INUGAMI

Capítulo 4.

Recuerdo perfectamente cómo eran sus rostros veinticuatro horas antes de que aquello sucediera. Íbamos de paseo, papá decía que había comprado una casa en Kyoto y que nos mudaríamos pronto ahí, que inclusive tenía preparada mi transferencia a uno de los colegios más prestigiados de la ciudad, recuerdo haberle dicho que prefería ir a la escuela pública. Esta idea no le gustó mucho pero mamá le convenció para que me enviaran a Kamo en vez de Hanamachi, como él había planeado originalmente, mamá entendía mejor mi postura, solíamos ser muy unidas.

El trabajo de papá era para mí como cualquier otro, salía muy temprano y regresaba muy entrada la noche, trabajaba todo el día. Pero eso sí, los fines de semana eran sólo para nosotras dos, él decía que éramos su posesión más preciada. Caminábamos por el Minato-ku, donde la famosa Tokyo Tawa se encontraba erguida en toda su magnificencia, un monumento al egocentrismo, decía mi padre. Pero ahí estaba, para orgullo de todos los tokyotas. Ahí, donde la torre más grande del mundo se encontraba, papá nos hacía una promesa, la última, que de ahora en adelante estaríamos más unidos que nunca; que pediría su retiro del trabajo para llevar una vida menos complicada en nuestra casa de Kyoto. Mamá estaba feliz, ¡demonios yo estaba feliz! Pero eso fue lo último que escuché de él, papá no volvió a casa esa noche, tampoco escuché nunca más la risa de mamá...

- "¿Pasa algo?" - La voz melódica de Shizuru me ha sacado de mis pensamientos.

- "¿A mí?"

- "Te ves algo taciturna"

- "Es por la llegada de mi prima, ha cambiado por completo los planes, ¿sabes?" - Y no tienes idea de cuánto.

- "¿Te refieres a Yuuki-san?" - Yushkep-sama.

- "Ee"

- "Es diferente a ti, es extrovertida y rápidamente hace migas"

- "Así que te ha caído bien"

- "Bueno, yo no he dicho eso"

- "No entiendo"

- "Se ve que es del tipo que oculta algo detrás de esa sonrisa, a diferencia de Saeko-chan"

Lejos de sentirme orgullosa por lo que Shizuru acababa de decirme, me sentí fatal, si ella supiera lo que Natsuki-sama está planeando hacerle no diría tales cosas. Lo peor de todo es que, muy en el fondo aún quiero seguir con el plan de mi señora, mi señora... Puedo recordar vívidamente el primer momento en que vi esos ojos verdes por primera vez, he dicho ver... Si no fuese por Natsuki-sama jamás en la vida hubiese podido ver nuevamente la luz del sol y la luz de la luna, mi vida seguiría cubierta de sombras y penumbras, cubierta de inciertidumbre, cubierta de maldad.

Aquella noche, aquel fatídico día en el que me quedara sola y desamparada, mi señora vino hacia mí y me salvó la vida, ofreciéndome un trato que en aquel momento me pareció justo y con un precio muy bajo a cambio de los beneficios que su protección me darían. Así fue como obtuve al inugami, sí, Shizuru ni nadie más puede verlo pero a mi lado un perro protector se encuentra a mi lado. Cual lazarillo me sigue a donde vaya vigilando mis pasos y asegurándose que nada me pase, a diferencia de Duran este inugami no puede hablar, ni mucho menos puede ver; pero es el guardián más feroz que existe en la Tierra, me atrevería a decir que más feroz que el mismo inugami de Natsuki-sama.

Pero volviendo a Shizuru, ella es una persona que parece honesta, hace lo imposible para complacer a su padre, maestros e inclusive a mí. Shizuru es una chica con unos ojos rojizos como el color de la sangre, no cabe duda de que en sus ojos lleva marcado el origen mercenario de su linaje. Quizás no deba confiarme tanto de Shizuru, quizás deba escuchar a Natsuki-sama, quizás deba recordar más seguido el por qué de mi odio hacia su familia, hacia el padre de Shizuru a quien le debo esta condición entre viva y muerta...

- "¿Te ocurre algo?"

- "No"

- "Estás muy callada, ¿acaso Saeko se molestó por algo que dije?"

- "Relájate Shizuru, sólo estoy cabilando un poco"

- "Me llamaste Shizuru"

- "¿Eso hice? Quise decir Shizuru-ojousama"

- "No, me llamaste Shizuru"

- "Bueno yo..."

Shizuru apretó más fuertemente mi mano, recordándome que caminábamos cogidas de la mano desde hace ya un buen tiempo. Viré la mirada para que ella no pudiera ver el cómo mi rostro cambiaba de color cuando me sonreía, también para que no notara mi irritación al sentirme complacida de estar así con ella. Shizuru estaba prohibida para mí, ella no, cualquiera pero ella no. Mis padres no me lo perdonarían, no puedo enamorarme de ella, Natsuki-sama me odiaría, Yushkep-sama me arrancaría los ojos y el inugami con todos mis deseos de venganza me devoraría tarde o temprano.

Todos estos pensamientos inundaron mi cerebro tan rápidamente, que no noté cuando Shizuru nos apartó del camino para encaminarnos hacia una pequeña brecha del camino en donde la naturaleza nos perdía entre sus hojas. Finalmente se detuvo, ahora era ella quien evitaba mi mirada, comencé a preocuparme y la llamé una, dos, tres veces. Cuando Shizuru se volteó, me sonrió y comenzó a recitar lo siguiente.

- "Si me amas dilo con sinceridad y si me tienes por fácil y rendida al primer ruego dímelo también, para que me ponga esquiva y ceñuda y así tengas que rogarme..."

- "¿Shizuru?"

- "Creo que es así como debería ser, ¿no lo crees?"

- "Estás recitando los diálogos de la obra..."

- "Tu pareja de reparto no me convence"

- "¿Crees que tú harías mejor el papel de Julieta?"

- "No sé si haría mejor el papel de Julieta, pero si entiendo mejor a Romeo Kuga"

- "Oi... No comprendo"

- "Saeko nunca entiende nada de nada"

Shizuru cada vez actúa más extraño, primero se puso seria, luego comenzó a recitar los diálogos de la obra, en el papel de Julieta. Criticó a su compañera del colegio, diciendo que no hace una buena interpretación como la Julieta de Romeo, o al menos como la Julieta de Romeo Kuga, ¿se refiere a mí? En la obra que estamos representando ambas escuelas de manera conjunta, el papel principal, el de Romeo Montesco, lo interpreto yo misma. Debido a que Hanamachi es un colegio para señoritas, aceptaron participar con Kamo con la condición de que sólo las mujeres del club de drama participen en la obra. Fue así como mi sensei me pidió el favor de interpretar al voluntarioso Romeo Montesco.

No me quedó muy claro que fue lo que trató de decirme Shizuru, pero creo que no está satisfecha con el papel que está desempeñando su compañera en la obra de teatro. La verdad es que Shizuru no lo hacía nada mal, realmente no me molestaría si me cambiaran a mi pareja.

- "¿Qué se siente representar a Romeo?"

- "No sé, ¿qué sientes tú cuando me ves actuar?"

- "Saeko tiene una voz muy firme y segura, cuando actúa parece otra persona"

- "¿Otra persona?"

- "Realmente parece que amas a Julieta pero al mismo tiempo, el sentir triste de Saeko sale a flote"

- "Ah, ¿eso es algo malo?"

- "No me lo parece"

- "¿Me trajiste a este lugar tan feo para que nadie te oiga actuar?"

- "Bueno, pensaba besarte aquí mismo también"

- "¡Shizuru!"

- "Sólo bromeo, no te enojes"

- "No hagas eso... Casi me da un infarto"

- "Vamos, tengo que regresar a casa antes de que Tokiha-han comience a armar un gran alboroto por mi retraso"

- "Vamos entonces"

Durante el camino a casa Shizuru tomó nuevamente mi mano, mientras caminábamos comenzó a recitar todas las líneas de Julieta, en especial las de amor. Me volteaba a ver y se reía a carcajadas al notar mi verguenza por el rostro impactado de los transeúntes al escuchar las declaraciones románticas de mi acompañante. Siguió haciéndolo, al mismo tiempo que con el dedo pulgar acariciaba el dorso de mi mano, no entendí muy bien esa actitud y le hubiese preguntado de no ser porque Yushkep-sama se apareció frente a nosotras.

- "Kuga, Fujino-san, me alegro de verlas"

- "Yuuki-san, ¿tuviste actividades escolares tú también?" - Preguntó Shizuru.

- "¿Lo dices por el uniforme? En realidad es muy bonito y mucho más cómodo que mis ropajes ceremoniales"

- "¿Ropajes ceremoniales? ¡Ah, debes referirte al chihaya! No sabía que fueras una miko"

- "Soy toda una sacerdotiza, ¿no lo crees Kuga?"

- "Sobre todo por lo virginal... Nao-chan"

- "Kuga está de mal humor..."

- "Vamos Nao, debemos regresar a casa y dejar descansar a Shizuru-ojousama"

- "Te veré mañana entonces, Romeo Kuga" - No delante de Yushkep...

- "Hasta mañana"

Delante de Shizuru comencé a dirigirme a la señora Yushkep como Nao, creo que tratarla diferente sólo levantaría más las sospechas de nuestro 'escaso' parentesco. Por otro lado, Nao-chan se veía muy complacida por mi actuación, pero sobre todo por la interacción tan cercana que tuve con Shizuru. Durante el viaje a casa comenzó a gastarme un sinnúmero de bromas de muy mal gusto, se dirigió a mi inugami y comenzó a decirle un montón de estupideces y juntos comenzaron a reírse de mí.

A diferencia de Natsuki-sama, quien siempre está seria y no esboza la menor sonrisa nunca, Yushkep-sama es garrafalmente opuesta. Tiene un expresión muy pícara, una sonrisa como de gato, ojos muy maliciosos y siempre es extrovertida. Tal y como la misma Shizuru dijera, Yushkep mejor conocida como Nao, hace rápidamente amigos debido a su facilidad de palabra. Supongo que una deidad femenina como ella debe ser así, ¿no?

- "Conque Romeo Kuga, ¿eh?" - Continuó burlándose.

- "Hn"

- "Parece que ya la tenemos donde queríamos"

- "No entiendo"

- "No me sorprende, eres más densa que la misma Natsuki. No importa, dime, ¿la invitaste al matsuri?"

- "Aceptó"

- "Muy bien, ya vamos por menos"

- "No, todavía hay un cabo suelto"

- "Claro, el papá de tu ojousama, pero él vendrá pronto no te preocupes"

- "¿Cuándo?"

- "Tú encárgate de la hija y yo del padre"

Regresamos a casa, donde Natsuki-sama se encontraba en el mismo sitio de siempre. Sentada a un lado del lago artificial que estaba en el jardín de la mansión, ahí su inugami Duran se encontraba descansando a sus pies. Pronto mi inugami se les unió, pero yo preferí observarlos a la distancia, puesto que no me considero al nivel de ninguno de ellos. Todos son espíritus, deidades o qué se yo, aunque yo poseo los ojos que pueden ver a los espíritus y a los vivos, jamás tendré el derecho de sentarme a lado de ninguno. Después de todo lo único que nos une a todos es un pacto, un contrato de muerte o un contrato de vida, cualquiera de los dos es correcto.

- "Saeko-chan"

- "Dígame señora Natsuki"

- "Ven con nosotros"

- "Disculpe mi señora, pero no creo que merezca ese privilegio"

- "Tonterías, eres la dueña de esta casa, una inugami-mochi como yo, compañera de destino también"

- "Una futura homicida también"

- "La muerte déjamela a mí"

El inugami ciego y viejo comenzó a aullar, Duran sólo se limitó a mirarlo y a resoplar aire mientras que Natsuki-sama extendía su mano para que yo la tomara. La mano de mi señora era muy diferente a la de Shizuru, era una mano fría, grande, temblorosa y de una superficie áspera. Pero esa vieja mano, esa mano fue la que salvó mi vida en aquella ocasión cuando mi existencia fue rodeada por la más tenebrosa oscuridad. La noche en que vi como asesinaban a mi madre frente a mis ojos, la noche que me arrebataron la vista, la noche en que los Fujino destruyeron a los Kuga.

- "Mi único amor nació de mi único odio"


N/A: Debo confesar que lo de Romeo y Julieta está muy trillado, pero fue lo primero que se me vino a la mente. Obra de teatro mas niñas japonesas... ¡Romeo y Julieta! Como sea debo admitir que no soy muy fan de Shakespeare y mucho menos de esta obra, simplemente no me pasa (amargada). ¿A qué viene esto? Pues como incluí algunas frases de la obra pude cometer la estupidez de poner líneas de la película, la cual recuerdo haber visto en el cine con mi hermana hace algunos ayeres... (Ella encantada y yo fastidiada). Pero basta de reminiscencias, vayamos al grano, lo dije antes y lo repito ahora, este es un ShizNat y creo que apenas estoy calentando la historia...(Creo que ya comenzó a gustarme) Tal vez ya sea hora de empezar a develar algunos misterios para aligerar la historia y aminorar las dudas...

chihaya: ropa de las sacerdotisas shinto (mmm, cada vez que pienso en miko me viene la imagen de Kikyo, creo que este fue el personaje más complejo de Inuyasha y el que más me gustó)