La Era Oscura.
Capitulo 4: Huésped vampiro por un dia.
Ya nada tenia ningún sentido para el aventurero. Primero, el Lich aparecía de la nada y le decía que su destino estaba escrito, y eso no tenía ningún sentido porque, a menos que el Lich se metiera en sus sueños, se suponía que no sabía nada acerca de su Sueño de Muerte; y segundo, ¿para que demonios quería el Lich la espada que el y Jake habían encontrado? La mente de Finn era toda una guerra entre preguntas y respuestas en aquellos momentos, y no solo porque el Lich había regresado a hacerle la vida imposible de nuevo, también porque su cerebro todavía no podía procesar lo que había pasado con el y Marceline después de que derrotaron al troll de pasto. El héroe estaba consiente de que estuvo apunto de besarla, ¿pero porque? El y Marceline no tenían nada más que una simple amistad que había perdurado desde hace seis años, seria ilógico que Finn se enamorara de Marceline, la Reina Vampiro, de un instante a otro. En la tarde había aceptado que la vampiresa le resultaba en cierto punto atractiva, pero no estaba completamente seguro de que lo que sentía por Marceline era el llamado amor, o algo mas.
Llego a la casa del árbol en cuestión de unos minutos, y al llegar se encontró con una nota pegada en la puerta por parte de Jake que decía que había salido con su novia Arcoiris y que tal vez no llegaría hasta la mañana. Sin tomarle importancia, Finn arrugo la nota y la tiró al suelo para después entrar a la casa, después de todo, no era la primera vez que Jake lo dejaba solo para irse con su amada novia. Beemo no lo recibió, la pequeña consola de videojuegos parecía ya haberse ido a dormir y la verdad Finn también estaba cansado por todo lo que había pasado en el día. Asi que, sin más, Finn subió a su habitación, dejo su mochila tirada por ahi y se acostó a dormir en su cama, sin molestarse en ponerse la pijama, aun temiendo que el Sueño de Muerte que había tenido se le volviera a presentar esa noche. Finn no tenia ni idea de porque Jake se había emocionado tanto cuando tuvo su primer Sueño de Muerte, porque para Finn, ver un ejemplo de como seria el ultimo de tus días era lo mas escalofriante que podría existir.
A la mañana siguiente Finn despertó gracias a los molestos rayos del sol que entraron sin permiso alguno por su ventana. El muchacho bostezo y se inclino en su cama estirando sus brazos a ambos lados para dejar salir toda la flojera que traía. Estaba por quitarse las sabanas de encima cuando de repente…
-¡Buenos días, Finn!-… apareció Marceline frente a él. La repentina aparición de la vampiresa hizo que el héroe gritara y se callera de la cama, despertándose por completo y, como siempre, no pudo faltar la sonora risa de Marceline al ver a Finn caer en el suelo.
-¡Marceline, ¿pero que estas haciendo aquí?!- Le dijo el humano desde el suelo.
-Nada en especial- Respondio ella tranquilamente- Solo quise ver como estaba mi héroe de pacotilla favorito.
-¿Desde hace cuanto estas aquí?- Pregunto Finn ya que sabia que Marceline no podía salir al sol y no pudo haber llegado a su casa en mera mañana.
-Eh estado aquí toda la noche- Los ojos de Finn se abrieron como platos cuando escucho a Marceline decir eso con tanta naturalidad.
-¿Y como porque te metiste a mi casa, Marceline?- Pregunto, cruzándose de brazos.
-Tranquilo, Finn, recuerda que yo me meto en tu casa todo el tiempo. No te sorprendas si me ves haciendo una fiesta aquí a mitad de la noche.
-Eso definitivamente no seria algo nuevo- Comento el humano.
-Si, como sea. ¿No vas a invitarme a desayunar, héroe?
El humano suspiro, Marceline definitivamente no tenia remedio, aunque esa falta de remedio era lo que hacia a Marceline mas atractiva y divertida. Asi que, con sus energías nuevamente a todo lo que daban, Finn se levanto de la cama y se fue a la cocina junto con Marceline, pero le dijo a esta que lo esperara en las escaleras mientras el cerraba las cortinas para que los rayos del sol no molestaran a la vampiro. Ya después de unos instantes la casa del árbol quedo un poco a oscuras y Marceline pudo salir de las escaleras cuando Finn le aviso, y como la Reina de los Vampiros únicamente se comía el color rojo de las cosas, pues Finn solo pudo servirle un tazón de fresas para ella y unos huevos revueltos con jugo de naranja para el. Jake aun no había llegado de su cita con Arcoiris, seguramente se había quedado a dormir en casa de su novia, por lo que no había peligro porque el perro se muriera de miedo al ver a Marceline.
-Oye, Finn- Le llamo Marceline mientras le quitaba el color rojo a una fresa- estaba pensando en lo que paso en la noche con el Lich ¿Por qué no quieres que sepa el motivo por el que dijo que tu destino estaba marcado? No creo que eso tenga sentido.
-Ya sabes como es el Lich, Marcy; ese sujeto nunca va a dejar de molestarnos- Dijo el héroe mientras le daba un bocado a su desayuno.
-Pensé que te habías deshecho de el después de que Bonnibel fue poseída.
-Y lo hice- Aseguro- Pero no entiendo como regreso.
-Bueno, existe la posibilidad de que alguien lo haya regresado a la vida, Finn. Nunca se sabe que planea un loco demente, ¿o si?
El humano se quedo pensando un momento en las palabras de la vampiro. Existía la probabilidad de que el Lich hubiera sido regresado a la vida por alguien que asi lo quería, pero el héroe no conocía a nadie tan demente para regresar a la vida al peor de los villanos que ha existido a lo largo de la historia de Ooo. Pero Marceline tenia razón, nadie sabia quien podría estar planeando el siguiente ataque a las tierras de Ooo, y seguramente ese "alguien" seria el Lich; pero aguarden un momento, era verdad que la calavera era el peor de los peores, pero aun asi él era una sola criatura contra todo un imperio, y no podría ganar a menos que tuviera un ejercito bajo su mando.
-No, no lo sabemos- Dijo el héroe al fin y entonces siguió desayunando junto con Marceline.
-A propósito, Finn, el día de ayer estuviste muy raro ¿Hay algo que te esté incomodando?- El muchacho no pudo evitar escupir el jugo que se estaba tomando cuando escucho aquella pregunta, y como un ataque de nervios solo podía decir:
-No, claro que no, Marcy. ¿Cómo crees? ¿Yo? No, ¿y tu?- Fue lo único que pudo atinar a decir el humano.
La vampiresa se sorprendió al ver la reacción de Finn, no era normal en el humano decir tantas estupideces en mero desayuno, lo que le daba a Marceline otra prueba de que algo andaba mal en el humano. Sabiendo que el muchacho la estaba engañando, Marceline puso sus codos sobre la mesa y recargo su mentón en sus manos con la mirada fija en los ojos de Finn, quien ya empezaba a ponerse nervioso de solo tener los ojos carmesís de la vampira sobre el. Como ambos se mantenían callados y Marceline aun seguía mirándolo Finn tuvo que tragar saliva en grueso y desviar su mirada varias veces intentando buscar algo interesante que decir para acabar con el torturador silencio que había en la cocina. Marceline, sin embargo, sabía que tarde o temprano Finn iba a soltar toda la sopa con solo penetrarlo con su mirada, cosa que desde hace años le había funcionado cuando quería saber algo y no querían decírselo. Finn no aguantaba mas, estaba apunto de abrir la bocota y decirle a una de las personas mas importantes para el que estaba apunto de morir, y no pudo contenerse, porque en menos de un segundo ya había abierto la boca.
-¡Me gusta el pastel de manzana!- Grito y al momento se tapo la boca con ambas manos sin darse cuenta de lo que había dicho.
Marceline no pudo evitar reír cuando escucho al humano decir eso. Finn, sin embargo, no tenia idea de lo que estaba pasando ni lo que había dicho como para que Marceline se soltara a carcajadas de esa manera, y cuando repaso lo que había dicho se sintió la persona más idiota que hubiera pisado la faz de la Tierra, por lo que Finn también empezó a reírse junto con la vampira. Se reía de su propia torpeza, y también porque Marceline lo hacia y para cuando pararon las risas de ambos, la chica se limpio una lagrima que se le había escapado sin querer por tanto reír junto con el humano, quien también había parado sus risas.
-Finn, todo Ooo sabe que te gusta el pastel de manzana, no tienes que decírmelo.
-Si ya lo se- Dijo el humano dándole un sorbo a su vaso de jugo.
-Pero ya en serio, algo te tiene preocupado y creo que no se lo quieres decir a nadie.
-¿Pero que cosas dices, Marcy? Yo no estoy preocupado por nada, a parte de lo que paso con el Lich. Creo que Jake y yo tendremos mucho trabajo que hacer cuando el regrese.
-¡Por amor a Dracula, Finn!- Exclamo, levantandose de la silla- Desde que dijiste que era mejor que no supiera lo que el Lich te quiso decir me di cuenta de que algo no andaba bien contigo. Dime lo que te pasa y tal vez pueda ayudarte, pero si te mantienes callado entonces no.
-No me esta pasando nada, Marceline, es en serio- La vampiresa, aun dudando, puso su cara frente a Finn en un pestañeo y después le pregunto:
-¿Cuál es el punto débil de una Bestia Serpiente Cerebro de Rubí? Solo el verdadero Finn sabe cual es.
-Es el cristal en su espalda ¿Pero a que viene todo esto, Marceline?
-Yo hago las preguntas aqui, amigo- Interrumpio la vampiro- ¿Cuál es el apellido de mi padre, eh?
-Abadder, pero…
-¿Cuál es la frase para entrar a la Nocheosfera? Finn seguramente la recordaría.
-Maloso bovis com et com spiritum, pero Marceline…
-¿Cómo se llama mi primo? Nadie más en Ooo lo sabe más que el propio Finn.
-Marshall Lee, ¿Qué no?- Respondio el humano, a quien ya le estaba empezando a asustar el interrogatorio de Marceline. Se sentía como un niño pequeño al que le hacían un montón de preguntas raras.
-De acuerdo, eres Finn- Dijo la Reina Vampiro volviéndose a sentar en la silla. Al humano casi le da un infarto cuando Marceline dijo aquello ultimo ¿Ahora estaba dudando de que el fuera el?
-¿Puedes explicarme que acaba de pasar aquí?- Quizo saber el joven.
-Oh, es solo que estaba dudando de que en verdad fueras Finn, pero ya me di cuenta de que si eres el mismo niño tonto de siempre.
Antes de que el héroe protestara la puerta de la casa del árbol se abrió de repente y en un segundo Jake ya había entrado a la casa sonriendo, al parecer le había ido bien en su cita con Arcoiris. El perro mágico se dispuso a ir a la cocina a desayunar algo y una vez ahí se encontró con su hermano y con… ¿Marceline? ¿Qué hacia la Reina de los Vampiros en su casa? Sin poder evitarlo y porque un no superaba su fobia contra la raza a la que pertenecía la vampiresa, Jake soltó un enorme alarido y entonces señalo a Marceline para después decir:
-¿¡Que esta haciendo ella aquí, Finn!?- Grito el perro.
-Tambien es un gusto verte, pulgoso- Dijo la vampiro con ironía.
-Solo me hace compañía por un rato, Jake. No tienes problemas con eso, ¿verdad, bro?
-No. Pero si intenta chuparme la sangre no dudare en correrla de la casa.
-Ay, por favor, perro; no soy tan mala, ¿o si?- Dijo y entonces puso una de sus muchas "caras malditas" haciendo que el perro mágico se pusiera tenso y pálido para que después este saliera corriendo de la cocina.
-¡Ay, mamasita, hay un vampiro en mi casa!- Gritaba el perro mientras subía desesperado las escaleras.
-Si, ese truco siempre funciona- Comento la vampira regresando su cara a su forma normal. Y entonces llego el momento en que la vampiresa sintió que alguien la miraba y desvió su mirada a Finn, quien la miraba con ojos de idiota. Marceline entonces se comenzó a preocupar, o Finn había pasado a una nueva etapa de idiotez o… le pasaba lo que ella estaba pensando- ¿Se te ofrece algo?
-¿Qué?- Dijo y entonces el héroe reacciono dándose cuenta que había estado mirando a Marceline en todo ese tiempo- No, nada. Pero Marceline, ¿te vas a quedar todo el día aquí o te vas a ir a tu casa?
-Pensé en hacerles compañía el resto del día, solo hasta que caiga la noche y asi tendré más tiempo de asustar a tu querido perro mágico- Dijo mientras se elevaba recostada en los aires y quitándole el color rojo a una fresa.
-¿Estas segura? Es que no hay muchas cosas que hacer aquí y, bueno…
-¡Hey, tranquilo! De igual manera no es como si no me la llevara encerrada en mi casa, y esto no debe ser peor que el trabajo de mi padre en la Nocheosfera. Además puedo acompañarte en tus aventuras.
-¿Pero no te destruiría el sol?
-Traje mi sombrilla- Dijo señalando hacia un rincón de la casa donde efectivamente se encontraba la sombrilla de la vampiresa.
Finn miro por un rato el lugar donde se encontraba la sombrilla de Marceline y luego dio un suspiro, si la Reina Vampiro quería quedarse a "hacerles compañía" por el resto del día, ¿pues quien era el para impedírselo? La vampiro estaba en su casa, -y literalmente hablando porque la casa del árbol le había pertenecido a ella mucho antes de que Finn y Jake llegaran- así que ni Jake podría sacarla si así lo quería. Tal vez incluso se la llevarían de maravilla con Marceline en su casa, claro, a menos que se le ocurrieraa invitar a todos los demonios que existen de la Nocheosfera a una fiesta a mitad de la noche. Pero por otro lado, Marceline era bienvenida quisiera o no Jake.
-Muy bien, Marceline, estas en tu casa- Dijo por fin el héroe. La vampiresa le sonrió cuando escucho al humano decir eso ultimo y entonces le arrojo la fresa que se estaba comiendo hacia la frente de Finn, la cual ahora era de color gris, y esta termino en la madera de la mesa en la que estaban desayunando.
-Entonces empezare con mi primera actividad del dia- Dijo entonces tomo el bote de basura vacía que estaba al lado de la cocina. Finn miro extrañado a la vampiro.
-¿Para que quieres esa cubeta, Marcy?- No pudo evitar preguntar.
-¿Mencione que iba a hacer mi primera actividad del día?- Finn asintió- Espera y ya veras.
Al decir eso, Marceline tomo su sombrilla y salió de la casa con la cubeta de basura en manos. Al rato Marceline entro una vez mas flotando a la casa y se dirigió hacia las escaleras que conducían hacia la habitación de ambos aventureros. El héroe no estaba muy seguro de lo que Marceline pretendía hacer con esa cubeta, pero cuando se disponía a preguntárselo, la vampiro puso un dedo sobre sus labios indicándole que no hiciera ruido, y Finn solo se quedo mirando a su huésped, quien se hizo invisible y subió por las escaleras intentando no hacer el más mínimo ruido. El aventurero pudo escuchar algunos ruidos de la cubeta que traía Marceline a Jake preguntando quien estaba haciendo ese ruido, pero lo siguiente fue algo que Finn no se espero; momentos después de que Jake preguntara lo anterior, este dio un tremendo grito y se escucho la cubeta de Marceline caer seguida de sus sonoras risas. Desesperado por saber lo que había pasado, Finn subió rápidamente las escaleras y cuando llego a la que era su habitación y la de Jake, no pudo evitar taparse la boca para no reírse como loco cuando vio a su hermano cubierto de baba de caracol y reprochándole a Marceline lo que acababa de hacer, pero como era común de ella, le valió un pepino bien verde todo lo que le decía el perro y siguió riéndose junto con Finn.
Unas horas después de la broma que le hicieron a Jake, los tres iban en camino hacia el Dulce Reino para ver como iba la investigación del Lich, y eso se debía a que la Dulce Princesa les había dicho que investigarían a fondo como el Lich había regresado a la vida y cual seria su siguiente ataque. Y en efecto, durante el transcurso del camino se encontraron a varios guardias de diferentes reinos por aquí y por allá, lo que a Finn le dio la idea de que ya todo Ooo se había enterado del ataque del Lich, excepto Jake, que a cada rato preguntaba porque había tanta seguridad rodeando a los pueblos, cosa que Finn ni Marceline podrían responderle hasta que los tres llegaran al Dulce Reino. Cuando llegaron, casi se les caen los ojos cuando vieron todo el reinado de la Dulce Princesa cubierto de guardias bien armados a mas no poder, y es que desde el incidente del Lich y Bonnibel todo el reino debía estar preocupado por su princesa y querían protegerlas con sus propias vidas. Les hicieron una variedad de preguntas cuando se disponían a entrar al castillo, y al ver que venían en paz, los guardias dejaron pasar a Jake, Finn y Marceline al castillo, donde pudieron encontrar a Bonnibel hablando con su fiel mayordomo Mentita. Poco a poco los muchachos se acercaron hacia la princesa sin que los guardias que estaban dentro del castillo les quitaran los ojos de encima.
-… Y quiero que cada habitante de este reino este protegido, ¿entendido, Mentita?- Decia la princesa.
-Entendido, su Majestad- Afirmo el mayordomo poniéndole atención a cada orden que daba Bonnibel.
-Muy bien, asegúrate de que…
-¡Princesa, princesa!- Le interrumpio una voz a sus espaldas. Al ver que se trataba de Finn, Jake y… ¿Marceline?, le pidió a Mentita que la dejara a solas unos minutos con los chicos, la menta obedeció y acto seguido se retiro.
-¿Qué los trae por aquí, muchachos?- Dijo la joven una vez que estuvo frente a los tres- ¿Y que te trae aquí a ti, Marceline?
-Nada en especial, Cara de Chicle- Comento la vampiro haciendo que Bonnibel se enojara.
-Dulce Princesa, quería saber como van en la investigación del ataque del Lich- Jake no pudo evitar sorprenderse cuando escucho aquellas palabras salir de la boca de su hermano. Si el Lich había regresado… eso significaba que Finn estaba a un paso más de que su destino fuera definitivo. El perro contuvo las ganas de decir algo, pues Jake estaba consiente de que todo el asunto del Sueño de Muerte de Finn podría salir a flote su el abría la boca.
-Lo siento, Finn. No hemos podido encontrar nada desde la última vez que lo vimos- Dijo la princesa.
-A ver, Finn, ¿Cómo esta eso de que el Lich regreso?- Hablo el perro mágico fingiendo no saber nada.
El humano lo pensó dos veces antes de decirle a Jake que el y Marceline lo habían visto ayer por la noche y no le habían dicho nada al respecto, Finn sabia que su hermano se enfadaría con el, pero no le podía ocultar nada, ya tenia suficiente con guardarle el secreto de su muerte a todos los demás y no quería tener otra carga mas con la cual tener que llevar a sus espaldas. Pero cuando el humano ya se disponía a hablar, la vampiresa le robo las palabras de la boca.
-Si, perro, el Lich ha regresado de la muerte y no sabemos que tiene planeado. ¿A poco creías que iba a haber un desfile y por eso había tanta seguridad?
-Oye, vampiro, no te permito que me hables…
-¡A callar los dos!- Ordeno la Dulce Princesa y entonces el perro y la vampiro voltearon a verla- Se comportan como niños chiquitos.
-El empezó- Dijo Jake y Marceline señalándose el uno al otro.
-Dulce Princesa, ¿usted cree que podamos encontrar al Lich antes de que haga lo que tenga planeado hacer?
-Por supuesto que si, Finn. Con tu ayuda y la de Jake podremos ganarle tal y como lo hicimos la primera vez. No tienes nada de que preocuparte.
-Pero… ¿y si se llega a desatar una guerra?- Soltó el humano sin haber pensado dos veces en lo que dijo. Al no entender que había querido decir el héroe con aquello, la Dulce Princesa lo miró confundida.
-¿Por qué dices eso, Finn? ¿Piensas que habrá una guerra después de que el Lich haya regresado de la muerte?- El héroe se arrepintió e haber abierto la boca cuando Bonnibel le dijo aquello. Se supone que debía esperar un poco mas para decirle a todos lo que vio en su Sueño de Muerte, pero con el paso que llevaban seguramente no podría decírselos nunca.
-Solo es una suposición, princesa- Respondió mientras miraba a cada uno de los guardias que estaban en la sala. De alguna manera tenia el presentimiento de que algo malo pasaría, algo terriblemente malo.
…...
-¿¡Que Marceliene que!?- Pregunto Jake jalándose las orejas sin poder creer lo que estaba escuchando.
-Sera nuestra invitada, pero solo por el resto de este día, Jake- Lo intento convencer el humano.
-Estoy segura de que al pulgoso le agradara mi compañía, ¿verdad, Jake?- Comento Marceline.
-¡Por supuesto que no! ¡Quiero que se válla en este instante, Finn!
-No puedo correrla así como así, Jake. Déjala que se quede, te aseguro que no hará nada malo- Y entonces miro a Marceline- ¿No es así, Marcy?
-Lo pensare- Dijo ella componiendo unos acordes con su Bajo-Hacha.
De mala gana, Jake tuvo que aceptar que la Reina de los vampiros se quedara en su casa, y entonces recibió un montón de gracias por parte de Finn, cosa que el perro no pudo entender muy bien y cuando le pregunto a su hermano porque se había alegrado tanto de que hubiera aceptado que la vampiresa se quedara en la casa del árbol, Finn se sonrojo violentamente al punto en que su cara se convirtió en un enorme tomate rojo. Entonces el perro supo lo que estaba pasando con su hermano, no lo quería creer pero si Finn estaba enamorándose de la Reina de los Vampiros, él no era absolutamente nadie para impedírselo. Marceline lo aterraba, eso no lo podía negar, pero si su mayor miedo era el amor de Finn, entonces que así fuera.
El resto del día Finn se la paso por completo con Marceline y, sinceramente, fue muy divertido. Empezaron por jugarle un par de bromas pesadas a los habitantes del Dulce Reino, e incluso a la Dulce Princesa, después fueron a molestar al Rey Helado y mandaron a volar a varios de los pingüinos de este, incluyendo a Gunther. Después corrieron por sus vidas porque accidentalmente habían terminado en medio de una pelea de luchadores y Finn cometió el error de haber insultado a uno de ellos y segundos después el y Marceline terminaron por correr a toda velocidad lejos de la Aldea de los Vikingos Luchadores. Y luego de haber escapado de una segura visita al hospital del Dulce Reino, Marceline y Finn se encontraron con un enorme dragón escupiéndole cantidades de fuego a una familia de Suavecitos que andaban por ahí, algunos se hacían pipi nada mas de ver al dragón y esto causaba que tanto Finn como Marceline estallaran en risas pero después ambos sacaron sus armas; Finn con su espada y Marceline con su Bajo-Hacha, y corrieron en dirección a la bestia para atacarla.
Al llegar la noche el héroe y la Reina Vampiro tuvieron que regresar a la casa del muchacho para descansar y sin duda Jake los estaría esperando o existía la probabilidad de que ya estuviera dormido. Y así fue, pues cuando ambos regresaron a la casa de árbol nadie estaba de pie en la casa y, como el día había sido bastante agotador, Finn y Marceline se fueron a dormir. A principio Marceline insistió en dormir en el piso o flotando en el aire, pero como buen caballero que era, el humano no dejo que la vampira fuera capaz de dormir en el suelo y dejo que Marceline durmiera en su cama mientras que él lo hacia en el suelo. Pocos minutos después Marceline se durmió en la cama del aventurero, pero este estaba muy intranquilo con el caso del Lich y estuvo despierto un rato después de que la vampiresa terminara por dormirse; Finn estaba muy intranquilo, con el Lich otra vez en el juego posiblemente toda la Tierra de Ooo terminaría por ser destruida, y el junto con ella. Siempre pensó que no existía ningún problema pequeño para el, ni si quiera el monstruo mas difícil de vencer era problema para el, pero el Lich era otra cosa, él no era cualquier monstruo al que pudieras matar cortándole el cuello, era el Lich, el ser mas despreciable que pudo haber existido alguna vez. Y no solo porque el Lich hubiese regresado a la vida Finn no podía dormir, también estaba el tal Satnam que había visto al lado del Lich en su Sueño de Muerte, y era el quien mas le preocupaba, pues de alguna manera u otra fue Satnam quien lo atravesó con su espada en la premonición que tuvo de su propia muerte. La espada tenía que ser destruida costara lo que costara, y además tenían que impedir que el Lich la tocara.
-Finn, ¿aun estas despierto?- Le pregunto Jake. Finn volteo a ver a su hermano y después a Marceline, quien aun parecía dormida.
-Si, viejo, aun estoy despierto. ¿Se te ofrecía algo, hermano?
-Quería saber porque razón no me contaste que el Lich había regresado- Le dijo, casi regañandolo.
-Por la simple razón de que estabas en una cita con tu novia.
-¿Y que paso en la mañana? Si Marceline lo sabía pudiste habérmelo contado.
-Jake, tengo otras cosas en que pensar a parte del Lich y estoy hasta el ultimo pelo de mi cabeza por saber como impedir que una guerra se desate en toda Ooo.
-Finn, si ya estas listo para decirle a un imperio entero que habrá una guerra, entonces no sé que estas haciendo sentado aquí cuando podrías advertirle a Ooo. Mañana mismo le dirás a la Dulce Princesa lo que viste y espero que no te arrepientas.
-No es tan fácil, Jake. Tú no tuviste la visión de una guerra cuando tuviste tu Sueño de Muerte, pero yo si la tuve y… además no quiero preocupar a todos diciéndoles que moriré- Dijo rascándose la nuca.
-Si destruimos la espada antes de que todo pase, no habrá ningún peligro, Finn.
-¿Tú crees, bro?- Pregunto el humano esperanzado.
-¿Cuándo te eh mentido, Finn? No me contestes, ¿si?- Eso ultimo hizo que Finn dejara salir unas pequeñas risa- Todo estará bien, hermanito; confía en mi.
-Eso espero, Jake- Le dijo y entonces se acostó en los tendidos que había puesto en el piso y se arropo con las cobijas- Eso espero.
Y a los pocos minutos Finn cayó dormido.
Sin embargo, ni Finn ni Jake se habían dado cuenta que Marceline había escuchado toda la conversación que los dos hermanos habían tenido, y la vampiro estaba que no lo podía creer, Finn había tenido un Sueño de Muerte y también había mencionado una guerra en todo Ooo por causa del Lich y, no supo porque, pero Jake había dicho que si destruían la espada no pasaría nada, pero la vampiro no entendía a que se refería el perro mágico con "la espada". La preocupación en el rostro de Marceline se había hecho presente poco después de que Finn dijera la conocida frase "mi Sueño de Muerte". Ahora todo tenia sentido; esa era la razón por la que Finn había actuado tan raro en los últimos días. Marceline no podía quedarse de brazos cruzados después de haber oído eso. Había conseguido lo que quería al haber sido la "huésped vampiro por un día" en la casa de Finn y Jake, que era saber porque Finn estaba tan raro, pero jamás se espero que el problema que tenia el ultimo humano conocido en la Tierra de Ooo hubiera tenido un Sueño de Muerte. Tenía que ayudarlo de algún modo u otro, no solo porque ambos eran amigos muy unidos… sino porque ella lo quera como algo más que un amigo.
¡Yyyyyyyyy se acabo! ¡Hola de nuevo mundo de fanfiction! ¡Ruix a regresado y con un nuevo capitulo de la Era Oscura, espero que les haya gustado!. Como verán, Finn esta apunto de revelar lo de su Sueño de Muerte y Marceline ya lo sabe. Habra muchos problemas después de que nuestro héroe favorito revele lo que esta a un pelo de gato de pasar en toda Ooo. La guerra será un verdadero desastre, eso se los aseguro, pero antes de que eso pase nuestros héroes tendras otras cosas mas que hacer. Nos vemos en el próximo capitulo. Adios.
Riux, Chaitooo.
