| Leslie Dalí Presents A Slam Dunk Fanfic | ||
| When you're Sleeping | ||
| Capitulo 4 | Bajo Sospechas | |
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Lo que yo más temía se había vuelto realidad. Por unas palabras de tal Sakuragi, todos los Inoue me estaban mirando como si fuera una intrusa o algo así. Bueno, de verdad era una intrusa, pero ellos no lo sabían. -¿Realmente eres la novia de Rukawa?- Mito-san volvió a preguntar -Por supuesto que lo soy- respondí fingiéndome ofendida. pero creo que no soné convincente -¿Que tal si le preguntamos algo intimo que podamos comprobar?- propuso Riako -Me parece justo- afirmarón los demás Yo empecé a sudar frío... pero el incidente con los compañeros de trabajo de Rukawa me dio una idea.. era escabroso y cruel, pero me salvaría de momento. -Bueno... es que me da verguenza... y yo no se si les contó -habla-me alentó el señor Anzai -Resulta que hace como unos seis meses Rukawa fue a jugar baloncesto con unos compañeros del trabajo. No había lockers así que tuvieron que traerse sus cosas hasta la cancha. En un momento del juego, él se resbaló y se cavó una pluma fuente en... en... -¿En donde?- preguntó Riako, ya exasperada -En un testículo- contesté, bastante roja. La gente quedó callada -Tuvieron que extirparselo, para evitar la infección. No se preocupen, sólo fue uno, el otro esta sano- trate de aliviar, pero creo que quedaron con la impresión de que yo era una pervertida o algo peor. Un largo y tenso momento de silencio llenó la habitación. -Bueno, ¿quien levanta la sábana y comprueba?- preguntó Mitsui-san -¿Por que no tú, Hanamichi? Eres el que mejor lo conoce- Propuso Ayako -¿¿YO?? ¡Que te crees, que soy un gay! ¡que lo haga una chica! -¡Mi mujer no va a verle las pelotas a Rukawa!-Gritó Miyagi-san -¡Ryota, tu no respondes por mí!- Exclamó Ayako -¿No podemos llamar a una enfermera?- exclamó la señora Ayane -¿Y que tal si se las veo yo? Es mi hermano, de todas formas- Dijo Riako -Eres una menor, Riako, y no vamos a dejar que te perviertas mas todavía- fuie la respuesta de Anzai-san -No creo que esto sea peor que los mangas hentais que le descubrí al tío Ryo...-empezó a decir riako, pero fue oportunamente acallada por Miyagi -Ejem ¿Y por que no las vemos todos juntos? Así ninguno quedara excluido- propuso Mito-san Acto seguido, todos se arrejuntaron al pie de la cama, y levantaron la sábana. La bajaron casi inmediatamente Las mujeres quedaron rojas, y los hombres... tenían una cara entre verguenza y lastima. Sakuragi-san fue el primero el dirigirme la mirada -Una última pregunta ¿cual fue la bola que se malogró? -Hanamichi, no seas tan ordinario -Esta buen ¿cual fue el testículo? -El derecho- contesté, mientras bajaba la cabeza. Entonces vi las verdaderas reacciones a posteriori. La señora Ayane empezó a llorar, mientras murmuraba "pobrecito". Los hombres empezaron a murmurar acerca del destino del "pobre muchacho", Ayako-san y Riako empezaron a consolar a la señora Ayane. Y Sakuragi Hanamichi me dirigió una mirada asesina. ****** Unos cuantas horas después, logré salir del acoso de los Inoue. Aunque todos parecían muy convencidos, había algo en las actitudes de Mito-san y de Sakuragi que indicaba que no me creían mucho. Pero en realidad ¿no los estaba engañando de todas formas? ¿no les estaba haciendo creer una mentira? Kogure-sempai tenía razón, debía decirles la verdad pronto, o se enterarían por otras vías y reaccionarían conmigo de mala manera. Iba por la recepción cuando escuche una voz que me llamaba. Me volví, y vi al enfermero que creó la confusión el día aquel -¿Que quiere ahora?- pregunte. El sólo me contestó poniéndome un maletín y un abrigo en la mano. Los reconocí de inmediato; eran los que llevaba Rukawa el día del accidente -Disculpe que se los de a usted, pero como es la mas cercana al enfermo- me dijo en voz alta, y luego se acercó a mi oreja para añadir -y si se lo doy a alguno de los que están arribas, me preguntarán, y no quiero meterla en más líos. Con el que causé basta y sobra. Que considerado -No hay cuidado. Se lo agradezco, señor... -Aida Hikoichi, para servirle. -Muchas gracias, señor Aida- me despedí, y salí del hospital como alma que lleva el diablo. Ya en mi casa, revise las cosas de Rukawa. En el abrigo estaban unas llaves, una billetera con tarjetas de credito, otra billetera menos nueva y vacía (seguramente donde los ladrones le quitaron el dinero). En el maletín solo había papeles, (la mayoría memos membreteados de la firma "Maki, Uuozumi y asociados") una agenda llena hasta marzo del año siguiente, y una bolsa de papel con una lata de comida para gatos. Uh, oh. Rukawa tenía un gato. Y el pobre animalito llevaba dos dias sin alimento Lamentablemente ya eran las una de la mañana pasadas. Gatito, te esperaras hasta la mañana. ******** Menos mal que el día siguiente era mi día libre, así que a primerísima hora me llegué al edificio donde vivía Rukawa. Solamente al llegar a la dirección que señalaba la agenda, por poco me da un desmayo. El edificio era uno de apartamentos de esos de nueva construcción, muy caros de alquiler, muy exclusivos, y con un portero de los que conocen la vida y obra de los inquilinos y sus visitantes. Aproveche un momento en el que el portero no me vio, y subí por la escalera al primer piso. Esto, para no tener que esperar el ascensor en planta baja, y tener que inventar más excusas. El ascensor era de los modernos, de reconocimiento de voz. Durante los interminables 20 segundos que duró el viaje me mantuve pensando en que pasaría si me encontraba a alguien. Si de repente me encontraba a una novia u una amante, o algo por el estilo... o si no había gato y había hecho el viaje en vano. Los espejos del artefacto me recordaban lo fuera de lugar que estaba allí Finalmente, llegue al piso. No me tomo mucho descubrir cual era el apartamento; solo eran dos puertas por piso. Apenas la encontré, saque las llaves de mi bolso. Mi mano temblaba, y tras tres intentos de caida, y varios errores, logré abrir la condenada puerta. Lo primero que me sorprendió del apartamento de Rukawa era lo oscuro que estaba. Aunque afuera era un día extrañamente soleado paraser diciembre, las gruesas cortinas no dejaban pasar ni un rayo. Como de todas maneras estaba lo suficientemente iluminado para moverse, no me atreví a encender ni un bombillo. Me dirigi a lo que parecía ser la cocina (el unico sitio sin cortinas ni alfombra en la casa), puse la bolsa con la lata en una mesa y empecé a revisar las gavetas y alacenas para ver si encontraba un abrelatas. Las alacenas estaban casi vacías, sólo una tenía algunos envases de cosas de lujo, paté trufado lo más vulgar. En las gavetas, muchas pocos cubiertos y muchos utensilios de cocina, todos de diseño, prácticamente sin estrenar, y ninguna con aspecto de abrelatas. A un lado del mesón vi un plato doble para gato, y un envase de agua, ambos vacíos. Un ruido de llaves me sacó de quicio. Mi susto, que ya era gigante, alcanzó niveles de terror absoluto. Cuando la puerta empezó a abrirse, me preparé para gritar. Pero me contuve cuando vi la figura de Sakuragi-kun asomar por la puerta. Ambos nos quedamos mirándonos unos segundos. Creo que nos estábamos preguntando mentalmente "¿que hace aquí?". -¿Y bien? ¿Que haces aquí?- le pregunté cuando terminó de entrar. -Vine a regar las plantas ¿y tú?- me preguntó -Vine a alimentar al gato- respondí, secamente -No te creo. Rukawa detesta los gatos. Es mas, los animales en general le desagr...- Sakuragi no pudo culminar la frase, porque un maullido la interrumpió. Casi inmediatamente, un precioso gato negro salió de detrás de un mueble, y se acerco hacia nosotros. Me acerqué para cargarlo, y de paso leer disimuladamente la placa del collar. Para mi buena suerte el animal era dócil, y se dejo levantar. -Hola, Aku- le dije al gato, acariciándole el cuello. -Veo que tienes mucha hambre, bonito. Mami te va a dar de comer. Sakuragi ¿podrías acompañarme hasta la cocina? ******** Finalmente logré encontrar el bendito abrelatas, abrí la lata de salmón ahumado para gatos (perdón por la redundancia) y la serví en el plato del animalito. Mientras veía como un simple gato comía alimentos más refinados de los que yo alguna vez comería, Sakuragi llenó una jarra con agua,y se dirigió hacia algo que parecía un matero con unas escualidas plantitas. -Rukawa tiene la manía de las plantas medicinales- empezó a hablar. -Aqui tiene menta, cilantro, sábila, y no se que otra cosa más. ¿Tu habías venido aquí antes? -No- Le respondí. Pero para evitar crear dudas añadí -Rukawa no quería traerme hasta acá. Tu sabes, el es tan reservado.... -¿Y como sabías que tenía gato?- preguntó -El mismo me lo dijo ¿algún problema? -¿De donde sacaste las llaves? -El recepcionista del hospital me devolvió las cosas que el traía encima. ¿y como es que tu tienes llave? -Rukawa me dio unas copias hace un par de años. Cada ves que le toca viaje de negocios, debo venir y regar las plantas. ¡El talentoso Sakuragi no deja una promesa sin cumplir! Sólo sonreí. Me preguntaba que tendría este hombre en la cabeza, aparte del egocentrismo grabado a fuego. -¿Rukawa no se molestará si uso su baño? -Eres su prometida ¿por que habría de molestarse? El unico baño esta en la habitación grande, al fondo. Me dirigí a la habitación principal. Practibamente me dio un infarto cuando calcule que ese cuarto era del tamaño de mi departamento. La cama era caso del tamaño de mi sala (extra king size) Y cuando entré al baño, tuve que parpadear dos veces para no ceder ante la tentación del marmol y creerme que estaba en una terma romana. Al salir de la habitación, me deslumbré porque Sakuragi había abierto las cortinas y el sol entraba de lleno en la sala. Con la nueva claridad me di cuenta de que todos los mubles eran de estilo occidental, y muy lujosos además. -No me había dado cuenta de los muebles... dije, sinceramente asombrada -¿Te gustan? Todo es obra del gran carpintero y ebanista Sakuragi No sólo soy talentoso en el básket ¿sabes? -No lo creo- le conteste -El zorro tampoco lo creia, pero le hice apostar el doble del costo de los muebles a que no lo hacía. Me los tuvo que pagar ¡wajajajajaja ^O^!- empezó a reír escandalosamente. Luego se enserió un poco- De todos modos le saló barato porque estos muebles en una mueblería cualquiera y mal hechos cuestan una obscenidad Yo sólo me acerque el sofá, y empecé a tocarlo. No tanto por lo bonito que era, sino porque imaginaba que Rukawa se había sentado allí. -Creo que tengo que irme- dije consultando mi reloj -Si tienes que irte, el tensai te acompañará- exclamó. Me di cuenta de que estábamos bastante cerca, no tanto que fuera incomodo para alguno de los dos, pero si lo suficiente como para sentir el perfumee de ese hombre -Dejame buscar a Aku. No voy a dejar al gato sólo en la casa- dije, para alejarme rapidamente ********* Sakuragi había entrado por la planta baja, y decidió salir por allí. Me vi obligada a acompañarlo. No tenía alternativa. Además yo tenía a Aku en brazos, y el cargaba una "caja de transporte" en la que llevaba lo que pude encontrar del gato El portero nos saludó amablemente -Buenas señor Sakuragi. ¿quien es la hermosa dama que lo compaña? -Ella es la prometida de mi hermanazo Rukawa. ¿No la conocía? -Pues no, es la primera vez que la veo en mi vida- empezó a decir el portero -¿Pero en realidad no la conoce? ¡Ese hombre me iba a delatar! Tenía que pensar algo -Eh...¡Sakuragi! ¡creo que no le pasaste doble llave a la puerta! -¡Claro que estoy seguro! ¡los talentosos como yo nunca nos equivocamos! (nota de Leslie: nótese que Hanamichi esta usando el tensai mas de lo habitual) -Pero aun así ¿por que no subes y revisas? -Lo haré sólo para demostrarte que si Apenas Sakuragi se fue, me apoyé contra un muro para no tener que caer al piso -Señorita ¿esta bien?- preguntó el buen hombre -Señor portero. yo.. -No me diga nada, señorita Akagi. Se que usted no es la prometida del señor Rukawa, pero como le salvó la vida al mas decente de los inquilinos, la ayudare en lo que usted quiera -¿Cómo lo sabe? ¿y como conoce mi nombre? -Me pasé por el hospital, y me dijeron algo. Sólo dígame que desea, y haré lo que este en mis manos Le conté una versión breve de todo, que tuve que interrumpir cuando Sakuragi bajó -La puesta si estaba con doble llave, Haruko. Pero por si acaso, se la volví a pasar- dijo- Por cieto señor, me dijo usted que jamás la había visto... -Le dije la verdad al decir que no la conocía-dijo el portero-Pero en realidad, el señor Rukawa no es muy aficionado a traer mujeres a su casa, al menos no en mi horario. Tendría que preguntarle al de la noche, pero ese es mas reservado que una caja fuerte La cara de Sakuragi se veía realmente convencida. Le agradecí mentalmente al buen hombre , y me hice nota mental de traerle una bandeja de sushi y pastel de arroz para el año nuevo. ********* Al salir del edificio de departamentos, Sakuragi me llevó en una dirección diferente -Eh, disculpa, pero la parada de los autobuses es para el otro lado -Lo se. Pero es que nosotros no vamos a tomar el autobús. Vamos a usar el carro de Rukawa -¿El tiene automovil?- exclame sorprendida. La cara de ese hombre era todo un poema a la extrañeza -¿No lo sabías? -Bueno... -respondí. -Como usaba más el tren supuse que no tenía... -Lo compró el año pasado. Un convertible importado encantador. Ya lo vas a ver. Y Sakuragi conducirá ********* Se que fue una tontería, pero tenía que cerciorarme de que esta mujer era sincera. Podria ser muy bonita y muy dulce, pero mi instinto me decía que algo estaba mal. Cierto que sabía cosas que ninguno de nosotros sabía, como lo de que le habían quitado un... (algo me pasa por la espalda al recordar aquello), pero no parecia conocer cosas de él y de la familia. Una de dos: o el zorro se avergonzaba de nosotros más de lo que pensaba, o que esta mujer no lo conocia de nada y estaba fingiendo Yohei era el único de la familia al que yo le había dicho mis sospechas. ¿Decirle a mis otros primos? El gay de Mitsui me tacharía de idiota; Ryota me insultaría y Ayako me golpearia en la cabeza con ese abanico de papel que carga siempre igual que cuando mas chicos. ¿El viejito, o la tía? ¡ni loco! Claro que no le dije todo a Yohei, no me fuera a salir con un "¿estas celoso de Rukawa, Hanamichi?" Que de esto no se entere nadie, pero el talentoso jugador Sakuragi Hanamichi envidia a su primo Kaede. Envidia su casa, envidia el carro que tiene, envidia a la bella mujer que esta sentada en el asiento del copiloto. Francamente, Haruko es muy bonita. Demasiado. Mas bonita que la mayoria de las mujeres que buscan el autografo de este talentoso, o de las que se lo buscaban al zorro. -¿Iras a la fiesta de nochebuena de la familia?- le pregunté. Ella se puso algo avergnzada. -Tengo planes para el 25. Ya había quedado con...- empezó ella -Nosotros los Inoue celebramos la fiesta el 24, esperando al niño Jesús- le dije-- Es una tradición de la familia. Vendrán todos, desde la hermana de Ayako hasta mi madre. Va a haber comida, bebida, música y hasta un Karaoke prestado por la agencia de Yohei ¿te animas? -¿Irá la familia de Rukawa?- preguntó. la pregunta me agarró de sorpresa, -Su padre falleció cuando el era niño, y su madre hace unos tres años- dije -Oh... no sabía- contestó, se veía algo apenada -No me extraña que no sepas. Ese zorro es tan reservado, que es capas de morir sin confesarse para no tener que hablar de si mismo. -¿Por que le dice Zorro a Rukawa, Sakuragi-san?- preguntó ella. -¡Porque lo parece! ¡Solo miralo!- respondí riendome -Cara de zorro, ojos de zorro, solo le faltan las orejas y el rabo. -Sakuragi-san ... ¿me deja por aquí? Yo me sorprendí. -¿Que no ibamos al hospital? -si, pero tengo que ir a mi casa a buscar unas cosas, y a dejar a Aku. No creo que me dejen entrar con él. -Te puedo dejar en la puerta. -Oh, no! mi vecindario es muy feo. Podrian hacerle algo al carro Okey, me dije. Como mi madre me enseñó, si una mujer te dice no es que no. Pero nunca me dijo nada de seguirla para averiguar mejor antes de insistir ****** Luego de largo rato de seguirla, vi cuando entró a un edificio en un vecindario que se veía... poco recomendable. Reconocí la zona: era una de las cuadras donde me la pasaba de mas muchacho, en mi época de pandillero. Frente al edificio había un sujeto realmente gordo, mal vestido, con unos lentes de sol pasados de moda y de lo más ridículo en conjunto. Pensé que le podría sacar información, y me acerqué en el carro -Disculpe, señor... -Si, Takamiya a su sevicio ¿en que lo ayudo pana? -¿Conoce de casualidad a la chica que acaba de entrar a este edificio? -¿Haruko, del piso 7? ¡claro! ¡esa es mi jeva! La afirmacion en sí era ridicula, mas que el que la decía; pero el gordo la dijo con tal convencimiento, que me la crei ¿Y qué? ******* En casa de Rukawa, suena el teléfono Como nadie atiende la contestadora se activa. "Habla a la casa de Rukawa Kaede. Ahora estoy ocupado, deje su mensaje y le llamo luego". La voz suena distante, casi mecánica Una voz masculina, cálida, encantadora e insinuante, se deja oir: "Kaede, es Akira ¿por que tu celular esta desconectado? Sigo aquí en Holanda, esto es tan maravilloso, que creo que voy a estar dos semanas más. No sabes lo que me gustaría que estuvieses conmigo, Kaede. Por cierto, espero que Aku no te este causando molestias, ya sabes lo temperamental que a veces es mi gato..." |
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Los
personajes de Slam Dunk y Buzzer Beater pertenecen a Inoue Takehiko, y
con este escrito no se pretende ganar dinero. esto se hace por puro pasatiempo
y ocio |
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