Lamento muchísimo no haber actualizado antes, lo sé no tengo excusa, espero que este capi os recompense un poquito y que me hagáis saber que aun estáis ahí para esta historia. Mil besitos y abrazos.
Pov. Carlisle.
- Encantada.
Dijo una chica de cabellos largos y castaños que me recordó a René y que debía de ser Bella , que hizo que se me helara el cuerpo de arriba a bajo.
- Mucho gusto , Bella.
Le dije con amabilidad y ella me sonrió. A su lado, se encontraba a quien reconocí como Jasper, quien me miraba firmemente.
- Mucho gusto, Jasper.
Le dije intentando no darle importancia a su mirada.
- Es un gusto.
Mi dijo simplemente mientras estrechaba mi mano, la cual le había ofrecido.
- Muy bien, veréis , chicos, como ya os había comunicado, Carlisle Cullen, es quien de aquí en adelante tendrá los derechos legales en cuanto a vosotros respecta, os dejaré unos pocos minutos para que habléis mientras voy en busca de los documentos.
Dijo el abogado retirándose y dejándonos a solas, momento el cual aproveché para intentar suavizar los ánimos.
- Me alegra veos de nuevo, chicos, la verdad es que desde que recibí la noticia de lo ocurrido no perdí tiempo en venir hasta aquí y ya he preparado todo para nuestra partida , que espero que os resulte lo menos dura posible.
- ¿Partida?
Preguntó Bella asustada , haciendo que la mirara con tristeza, ya que me recordaba al día en el cual Esme y yo le comunicamos de nuestra partida hasta New York.
- Sí, querida, vendréis conmigo a vivir con el resto de la familia en New York, tenéis que saber que no tenéis de que preocuparos, tengo los medios para que la estancia con nosotros os sea lo más agradable posible y os aseguro que estaremos todos honrados de teneros con nosotros, René y… Charlie, siempre fueron muy importantes para mi mujer Esme y para mí, René la consideramos como nuestra propia hermana.
Dije sin poder evitar que me costara incluir a Charlie y sin poder evitar hablar de él lo menos, posible, lo cual no pasó por desapercibido para Jasper.
- ¿ A New York?
Preguntó Bella aun sorprendida.
- Exacto.
Le aclaré y en ese momento llegó de nuevo el abogado que llevaba el caso.
- Aquí tiene los documentos señor Cullen, los chicos ya han sido dados de baja en el hospital y en el instituto de Jacksonville y confío en que usted se encargará de darles de alta en los recintos de New York.
Me dijo mientras me entregaba los documentos.
- Tengo todo bajo control, señor, no hay nada de lo que deba preocuparse, los chicos son como parte de mi familia y no permitiré bajo ningún concepto que se les prive de los medios con los cuales contaban aquí por el hecho de mudarse.
Le aclare estrechando su mano.
- Entonces; señor Cullen, Jasper, Bella podéis iros , os deseo lo mejor en la gran ciudad.
Les dijo a los chicos con una sonrisa que fue respondida a medias por Bella y con un simple asentimiento por parte de Jasper. Al salir, les conduje hasta mi coche y al entrar, les comencé a informar.
- Chicos, debemos ir a vuestra casa a coger las maletas, me temo que es necesario que empaquéis lo más pronto posible, esta tarde debemos tomar el vuelo hasta New York.
Les dije comprobando sus rostros a través del retrovisor, los cuales se encontraban desorientados.
- Como ya os he dicho, no tenéis de que preocuparos, por si os sirve de consuelo, mis hijos son de edades parecidas a las vuestras, Emmett es el mayor y luego le siguen Edward y Alice, Alice tiene tu edad Bella y confió en que seréis buenas amigas, aunque ya te aviso que es imposible decirle que no y que siempre estará pendiente de ti y en cuanto a Emmett y Edward, os aseguro que os divertiréis con Emmett, siempre está gastando bromas, aunque a veces se pasa del límite, pero confío en que os la sabréis cobrar , y… en cuanto a Edward, espero que os ayudéis en las cuestiones de la vida.
Dije sin poder reprimir una triste mirada, ya que el hecho de el sufrimiento de mi hijo mediano , era una realidad continua en mi casa y que nos hundía a todos.
- Espero que os adaptéis fácilmente a New York, no es mentiré, sé que al principio es un poco difícil, pero podéis llegar a amarla , a fin de cuentas, no es más que una ciudad.
Dije aparcando frente a la casa. Ambos bajaron del auto y mientras Jasper iba hasta la casa dispuesto a abrirla, Bella se acercó hasta mi ventanilla y con una media sonrisa, me habló.
- Señor Cullen, puede entrar en la casa.
Me dijo amablemente, gesto el cual le agradecí.
- Por favor, llámame Carlisle y de verdad, Bella, eres muy amable, pero no quisiera molestar.
Le dije pensando en Jasper sin poder desviar la mirada hasta la puerta con pesar al saber de lo difícil que me sería ganarme el aprecio del chico.
- No se preocupe por Jasper, él es muy reservado, pero estoy segura de que al igual que yo le agradece todo lo que está haciendo por nosotros, y sin duda, lo menos que podemos hacer es invitarle a pasar.
Ante su insistencia le sonreí y apagando el coche, me dispuse a salir y tras de ella, entré en la pequeña casa.
- Puede tomar asiento en el salón, nosotros estaremos arriba empacando.
Dijo la chica subiendo por las escaleras apurada. Yo observé detenidamente la sala, todo seguía igual a la última vez que entré en la casa: los dos sofás de dos plazas de color café, la sala con paredes blancas y el mueblo de madera con detalles de flores y vitrinas de cristal, la mesa del comedor. Parecía que todo seguía igual, pero había algo aquí que había cambiado considerablemente, algo que no se percibía con ninguno de los sentidos, algo de lo que solamente podías tomar constancia por la conciencia de lo que la casa había vivido; las peleas, los gritos, los golpes, los llantas,… algo de lo que no era conciente la última vez que vine y que ahora me provocaba un fuerte dolor y odio hacia mí por no haberme dado cuenta y al final por abandonar, hacia Charlie por haberse dejado vencer por si mismo y hundir a René junto a él y a esta última por haberlo permitido y no haber luchado por ella o por sus hijos.
En el próximo capi ya llegará la llegada a New York, de verdad, espero que comentéis para saber que aun siguen leyendo la historia. Mil besitos y hasta pronto.
