podía ver. Tenía una esencia distinta a mi padre. Aunque me resultaba agradable. Extrañamente agradable.

-Toma al bebe. – Dijo mi padre. Mi familia. La luz ya se hacia aguantable. Y mis párpados estaban dándome el permiso de abrir mis ojos conscientemente. Me atreví a hacerlo, y logre verle el rostro. Mi padre. Me sonreía y se notaba alegre, aunque algo cansado. ¡El me había sacado de ahí! Quise dar las gracias en vos alta, pero solo emití un extraño ruido. El nombre sería algo que tendría que averiguar con el tiempo, porque nuevamente sentía la necesidad de cerrar mis ojos y entregarme al sueño

-Dámela a mi- dijo una voz a cual fuente no lograba divisar en mi perímetro visual, que se componía en gran parte del techo de la habitación. Mis ojos se cerraron nuevamente. – Lo tengo bajo control. Dame al bebe Edward.

Y en ese momento mi padre se sintió aludido y giró su cabeza, hasta encontrarse con la mirada de su interlocutora. Edward, mi padre, la miró con los ojos cargados en desconfianza. –Edward, cuidare de ella hasta que Bella…- y en ese momento me posó cuidadosa, aunque rápidamente en los brazos de otro ser igual de frío que mi padre.

¿Bella? – me dije. ¿Quien sería Bella?

Sería posible….

No supe más.